Cuando aún era estudiante de medicina, Cassandra, soñó con un hombre, un matrimonio y un bebé de ojos claros. Convencida de que el destino ya estaba escrito, aceptó una boda impuesta por el escándalo y el poder, creyendo que el amor llegaría después.
Pero su esposo nunca la amó.
Nunca la tocó.
Nunca la eligió.
Atrapada en un matrimonio perfecto de puertas afuera y vacío en la intimidad, Cassandra soportó el desprecio, el silencio y la humillación, aferrándose a un futuro que solo existía en sus sueños… hasta que la verdad la despierta de la peor manera.
Aunque siempre confió en sus premoniciones, nada la preparó para morir repentinamente, pero ella volvería a la vida con una nueva misión que podría cambiar su destino soñado para siempre.
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CAMBIO APROBADO
NARRADOR
La primera noche conviviendo en el lugar que sería su hogar por dos o tres años fue diferente para cada uno.
Lucian se sentía tranquilo al no tener que compartir la cama con su esposa y además pensaba que ella se sentía incómoda cuando durmieron juntos en el hotel. Él no quería que existiera más incomodidad que la de tener que fingir en público. A su manera deseaba tener paz.
Cassandra veía las fotografías de su familia y aunque la cama era confortable no quería estar allí. Ella deseaba dormir con su esposo, no sola en una enorme cama en una habitación desconocida.
Ella se concentró en no llorar más. Al día siguiente planeaba ir a la universidad para continuar estudiando y también para poder distraerse o se volvería loca.
A medianoche, Lucian comenzó a soñar con la mujer prohibida e inadecuada que le había robado el corazón. Ellos tenían una noche ardiente, algo que solo había ocurrido en su imaginación. Ella, tan correcta y hermosa le había dicho que quería llegar virgen al matrimonio. Él no podría desconfiar de su palabra.
Cuando Lucian despertó agitado y sumamente excitado debió ir al baño para acabar con su erección. Su cuerpo le estaba pidiendo liberarse, el sexo era una excelente forma de acabar la tensión que cargaba en sus hombros. Amar a una mujer, casarse con otra, fingir frente al país el amor que no sentía... ¿Cómo podría relajarse?
Él había pensado en todo. Jamás tomaría a su amada como una amante. Eso nunca. Cuando él acabara su matrimonio con Cassandra, se casaría nuevamente. Mientras durara su matrimonio iría al club que tanto conocía, aunque eso significara viajar. Normalmente, siendo soltero, lo frecuentaba porque allí no habría exposición si cada uno entraba sin teléfono. Además había mujeres dispuestas a cumplir fantasías. Él se ahorraba a una amante despechada que pudiera enamorarse y además preservaba su preciada identidad.
El único problema para Lucian sería viajar estando casado. ¿Con qué excusa iría de viaje sin que Cassandra lo acompañara como una excelente esposa? Estaba seguro de que encontraría la forma.
Cassandra había tenido una pesadilla sobre su divorcio, Lucian murió allí. Buscaba a su abuela en sueños con desesperación y ella le confirmaba que nada de eso pasaría en el futuro.
-¿Qué va a pasar en mi futuro?- preguntó con ilusión esperando que su abuela le mostrara su futuro hijo, pero no vio eso
-Mucho sufrimiento intentando enamorar a quien ahora no te ama- Le dijo su abuela con una mirada apenada
-¿Cuánto tiempo va a tardar en amarme?- Preguntó y su abuela desapareció sin darle una respuesta. Ella despertó sobresaltada con el corazón latiendo violentamente
Cassandra se puso de pie y entró a la ducha. Si se había despertado temprano era estupendo porque podría preparar el desayuno para su esposo. Su padre le decía que una de las cosas que más lo había enamorado de su madre eran las comidas que preparaba. Ella lo entendía, Kate siempre había cocinado como los dioses.
Después de ducharse, Cassandra fue a la cocina. Las empleadas la saludaron con cortesía y le preguntaron que deseaba comer.
-Yo cocinaré, pueden retirarse- Pidió con amabilidad, causando sorpresa
-Al joven Lucian debemos prepararle el desayuno tal como a él le gusta
-Díganme que le gusta a mi esposo, yo misma se lo prepararé- Las empleadas la miraron y comenzaron a nombrarle los gustos de él
Cassandra comenzó a cocinar mientras las empleadas se ocupaban de limpiar la habitación y el baño de su jefa. Ellas aún estaban sorprendidas por la actitud que la señora había tomado, ¿Acaso estaba enamorada de su jefe o simplemente era una joven muy atenta?
Cuando Lucian despertó, lo hizo relajado. Fue a tomar una ducha y se vistió prolijamente antes de ir a desayunar. Allí vio a Cassandra sentada a la mesa, esperando por él.
-Buen día- La saludo con amabilidad, pero también con ausencia de aprecio
-Buen día Lucian, ¿Descansaste bien?- Preguntó ella convencida de ser una esposa atenta
-Como un rey. Muero de hambre- Ella le sirvió y esperó con ansiedad obtener una crítica- Hoy lo prepararon diferente, es un buen cambio
Cassandra sonrió, pero no lo sacó de su error. No le había preparado el desayuno para ganar halagos ni para presumir, simplemente le parecía algo que debía hacer como su esposa. Aquel ejemplo se lo había transmitido su madre.
Después del desayuno, Matilde recogió todo y el matrimonio se preparó para ir a la universidad y así retomar su rutina previa a la boda.
Lucian estaba a solo dos finales de obtener su certificación profesional, aunque a Cassandra le faltaba más tiempo. Además, ella había optado por hacer algunas prácticas antes. Si bien lo había hecho como médico, no como obstetra y quería ganar experiencia, además de la posibilidad de tener un trabajo fijo al culminar su estudio.
El matrimonio llegó a la universidad en un solo automóvil. Al descender del vehículo, fueron de la mano al interior del edificio. Él con un suave beso en los labios la dejó en su salón y con calma fue al suyo.
Las miradas de los presentes se dirigieron a ellos. Cada uno fue rodeado de sus propios amigos que esperaban expectantes jugosos detalles de la luna de miel, pero ellos evitaron mencionar algo inexistente.
Las amigas de la recién casada esperaban detalles de la intimidad, pero ella dijo que era algo muy privado y que no revelaría datos de algo tan íntimo. Se limitó a decir que había disfrutado la luna de miel con una bella sonrisa que ocultaba muchos secretos.
Lucian, rio con complicidad demostrando que todo fue estupendo, pero sin dar detalles. Solamente dos sabían de la naturaleza de su matrimonio y así permanecería. Aunque tuviera amigos, no confiaba ciegamente en todos ellos y algo tan delicado necesitaba mayor privacidad.
Al terminar las clases, Lucian se encontró con su esposa y fueron al vehículo.
-¿Cómo te fue hoy?- Preguntó Lucian
-Muy bien, ¿A ti?- Respondió con una sonrisa
-Bien, aunque me esperan días agotadores. ¿Necesitas ir a algún sitio antes de ir a casa?- Cassandra hizo un gesto afirmativo, por esa breve conversación había olvidado todo
-Debo ir a la clínica de calle Brown. Si puedes esperarme unos minutos allí sería estupendo, si tienes algo que hacer puedes llevarme a recoger mi coche- Lucian cambió el rumbo y manejó a la clínica
NEEEXT.......
qué ternura!!!!!!
díganme si es una pareja real, p. f.
o quiénes son?🥰🥰🥰🥰🥰🥰
😋😋😋😋😋😋😋😋😂😂😂😂😂
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
digo, hasta un ciego se daría cuenta de que Cassandra no tiene ninguna oportunidad de que él la "mire"...
y he leído varias donde la protagonista sí que es tonta...