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Agente Secreta Convertida En Princesa.

Agente Secreta Convertida En Princesa.

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Reencarnación / Mundo de fantasía / Viaje En El Tiempo / Completas
Popularitas:257.4k
Nilai: 4.5
nombre de autor: Leydis Ochoa

Tras ser brutalmente traicionada por su compañera y su objetivo en una misión de alto riesgo, la letal agente Jannet Cayswell muere en un accidente orquestado. Despierta en el cuerpo de Zafiro Lawrence, la heredera de una Casa Noble en un imperio de corte de época antigua, con toques mágicos. Atrapada en una vida de etiqueta y política palaciega, Zafiro debe fingir la amnesia para sobrevivir mientras domina sus nuevas habilidades y el funcionamiento de este mundo.

[En edición]

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Capítulo 19

El pergamino en la mano de Zafiro se sentía como un trozo de hielo que quemaba su piel. *"El segundo año está por terminar..."*. Esas palabras no eran una simple amenaza; eran una prueba irrefutable de que alguien más en este imperio poseía un conocimiento que no pertenecía a este plano temporal. O bien era un usuario de magia antigua de la casa Tarth, o alguien que, al igual que ella, recordaba las cenizas del futuro que nunca llegó a ser.

Zafiro caminó por el pasillo de la Torre de los Archivos, sus botas de cuero resonando rítmicamente contra las losas de piedra. Marcus y cuatro guardias de la casa Lawrence la seguían a una distancia respetuosa, pero con las manos en los pomos de sus espadas.

—Marcus —dijo Zafiro sin detenerse—, quiero que busques en los registros de entrada de la servidumbre de los últimos seis meses. Busca cualquier nombre vinculado a las tierras de los Bolton o que haya servido previamente en el palacio de los Greyjoy.

—Milady, con todo respeto —respondió Marcus, adelantándose un poco—, esa es una tarea titánica. Hay cientos de siervos. Además, el Príncipe Ethan me ordenó que no me separara de su lado.

Zafiro se detuvo en seco y se giró. Sus ojos azules, habitualmente dulces, destellaron con la frialdad del acero templado.

—El Príncipe Ethan pronto será mi esposo, pero yo soy una Lawrence de nacimiento. Si te doy una orden, Marcus, es porque la seguridad de esta corona depende de ello. ¿Entendido?

Marcus bajó la cabeza, sorprendido por la autoridad que emanaba de la joven que solía pasar sus tardes bordando flores.

—Como desee, Archiduquesa.

Zafiro entró en la sala de archivos. Era un lugar inmenso, con estanterías que llegaban hasta el techo abovedado, llenas de pergaminos que olían a tiempo y olvido. Allí, sentado frente a una mesa llena de velas, se encontraba Elías, un erudito de la casa Seaworth que, a pesar de su apellido, había jurado lealtad a la corona tras la caída de sus parientes traidores.

—Elías —dijo Zafiro, dejando la pluma de cuervo sobre la mesa—, dime qué significa esto.

El anciano tomó la pluma con dedos temblorosos y la examinó bajo la luz de una vela. Sus ojos se abrieron de par en par.

—Esto no es de un cuervo común, milady. Es una pluma de *Nyctocorax*, un ave que solo anida en las ruinas de la antigua capital de los Martell. Se dice que los nigromantes las usan para enviar mensajes que solo el destinatario puede entender. Si alguien le ha enviado esto, es porque conocen su alma... o su pasado.

Zafiro sintió un escalofrío. *Su pasado*. O mejor dicho, su futuro pasado.

—¿Hay alguna forma de rastrear quién la envió?

—Solo si la sangre del remitente está en la pluma —dijo Elías, frotando la base del cañón—. Y mire aquí... hay un rastro de ceniza roja. Es el sello de los "Seguidores del Abismo". Milady, debe tener cuidado. Ellos no buscan el poder político, buscan el caos absoluto.

...

Al regresar a sus aposentos, Zafiro se encontró con una escena que le devolvió un poco de calidez a su corazón. Su madre, Malory, estaba sentada en su cama, supervisando a las doncellas que empacaban baúles de seda y brocado.

—¡Zafiro! —exclamó Malory, levantándose para abrazarla—. Tu padre y Liam han decidido que, mientras el Príncipe Ethan esté fuera en las tierras de los Mormont, lo mejor es que te traslades al ala este, cerca de nuestras habitaciones. Liam ha puesto guardias en cada esquina.

Zafiro se dejó abrazar, inhalando el perfume a rosas de su madre.

—Madre, no soy una muñeca de porcelana.

—Para tu hermano, lo eres —dijo Malory con una sonrisa triste—. Liam no ha dormido pensando en lo que pasó con Carlos Crane. Siente que te falló por no ver las intenciones de ese hombre antes. No le quites el derecho de protegerte, es su forma de decirte que te ama.

Zafiro asintió. Recordaba cómo en la otra línea temporal, Liam había muerto intentando rescatarla de las mazmorras de Carlos. El dolor de ese recuerdo era lo que la impulsaba a ser más fuerte.

—Hablando del demonio —dijo una voz profunda en la puerta.

Liam entró en la habitación, con su armadura de gala aún puesta. Se veía cansado pero imponente. Se acercó a Zafiro y, sin decir palabra, le puso una mano pesada sobre el hombro.

—El Príncipe se marcha en una hora —dijo Liam, sus ojos examinando el rostro de su hermana—. Ha pedido verte en el patio de armas. Zafiro... —el tono de su hermano se volvió inusualmente suave—, ten cuidado con él. Sé que lo amas, o que crees hacerlo, pero los hombres como Ethan Lancaster están marcados por la tragedia. No dejes que su sombra te eclipse.

—Su sombra es lo único que me mantiene a salvo de la oscuridad real, Liam —respondió ella, dándole un beso en la mejilla—. No te preocupes por mí. Preocúpate por los Baratheon. He oído que no están contentos con el anuncio del compromiso.

...

El patio de armas estaba lleno de actividad. Caballeros de la casa Tully y Arryn montaban sus caballos, y los estandartes del dragón de los Lancaster ondeaban bajo el viento del norte.

Ethan estaba junto a su semental negro, revisando las correas de su montura. Al ver aparecer a Zafiro, vestida con su traje de montar azul oscuro que resaltaba su figura y su determinación, se detuvo por completo. Sus hombres, al ver la intensidad de la mirada del Príncipe, se alejaron discretamente, dándoles privacidad.

—Zafiro —dijo él, su voz era un murmullo que solo ella podía oír—. Detesto dejarte en este nido de víboras.

—Entonces no te vayas por mucho tiempo —respondió ella, acercándose tanto que podía sentir el calor que emanaba de su cuerpo—. He descubierto algo. La pluma que me enviaron... viene del sur. Alguien sabe quién soy, Ethan. O al menos, sabe que no soy la Zafiro que ellos esperaban que fuera.

Ethan la tomó por los brazos, su rostro endureciéndose.

—¿Crees que corres peligro inmediato? Si es así, cancelaré el viaje. Que los Mormont se las arreglen solos.

—No —dijo ella, poniendo una mano sobre su pecho, sintiendo el latido rítmico y fuerte de su corazón—. Necesitamos a los Mormont y su flota. Si los Greyjoy atacan, el imperio caerá antes de que podamos coronarnos. Ve, Ethan. Yo me encargaré de los enemigos internos. Tengo a Liam, tengo a mi padre... y me tengo a mí misma.

Ethan la atrajo hacia sí con una urgencia que le quitó el aliento. Sus labios se encontraron en un beso amargo y dulce a la vez, una despedida cargada de la promesa de un reencuentro. En ese beso, Zafiro volcó todo el miedo que sentía y toda la esperanza que había depositado en este hombre. Sus lenguas se entrelazaron en un juego de pasión contenida, y por un momento, el ruido del patio de armas desapareció.

—Si algo te sucede —susurró Ethan contra sus labios, su respiración agitada—, reduciré este imperio a cenizas. No me importa la corona, no me importa la paz. Solo te quiero a ti.

Zafiro sonrió, una sonrisa de mujer empoderada que sabe que tiene al hombre más poderoso del mundo a sus pies.

—Entonces regresa rápido, mi Príncipe. Porque tengo la intención de que celebremos nuestra boda sobre las tumbas de nuestros enemigos.

Ethan montó en su caballo con un movimiento ágil y, tras una última mirada cargada de fuego, partió hacia el norte seguido por su caballería.

...

La primera noche sin Ethan fue extrañamente silenciosa. Zafiro estaba en sus nuevos aposentos en el ala este. Sus doncellas, Flora y Rose, ya se habían retirado. La chimenea chisporroteaba, lanzando sombras largas sobre las paredes.

Zafiro no podía dormir. Se sentó frente al tocador y comenzó a cepillar su cabello. De repente, notó algo en el espejo. Una figura se movía entre las sombras de las pesadas cortinas de su cama.

Se giró rápidamente, agarrando la daga que siempre escondía bajo su almohada.

—¿Quién está ahí? —preguntó, su voz firme.

De las sombras surgió una mujer. Era joven, hermosa, con el cabello castaño rojizo y ojos verdes que destellaban con malicia. Era Zoé, de la casa Tyrell, una de las damas que siempre había intentado cortejar a Ethan y que siempre había mirado a Zafiro con desprecio.

—Tranquila, Archiduquesa —dijo Zoé con una sonrisa felina—. Solo he venido a darte la bienvenida a tu nueva "prisión".

—¿Cómo entraste aquí? Los guardias de mi hermano están en la puerta.

—Los guardias de tu hermano son hombres, Zafiro. Y los hombres son fáciles de distraer con un poco de vino y una cara bonita —Zoé se acercó, paseándose por la habitación como si le perteneciera—. He venido a decirte que tu compromiso es una farsa. Ethan no te ama. Él solo necesita la flota de los Lawrence y el apoyo del norte.

Zafiro bajó la daga, pero no relajó su guardia. Sabía que Zoé no era solo una despechada; era una provocadora profesional.

—¿Eso es lo que te dices a ti misma por las noches para poder dormir, Zoé? —preguntó Zafiro con sarcasmo—. Ethan me eligió a mí. Me ha besado, me ha poseído y me ha prometido un imperio. Tú, en cambio, sigues siendo una invitada que se cuela en las habitaciones ajenas.

El rostro de Zoé se contrajo de rabia por un segundo antes de recuperar su máscara de frialdad.

—Disfruta de tu victoria mientras dure. El Rey no durará mucho más, y cuando muera, se abrirá un testamento que ni siquiera el Príncipe Heredero podrá ignorar. Hay secretos en la casa Lancaster que harían que tu sangre se congelara.

—¿Secretos como el maleficio que le han puesto al Rey? —disparó Zafiro.

Zoé se detuvo, su mirada vacilando por una fracción de segundo.

—No sé de qué hablas. Pero ten cuidado, Zafiro. Las "flores" de la casa Tyrell tienen espinas, y algunas son venenosas.

Con un movimiento elegante, Zoé salió por una puerta lateral oculta tras un tapiz, una vía de escape que Zafiro no sabía que existía.

Zafiro corrió hacia el tapiz y encontró un pasadizo secreto. Maldijo para sus adentros. El palacio era un queso gruyère lleno de agujeros por donde los enemigos podían entrar y salir a su antojo.

Llamó a gritos a Liam. Su hermano entró segundos después, con la espada desenvainada.

—¿Qué pasa? ¡He oído gritos!

—Hay pasadizos en esta ala, Liam —dijo Zafiro, señalando el hueco tras el tapiz—. Zoé Tyrell estuvo aquí. Se burló de tu guardia. Quiero que traigas a Cassis y a un equipo de constructores. Quiero que sellen cada pasadizo de este palacio, excepto los que nosotros controlemos.

Liam miró el túnel oscuro y luego a su hermana. Por primera vez, vio en ella no a su hermanita pequeña, sino a una líder que estaba dispuesta a hacer lo necesario.

—Lo haré ahora mismo —dijo Liam, su voz cargada de una nueva seriedad—. Y Zafiro... lo siento. Tienes razón. He estado tratando de protegerte del mundo exterior, cuando el peligro ya está dentro de casa.

...

Esa noche, mientras los martillos resonaban en la distancia sellando los túneles, Zafiro se sentó a escribir una carta. No era para Ethan, sino para su contacto en la red de espías de la casa Tully. Necesitaba saber qué contenía ese testamento secreto del que habló Zoé.

Jannet, en su vida anterior, había aprendido que la información era más letal que el acero. Y ahora, como Zafiro Lawrence, iba a usar cada pedazo de conocimiento para asegurarse de que nadie, ni los Bolton, ni los Tyrell, ni los misteriosos "Seguidores del Abismo", pudieran arrebatarle el futuro que tanto le había costado reclamar.

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nelida ballesteros
sin faltar el respeto creo que la persona que escribió esta novela debe dedicarse a otra cosa la verdad sin pie ni cabeza 🤯🤯🤯 una perdida de tiempo no la recomiendo para nada
nelida ballesteros
arhuchim es lo más y si ella la recomendó es xq es buena 👌👌👏
Otilia Amanda Quiroga Castro
Buena la historia pero hay muchas equivocaciones, sigue adelante. /Rose//Rose//Rose//Rose/
Otilia Amanda Quiroga Castro
En que momento se juntaron los hermanos, y sus padres no estaban en manos de Zoe
vivi aldana
Me encanto la historia muy buena, me atrapó. solo que hay una incongruencia que sería bueno arreglar sobre Carlos que primero estuvo preso, luego le cortaron la cabeza y por último seguía vivo y me dejaron confundida pero muy buena la trama
Lidia Nohemi
Acuérdate que zoe es como una sombra así como se metió a la habitación de Zafiro sin que nadie se diera cuenta
Lidia Nohemi
No han tenido la fiesta de compromiso todavía mujer Lee bien y pon atención a los pequeños detades
Nan Nancy quinones
Excelente historia. 🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Silvia Sànchez Pèrez
fastidiada de tanto derroche de sexo
Silvia Sànchez Pèrez
ya es desagradable tanto sexo, me salto todas tus orgías, suprime un poco
Otilia Amanda Quiroga Castro
A caso Carlos no estaba en la celda encerado 😳
Lidia Nohemi
Pero como no se dan cuenta que la sabandija está al acecho
Lidia Nohemi
Siempre va a ver personas deseando la corona y destituir al príncipe heredero con engaños esos son las intrigas palaciegas
KATHERINE GUILARTE
yo amo a esta mujer
Lidia Nohemi
A mi nadie me la recomendó pero esta atrapandome, su fortaleza y los recuerdos de la vida pasada es lo que le van a ayudar con su entrenamiento
Alma Rosa Dominguez Martinez
lo que no entiendo como Carlos está vivo si ya lo mataron dos veces
Alma Rosa Dominguez Martinez
lo que no entiendo como Carlos está vivo si ya lo mataron dos veces
Sandra Garcia
Ay por Dios esto está bueno
Sandra Garcia
Ay que bonitos 🥰🥰🥰🥰
Alma Rosa Dominguez Martinez
me gustó 👏buena novela voy empezando a leer y estoy fascinada
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