NovelToon NovelToon
Solo Un Sorbo

Solo Un Sorbo

Status: En proceso
Genre:CEO / Yaoi
Popularitas:891
Nilai: 5
nombre de autor: Lukas el fantasma rojo

trata sobre dos personajes los cuales están comprometidos y uno de ellos está enfermo acá lo vamos a llamar Dimitri dime triste enfermo y no estoy haciendo porque no quiere tomar la medicina y el otro signo que se lo tome personalizado en hacer sus pinches trabajos

NovelToon tiene autorización de Lukas el fantasma rojo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Las fotografías que nunca tiro

Dos días después de aquella conversación sobre recuerdos favoritos, la mansión estaba sumida en una de esas raras tardes tranquilas.

No había reuniones urgentes.

No había llamadas internacionales.

No había crisis empresariales.

Ni siquiera Viktor había aparecido para causar problemas.

Era tan extraño que Lukas había llegado a sospechar que algo malo estaba preparándose en alguna parte.

Por eso aprovechó para reorganizar algunos armarios que llevaban años acumulando cosas.

Y, para sorpresa de absolutamente nadie, Dimitri intentó escapar de esa actividad apenas escuchó la palabra ordenar.

—No.

—Sí.

—Contrataremos a alguien.

—Dimitri.

—Tenemos recursos.

—Dimitri.

—Tenemos muchos recursos.

—Levántate del sillón.

El empresario suspiró profundamente.

—Esto es opresión.

—Esto es limpiar.

—Lo mismo.

Lukas ignoró la protesta y terminó arrastrándolo a una de las salas de almacenamiento de la mansión.

Era una habitación enorme donde se guardaban documentos antiguos, decoraciones, cajas y objetos acumulados durante años.

Normalmente nadie entraba allí.

Por eso había tanto polvo.

—Odio este lugar —murmuró Dimitri.

—Llevas diez segundos aquí.

—Ya son demasiados.

Lukas soltó una risa.

Y durante la siguiente hora comenzaron a revisar cajas olvidadas.

La mayoría contenían cosas aburridas.

Papeles.

Documentos.

Archivos antiguos.

Algunos objetos decorativos.

Nada especialmente interesante.

Hasta que Dimitri encontró una caja negra en una estantería alta.

Frunció ligeramente el ceño.

—¿Qué es esto?

—No lo sé.

La bajó con cuidado.

El polvo salió disparado inmediatamente.

—Definitivamente odio este lugar.

—Ábrela.

—Qué mandona eres.

—Ábrela.

Dimitri levantó la tapa.

Y se quedó inmóvil.

Completamente inmóvil.

Lukas lo notó de inmediato.

—¿Qué pasa?

No hubo respuesta.

—¿Dimitri?

El empresario seguía observando el interior de la caja.

Con una expresión extraña.

Muy extraña.

Finalmente sacó algo lentamente.

Era un álbum de fotografías.

Viejo.

Grueso.

Lukas parpadeó sorprendido.

—¿Teníamos un álbum?

—No lo recordaba.

La respuesta salió tan baja que casi pareció una confesión.

Lukas se acercó.

Y ambos observaron la cubierta durante unos segundos.

Se veía antigua.

Gastada por el tiempo.

Claramente llevaba años guardada.

—Ábrelo —dijo Lukas.

Dimitri dudó apenas un instante.

Luego lo hizo.

Y ambos quedaron en silencio.

Porque la primera fotografía mostraba algo que ninguno esperaba.

Un Dimitri mucho más joven.

Y mucho más delgado.

Con una expresión agotada.

Usando un traje oscuro.

Frente a un edificio corporativo.

—Dios mío —dijo Lukas.

—¿Qué?

—Pareces un fantasma.

—Gracias.

—Lo digo en serio.

Y era verdad.

Dimitri se veía distinto.

No físicamente solamente.

Había algo más.

Algo en la mirada.

Una especie de vacío que Lukas jamás había visto en él desde que estaban juntos.

El empresario observó la fotografía unos segundos.

Luego pasó la página.

La siguiente imagen era aún más antigua.

Otra reunión.

Otro evento empresarial.

Otra sonrisa profesional.

Exactamente igual.

—No recuerdo que me tomaran tantas fotografías.

—Eras director ejecutivo.

—Eso no lo hace menos molesto.

Lukas siguió observando.

Y cuanto más avanzaban...

Más evidente se volvía algo.

Dimitri siempre estaba solo.

Siempre.

Reuniones.

Eventos.

Conferencias.

Entrevistas.

Galas.

En todas aparecía rodeado de personas.

Y aun así parecía completamente aislado.

Lukas sintió algo incómodo en el pecho.

Porque ahora entendía mejor lo que Dimitri había dicho aquella noche.

"Antes de ti... existía."

Aquellas fotografías parecían demostrarlo.

Entonces llegaron a una página distinta.

Y Lukas se quedó inmóvil.

—Espera.

Dimitri bajó la mirada.

Y también se congeló.

Porque ahí estaba.

La primera fotografía donde aparecían juntos.

---

La imagen había sido tomada durante un evento benéfico.

Lukas la recordaba vagamente.

Habían coincidido allí por casualidad.

Mucho antes de comenzar a salir.

Muchísimo antes de enamorarse.

En la fotografía, Lukas estaba sonriendo mientras hablaba con alguien fuera de cámara.

Y detrás de él...

Dimitri estaba observándolo.

—Oh.

La palabra escapó sola.

Porque incluso Lukas pudo verlo.

La forma en que Dimitri lo miraba.

No era una mirada romántica todavía.

Pero sí curiosa.

Interesada.

Atenta.

Como si ya estuviera prestándole más atención de la que admitía.

—Mira eso.

Dimitri cerró el álbum de golpe.

—No.

—¡Dimitri!

—No necesito esta evidencia.

—Te estabas quedando mirándome.

—Coincidencia.

—Claro.

—Coincidencia estratégica.

—Eso no tiene sentido.

—Perfectamente razonable.

Lukas estaba riéndose cuando volvió a abrir el álbum.

Y encontró más.

Mucho más.

Porque después de aquella fotografía empezaron a aparecer otras.

Eventos.

Cenas.

Reuniones sociales.

Lugares donde ambos coincidían.

Y cada vez era más evidente algo.

Dimitri aparecía cerca.

Siempre.

No necesariamente junto a él.

Pero cerca.

Observando.

Escuchando.

Prestando atención.

—Eras terrible ocultándolo.

—No estaba ocultando nada.

—Claro que sí.

—No.

—Dimitri.

—No.

—Dimitri.

—Lukas.

—Estabas interesado.

El empresario permaneció en silencio.

Y eso fue una respuesta suficiente.

---

Pasaron varias páginas más.

Y finalmente llegaron a las primeras fotografías oficiales de la relación.

Aquellas hicieron sonreír a ambos.

Porque parecían personas completamente distintas.

Más jóvenes.

Más torpes.

Menos acostumbradas a compartir espacio.

En una fotografía, Lukas estaba intentando acomodar una corbata de Dimitri mientras él parecía profundamente ofendido por la situación.

—Recuerdo esto.

—Me estabas estrangulando.

—Te estaba ayudando.

—Intento de asesinato.

—Drama.

Otra fotografía los mostraba durante unas vacaciones.

En otra aparecían cocinando.

Y en una especialmente vergonzosa...

Dimitri estaba dormido en un sofá.

Con un libro sobre el pecho.

Y la boca ligeramente abierta.

Lukas casi se cae de la risa.

—¡Yo tomé esta!

—Destrúyela.

—Jamás.

—Lukas.

—Jamás.

Dimitri intentó quitarle el álbum.

Sin éxito.

—Esto es chantaje.

—Esto es adorable.

—Es evidencia criminal.

—Es adorable.

—Te odio.

—No es verdad.

—Lamentablemente.

Y aunque intentaba sonar molesto...

Lukas notó algo.

Dimitri seguía pasando páginas.

Lentamente.

Con cuidado.

Como si no quisiera que terminara.

Y entonces Lukas comprendió algo importante.

Aquellas fotografías no solo mostraban momentos.

Mostraban cambios.

Mostraban cómo aquel hombre solitario de las primeras páginas había empezado a sonreír más.

A relajarse más.

A parecer más vivo.

Página tras página.

Año tras año.

Hasta llegar al presente.

Finalmente cerraron el álbum.

La habitación quedó en silencio.

Tranquila.

Cómoda.

Y después de unos segundos, Lukas habló.

—Te ves diferente.

Dimitri observó la portada del álbum.

—Lo sé.

—Mucho.

El empresario pasó suavemente una mano sobre la cubierta.

Pensativo.

—Creo que esas personas de las primeras páginas ni siquiera me reconocerían ahora.

Lukas sonrió.

—Yo creo que estarían felices de verte.

Por primera vez en varios segundos, Dimitri levantó la mirada.

Y una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Suave.

Sincera.

—Quizás.

Y por alguna razón...

Fue una de las sonrisas más bonitas que Lukas había visto jamás.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play