Esta novela cuenta la historia de Violeta y Calum, dos chicos muy diferentes, que al principio no se llevan bien, pero tras la interacción cotidiana comienzan a sentir atracción el uno por el otro, haciendo que sus vidas y la de las personas a su alrededor se entrelacen.
sin embargo las diferencias entre ellos hacen que se pregunten de manera constante que fue eso que hizo que se enamoraran el uno del otro.
NovelToon tiene autorización de Magda García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPITULO 14 CONFESIONES
Violeta suspiro como por quinta vez, desde que ambos se habían sentado a estudiar en la biblioteca – si sigues suspirando así, me vas a dejar sin aire, ¿pasa algo? – dijo Calum para llamar su atención
Violeta dejó de escribir en su laptop, y lo miro en silencio por un momento, luego hizo su portátil a un lado - ¿Cómo se llevan tus padres? – le pregunto
- ¿mis padres? –
-sí, tus padres, ¿alguna vez se pelan frente a ustedes?, ¿o se gritan, o se tratan mal? –
Calum lo pensó por un momento, y después negó con la cabeza – creo que nunca los he visto pelear, no realmente, digo tienen desacuerdos como todos, pero nunca los he visto insultarse –
-pero, ¿son estrictos contigo y tus hermanos?, ¿los tratan mal, los insultan o algo por el estilo? –
Calum volvió a negar – estrictos siempre han sido, mi familia es de deportistas, mis padres lo eran, y ambos crecieron en familias que siempre fomentaron el deporte, ellos han invertido mucho en eso, y en nuestros estudios, pero yo no podría decir que me tratan mal, solo ve mi ropa, la mayoría esta hecha a mi medida, yo no podría decir que tengo una mala vida –
-no se nota que la tengas, pero, ¿no te sientes presionado?, digo no tienes amigos o vida social –
-no puedes extrañar algo que nunca has tenido, toda mi vida he tenido horarios, y reglas para todo, cuando haces deporte desde niño, no tienes tiempo para otras cosas, pero… ¿A qué se debe este cuestionario tan repentino? –
-bueno… solo tenía curiosidad, digo, no me explico como llegaste a tener novia –
-así que de eso se trata, de Aranza –
-algo así, dime, ¿Cómo terminaste involucrado con semejante loca? –
-ella no era así, la conocí porque era gimnasta, como la novia de mi hermano, ella me la presento, teníamos catorce, pero yo realmente no estaba interesado en ella, no al principio, ella insistió mucho, comenzamos a salir a los quince, casi dieciséis, todo parecía ir bien, aunque no nos veíamos mucho, todo cambio cuando ella comenzó a pasar más tiempo con Tiana, no solo cambio, empezó a bajar de peso, cada vez se veía más delgada, siempre fue menuda, pero de pronto podía notar sus costillas – Calum se quedó en silencio cuando un compañero vino y les pidió prestado un de los libros que tenían sobre la mesa.
-prosigue – le dijo Violeta cuando el chico se fue
-llego un momento donde me daba algo de miedo abrazarla, me daba la sensación de que podía lastimarla, ella tampoco quería que yo la viera mucho o tocará mucho, le preguntaba una y otra vez que sucedía, pero ella solo me evitaba, después descubrí que tenía dietas muy estrictas, no comía casi nada por días, luego se daba atracones y vomitaba, le dije que les diría a sus padres, y ella me rogó que no lo hiciera –
- ¿lo hiciste de todos modos verdad? –
-mi madre lo hizo, la escucho vomitar un día, y me interrogo hasta que se lo dije, por supuesto Aranza me odio, y me grito un montón de cosas porque sus padres la iban a internar, y también en su coraje me soltó que Tiana la novia de mi hermano, no lo había engañado una vez, sino durante más de un año, ella siempre lo supo, y me lo oculto, ella era la tapadera, obvio terminamos –
-qué perra, entonces… ¿Qué quiere ahora de ti? –
-quiere que la perdone –
Conforme hablaban Violeta se fue acercando a él con su silla, para ese momento, ya no estaba sentada frente a él, sino a su lado - ¿no vas a perdonarla verdad?, ¿Qué culpa tenías tú?, además ella sabía lo de la novia de tú hermano – cuando termino de hablar sus cabezas estaban muy juntas
Calum se acercó un poco más hasta que sus frentes casi se tocaron – nadie te ha dicho que eres muy curiosa – Calum tomo un libro, se levantó y se fue a ponerlo en su lugar
Violeta se fue tras él - ¿Cómo te atreves a dejarme con la duda?, eso no se vale –
- ¿Por qué te importa tanto si la perdono o no? – Calum puso el libro en el estante del cual lo tomo
-bueno… ¿Qué hay de nosotros? – pregunto Violeta
Calum volteo a los lados, y se dio cuenta de que estaban solos en ese pasillo, así que se agachó, para quedar más a su altura y sonrió – por supuesto que no pienso perdonarla, y sobre nosotros, bueno no sé… supongo que eso depende de ti –
-bueno… si depende de mí, entonces… no mensajees con otras chicas, ni les mandes fotos, solo puedes hacer eso conmigo – Violeta le dio un beso en la mejilla y comenzó a alejarse de él, mientras sonreía
-está bien, no tengo ninguna queja sobre eso, a veces no puedo responderte ni a ti, ¿cómo podría hablar con otras chicas? – Calum paso por su lado, y cuando lo hizo se inclinó y le devolvió el beso en la mejilla
Cuando volvieron a su mesa, ya no conversaron más sobre el tema, solo siguieron estudiando, pero seguían sentados uno junto al otro rozándose constantemente.
-creo que ya fue suficiente por hoy, vamos voy a llevarte a casa –
- ¿ya?, es temprano aún – Violeta no tenía muchas ganas de ir a casa desde que sus padres comenzaron con el proceso de divorcio – ¿no tienes hambre? –
-sí, por eso quiero irme ya, debo llegar a cenar a mi casa –
Violeta tomo sus cosas, un poco decepcionada, y fue tras él
- ¿Por qué no quieres ir a tu casa? - le preguntó Calum a medio camino
-mis padres se están divorciando, así que todo es un poco caótico –
Calum puso una mano sobre la suya – lo siento mucho –
-está bien, ellos ya no se llevaban bien, solían discutir mucho –
-si necesitas hablar puedes hacerlo conmigo, soy bueno escuchando –
-gracias, lo tendré en cuenta –
Violeta no quería bajarse del auto de Calum cuando este se frenó frente a su casa, pues vio que el auto de su padre estaba ahí –
- ¿sucede algo? – preguntó el
-mi padre está aquí de nuevo, no sé qué quiere esta vez - Violeta se bajó, él hizo lo mismo, para ir tras ella
-creo que es mejor que te vayas – le pidió ella
Calum asintió, y se quedó parado, viéndola entrar, estaba a punto de marcharse cuando escucho ruidos adentro, la puerta seguía abierta, así que sin pensarlo corrió al interior