Haimi es una niña de 6 años que toda su vida a vivido en un orfanato ella es alegré y se lleva bien con todos y lo que más desea es ser adoptada y tener una familia.
Recibido la noticia de que sería adoptada por una familia rica, Haimi estaba muy ilusionada pero sus ilusiones son destruidas por que recuerda que esta es su segunda vida y la persona que la adoptada es un villano de una novela que leyó en su primera vida y que en el cuerpo que reencarnó, es Haimi la niña desafortunada que murió poco después por una intoxicación.
Ahora ella tratara de cambiar su destino y el de él villano que morirá al final de la Novela. ella decide tener una vida feliz junto a al villano que será su papá, descubriendo un secreto que lo cambiará todo y la razón por la que él la adoptó siendo un hombre soltero. ¿que secreto descubrió Haimi? ¿ Ella podrá evitar su muerte a una edad temprana? te invito a descubrir que pasará con la pequeña niña
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Capítulo 8
Haimi, al mirar a su padre sentado, sintió que algo había cambiado en él, y no solo eso. Noto que tenia los ojos demasiado rojos y la voz ronca, con un tono apagado.
. (¿Por qué papá está así?) se preguntó en su mente. (No recuerdo qué Andrey llorará en la novela.¿Qué estará pasando?) Haimi se separó de su abuelo muy despacio y se acercó a Andrey con una tierna sonrisa puso sus manos en la de él y mirándolo a los ojos dijo.
— Buenos días, papá ¿te sientes bien? ¿quieres probar el postre qué preparé? — preguntó, intentando comprender que le sucedía.
Andrey solo la miró con una mezcla de dolor y alegría. La acarició en la cabeza y soltó un suspiro profundo. En su mente, solo giraba una idea atormentadora. (¿Está niña podría ser mi hija, tal como Natalia escribió en el diario? ¿O será hija de ese hombre con el que me fue infiel?.)
Era la duda que lo consumía. Sentía alegría porque de alguna manera, esa pequeña le llenaba el corazón de una calidez inexplicable, pero también sentía dolor agudo al creer que Haimi podría ser hija de otro hombre.
Haimi, preocupada porque Andrey no le respondía, pensó que tal vez habia hecho mal en preguntar. Rápidamente, su voz dulce y educada dijo.
— Papá te traeré un vaso de mousse de chocolate.—
Andrey parpadeo saliendo un poco de su ensimismamiento. Al escuchar la vocecita dulce de Haimi. La miró y al ver esa inocencia y ese cariño tan genuino que ella le ofrecía, un nudo se formó en su garganta.
— Sí... por favor, Haimi — respondió con su voz ronca y suave, muy diferente a su tono habitual.
—Me gustaría mucho probarlo — dijo Andrey, esbozando una pequeña sonrisa.
Haimi sonrió aliviada. Dio media vuelta y corrió hacia la cocina.
Andrey se quedó solo con su padre, quien hasta entonces no había dicho nada. Teodoro solo se limitaba a comer el postre que Haimi le había entregado, observandolo con una mirada distinta.
— Andrey, tienes razón. Yo no tengo que opinar sobre tus decisiones; ya eres adulto — dijo Teodoro, terminando de comer.
— Y esa niña es muy tierna. Lamento haberla hecho llorar antes. —
—¿Por qué viniste, si ya la habías aceptado? — pregunto Andrey, con la voz cargada de una mezcla de desconcierto y reproche.
Teodoro dejó el plato en la mesita, y con una expresión cansada, miró a su hijo a los ojos.
— Tu hermano regresó y trajo una niña...Esa niña es idéntica a Melisa —
Andrey se puso tenso al escuchar a su padre. Su mente comenzó a procesar la información, y un terrible presentimiento lo invadió.
— También me mostró una prueba de paternidad... Ella es hija de Lauro. — siguió diciendo Teodoro, y el mundo de Andrey parecía detenerse.
Andrey sintió como si un rayo lo hubiera alcanzado. La voz de su padre resonaba en su cabeza que le comenzó a girar y dando vueltas.
— Este seguro papá, ¿y encontró a Melisa? — pregunto Andrey.
— No parece como si se la hubiera tragado la tierra; es mejor que ella no aparezca otra vez. — dijo Teodoro con evidente enojo.
—Ya se porque adoptaste a Haimi lo hiciste por que pensantes que era la hija de esa mujer ¿verdad?—
Mientras tanto, Haimi se detuvo con el corazón en un puño. Había oído la última parte de la conversación, sintió el miedo crecer en su estómago, un temor familiar que la había acompañado desde que tiene los recuerdos de su vida pasada. ( Ahora lo entiendo, esa es la razón de por qué Andrey se ve tan mal. El ya sabe que no soy hija de Melisa también ya no querrá que sea su hija.) pensó con una amargura que no correspondía asu edad.
Haimi apretó el plato que llevaba consigo y unas lágrimas comenzaron a rodar por sus mejilla. Uno horribles recuerdos se le cruzaron por su mente. El postre que llevaba se le cayó al suelo sin querer.
—¿Que es todo esto? ¿ Yo tenía una familia? y ellos no me querían, me abandonaron cuando tenía 9 años.— Haimi lloro más por esos recuerdos tan feos solo contenía dolor y maltrato y su pequeño corazón le dolía tanto que no pudo soportarlo.
Su llanto resonó en toda la casa, alertando a Andrey y a Teodoro, quienes apenas escucharla corrieron preocupados hacia ella. Andrey la vio sentada en el suelo recogida de piernas y cubriéndose el rostro el postre que llevaba estaba tirado en el suelo y el fino vaso y plato de vidrio totalmente destrozado.
Andrey sintió terror gélido al creer que Haimi podría haberse lastimado con el vidrio. De inmediato, la tomó en sus brazos con mucho cuidado, examinandola.
— ¿Haimi, estás bien?¿Te las timaste?— preguntó Andrey, mientras ella acurrucada murmuraba con voz apenas audible.
— por favor no me dejes. —
El corazón de Andrey se estrujó. La abrazo más fuerte, acariciándole el cabello con ternura. No soportaba verla llorar.
—Haimi, te lo dije: eres mi hija. No te dejaré, aunque quieras irte. Escuchaste la conversación, ¿verdad? tranquila, yo nunca te dejaré. — dijo Andrey con la voz suave y llena de consuelo.
— Pero no soy la niña que buscaba — dijo ella con los ojos llenos de lágrimas.
Andrey la miró a los ojos con una profunda sinceridad.
— No, no eres lo que buscaba, pero eres lo que más necesitaba, Haimi, tú eres mi hija, y eso es lo único que importa. Nada más. — dijo Andrey mientras la abrazaba con fuerza.
Con esas palabras, Haimi dejó de llorar. Por unos segundos, lo abrazo fuertemente, tratando de calmarse. Los malos recuerdos aún estaban claros en su mente, pero el calor del abrazo de su papá Andrey y sus palabras !la hacía sentir mejor.
(Ahora entiendo por qué lo que más quiero es tener una familia: es porque mis padres no me querían y mis hermanos me despreciaban. Nunca tuve amor en esa vida. Este es un mundo de fantasía de una novela. Ya sé lo que pasará desde ahora y sé que Andrey dejará de quererme en unos días más cuando vea la foto de mi collar. Debo de estar preparada para eso.)