Un día crees que todo va bien, pero al siguiente día todo puede ser diferente.
Debo estar soñando, me repito constantemente, sin embargo creo que debo de ir aceptando mi tonto destino, aunque sea terrible, es y será mi vida después de todo.
Recuerdo claramente el día antes de que mi infelicidad llegara, yo era una joven normal con una vida normal.
Acababa de cumplir 17 años, recuerdo cómo toda mi familia llegó a despertarme con tanto cariño cantándome la típica canción de cumpleaños, luego me mostraron un pastel de frutas con chocolate que partí, después fuimos a pasear y a buscar mi regalo. Todo era muy bonito.
Finalmente toda mi tragedia comenzaba cuando contemplaba un hermoso atardecer por mi ventana. Mi padre se acercó a mi y me dijo "¿Te imaginas que estuvieras comprometida?", no podía dejar de reír mientras pensaba en lo absurdo que sonaba eso. Hasta que mi padre comenzó a llorar y se culpaba a sí mismo diciendo que por su culpa me había comprometido con un príncipe.
Creo que fue ese momento cuando mi vida comenzó a dar un giro completo, no podía imaginarme estar comprometida a mis tiernos 17 años con un desconocido....
"¿Quién será él? ¿Cómo será?" pensaba en cada momento.
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Capítulo XV: tienes que vivir
Kabuvip me deja sola, quisiera no moverme y morir aquí pero tengo una familia que podría estar en peligro. Me dirijo a la puerta para salir y encontrarme con ellos y el Rey entra a la habitación.
-¿Crees que todo acabó pequeña? A partir de mañana serás educada como una Princesa, tu familia la he mandado de regreso para que no haya distracciones - siento que no puedo respirar - Nunca más los volverás a ver.
El Rey se retira y yo me quedo ahí, en el suelo llorando. ¿Quién soy? ¿Qué sentido tiene la vida? Me siento débil y sola en un mundo desconocido. Esta es la habitación que me asignaron para que duerma, es grande y hermosa, pero no la necesito, yo no mecesito nada de esta vida lujosa.
Estoy tumbada en el suelo, porque no quiero ni tocar mi ****. Tengo frío y hambre, pero no tengo ánimo como para taparme o salir a comer algo. He perdido la noción del tiempo, pero no me importa, ya nada importa.
Kabuvip entra a mi cuarto y me observa enfadado.
-¿¡Cuánto tiempo piensas permanecer así!?
No respondo.
-Y sigues sin hablar.... ¡Llevas dos días así! ¡¿Quieres morir!?
Ja, sólo dos días, ¿cuánto me faltará para morir?
-Eres una inútil que no sabe ni cumplir sus castigos. ¿¡No vas a salir a comer!? ¡Bien! Yo comeré aquí y no te ofreceré nada.
Kabuvip trajo todo un banquete a mi cuarto y luego muchos amigos suyos llegaron también, todos se burlaban de mi. Un chico llegó comiendo conmigo.
-Mejor muérete, no estás a la altura de una Reina.
Nunca nadie me había deseado mi muerte, me siento como si fuera basura. Ahora me siento mas desdichada, yo sola en un lugar que no conozco, nunca mas volveré a ver a mi familia, no he comido ni tomado agua en dos días, tengo mucho frío y estoy llorando.
No sé en qué momento dejaron la habitación, creo que ya ni si quiera podría moverme de aquí aunque quisiera. Vi a Kabuvip unas cuantas veces, pero no revuerdo nada de lo que dijo o hizo, sólo me acuerdo de su presencia.
Comienzo a tener energía de nuevo, ya no tengo ni frío, ni sed ni hambre por alguna razón. Me doy cuenta de que estoy en mi ****....¿quién habrá hecho esto? ¿Kabuvip? Por algún motivo siento que él no es tan malo como parece.
Ischverth llega a mi habitación con comida y medicina, ja, y yo que por un segundo pensé que el idiota se había encargado de esto.
-¡Te has recuperado! - él suelta unas lágrimas, me encantan los chicos sensibles. -¿Por qué dejas tu vida tan fácilmente? Te dije que te ayudaría, confía en mí por favor.
-La vida - me cuesta hablar, creo que tengo la garganta reseca así que Ischverth me hace beber agua. - no tiene sentido ahora.
-¿¡Qué?! ¡Te prometí ayudarte y salir de esto juntos!
-Lo siento, es que sin mi familia yo...
-Al menos ellos ya regresaron a tu lugar, tú los puedes alcanzar después.
Siento que sus palabras me deberían animar, pero ni si quiera pude despedirme de ellos, me siento fatal. Vuelvo a mi posición de ignorar, él es bueno, pero no entiende lo que siento o quiero.
El día siguiente llegó me intentó alegrar mi día con unos músicos y bailarines que llevó especialmente para mi, pero yo estoy muy deprimida y nada me alegra.
-Tu familia regresará
En eso siento que todo vuelve en mi, me siento muy feliz y me lanzo a abrazarlo
- Gracias, muchas gracias - no puedo evitar llorar de la emoción
Kabuvip entra y me ve abrazada de su hermano, está muy serio, no tiene ninguna expresión.
- Oh no, ya te despertaste bien de tu trance.
-¡Mi familia volverá!
-¡¿Todos?! ¡Qué horror! ¡Le pediré a mi padre que se los lleve! ¡Odio a los plebeyos como ustedes!
Tan pronto como dice eso, me levanto y quiero golpearlo, pero Ischverth me detiene. Kabuvip se retira.
-¿Estás loca? Si le pegas te meterás en problemas de nuevo.
-Pero...
-No te vuelvas a pelear con nadie, ni mucho menos en frente de todo el mundo, tienes que vivir. - él toma mi mano, me sonrojo y siento que él es mi chico, el ideal.