NovelToon NovelToon
Eres Mi Error Mas Caro CEO

Eres Mi Error Mas Caro CEO

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Reencuentro / Mujer fuerte/hombre frágil / Amor-odio
Popularitas:2.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Pluma Magna

Para salvar a su familia, ella firmó un contrato con el hombre más poderoso de la ciudad… sin imaginar que estaba vendiendo su libertad.
Frío, dominante y peligroso, él no cree en el amor, pero sí en la posesión.
Lo que empezó como un acuerdo se convierte en una relación marcada por el control, los celos y una atracción imposible de romper.
Porque en su mundo, amar no es proteger… es destruir.
Y ahora que la tiene, no piensa dejarla ir… aunque eso la rompa por completo.

NovelToon tiene autorización de Pluma Magna para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La mujer que sabía demasiado

Valeria no subio al auto de inmediato. Se quedo de pie frente a la notaria, con el vestido marfil apenas moviendose por el viento y la carpeta legal apenas pesandole en la memoria como si la llevara sobre la piel. La ciudad seguia funcionando alrededor: autos, voces, pasos, personas entrando y saliendo con documentos bajo el brazo. Todo parecia normal, y eso le parecio cruel. Porque para ella el mundo se habia detenido en un solo nombre. Lucia. Una verdad que Damian no sabia decir sin destruir algo. Valeria giro hacia el, y lo encontro rigido, con la mandibula apretada, los nudillos tensos y una oscuridad en la mirada que no se parecia a la rabia fria que ella ya conocia. Era miedo. Un miedo antiguo, escondido debajo del traje caro y del apellido poderoso.

- No voy a subir al auto hasta que me diga quien era Lucia - dijo Valeria\, con la voz baja\, pero firme-. Y no me responda con una frase elegante\, Damian. No me diga que o es el momento\, que no es el lugar o que no me corresponde saberlo. Usted me hizo firmar una vida entera sin permitirme entender la suya. Me puso dentro de su casa\, frente a su madre\, frente a sus abogados\, frente a una mujer que me miro como si yo estuviera entrando a una historia donde salen heridas. Si Lucia forma parte de la jaula donde quiere meterme\, entonces tengo derecho a saber donde estan las paredes.

Damin cerro la puerta del auto con lentitud. No fue un golpe, pero el sonido corto el aire. La miro como si estuviera mintiendo cuanto podia decir sin perder el control. Sus ojos bajaron a la forma en Valeria apretaba el bolso contra el pecho, al temblor pequeño en sus dedos, a la dignidad cansada que todavia la sostenia de pie. -Lucia no es una historia que se pueda contar en la acera de una notaria. No porque quiera esconderla para dominarla a usted, sino porque hay nombres que, cuando se pronuncian, vuelve a abrir habitaciones que uno lleva años manteniendo cerradas. Y yo no estoy seguro de porder abrir esa puerta sin convertirme en algo peor frente a usted.

Valeria sintio que la fresa le dolia porque sonaba verdadera, y eso la enfurecio mas. Era mucho mas facil odiarlo cuando hablaba como un dueño. Pero cuando hablaba con un hombre rot, la rabia encontraba obstaculos. -No use su dulor coo una forma de silencio. Ya me hicieron eso demasiadas veces en pocos dias. Su madre uso la elegancia para herirme, Renata uso la advertencia para dejarme temblando, y usted usa las medias verdades como si fueran proteccion. No necesito que me cuente todo ahora, pero si necesito que deje de decidir cuanto puede soportar. Porque, aunque no lo crea, Damian, yo llevo mucho tiempo soportando cosas que nadie me pregunto si podia cargar.

El bajo la mirada. Por un instante, parecia mas cansado que poderoso. -Lucia fue la primera persona que me hizo creer que yo podia ser distinto. No me miraba como Ortega, no me hablaba como si mi apellido fuera una corona ni una amenaza. Me desarmaba porque no me tenia miedo. Y yo me confundi eso con algo que podia conservarse a la fuerza. Despues la perdi. Y mi madre se encargo de convertir esa perdidad en una leccion: me dijo que amar era darle a alguien el poder de destruirte. Desde entonces empece a construir mi vida alrededor de una idea sensilla y miserable: si controlo todo, no pierdo nada.

Valeria sintio que el pecho se le cerraba. No queria imaginar a Damian amando. No queria imaginar perdiendo. No queria que el hombre que habia comprado su libertad tuviera tambien una herida capaz de explicar una parte de su oscuridad. Se obligo a sostenerle la mirada. -Eso explica su miedo, pero no lo absuelve. No puedo convertir a cada mujer que se acerca a usted en una puerta cerrada con llave. Renata se fue porque no podia respirar. Yo estoy aqui porque mi familia necesitaba vivir. Lucia murio, Renta escapo y yo fuirme. No ve el patron? Todas terminamospagando algo por la forma en que usted aprendio a amar con las manos cerradas.

Damian recibio la frase sin moverse, pero Valeria vio el golpe en sus ojos. Sus dedos se cerraron despacio, como si quisiera sujetarse a si mismo. -No quiero repetir con usted lo que hice con Renata. La diferencia es que con ella crei que podia retener lo que amaba. Con usted pense que no habria nada que retener. Dos años, reglas claras, una mirada util para ambos. Usted necesitaba salvar a su familia. Yo necesitaba una esposa ante el mundo. Crei que, si ninguno esperaba amor, ninguno saldria herido.

Valeria solto una risa baja, amarga, casi triste. -Que comodo pensar que solo hiere lo que se ama. Yo ya estaba herida antes de entrar a su oficina. Usted no me encontro intacta; me encontro desesperada. Y en lugar de ver a una persona al borde del abismo, nio una solucion. Esa es la diferencia entre nosotros, Damian. Yo firme para salvar a alguien. Usted firmo para no quedarse solo frente a su mundo.

El silencio cayo entre ambos con un peso insoportable. Damian abrio la puerta del auto, pero esta vez no sono como una orden. Sono como una rendicion pequeña, incompleta. -Suba. No voy a responderle con una verdad a medias esta vez. Pero tampoco puedo darle toda una vida rota en un solo trayecto. Lo unico que puedo decirle ahora es esto: si alguna vez siente que mi miedo empieza decidir por usted, digamelo antes de que lo disfrace de cuidado.

Valeria lo miró, sorprendida por esa frase. Luego subió al auto sin aceptar su mano. Durante el camino, ninguno habló. La ciudad pasó detrás del cristal oscuro, ajena a la guerra silenciosa que se estaba formando entre ellos. Valeria miró sus propias manos sobre el regazo y pensó en Lucía, en Renata, en ella misma. Tres nombres alrededor de un hombre que no sabía amar sin cerrar puertas.

Cuando llegaron a la mansión, Valeria bajó primero. Damián la siguió, pero se detuvo a unos pasos. Ella giró hacia él con los ojos cansados y la voz firme. —Si quiere empezar a no repetir su historia, aprenda esto: no necesito que me encierre para no irme. Necesito razones para no querer escapar.

Damián no respondió.

Y por primera vez, esa falta de respuesta no pareció poder.

Pareció miedo

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play