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El CEO y la Bebé

El CEO y la Bebé

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Niñero / Padre soltero / Amor eterno / Completas
Popularitas:334.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Vitória Tavares

Eduardo Belmont lo tiene todo: poder, dinero y el control absoluto de un imperio empresarial. Pero tras la muerte de su esposa, el hombre más temido del mundo corporativo se convirtió en una sombra. Se refugió en el trabajo, en noches vacías y en una frialdad que mantuvo a todos a distancia, incluida su propia hija.

Clara tiene apenas meses de vida y nunca ha sentido los brazos de su padre.

Cuando Alana llega a la mansión Belmont como niñera, lo único que espera es un empleo estable. Lo que encuentra es una casa llena de silencio, una bebé que necesita amor desesperadamente y un hombre que parece incapaz de sentir. Pero detrás de la mirada gélida de Eduardo, Alana descubre algo que nadie más ha visto: un corazón roto que todavía late.

Lo que comienza como un deber profesional se transforma en algo que ninguno de los dos puede controlar. Cada sonrisa de Clara los acerca. Cada roce accidental enciende algo prohibido. Y mientras Eduardo lucha contra lo que siente por la mujer que le devolvió la luz, alguien observa desde las sombras, dispuesta a destruir todo lo que Alana ha construido.

Entre la pasión que crece, los secretos que acechan y una obsesión peligrosa que amenaza con arrasar con todo, Eduardo tendrá que decidir: seguir escondiéndose detrás de su armadura de hielo... o arriesgarlo todo por el amor que jamás creyó merecer.

Una historia de segundas oportunidades, amor prohibido y la familia que el destino tenía reservada.

NovelToon tiene autorización de Vitória Tavares para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13 — No interfiera

El resto de la mañana transcurrió con una tranquilidad sorprendente.

Clara parecía haberse adaptado con rapidez a la presencia de Alana.

La bebé, que solía mostrarse recelosa con los desconocidos, estaba completamente a gusto.

Sentada sobre la alfombra mullida color rosa de su habitación, soltaba pequeñas risitas mientras sostenía un osito de peluche.

Alana estaba arrodillada frente a ella.

El cabello todavía recogido.

La expresión dulce.

— Muy bien, princesa… eso… sujétalo aquí…

Extendió los brazos hacia Clara, animándola.

La pequeña apoyaba las manitas en el borde del puf bajo junto a la cuna.

Las piernitas le temblaban ligeramente.

Aún inestables.

Pero lo bastante firmes para intentarlo.

— Eso, mi amor… ven… ven con la tía…

Clara soltó una risita animada.

Los piececitos descalzos tocaron la alfombra suave mientras intentaba dar un pequeño paso.

Doña Adelaide, de pie cerca de la puerta, observaba con una sonrisa emocionada.

— Le está yendo muy bien…

Alana sonrió.

— Ya tiene fuerza en las piernitas.

Su voz salió baja y segura.

— Solo necesita estímulo.

Fue en ese instante cuando la puerta de la habitación se abrió con firmeza.

Eduardo.

Había llegado temprano otra vez.

Aún vestido con el traje azul oscuro.

El celular en la mano.

La expresión seria.

Pero al ver a Clara de pie, apoyada e intentando caminar, su semblante cambió de inmediato.

— ¿Qué está pasando aquí?

La voz le salió firme.

El tono asustó incluso a Doña Adelaide.

Alana se volvió rápidamente.

— Señor Eduardo…

Él entró en la habitación con pasos largos.

La mirada fija en su hija.

— ¿Qué está haciendo?

La voz le salió más alta.

— Clara todavía es una bebé.

El corazón de Alana se aceleró.

Por un segundo, la irritación por aquel tono arrogante regresó.

Pero mantuvo la compostura.

Se levantó despacio.

— Estoy estimulando su desarrollo motor.

Eduardo frunció el ceño.

— ¿Estimulándola a caminar?

La voz le salió cargada de preocupación.

— Es muy pequeña para eso.

Alana respiró hondo.

Su voz firme, pero respetuosa.

— En realidad, no.

La mirada de él se volvió hacia ella.

Por primera vez, realmente parecía escucharla.

— Los bebés a partir del sexto mes de vida necesitan estímulo.

La voz de Alana salió segura.

— Sobre todo cuando ya logran sentarse solos y sostener el peso en las piernitas.

Señaló con delicadeza a Clara, que ahora aplaudía con las manitas, entusiasmada.

— Ya se sienta sin apoyo, tiene equilibrio y fuerza.

Los ojos de Eduardo fueron hacia su hija.

Era cierto.

Clara parecía feliz.

Cómoda y segura.

Alana continuó:

— Este es el momento ideal para empezar a enseñarle a ponerse de pie y dar sus primeros pasitos con apoyo.

El silencio se apoderó de la habitación.

Eduardo respiró hondo.

El semblante enojado comenzó a suavizarse.

Había entrado ahí dominado por el miedo.

Por el instinto.

Por la preocupación de padre.

Y ahora se daba cuenta de que se había precipitado.

Sus ojos volvieron hacia Alana.

Por primera vez sin frialdad.

— Discúlpeme.

La voz le salió más baja.

Más humana.

Alana lo miró, sorprendida.

Él continuó:

— No quería interferir en su trabajo.

Sus ojos fueron de nuevo hacia Clara.

La voz casi le falló.

— Solo me preocupé por mi hija.

La sinceridad de aquella frase desmoronó un poco la imagen de arrogancia que ella se había formado.

Alana asintió.

— Lo entiendo.

Su voz salió más suave.

— Es normal.

Eduardo sostuvo la mirada de ella por un breve segundo.

— Gracias por cuidar de ella.

La frase fue sencilla, pero sincera.

Entonces retrocedió un paso.

Se ajustó la corbata.

Como si volviera rápidamente a su postura fría de siempre.

— Continúen.

Se dio la vuelta y salió de la habitación.

La puerta se cerró.

El silencio duró unos segundos.

Doña Adelaide sonrió con discreción.

— Eso fue casi un milagro.

Alana frunció el ceño.

— ¿Qué cosa?

— El señor Eduardo pidiendo disculpas.

Alana soltó una pequeña risa.

Y miró hacia la puerta.

Pensando que, tal vez… muy en el fondo… no fuera tan arrogante como parecía.

1
Noemi Santos
Me encantó gracias bendiciones muy excelente muy bonita y divertida me fascinó y tiene mucha enseñanza
Adiana Navas
me encanto
Alicia Paredes Sanchez
quiere atención ella
Ani España
❤️😍❤️😍❤️😍❤️😍
Dora Angelica Espitia
Es que vió una fiesta y le dió pena no entrar 🤭
Ani España
segura que todas se van a lucir.e me encanta
Ani España
segura que todas se van a lucir.e me encanta
Dora Angelica Espitia
Es que vió una fiesta y le dió pena no entrar🤭
Karol Murillo
una historia cargada de amor resiliencia esperanza y de la unidad familiar en donde la humildad siempre prevalece por encima de todo y imponiendo siempre el amor ❤️😍 gracias escritora te sobraste en esta novela 🙏
Karol Murillo
si por q la arpía de la patricia les hizo la vida imposible
Karol Murillo
está novela está cargada de mucho amor me encanta 😍😍😍😍😍😍😜😜😜😜😜
Karol Murillo
😍😍😍😍😜😜😜🙏🙏🙏 q bendición este bebé ya es muy bendecido por Dios y la familia
Karol Murillo
Eduardo es un hombre muy especial es un cariñoso 😍🙏😍
Karol Murillo
lo q iba a decir es q el vuelo de Canadá a Italia dura aproximadamente 8 a 10horas
Karol Murillo
bueno ya son esposos a disfrutar de las mieles del amor muy bonito 😜😜😜😍
Karol Murillo
cada capítulo es mejor q el otro muy bella historia
Karol Murillo
q boda más hermosa no se me aguo el ojo 😍😍😍😍😍😍😍😜😜😜
Karol Murillo
será q la autora se equivocó y la dejo como si fuera criada solo por la mamá en este capitulo 😜😜
Karol Murillo
q hermosas todas😍😍😍😍😍😍😜😜😜😜
tatiana bolivar
🔥🔥🔥 llamen a los bomberos 🚒🚒🚒 fuego 🔥 puro fuego 🤣😂🤣
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