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Escuchada Por El Tirano

Escuchada Por El Tirano

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Mundo mágico / Mundo de fantasía
Popularitas:67.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Juna C

Anna despierta en el cuerpo de Adalia Mordrith, una noble comprometida con el hermano menor del emperador tirano.
En la historia original, Adalia estaba destinada a morir traicionada y ejecutada por su propio esposo, manipulado por su ambiciosa concubina.

Decidida a cambiar su destino, Anna solo quiere una cosa: romper el compromiso y escapar antes de que la tragedia vuelva a alcanzarla.
Pero el imperio no es tan fácil de burlar.
El emperador Azrael Thorne es frío, implacable y temido por todos. Un hombre cuya sola mirada puede condenar a cualquiera. Exactamente el tipo de persona al que Adalia debería evitar.
Y, sin embargo, por una razón que nadie puede explicar… él puede escuchar sus pensamientos.

En un imperio donde una sola palabra del emperador decide la vida o la muerte,
él escucha lo que nadie más puede oír.

Cuando ella entra a su vida, no imagina que su mente es un libro abierto para el tirano más temido del imperio.

NovelToon tiene autorización de Juna C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23

Adalia no permaneció mucho más tiempo en la fiesta después de aquello. Aunque el ambiente seguía lleno de risas suaves y conversaciones superficiales, para ella todo había perdido interés. Ya había conseguido lo que buscaba, y quedarse más tiempo solo aumentaría el riesgo de cometer un error innecesario.

Se despidió con la misma elegancia con la que había llegado, ofreciendo sonrisas suaves y palabras medidas, como si nada hubiera ocurrido. Nadie sospechó. Nadie notó la diferencia. Y eso, precisamente, era lo que la hacía peligrosa.

Cuando finalmente regresó a la mansión Mordrith, no se detuvo en ningún otro asunto. Caminó directamente hacia su habitación, cerró la puerta con cuidado y se dirigió al escritorio. La pluma se deslizó sobre el papel con precisión, sin vacilaciones, mientras redactaba una carta breve pero clara. No podía arriesgarse a escribir demasiado, pero tampoco podía permitir ambigüedades.

Tenía información. Importante.

Selló el sobre y llamó a Nina. Cuando la joven entró, Adalia no levantó la voz ni perdió el tono calmado, pero sus palabras fueron lo suficientemente firmes como para no dejar espacio a errores.

—Esto debe enviarse con absoluta discreción. Nadie debe saberlo.

Nina asintió sin hacer preguntas. Era leal, y eso era suficiente.

A la mañana siguiente, la respuesta llegó más rápido de lo esperado.

Adalia sostuvo la carta unos segundos antes de abrirla, dejando que su pulso se estabilizara. No era nerviosismo… era anticipación. Al desplegar el papel, encontró exactamente lo que esperaba.

Una dirección.

Nada más.

Sus labios se curvaron apenas.

Directo.

Como él.

Se preparó sin levantar sospechas. Su tío, afortunadamente, llevaba días demasiado ocupado como para prestarle atención, lo que facilitaba cada uno de sus movimientos. Esa distracción jugaba a su favor, y Adalia no pensaba desaprovecharla.

El carruaje ya la esperaba cuando salió. El cochero, uno de los hombres que había servido a sus padres durante años, inclinó la cabeza con respeto sincero. No preguntó nada. No lo necesitaba.

Durante el trayecto, Adalia mantuvo la mirada fija en el paisaje que se extendía más allá de la ventana. A medida que se alejaban del pueblo, el camino se volvía más silencioso, más solitario… y curiosamente, más claro.

No había ruido.

No había distracciones.

Solo pensamientos.

Y eso… nunca era inocente.

Cuando finalmente la cabaña apareció a lo lejos, Adalia la observó con atención. No era ostentosa, pero sí cuidada. Elegante en su simplicidad.

Discreta.

Como si no quisiera ser encontrada.

Interesante.

El carruaje se detuvo y ella descendió con calma, alisando apenas su vestido antes de avanzar. Tristán ya la esperaba en la entrada.

—Lady Mordrith —saludó con una reverencia impecable—. Su Majestad la espera.

—Gracias, Tristán.

El interior era cálido, con detalles de madera que contrastaban con la formalidad de los salones imperiales. Pero Adalia no se detuvo a observar demasiado.

Su atención estaba en una sola persona.

Cuando entró en la habitación, lo encontró de espaldas, de pie frente a la ventana, con los brazos cruzados. La luz delineaba su figura con una precisión casi artística, como si la escena hubiera sido cuidadosamente compuesta.

Adalia se detuvo un segundo.

No por sorpresa.

Sino porque, sin querer, su mente hizo una observación innecesaria.

Demasiado innecesaria.

Definitivamente no debería pensar que se ve… bien.

El pensamiento cruzó su mente con naturalidad.

Y justo en ese momento—

Azrael se giró.

Como si hubiera escuchado algo.

Sus miradas se encontraron.

La sonrisa que apareció en sus labios fue leve… pero había algo en ella.

Algo que no estaba ahí antes.

Adalia inclinó la cabeza en una reverencia perfecta.

—Majestad.

—Lady Adalia —respondió él, acercándose con calma—. No sea tan formal.

Tomó su mano con naturalidad y dejó un beso ligero sobre sus dedos. El gesto fue correcto, medido… pero la forma en que sus ojos se mantuvieron en los de ella un instante más de lo necesario no lo fue tanto.

Adalia sostuvo la mirada sin apartarla.

Compórtate.

No era una orden para él.

Era para ella misma.

Azrael la guió hacia el sofá con un gesto elegante, invitándola a sentarse.

—¿Disfrutó la fiesta de té?

Adalia acomodó su postura con gracia, cruzando ligeramente las manos sobre su regazo mientras sostenía una sonrisa suave.

—Por supuesto, Majestad. Fue una velada interesante.

Por dentro, su mente se permitió un matiz distinto.

Interesante… si ignoramos que la mitad de las conversaciones podían usarse como método de tortura.

Azrael ladeó ligeramente la cabeza, observándola con una atención que rozaba lo entretenido.

Como si escuchara más de lo que debería.

Adalia lo notó.

Y no le gustó cuánto.

Aun así, continuó.

—Averigüé algunas cosas —dijo, inclinándose apenas hacia adelante—. Más de lo que esperaba, de hecho—

—Tristán —interrumpió Azrael sin apartar la vista de ella—. Trae té y algo ligero para Lady Adalia.

El guardia asintió y salió en silencio.

La puerta se cerró.

Y el ambiente cambió.

El silencio se volvió más denso.

Más cercano.

Azrael apoyó un brazo sobre el respaldo del sofá, sin invadir su espacio… pero lo suficiente como para marcar presencia.

—Ahora sí… —murmuró con calma—. Cuénteme.

Adalia sostuvo su mirada un segundo más.

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Johann
🥰🥰🥰🥰
Johann
👏👏👏👏
Johann
😂😂😂❤️❤️❤️
Johann
🥰🥰🥰
Johann
👏👏👏👏👏
Tinita77797
..
Danita 🥰
Exelente así se habla y hacer ver quién manda en esa casa.
Danita 🥰
jajajaja moriste de una forma patética también Anna
J. Casanova
pero Azrael no le ha regalado ni un caramelo a Adalia, tan malo es su sueldo de rey ? Además la puso en peligro haciendo de espía y ni una compensación. lo de arrestar a los tíos era párate de su trabajo así q eso no cuenta
Mitsuki G
Si lo sabia es Azrael quien se la llevó se nota que fueron a festejar tan ellos y que lindo que le propuso casarse se había tardado pero pronto habrá boda pero que harán para los comentarios mal intencionados
Mitsuki G
Se nota que esa Beatriz llegó a creer sus mentiras que todavía piensa que es inocente por lo menos cada uno de esos pago por fin aunque faltan a esas dos víboras pero bueno una sin pareja ya no es necesaria y la otra quien sabe los accidentes pasan
Limaesfra🍾🥂🌟
como te quedo el.ojo eh🤺🤺
noem
un momento padre no permita esto, es absurdo es un error,
ponga pausa a esta obra ya le explicó mi motivo y quien soy yo 🎶🎶🤣
Lena: las mismas neuronas funcionando amiga y lo peor que también lo hice cantando 🤭🤭🤭🤭🤭😂😂😂😂
total 1 replies
Nana89
Y ella una loquilla,me encanta 🥰
Nana89
Me encantó estos capítulos 😍
Mitsuki G
Si que diversión lo capturó en plena boda que ese todavia andaba con su ego mal por qué Adelia lo ignoraba y por fin será el fin de esos aunque esas dos víboras faltan
Mitsuki G
Si ese Godric está muriendo en su ego ya que tenía a Adalia atrás de él admirandolo pero ahora sí su ego le molesta no tenerla a sus pies dejando a la zorra y ahora sí vemos que pronto Azrael acabará con su hermano y con esas dos víboras
Mitsuki G
Ese Godric se nota que su ego de macho fue herido por qué Adalia ya no está detrás de él como un perrito faldero pero me alegra ver que sabe poner a esa en su lugar y falta ver a Azrael apoyándola sin ser obvio
Nata
ahora tengo una duda porque solo a ella le puede escuchar los pensamientos 🤔
Cliente anónimo
🤣🤣🤣si o de leer me muero dela risa me imagino el pobre rey como se aguanta las ganas. Bien x por ti aurora está divertidísima la novela
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