Marcela Escorche parece tenerlo todo 💫: un futuro brillante en la universidad 🎓, una familia que la apoya sin condiciones 👨👩👧 y un novio cariñoso 💞 que le promete estabilidad. Pero todo se marchita en un instante cuando una desconocida aparece con una carta 📜 que amenaza con destruir su mundo.
En ella, Marcela descubre que su novio la engaña 💔 con su primer amor… quien además es la novia de su primo. Lo que parece una simple traición sentimental se transforma en un oscuro juego de engaños y secretos 🕵️♀️. La misteriosa mujer le ofrece una enorme suma de dinero 💰 a cambio de infiltrarse y revelar la verdad: la familia de su novio esconde una red de estafadores y traficantes de personas ⚖️.
Entre la verdad y la traición, Marcela deberá decidir si arriesgar su vida 🔥 para desenmascarar a quienes ama… o callar y ser cómplice de su propio engaño.
Porque algunas flores, como la de Jamaica 🌹, esconden un sabor agrio bajo su dulzura.
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Capítulo 15: La Fuga
Lo último que pude recordar antes de irme del cuarto del Señor Álvarez fue que mi verdadero nombre no era “Marcela”, sino que era “Beatrice.”
Antes de que el monitor cardíaco diera que el señor Álvarez tuviera insuficiencia cardíaca, el Señor Álvarez me habla con una voz fría, sin emociones; como si mis huesos se congelaran tan solo escuchar sus palabras: “¿Creíste que no me daría después de 15 años encontrarte a ti y a tu hermana?”
Luego de que el Señor Álvarez me contara todo lo que me dijo antes del pitido estaba teniendo sentido. Quería saber más, pero justamente necesitaba ayuda médica.
Me fui sin más, pensaba que solo era una pesadilla, que en algún momento me despertaría y todo sería como antes, pero no fue así…
15 minutos después:
La misma enfermera, se acerca para tratar de calmarme del estrés que me estuve cargando, me mira con compasión y me dice con una voz cálida: “Tranquila joven, el Señor Kellan Álvarez solo le dio un paro cardíaco temporal, ahora en estos momentos, se encuentra muy delicado de salud. Lo mejor que puede hacer es retirarse de las instalaciones, hasta que el señor se encuentre bien.”
Me sequé los ojos para no seguir llorando por el shock de ver cómo alguien estuvo a punto de llevarse mi secreto a la tumba. Aún no me puedo sacar esa imagen de la cabeza, ¿Sería Izzah mi verdadera madre; y de ser así, mis padres de Barinas no son mis padres?
Antes de retirarme del hospital, tuve que pedir permiso a los guardaespaldas de dejarme llevar la carpeta y el portafolio porqué el abuelo de Rafael me había dejado a mi merced dichas pertenencias.
Al principio se resignaron, pero de un momento a otro llega un chico con la piel blanca, pelo plateado con un corte de champiñón, llevaba puesto unos anteojos de lectura y vestía un traje como si perteneciera a un colegio privado, diciendo con arrogancia: “Haganle caso, ella es la mujer de mi hermano.”
Los guardaespaldas le preguntaron con incredulidad: “¿Quién es usted, y porqué deberíamos creerle?”
El chico les responde con una serenidad fría y calculadora diciéndoles: “Mi nombre es Marco Aurelio Álvarez Caligiore, hijo ilegítimo de Bernardo Álvarez, hermano mayor de Rafael Álvarez. Y si yo les digo que ella es la mujer de mi hermano, es porqué es la mujer de mi hermano.”
Y remata diciéndoles: “Ahora bien, me respetan a la mujer de mi hermano menor porque me la respetan y punto.”
Sin miedo o algo que se les parezca, me dieron las pertenencias del Señor Álvarez, después de ahí, el chico “Marco”, me dice: “Se que no me conoces, pero necesito contarte algo que posiblemente Rafael ya te haya contado.”
Escucho que mi teléfono me repica para una llamada, le respondo con sinceridad: “Necesito contestar este mensaje, por favor dame un momento, ¿Sí?”
Sin pensarlo, me aparté unos 2 metros de dónde él estaba y contesto la llamada, era Ana, le contesto y lo primero que escucho es lo siguiente: “”¿Marcela, realmente ese es tu nombre?""
Nerviosa, le pregunto a Ana sobre la pregunta que hizo: “Ana. ¿De qué estás hablando?”
Luego escucho que cuelga, dejándome con la siguiente pregunta: “¿Para que me llamaba Ana?”
Continuará.