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Gorda, Abogada Y.....¡¿EMPERATRIZ?!

Gorda, Abogada Y.....¡¿EMPERATRIZ?!

Status: En proceso
Genre:Grandes Curvas / Reencarnación / CEO
Popularitas:15.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Traicionada por el Emperador en el campo de batalla, la temible y soberbia soberana de la dinastía del norte jura venganza antes de morir. Pero el destino tiene un sentido del humor retorcido: despierta en el futuro, atrapada en el cuerpo de Valentina, una brillante pero insegura abogada con talle XL que acaba de colapsar por culpa del bullying de su oficina.
¿Sin carruajes, sin guardias reales y con una bata de hospital barata que no le cierra atrás? No importa. Con una mente de acero y una dignidad inquebrantable, la Emperatriz usará el código penal como su nueva espada. ¡Pobre de aquel que intente humillarla por su físico! Desde el rival arrogante de su buffet hasta el CEO más frío de la ciudad, todos aprenderán que sus curvas imponen respeto y que Su Majestad ha dictado su sentencia. ¡Una comedia romántica con una venganza de talle grande!

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13: El León de Oro encuentra a su Reina

La invitación para regresar a la mansión de Alexander no tomó a Valentina por sorpresa. El éxito rotundo del operativo en los muelles de la zona portuaria había dejado una huella imborrable en las finanzas y el orgullo del buffet rival, y el León de Oro no era un hombre que dejara pasar una victoria de ese calibre sin analizar los mapas de sus nuevos dominios.

Cuando Valentina cruzó el umbral del salón principal de la fortaleza, el ambiente era muy diferente al de la noche anterior. Ya no había teléfonos sonando con urgencia ni hombres sudando frío por el temor a las agencias federales. La luz de los grandes ventanales comenzaba a teñirse con los tonos dorados y rojizos del atardecer, proyectando sombras largas y elegantes sobre los muebles de diseño y los pisos de mármol pulido.

Alexander la esperaba de pie junto al gran ventanal que daba a los jardines privados. Vestía un pantalón de sastre oscuro y una camisa blanca de seda fina con los primeros botones desprendidos y las mangas arremangadas hasta los antebrazos, revelando la musculatura tensa de un hombre acostumbrado tanto a firmar contratos multimillonarios como a sostener el peso de la pólvora. En su mano derecha sostenía un vaso de cristal corto con dos hielos y una generosa medida de whisky de malta que giraba lentamente, haciendo un tintineo rítmico que llenaba el silencio del cuarto.

Al escuchar el eco firme de los pasos de Valentina, el capo de la mafia se giró con una fluidez felina. Sus ojos oscuros, cargados de una intensidad salvaje, recorrieron la silueta de la abogada. Para esa tarde, Thiago le había seleccionado un vestido de punto texturizado en tono azul noche que se ceñía con una precisión arquitectónica a sus curvas XL, complementado con un par de tacones de aguja negros que obligaban a Valentina a mantener una postura erguida, estirando su cuello blanco y otorgándole una estatura imponente que desafiaba cualquier intento de intimidación física.

—Llegó la mujer del momento —dijo Alexander, con una voz profunda, pastosa y cargada de una soberbia natural que derrochaba el magnetismo típico de un macho alfa acostumbrado a que el mundo se detuviera cuando él hablaba—. Tome asiento, Valentina. Tenemos mucho que celebrar.

Con un movimiento pausado, Alexander caminó hacia el escritorio de caoba, tomó un elegante sobre de cuero negro que descansaba sobre la superficie y lo deslizó hacia ella.

—Ese es el pago inicial por sus servicios en el puerto —continuó el CEO, cruzándose de brazos mientras la observaba con una suficiencia que a la soberana le pareció casi infantil—. Hay una cifra astronómica ahí dentro, suficiente para que compre el buffet entero si se le antoja o para que nunca más tenga que pedirle permiso a esos directores grises para respirar. Debo admitirlo, abogada... eres la mejor mano derecha que he tenido en toda mi carrera. Tienes una frialdad matemática que me fascina. Si seguimos operando de esta manera, tú manejando los tribunales con tus pergaminos legales y yo controlando las calles con mis muchachos, juntos vamos a controlar esta maldita ciudad en menos de seis meses. No habrá nadie que pueda hacernos frente.

El tono de Alexander era el de un rey generoso que premia a su general más eficiente, un hombre que daba por sentado que cualquier mujer caería de rodillas agradecida ante semejante despliegue de poder, dinero y protección.

Valentina observó el sobre de cuero sobre el escritorio, pero ni siquiera se dignó a estirar la mano para tocarlo. El dinero de este siglo seguía pareciéndole un recurso vulgar si no venía acompañado del estatus real que ella merecía. Una sonrisa gélida, afilada y profundamente maquiavélica se dibujó en sus labios carmín.

En lugar de sentarse o mostrarse sumisa ante la propuesta de dominación compartida, Valentina avanzó con un paso lento, firme y majestuoso que acortó la distancia entre ambos. El tintineo de sus tacones sobre el mármol sonaba como la cuenta regresiva de una ejecución legal. Se plantó directamente frente al capo de la mafia, invadiendo su espacio personal sin el más mínimo rastro de miedo. Gracias a los centímetros adicionales que Thiago le había proporcionado con el calzado de alta costura, Valentina quedó a la misma altura de sus ojos oscuros, mirándolo fijamente desde una posición de absoluta superioridad psicológica.

Antes de que Alexander pudiera reaccionar ante su osadía, Valentina extendió su mano regordeta con una gracia imperial, tomó el vaso de whisky directamente de los dedos del empresario y, sin apartar la mirada de sus ojos, le dio un sorbo pausado al licor, saboreando el ardor del alcohol con total parsimonia.

—Te equivocas por completo en tus términos, León de Oro —declaró Valentina, y su voz, profunda, formal y cargada de una soberbia majestuosa, reverberó en las paredes del salón con la fuerza de un decreto real—. Una soberana nace para gobernar el imperio desde el trono principal, no para ser la sombra o el escudo de un general por muy hábil que este sea. Cometiste el error de confundir mi eficiencia con la sumisión de tus sirvientes.

Alexander ensanchó las fosas nasales, congelado por la sorpresa. Nadie en todo su submundo criminal, ni el más despiadado de sus lugartenientes, se habría atrevido a quitarle un vaso de la mano y mucho menos a hablarle con semejante nivel de desprecio soberano. El aire en el salón pareció volverse denso, casi irrespirable.

Valentina dio medio paso más hacia él, obligándolo a inclinar sutilmente la cabeza hacia atrás para sostenerle la mirada. Su presencia XL, lejos de ser una debilidad, se transformó en una muralla imponente de pura actitud dominante.

—No soy tu mano derecha, ni la de ningún hombre en este planeta o en este siglo —sentenció la Emperatriz, devolviéndole el vaso de cristal con un golpe seco contra su pecho—. Ya cometí el error en mi pasado de cuidar las espaldas de un rey guerrero, solo para descubrir que los hombres flaquean cuando el poder les nubla el juicio. Si vas a compartir tu territorio conmigo, si pretendes que mis leyes protejan tus riquezas y que mi estrategia destruya a tus rivales, entonces acostúmbrate a una nueva realidad en tu mente: este imperio oculto que manejas en las sombras ya no tiene un solo dueño. Ahora tiene una Emperatriz. Y mis decretos se respetan por encima de tus armas.

Alexander se quedó completamente sin aliento. Sus labios se abrieron ligeramente, pero ninguna palabra logró salir de su garganta. El pulso le comenzó a latir a mil por hora, golpeándole con fuerza en las sienes. El capo de la mafia, el hombre que controlaba los muelles, los casinos clandestinos y la vida de miles de personas con un solo gesto de su mano, se encontraba atrapado en una encrucijada primitiva que jamás había experimentado.

Toda su naturaleza salvaje de macho alfa se debatía violentamente en su fuero interno. Una parte de su instinto criminal, forjado en la violencia de las calles, sentía el deseo ardiente de sujetarla, de demostrarle quién mandaba en esa fortaleza y de someter esa soberbia salvaje que lo desafiaba. Pero al mismo tiempo, al observar la frialdad implacable de esos ojos oscuros que demandaban obediencia absoluta y esa dignidad real que ninguna cantidad de dinero podía comprar, Alexander sintió una pulsación completamente diferente: unas ganas primitivas y abrumadoras de hincar la rodilla en el mármol ante ella, de rendirse ante la única fuerza de la naturaleza que se atrevía a mirarlo desde arriba con el aura de una verdadera deidad de la guerra.

Valentina se dio la vuelta con una parsimonia majestuosa, haciendo flotar la tela de su vestido azul noche, y caminó hacia la salida sin esperar una respuesta, sabiendo perfectamente que el León de Oro ya había sido domesticado por su corona.

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Nancy Monterrosa
ay Fede reza por tu alma porque ya el cuerpo estás que lo pierdes jajajaja
Nancy Monterrosa
este ya tiene los días contados y no se ha dado cuenta jajajaj🤭
Nancy Monterrosa
hay Dios vocabulario de elfo jajajaja ese par es dinamita
MONICA MARIA OSORNO SANCHEZ
🤣🤣🤣🤣🤣 la abuela es de armas tomar
..😍👏😊🤣
BIBI🤩😊
😍😍😍😍me encanta ☺️
Leticia Baeza Vazquez
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 no puedo con ella y pobre Thiago 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Leticia Baeza Vazquez
con esos dos para más 🤣🤣🤣🤣pobre capo
Leticia Baeza Vazquez
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 thiago y la abuela pobre del don lo q le espera 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Patricia Manasse
Jaja estoy riendo como loca...esta novela me encanta!
Bianca Shirley Riquelme
ni elas duro puede con la abuela 😂la adoro 😍
Leticia Baeza Vazquez
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 un huevo y medio
Leticia Baeza Vazquez
llegó la mera mera 😅😅😅
Leticia Baeza Vazquez
🤣🤣🤣🤣🤣🤣 se les acabó perros
Leticia Baeza Vazquez
rmeste me recuerda a Hugo de la novela q acabo de terminar 🤣 sin pelos en la lengua y directo está se ba a poner buena jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja jajaja
Gleirys Carolina
Les llegó el Karma en forma de León de Oro😋
Sofia Chavez Gutierrez
magistral, excelente
Sofia Chavez Gutierrez
sumamente divertido 🤣👏
valeska garay campos
jajajaja el león se quedó sin habla frente a la matriarca 🤭
tithy
he reído tanto, tanto, que hasta lágrimas me han salido. buenísima, buenísima. añoro todos los días nuevos capítulos
valeska garay campos
thiago eres genial 🤭
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