El amor no siempre aparece como lo soñamos.
A veces llega envuelto en errores, promesas rotas y despedidas que dejan el alma cansada. Idealizamos su forma, su fuerza, su duración, y cuando la realidad no coincide, la decepción nos empuja a pensar que el amor verdadero es solo un mito.
Tropezamos una y otra vez, aprendiendo a proteger el corazón, hasta casi convencernos de que sentir ya no vale la pena.
Pero incluso en esa duda, cuando menos creemos, el amor encuentra la manera de recordarnos que si existe… aunque no sea como lo imaginamos,mucho menos perfecto.
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capitulo 15 desaparecida.
Ricardo buscaba a Bruna de forma incesante en todos los lugares posibles.
Hasta en aquellos que le gustaban, pero no encontró ningún rastro.
Resolvió volver a su casa enojado, intentando llamarla por centésima vez, hasta que se le ocurrió una idea.
Tal vez había venido y dejado alguna pista de su partida.
—Las cámaras .— recordó.
Enseguida buscaba por las grabaciones.
Empezó a reproducir las del último día que estuvieron juntos.
Una hora después ya entendía porque había renunciado,lo había visto con Rose antes de lo que se imaginaba.
A su renuncia,lo interpretaba , como un reto,una provocacion.
El era hombre ,sabía lo que hacía y el porque,Bruna debía entenderlo.
Los negocios a veces nada tenían que ver con el amor.
Si lo hubiese esperado, ella sería la gerente y su amante en cada escapatoria que tuviese del matrimonio.
Aún asi,entre los preparativos de la boda y localizar a Bruna, solo consiguió regresar al hotel algunos días después.
Todos estaban preocupados,la gerencia estaba vacía y los pagos salariales pendientes.
Además, el último negocio que habían manejado para un comodato exclusivo del salón de fiestas, solo se había recuperado por la intervención de Bruna .
De todas las licitaciones, la mejor, a último momento había dado un paso al costado debido a algunas de esas fechas.
Pero ella lo había solucionado, e incluso les ofreció que fuesen ellos quienes preparasen para los huéspedes la fiesta de primero de año, con gente de afuera incluso.
Lo que Bruna intentaba era no estar tan metidos en alquileres momentáneos.
Si tuvieran un cliente fijo ,que solo les liberara el salón del hotel en fechas a confirmar ,ganarían más.
Al no estar Bruna, se negaban a continuar las negociaciones sin su presencia,faltaba eso último plasmado en el contrato.
Por supuesto aunque intentaron explicar su ausencia aduciendo una enfermedad, eso no conformó al cliente dejando sin firmar los contratos definitivos.
La voz se corría que el gerente no era nadie sin su asistente, además no tenia la más mínima idea de las negociaciones que se llevaban adelante.
Rita tampoco .
Un mes ausente y ya habían perdido 3 proveedores porque el plan de trabajo no era el mismo que ella había propuesto.
Busco toda la información que pudo de Bruna, incluso la que no estaba en los archivos.
Tenía que hacerla volver ,o las pérdidas serían importantes .
Recibió la dirección de su familia, en el interior, por la ubicación, un haras de caballos.
En aquel entonces cuando ingresó a trabajar en el hotel,ella no colocó la dirección de donde vivía, porque aún no la tenía.
Luego actualizaba sus datos al tener el departamento, pero ninguna como segunda alternativa.
Más tarde no quiso poner a su madre porque estaba con lo del mercadito.
Entonces se le ocurrió agregar la de su padre y del lugar que había visitado años atrás.
Algo inconsciente, no sabía porque lo hacía,muchas veces pensó en cambiarlo,pero luego se le olvidaba.
A Ricardo ,no le gustaba el campo,pero no tenía opciones que ir al interior.
Tampoco queria encontrarse con esa mujer que no deseaba conocer.
Se subió a un helicóptero para llegar lo más rápido posible al lugar.
En la hacienda estaban intrigados con quien los sobrevolaba .
No era un lugar al que se pudiera llegar ,sin previo aviso .
Los peones estaban fascinados viendo al helicóptero bajar,pero el dueño del haras no,eso dejaba nerviosos a sus ejemplares .
Además ya habia pasado por una situación similar ,nada agradable con su hermano.
Donde no uno, si no varios de esos aparatos volaban sobre sus cabezas disparando incesantemente.
— Disculpe mi forma de llegar,es que tengo afán.
Soy Ricardo Biasini , representante de una cadena de hoteles.
Busco a mi empleada y asistente Bruna Rodriguez.— era tan torpe en ese ambiente, que miraba alrededor como buscando al tal mercadito.
— Espere aquí ,ya llamo al patrón.— le respondía un hombre armado,que el ni se había dando cuenta que lo estaba.
Enseguida volvía con un muchacho jóven que lo saludó en forma amable.
— Soy Víctor Castaños , ¿¿usted es??.— le daba la mano.
— Busco a Bruna,dígale que estoy aquí para llevarla de regreso.— miraba todo a su alrededor.
Se colocaba un paño en la nariz para no sentir el olor a excremento de caballo impregnado en el lugar.
— No sé de quien habla señor, no conozco a nadie......con ese nombre .— lo analizaba de arriba abajo, le hacía señas al peón que se relajara.
Seguramente había llegado al lugar equivocado y aún no lo entendía.
—¿ Usted trabaja aquí en los alrededores?, me dijeron que ésto es bastante pequeño.
Todo el mundo se conoce,así que porque no la llama , o me dice donde está el mercadito, tengo un asunto importante que hablar con ella.— veía corrales, caballos y algunas casas dispersas más adelante.
— Como le dije no conozco a nadie con ese nombre,bueno a no ser una amiga de infancia de mi prima.— recordaba vagamente a un tal Bruna.
— Vamos,deje de jugar conmigo, o me veré obligado a hablar con el alcalde de éste lugar ,o con la policía.
Tengo mis métodos, no se haga el arrogante, dígame cuál es la casa de Bruna Rodríguez. — ese tipo estaba loco.
Al escuchar polícia los que estaban relajados se acercaron a Victor esperando sus órdenes.
—¿Va a hacer que me pongan preso?.
¿Me esta amenazando, o escuche mal?.— ya no tenía paciencia con ese bobeta.
— Lo comprendió perfectamente, por donde es la alcaldía, quiere ver como me traen a Bruna en dos tiempos.
A usted seguramente lo despidan, los trabajos en lugares como éstos,se reemplazan fácilmente.
¿ Por donde queda la comisaría o la alcaldía?.
No se preocupe si no me da la información, yo mismo lo consigo preguntando.— quiso dar un paso adelante y se colocaron dos hombres en frente.
—¡ Tranquilos muchachos!
Mire señor porque no sube a ese helicóptero y se va.
Ésto no es un pueblo,es una propiedad privada,creo que se equivocó en el aterrizaje de su pájaro volador.
Tampoco soy un peón cualquiera, ésta es la hacienda de mi familia.
La única persona que conozco con ese nombre,era una amiga de infancia de mi prima.
¿Es tonto o que?.— le mostraban las armas ,porque parecía ciego.
— No le creo,pero espero al dueño entonces ,mi tiempo vale oro.
Dígale que no me importa quien sea.
Si el dueño o lo que sea no viene a hablar conmigo inmediatamente, lo tomaré como una mentira.— ahora si estaban alertas y otro hombre bajó al piloto del helicóptero de forma intimidante.
Varias camionetas salían con algunos hombres a recorrer los alrededores ,buscando amenazas.
— ¿Que sucede aquí Victor?.— preguntaba una voz autoritaria.
— Papá el señor aquí,busca a una tal Bruna Rodríguez,no entiende que no sé quien es, o que no vive aqui.— por los zapatos, venía de la ciudad.
Lo reconoció.
Sabía perfectamente quien era , lo tenía bien calado.
Se había alojado en su hotel varias veces cuando hacía negocios.
— Otro mas que pienso despedir cuando compre todo.— Castaños quedaba confundido.
— ¿Que dice éste guarango ?.— empezaba a enojarse con su arrogancia.
Nunca le agradó y por lo visto, su hija había abierto los ojos.
— No me ofenda,quiero hablar con el dueño de éste lugar inmediatamente.— engreído, pedante.
— Un desplacer soy Telmo Castaños ,pero para usted ,soy el señor Castaños ,creo que se equivocó de lugar.
Me parece que busca a una amiga de infancia de mi sobrina ,ella no vive en mi casa.— agregaba señalandole que se fuera por donde vino.
— ¿Usted es el tal dueño?.— lo miraba de arriba abajo.
No parecía una persona importante de jeans ,botas, camisa a cuadros y sombrero.
— Si,todo ésta mierda aquí es mía y de mis hijos .— le señalaba encarandolo.
No pasaba de un citadino ingreido.
— Papá ya le expliqué que hace años que no vemos a esa muchacha, pero no me escucha, dice que es su jefe.— eso el ya lo sabia con creces.
— ¿Su jefe?.— pensaba que era su novio.
— Si el jefe.— no entendía nada, hace dos meses se había alojado en el hotel por última vez.
Incluso había conversado brevemente con Bruna ,sin revelarle su identidad.
Eso sucedió ,durante uno de los eventos a los que fue invitado, y ella lo señalaba como su pareja.
— Ésto es una propiedad privada, le pido amablemente que se retire o lo sacaremos de los fundillos.
Agarre esa catraca voladora y borrese que asusta a mis caballos.
Le repito a ver si me escucha, Bruna Rodríguez era una amiga de infancia de mi sobrina.
Llevamos más de 10 años sin verla,ni siquiera vive cerca de aquí.
Por cierto, el pueblo está más adelante,mucho más adelante.— le señalaba la dirección.
— Son unos ...— aún no creía que estaba en el lugar equivocado.
— Adelante, váyase de una vez, si Bruna estuviera acá,tampoco la vería.
Tiene que aprender a ser más educado y menos arrogante.
Es un tipo desagradable y encima sordo,¡fuera de mi propiedad!.— tenía que sacar ese helicóptero de allí,sus caballos estaban agitados.
— Que Bruna vaya a la oficina el lunes, o no respondo.
Le dejo mi tarjeta ,para que me llame así que se le pase el berrinche .— hicieron amague de golpearlo.
Apuró sus pasos en dirección al helicóptero para marcharse ,el recado estaba dado.
El piloto estaba pálido del susto, la dirección ,era correcta,aunque no fuese ningún pueblo.
Ricardo , tenía certeza que el lunes aparecería obedientemente en su trabajo.
Pero para el padre ausente, dejaba una preocupación, ¿donde estaba Bruna?.
¿Porque había dado esa dirección en su trabajo?,¿que estaba pasando?.
Hizo un viaje que no pensaba hacer en su vida,para darle la noticia a su madre.
Soledad estaba sorprendida de tenerlo en frente ,luego de tantos años.
— No sé como decirte ésto, creo que Bruna está desaparecida, hasta ese jefe de ella ,la anda buscando.
¿Está aquí contigo escondida?,si precisa algo ,me avisas.— se ponía alerta.
— Casi no he hablado con mi hija éste mes, ese tipo la tiene alienada, hasta se olvidó que tiene mamá.
Bruna no vino a quedarse conmigo. — entró en pánico.
Empezaban a llamarla, sin éxito.
Su madre sentía que el alma se le salía del cuerpo.
Bruna era lo único bueno que tenía y ahora estaba desaparecida.
Sabía de la relación con Ricardo; incluso de la propuesta matrimonial que esperaba.
Su foto empezó a circular por todos lados, pero no obtenían ninguna respuesta.
Parecía que se la hubiese tragado la tierra.
Envejeció de la aflicción , los vecinos más allegados ya no sabían cómo contener su llanto.
Trás días sin comer, se sentó frente a su mercadito abandonado.
Tomó una revista para arrancar hojas y envolver algo, pero una imagen la detuvo.
Eran las fotos del compromiso de Ricardo Biasini, con otra mujer.
Marcó el número de su ex sin dudar.
No la había querido cuando la tuvo, pero ahora necesitaba su ayuda para encontrarla.
— Escúchame Telmo,ese hombre le hizo algo a mi hija y se hace el tonto buscándola.
Lo voy a denunciar.
Quiero que me la devuelva, saber que le hizo.
Mi hija tiene que volver conmigo, es lo único que tengo de valor.— el también había pensado en esa posibilidad ,frente a la información que tenía.
También tenía dudas, ante su insistencia cuando estuvo buscándola, exponiéndose al venir a su hacienda.
Pero como decirle a una madre que su hija pudiese estar muerta.
— Haré lo posible por ayudarte, pero no me llames .Yo lo hago,no quiero ningún conflicto .— le aclaraba.
— Nunca te pedí nada, solo quiero a mi hija de regreso, no me importa como.— no le agradaba su tono.
— Siempre estuve al pendiente de ustedes, cumpli como pude.
El dinero para ella siempre lo recibiste, mes a mes. —le aclaraba.
—¿ Lo quieres? ,te lo devuelvo, nunca lo toqué. — esa era verdad, ni en momentos apremiantes se planteó gastar un centavo.
Era como si le pagaran por un silencio innecesario.
— Está bien, está bien Soledad Rodriguez, lo que tu quieras,yo te llamo.
No es momento de discusiones —cortaban la llamada.
El mundo perfecto de Ricardo se caía a pedazos .
Por Bruna caminaba en la cuerda floja.
No había sido una idea brillante intentar casarse con Rose, movido por el interés en su condición de heredera de la cadena hotelera para la que trabajaba.
Por un lado, los negocios no se concretizaban; por el otro, se hacía pública la investigación policial.
Recaían sobre él las acusaciones como el principal responsable de la desaparición de Bruna, con quien mantenía un vínculo amoroso.