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VEINTICUATRO(BL): Línea Roja

VEINTICUATRO(BL): Línea Roja

Status: En proceso
Genre:Posesivo / Diferencia de edad / Romance
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Daemin

Segunda temporada de VEINTICUATRO (BL)


Han pasado Dos años.

Dylan Lara ya no es el novato impulsivo que corría en pistas ilegales. Ahora es uno de los corredores más temidos del circuito internacional. Fama, contratos millonarios y un lugar asegurado entre los mejores. A su lado sigue Nathaniel Liu, el hombre que lo secuestro, lo protege… y lo ama con una intensidad que roza lo posesivo.

Pero el éxito siempre atrae algo más que admiradores.

Un nuevo corredor irrumpe en sus vidas. Nadie sabe de dónde salió. Nadie conoce su pasado. Solo hay un detalle inquietante: parece saber demasiado.

Mientras la competencia se vuelve más violenta, los sabotajes más precisos y viejos secretos familiares comienzan a salir a la luz, Dylan descubre que el peligro no está solo en la pista. Alguien lo observa. Lo estudia. Lo desea.

Quiere poseerlo.

Cuando el amor se mezcla con obsesión, celos y poder… ¿quién cruzará primero la línea roja?

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 14: Instinto de caza

El hotel era uno de los más exclusivos de Madrid, con una fachada de piedra blanca que brillaba bajo las luces de la noche y un interior que combinaba la elegancia clásica con el lujo moderno. El vestíbulo, con sus columnas de mármol y sus lámparas de cristal, era un espectáculo en sí mismo, pero Nathan no se detuvo a admirarlo. Caminaba con paso firme, su expresión seria, mientras Alex lo seguía con un suspiro que parecía anunciar el fin del mundo.

—¿Sabes que llevo veinte minutos esperándote? —dijo Alex, con un tono que mezclaba el reproche y la resignación—. Y no es que tenga otra cosa que hacer, claro. Solo mi vida, mis planes, mi paz mental.

—Veinte minutos no son nada —respondió Nathan, sin mirarlo—. Además, sabías que venía.

—Sí, pero eso no quita que haya tenido que entretener a Giulia mientras llegabas. Y créeme, esa mujer no se entretiene fácilmente. Me ha preguntado tres veces por los plazos de entrega, dos por el prototipo híbrido, y una por tu estado de salud.

—¿Y qué le dijiste? —preguntó Nathan, con un dejo de curiosidad.

—Que estabas bien, que los plazos se cumplirán y que el prototipo es una maravilla. —Alex se encogió de hombros—. Lo de siempre. Mentiras piadosas.

Nathan soltó una risa baja, la primera desde que llegó. —No son mentiras, Alex. Son... optimismo estratégico.

—Llámalo como quieras —respondió Alex, con un suspiro—. Pero si esta reunión se alarga más de una hora, voy a pedir una habitación y dormir aquí mismo. Ya no tengo edad para estas cosas.

—Tienes treinta y tres años, Alex.

—Exacto. Treinta y tres. Una edad en la que debería estar descansando, no peleando con socios italianos y sus asistentes con cara de pocos amigos.

Nathan negó con la cabeza, pero una sonrisa se dibujaba en sus labios. Era raro ver a Alex tan quejumbroso, pero también era una señal de que, en el fondo, no estaba realmente molesto. Solo necesitaba desahogarse.

—Vamos —dijo Nathan, colocando una mano en el hombro de su amigo—. Prometo que no durará más de una hora.

—Si dura más, te cobro horas extra.

—Ya te las pago.

—Sí, pero no es lo mismo.

Entraron al bar del hotel, un espacio elegante y acogedor, con luces tenues, sillones de cuero y una barra de madera oscura que brillaba bajo la luz de las lámparas. En una mesa apartada, cerca de la ventana, estaba Giulia Moretti.

La mujer italiana era todo lo que Alex había descrito y más. Vestía un traje de chaqueta color marfil impecable, con el cabello recogido en un moño bajo y una expresión que mezclaba la elegancia con la determinación. Su presencia era magnética, no por su belleza —que lo era— sino por la forma en que ocupaba el espacio, como si todo el bar girara a su alrededor. A su lado, un asistente joven y serio, de traje oscuro, tomaba notas en una tableta.

Cuando vio a Nathan, Giulia sonrió. No era una sonrisa cálida, pero tampoco fría. Era la sonrisa de alguien que valora la puntualidad y el respeto, y que está dispuesta a negociar, pero no a ceder.

—Nathan —dijo, levantándose para estrecharle la mano—. Qué bueno verte. Llevaba tiempo esperando este encuentro.

—Giulia —respondió Nathan, devolviendo el saludo con la misma cortesía—. Perdona el retraso. Tuve un compromiso que no pude aplazar.

—No te preocupes —dijo ella, haciendo un gesto para que se sentara—. He tenido tiempo de disfrutar del bar. El vino es excelente.

Nathan tomó asiento frente a ella, mientras Alex se colocaba a su lado con la expresión profesional que usaba en las reuniones. El asistente de Giulia, un hombre llamado Matteo, permaneció en silencio, pero sus ojos se movían con atención, registrando cada detalle.

—Supongo que no me has llamado solo para tomar un vino —dijo Nathan, con una sonrisa apenas esbozada—. ¿Qué hay de nuevo en el frente italiano?

—Directo al grano, como siempre —respondió Giulia, con un destello de diversión en sus ojos—. Me gusta eso de ti. Bien, hablemos de negocios.

Hizo una pausa para tomar un sorbo de su copa antes de continuar.

—Nuestra colaboración con el Alpha fue un éxito. El mercado europeo respondió mejor de lo que esperábamos, y mi consorcio está interesado en expandir la alianza. Queremos llevar la tecnología de Liu Motors a un nuevo nivel.

Nathan la observó con atención, reconociendo el enfoque práctico que siempre la caracterizaba. Giulia no perdía el tiempo con rodeos. Sabía lo que quería y cómo pedirlo.

—¿Qué tienes en mente? —preguntó.

—Un motor híbrido de alta competición —respondió ella, sin titubear—. Algo que pueda competir en los circuitos europeos y, eventualmente, en el mundial. He visto los informes de tu equipo, Nathan. Sé que ya están trabajando en algo así.

Nathan no se sorprendió. Giulia siempre había estado bien informada.

—Es cierto —admitió—. Estamos en la fase final de pruebas. El motor combina la potencia de un V12 con un sistema de recuperación de energía que reduce el consumo en un 30% sin sacrificar rendimiento.

—Exactamente lo que necesito —dijo Giulia, con un brillo de interés genuino—. Mi consorcio quiere ser parte de ese desarrollo. No para comprar la tecnología, sino para asociarnos. Creo que juntos podemos liderar el mercado de la próxima década.

Nathan se recostó ligeramente en su asiento, evaluando sus palabras. Conocía bien a Giulia, y sabía que no hacía ofertas sin haber calculado cada ángulo.

—Ya hemos trabajado juntos antes —dijo Nathan—. El Alpha fue el resultado de esa colaboración. ¿Qué cambiaría esta vez?

Giulia sonrió. —Esta vez, quiero ir más allá. No solo distribución. Quiero involucrar a mi equipo de ingenieros en el desarrollo. Un joint venture donde ambas partes aporten su expertise. Liu Motors aporta la tecnología y la experiencia en competición. Mi consorcio aporta su red de distribución, pero también su capacidad de innovación en materiales y aerodinámica.

Nathan la observó en silencio por un momento, procesando la propuesta. Era ambiciosa, pero también lógica. Si funcionaba, podría posicionar a ambas empresas en la cima del sector.

—¿Has hablado con tu junta directiva sobre esto? —preguntó.

—Por supuesto —respondió Giulia, con una sonrisa segura—. Tienen luz verde para negociar. Siempre que los términos sean favorables para ambas partes.

Nathan asintió. —Entonces necesito ver los números. Y los términos legales. Pero conociéndote, imagino que ya has preparado algo.

—Por supuesto —respondió Giulia, haciendo un gesto a Matteo, que inmediatamente deslizó una carpeta sobre la mesa—. Aquí tienes un borrador de los términos. No es definitivo, pero es un punto de partida.

Nathan tomó la carpeta y la abrió, hojeando los documentos con rapidez. Alex, a su lado, también se inclinó para leer, su mirada profesional escaneando cada cláusula.

—Los plazos son ambiciosos —comentó Nathan, sin levantar la vista.

—Lo sé —respondió Giulia—. Pero creo que podemos cumplirlos. Ya hemos trabajado juntos, Nathan. Sabemos que podemos confiar el uno en el otro.

Nathan cerró la carpeta y la colocó sobre la mesa. —Déjame revisarlo con mi equipo. Te daré una respuesta en una semana.

—Me parece justo —dijo Giulia, extendiendo la mano—. Espero que sea una respuesta positiva.

—Yo también —respondió Nathan, estrechando su mano.

La conversación continuó durante unos minutos más, discutiendo detalles logísticos y posibles sinergias. Alex tomó notas, Matteo asintió en los momentos clave, y Nathan y Giulia intercambiaron opiniones con el respeto mutuo de dos profesionales que ya habían demostrado que podían trabajar juntos con éxito.

Cuando finalmente se despidieron, Nathan y Alex salieron del bar con la carpeta bajo el brazo. El asistente de Giulia se quedó para cerrar la cuenta, mientras ella se retiraba con una sonrisa que sugería que la reunión había sido un éxito.

En el pasillo del hotel, Alex soltó un suspiro de alivio.

—Bueno, ha ido mejor de lo que esperaba —admitió—. Esa mujer no hay ni quien la soporte.

—Aún es pronto —respondió Nathan, con una sonrisa—. Pero sí, ha sido una buena reunión.

—¿De verdad piensas aceptar su propuesta? —preguntó Alex, con curiosidad.

Nathan se detuvo un momento, mirando la carpeta en sus manos. —Es una buena oportunidad. Su red de distribución en Europa es inmejorable, y su equipo técnico es sólido. Además, ya sabemos que podemos trabajar juntos. El Alpha fue solo el comienzo.

Alex asintió, satisfecho con la respuesta. —Bien. Entonces mañana lo revisamos con el equipo legal.

—Confio, en tí —confirmó Nathan, mientras salían del hotel hacia el coche que los esperaba.

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Kim Nava
Dylan es muy confiado aceptando todo lo que le den
Kim Nava
algo me dice que esa bebida ni está vien 🤔🤔🤔
Esther Grace
❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥🤯🤯🤯🤯🤯
ary
algo tiene la bebida
ary
no lo puedo creer jaja
ary
ni un besito no nada🥰
Esther Grace: esos besitos serán lo de menos 😂😂ya me pondré más sería a actualizar más capítulos 🤭
total 1 replies
ary
espero i no se ael muerto
Kim Nava
ya empezamos a ocultar cosas Dylan
Francy Eliana Castillo Gallon
q mujer tan directa y astuta tenía todo calculado será una alianza o una trampa
Francy Eliana Castillo Gallon
se dañó la celebración entre todos los amigos y la pareja de Dilan
Francy Eliana Castillo Gallon
Alessandro se arriesgo demaciado y Dilan aprovecho la ventaja se lanzo a la meta para ganar
Francy Eliana Castillo Gallon
empezó la competencia y Alessandro está pegado a la rueda buscando adelantar a Dilan presionando fuertemente
Francy Eliana Castillo Gallon
Nathan está celoso del italiano llamo mucho la atención de Dilan
Francy Eliana Castillo Gallon
q hombre tan misterioso ese antigas lo hace más interesante será alguien de la competencia o un verdadero admirador
Francy Eliana Castillo Gallon
Nathan es un gran novio muy pendiente de su amado Dilan
Dalia Lara
cuando va aparecer el tipo q se encontró con dilan en el aeropuerto de la otra temporada y q parece medio loquito por él
May Wong
hola, como se llama la novela anterior?
Esther Grace: VEINTICUATRO (BL)
total 1 replies
Dalia Lara
siiiiiií por fin la segunda temporada amo esta novela ,se tardó bastante en sacarla asi q como premio de consolación espero q actualize seguido🥰🥰
Kim Nava
ok ok terminé estos dos capítulos en un rato me voy a leer la anterior😍
Esther Grace: 😂👌🏻👌🏻👌🏻
total 1 replies
Kim Nava
son tres las que me he leído de tus historias empezando con la de
morí olvidada reviví intocable 🤭
Esther Grace: jajajajja síii feliz por tu apoyo incondicional 🌷🥰
total 1 replies
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