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Renací Para Vengarme De Mi Marido

Renací Para Vengarme De Mi Marido

Status: Terminada
Genre:CEO / Mafia / Reencarnación(época moderna) / Completas
Popularitas:502.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Melany. v

Verónica creé tener una vida de ensueño; dueña de una empresa más importante de la cuidad, una fortuna inmensa y un bebé en camino. Pero de eso nada le sirvió al descubrir la infidelidad de su marido con su empleada. Después de sufrir una depresión, decidió acabar con su vida sin esperarse a que regresará antes de casarse con Andrés.

Se vengara de él con su peor enemigo. Un mafioso que tiene una obsesión con la protagonista.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 17: Un trago por la verdad.

El auto entró a una residencia diferente que haya conocido Verónica.

Ella lo notó casi de inmediato, no dijo nada al principio, solo miró por la ventana, reconociendo que la ruta no era la misma; no se tensó, tampoco preguntó de forma impulsiva, simplemente giró un poco el rostro hacia Dominic, evaluando.

—Esa no es mi calle —dijo con calma.

Dominic no apartó la vista del camino.

—Lo sé.

Verónica sostuvo su mirada unos segundos más.

—Pensé que me llevarías a mi casa.

Dominic giró apenas el volante, entrando a una zona más privada.

—Mi casa estaba más cerca.

Verónica apoyó el codo en la puerta. Lo miró incrédula.

—Solo por unas calles más.

—Pero sigue siendo más cerca.

Hubo un pequeño silencio. Verónica lo observó unos segundos más, luego volvió la vista al frente riéndose.

El auto finalmente se detuvo.

La residencia era amplia, discreta, con seguridad evidente sin ser llamativa.

Verónica bajó del auto sin esperar que él abriera la puerta. Miró alrededor, sin exagerar la reacción.

—Nada mal.

Dominic rodeó el vehículo.

—No vine a impresionarte.

Verónica caminó hacia la entrada.

—Que mentiroso.

Dominic abrió la puerta.

—Pasa.

Ella entró sin dudar.

El interior mantenía la misma línea, elegante, ordenado, sin exceso; todo estaba en su lugar.

Verónica avanzó unos pasos, observando lo justo.

—Dame el número de tu diseñador.

—Ya lo tienes. El mío.

Dominic cerró la puerta detrás de ella y se dirigió hacia una mesa lateral.

—¿Vas a tomar algo?

Verónica dudó un segundo, luego asintió.

—Sí, pero no me des algo suave.

Dominic tomó dos vasos.

—No suelo ofrecer cosas suaves.

Verónica se acercó, apoyándose ligeramente contra la mesa.

—Eso encaja contigo.

Dominic sirvió.

Le entregó el vaso. Sus manos se rozaron apenas.

—Gracias —dijo ella, antes de beber un primer sorbo.

El alcohol no era ligero. Se notaba en el paladar luego cruza por su garganta.

Dominic la observó mientras ella probaba.

—¿Que te parece?

Verónica asintió.

—Es fuerte, pero equilibrado. Me gusta, me gusta.

Dominic tomó el suyo.

—Toda una dama.

Verónica lo miró de lado.

—Lo soy. Pero con gusto más fuerte como este licor.

Dominic sostuvo su mirada. El ambiente se volvió más ligero. Había algo distinto y más cercano.

Verónica lo miró unos segundos. Como si estuviera decidiendo algo.

—Te diré la verdad, Dominic—dijo finalmente.

Dominic no cambió su postura. Verónica tomó el vaso otra vez, pero no bebió.

—No te voy a decir esto para que me creas sin pensar; te lo digo porque ya viste suficiente como para saber que no es coincidencia y porque te lo prometí.

Dominic asintió levemente.

—Sigue.

Verónica respiró hondo.

—Yo ya viví todo esto.

El silencio fue inmediato.

Dominic no habló. Solo la miró con más atención.

—No de esta forma —continuó ella—. No con estos cambios, pero con las mismas personas. Para evitar los errores que cometí, había decidido tomar una decisión diferente.

Dominic inclinó ligeramente la cabeza, un poco confundido.

—Explícalo bien.

—Morí, Dominic. Ingerir pastillas y me excedí de dosis.

La palabra quedó en el aire. Dominic no reaccionó de forma exagerada. Aunque parpadeó varias veces y su atención cambió por completo.

—¿Y luego?

Verónica sostuvo su mirada.

—Desperté años atrás, antes de que mi desgracia pasara.

Dominic no habló.

—Al principio pensé que estaba perdiendo la cabeza —continuó ella—. Pero los días pasaban, las cosas ocurrían como las recordaba, y entendí que no era un sueño.

Dominic dio un paso más cerca.

—Por eso sabes lo que va a pasar.

Verónica asintió.

—No todo, pero lo suficiente para no repetir lo mismo. Lo tuyo lo sé por las noticias. Y por amigos de Andrés que susurraban sobre el rey de la cuidad roja.

Dominic se sirvió otro trago. Quería pasar bien la información que estaba escuchando.

Verónica soltó una exhalación leve.

—Decidí no casarme con Andrés. En esa vida… —añadió ella, con más fuerza— me casé con él, confié en él, ignoré señales que estaban frente de mis narices, y terminé pagando por eso.

Dominic no apartó la mirada.

—¿Qué hizo?

Verónica apretó ligeramente el vaso.

—Me engañó. Y no solo eso, jugó con mi posición, con mis decisiones, con todo lo que yo estaba construyendo. Y cuando lo descubrí… —su voz bajó apenas— no fue solo eso lo que perdí.

El silencio se hizo más pesado. Dominic la observó con más atención.

—Perdí a mi hijo.

Se quedó en silencio unos segundos.

—¿Por eso hoy…? —preguntó finalmente.

Verónica negó levemente.

—No es solo por eso, es por todo lo que vino después, por entender que yo misma permití cosas que no debía permitir.

Dominic tomó su vaso, bebió un poco, luego habló.

—Tiene sentido. Por muy descabellado que fuera. Te creo.

Verónica levantó una ceja.

—¿Eso es todo?

Dominic la miró directo.

—Si. Estoy sorprendido por esto, pero entiendo lo que me estás diciendo; explica todo lo que has hecho, cómo hablas, cómo decides, cómo te adelantas.

Verónica lo observó unos segundos.

—Pensé que dudarías más.

Dominic negó.

—He visto suficiente para no hacerlo.

Verónica bajó la mirada un momento, luego bebió otro trago. Más largo.

—Bien. Así es más fácil que confíes más en mí ahora.

El ambiente se volvió más confiado. El alcohol empezaba a subirse. Lo suficiente para relajar ciertas barreras.

Dominic dejó el vaso.

—Entonces… ¿yo también estaba en esa vida?

Verónica lo miró.

—Sí.

Dominic esperó.

—No como ahora —añadió ella—. Pero sí estabas ahí, creciendo a lo lejos; ibas a ser lo que ya estás empezando a ser.

Dominic asintió.

—Eso no cambia mucho ¿Verdad?

Verónica lo observó con una leve sonrisa.

—No, eso no.

Hubo un pequeño silencio. Verónica lo miró más de lo necesario.

—Eres demasiado seguro de tí mismo—dijo.

Dominic no desvió la mirada.

—Y tú demasiado directa en lo que quieres.

Verónica dio un paso más cerca.

—No me gusta perder tiempo.

Dominic respondió con la misma cercanía.

—A mí tampoco.

El aire entre ambos cambió. No era tensión incómoda. Era otra cosa. Una más personal.

Verónica lo miró fijamente.

—Y además…—Dominic esperó—. Eres muy atractivo.

Dominic no sonrió. Pero su expresión cambió lo suficiente.

—Eso no debe ser una novedad para tí.

Verónica se encogió ligeramente de hombros.

—Hoy sí.

—¿Estás segura de lo que estás haciendo?

Verónica sostuvo su mirada.

—Lo suficiente.

No hubo más palabras. Verónica dio el último paso.

Lo besó.

No fue impulsivo sin sentido. Tampoco fue lento. Dominic no reaccionó con sorpresa. Respondió sin dudar.

Su mano se apoyó en la cintura de ella, apretándolo ligeramente.

El beso fue lento. El sonido que provoca al unirse una y otra vez. Verónica lo abrazó por el cuello intensificando más sus labios. Dominic tomo su pierna y la subió a su costado.

Cuando se separaron, no hubo incomodidad. Verónica lo miró.

—No fue por despecho. Te lo dejo en claro.

Dominic la observó.

—Lo sé.

—Solo… quería hacerlo.

Dominic asintió.

—No negare que yo también quería. Pero no quiero aprovecharme de ti.

Ella se rió.

—No estoy borracha. Somos dos adultos. No jóvenes que dudamos.— Verónica lo toma del cuello y lo acerca a ella—. Te propongo algo. Está noche, juntos, al otro día seguimos trabajando como sí nada ¿Sí?

Dominic no tardó en sonreír.

—Hecho.

Y la volvió a besar con más intensidad. La cargó sin romper el beso. Verónica abrazó sus costados con las piernas a la vez que sostenía su rostro para besarlo.

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Muchas gracias por leer no olviden dejar su me gusta y su comentario ❤️.

1
Melina Cervosa
nadie tiene freno de mano? 🤔
Melina Cervosa
se suponía que sus hombres la estaban cuidando, no vieron que le cortaron el freno 🙄
Lúcia Feliciano
Me encantó la historia y el resurgimiento y la venganza de Verónica.👏👏🤩🤩
Lúcia Feliciano
Es que no pensaron en los nombres de los niños?🤔🤔🤔
Lúcia Feliciano
Dominic parece estupido ,sabe que uno en este negocio siempre tiene enemigos en la sombra y Vero está siendo más inteligente 🧠 que el, lo importante es proteger a los niños y a ellos.🤔🤔🤔
Sandryux Loor Villon
Excelente
Lúcia Feliciano
La diferencia que hay entre Dominic y Andrés es abismal con el cuidado de Vero,Dominic la consciente y Andrés la destruyó.😡😡😡
Lúcia Feliciano
Vero y el bb es más munición para los enemigos de Dominic y Andrés para amenazarlos.🤔🤔🤔
Lúcia Feliciano
Bravo autora 👏👏 Vero está embarazada, ahora sí que Dominic no será un chicle con ella.🤩🤩🤩
Lúcia Feliciano
Este sinvergüenza no aprende, quién diablos 😈👿 va a ayudar a quien tengo matarte?😡😡😡
Lúcia Feliciano
Como Andrés está acorralado y ya no tiene nada que perder, creo que el va a unirse a alguna mafia enemiga de Domonik para vengarse.🤔🤔🤔
Lúcia Feliciano
Una de las ratas ya abandonó el barco .🐀🐀⛵⛵
Lúcia Feliciano
Andrés y Clara son tal para cual, que alimañas estúpidas fueron estas dos almas sucias.😡😡😡
Lúcia Feliciano
Con Dominik no se juega y más siendo un mafioso,esas alimañas son unos idiotas .😸😸😸
Lúcia Feliciano
Me encantó el capítulo, Clara y Andrés bebieron de la misma medicina que le dieron a Verónica kkkkkkkkkk.👏👏😸😸
Lúcia Feliciano
Que capítulo tan chiquito.🫣🫣🫣
Lúcia Feliciano
Exactamente Dominik que paguen con la misma moneda 🪙, hazlo mismo que esta alimañas hicieron con Verónica.😸😸😸
Lúcia Feliciano
No estas equivocado Domonik, ahora con Verónica lejos Clara va a infiltrar a la empresa y robar información para el despreciable de Andrés, y Domi que ya sospecha del innombrable que mande investigar, que en la próxima paliza lo deje en silla de ruedas.😸😸😸
Lúcia Feliciano
Exacto Verónica vente a por tu Domonik, no eres una mujer cobarde para dejar pasar la oportunidad de ser feliz.😊😊😊
Lúcia Feliciano
Va a haber un incendio 🧯 se Dominik tiró el cigarro en el suelo del coche, más fácil sería que lo tuviera tirado por la ventana del coche.😸😸😸
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