NovelToon NovelToon
BAJO EL DOMINIO DEL DEMONIO

BAJO EL DOMINIO DEL DEMONIO

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Villana / Completas
Popularitas:3.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

Hace quince años, la dejaron en la calle, hambrienta y sin esperanza, con dos niños pequeños y una madre agonizante. Hoy, es "La Tiburón" en los corporativos de alta alcurnia y "El Demonio", la implacable jefa de la mafia que controla el país desde las sombras. Cuando su despreciable exmarido regresa buscando destruirla con la complicidad de la esposa de un poderoso magnate industrial, descubrirán demasiado tarde que han despertado al monstruo equivocado. Una guerra de poder, finanzas y venganza donde el amor y la supervivencia bailan al filo de una navaja.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

LA TREGUA DEL ABISMO

​El retorno a la gala tras aquel beso fue una lección de maestría escénica. Amelia caminaba con la cabeza alta, su esmeralda de seda ondeando al viento, mientras Sebastián, a su lado, mantenía una distancia profesional que engañaba a cualquier observador casual. Solo ellos dos conocían el fuego que aún ardía en sus labios y la descarga de adrenalina que corría por sus venas tras haber colisionado, física y psicológicamente, contra la barrera del otro.

​—La gala está siendo un éxito absoluto —comentó Sebastián, recuperando su tono formal mientras saludaban a unos inversores internacionales—. Tu equipo ha hecho un trabajo excelente. Es refrescante ver a alguien que se toma la excelencia tan en serio como yo.

​—No me gusta el segundo lugar, Sebastián. Jamás me ha gustado —respondió Amelia, con una mirada que encerraba una advertencia oculta—. Cuando construyo algo, lo hago para que sea indestructible. Igual que mis alianzas.

​Sebastián se detuvo un momento, observando el horizonte donde las luces del resort se reflejaban en el agua. La frialdad de "La Bestia" había comenzado a agrietarse.

—Mañana me reuniré con mis auditores. He pedido una revisión exhaustiva de mis cuentas, tal como me sugeriste. He decidido limpiar la casa, Amelia. No solo por el contrato, sino porque me he dado cuenta de que he estado rodeado de gente que solo quería una parte de mi imperio, mientras tú... tú has sido la única que, a su manera retorcida, me ha dado las herramientas para salvarlo.

​Amelia sintió una punzada de algo que rara vez experimentaba: inquietud. Sebastián estaba empezando a confiar en ella, y la confianza era un arma de doble filo que ella misma había forjado.

​—No busques agradecimiento en los negocios, Sebastián. Solo busca resultados —dijo ella, aunque su tono era más suave de lo normal—. Pero te reconozco la valentía de hacer la limpieza necesaria.

​—¿Te veré mañana? —preguntó él, bajando la voz—. Hay detalles del contrato final que debemos discutir en privado. Y me gustaría... profundizar en otros temas que quedaron pendientes.

​Amelia supo que se refería a lo que acababa de ocurrir en el mirador.

—Mañana, en mi oficina. A las diez. Y te advierto, Sebastián: si vienes a intentar descifrarme otra vez, mejor trae una botella de whisky. El café no será suficiente para aguantar mis chistes.

​Sebastián soltó una carcajada profunda, la clase de risa que solo compartía con ella.

—No me tientes, Amelia. No me tientes.

​Se despidieron con una elegancia glacial bajo la mirada de todos los presentes, pero en cuanto el coche de Sebastián se alejó por la carretera privada del resort, Amelia se dejó caer sobre un sofá de la terraza, sintiendo el peso del mundo sobre sus hombros. Bruno Ríos se acercó desde las sombras, con una expresión de preocupación contenida.

​—La red de clanes ha detectado el movimiento que hiciste con la información falsa de Patricia —informó Bruno en un susurro—. Están convencidos de que le has vendido el acceso a Sebastián. Si los clanes creen que eres una informante para el magnate, la tregua en el puerto se romperá antes del amanecer.

​Amelia se puso de pie, su mirada volviendo a ser la de "El Demonio": fría, calculadora y sin rastro de la mujer que acababa de dejarse besar bajo las estrellas.

—Que lo crean. Si necesitan una distracción, les daré una guerra falsa para que estén ocupados mientras termino de consolidar el control sobre los muelles. Bruno, contacta con nuestros aliados en el sindicato. Diles que la purga empieza mañana. Nadie cuestiona a la reina en su propio resort.

​Mientras la noche avanzaba, Amelia miró hacia el océano, sintiendo el contraste entre la calidez del beso que aún recordaba y el frío acero de su realidad. Sabía que estaba caminando sobre una cuerda floja, con los tiburones nadando debajo y un león esperándola en la orilla. Pero, a fin de cuentas, esa era la vida que ella había elegido para salvar a los suyos. Y si para sobrevivir tenía que seducir a la Bestia y aniquilar a sus enemigos en una misma jugada, estaba más que dispuesta a pagar el precio. La tregua había terminado; la verdadera conquista apenas comenzaba.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play