Pov Melany Ashnot.
El día de mi boda descubrí la verdad, El dia que se suponía que seria el mas feliz de mi vida. Termino siendo mi peor pesadilla.
El hombre que amaba Jamas me amo. Fingió cada palabra, cada caricia… solo para llevarme directo a la muerte.
Su familia, cazadores. Yo, el premio.
Morí traicionada, con el veneno de su daga en mi sangre y el rostro de mi Esposo sonriente tomado de la cintura de Ella... Mi mejor amiga.
Todo fue un Engaño. Mi vida era una mentira. Una mentira que me habia llevado a mi inminente final.
Pero la Diosa me escuchó.
He vuelto.
Y esta vez, no dudaré.
Esta vez, arderán.
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12. Juego
Las trampas mas eficaces, siempre son las que se dan despacio. Que se toman el tiempo para entrelazar los hilos y asi lograr ahogarte.
Erick sabia perfectamente como llevarlas acabo. Ya no parecía tener dudas.
—¿Tienes algo que hacer esta noche? —me preguntó al final de clase.
—Depende... — respondi.
El sonrió cálido. Intentando atraparme con aquella sonrisa, como siempre lo hacía con todos a su alrededor.
— Me invitaron a un evento privado. Luces, musica. Ya sabes... Me gustaria que vinieras conmigo. Sera perfecto. Solo faltas tu... — el me miro, con un toque de coquetería.
—¿Yo? — respondi, queriendo burlarme de su intento coqueto.
— Tu. Los dos. Solos.
Solos. Algo íntimo. En mi vida pasada, fue una noche como está donde lo deje entrar. Abrí las puertas al infierno y entre sin dudarlo. Creyendo que eran las escaleras al cielos.
Que equivocada estaba
— Esta bien, vamos — respondi dedicándole una sonrisa.
Su sonrisa se agrando. Sus dedos rozaron los mios. Como una caricia silenciosa.
— Pasame tu dirección. Ire por ti a las 8.
Volvi caminando a la residencia con el corazon latiendo con fuerza en mi pecho. Con una opresión que no dejaba pensar con claridad. Lucian aparecia en mi mente. No me dejaba olvidarlo. Incluso aunque no estuviera.
No debería importarme. No debía hacerlo. Pero había algo en él... En la forma en que me miraba. Como agitaba mi interior con solo su presencia. Como si hubiera una conexión cuando invisible entre nosotros.
Justo cuando me mire al espejo mi celular vibro y al mirar la pantalla, algo se agito con fuerza en mi vientre.
Lucian.
"Mel. ¿Estás bien?"
¿Como lo sabia?
“Si. ¡Claro! ¿Por que no lo estaria?"
Respondi fingiendo tranquilidad.
“Te vi con Erick. Parecías agitada. No te ves cómoda”
Podia escuchar los latidos de mi corazon en mis oidos.
"Para nada. Talvez solo estoy saliendo con alguien que me gusta"
La respuesta llego rápida.
“¿Te gusta?”
No respondí de inmediato. Tenía la sensación de que él ya sabía la respuesta.
Lucían podía verme. Ver lo que los demás no reconocían. El queria que lo dijera. Porque el ya sabía que mentía.
“Eso no deberia importarte, Lucian.”
La respuesta llego rapido. Como la ultima vez.
“Solo recuerda que no todo lo que brilla es oro. Una persona que lleva mascaras tan bien hechas. Se que puedes reconocer las otras.”
Guarde el celular sin dar una respuesta.
A la hora acordada, Erick llegó. Como siempre impecable, casual. Vestido para impresionar. Me lanzo un cumplido dulce, con aquella sonrisa de pelicula. Abrio la puerta del auto para mi y el viaje comenzó.
—No pareces nerviosa —dijo mientras conducía.
Solte una suave risa —¿Acaso deberia estarlo?
— Tal vez deberias. Esto es más íntimo. Esta noche es especial.
No me moleste en contestar. Solo sonreí.
Llegamos al lugar. Todo tan perfectamente decorado. Planeado. No era una simple invitación.
— Wow. Esto es precioso — dije, dándole lo que quería.
Halagos.
— Esta noche es especial. Queria que te sintieras... Comoda.
Que cliche.
Lo miré mientras hablaba. Fingiendo que estaba tan interesada en cada palabra que salía de su boca. Como si fuera la primera vez.
Pero no lo era.
— Melany. ¿Puedo preguntarte algo? — dijo con el rostro serio.
Asentí.
—¿Que fue lo que te hizo estar tan a la defensiva?
Lo mire fijamente. No esperaba que fuera tan directo.
—Las personas — respondí seco.
El solto una risa suave, sin apartar sus ojos de los míos.
—¿Y yo? ¿Soy parte de esas personas? ¿Desconfías de mi?
— No. No lo suficiente. —dije mirando hacia el plato.
El se inclino sobre la mesa. Con su mirada clavada en la mia.
— Deseo que confíes en mi, Melany. Yo no soy como los demas. Quiero cuidarte. Quiero ser parte de ti.
Era mas de lo mismo.
— Entonces deberias, demostrarlo — susurre.
Justo en ese momento mi celular vibro. Lo saqué de mi bolsillo. Y ahí estaba otra vez.
Lucian.
“¿En donde estas, Melany?”
¿Por que lo hacía?
“Estoy con Erick.”
Respondi con rapidez
“Con Erick... ¿Estas seguro de que es con el con quien deseas estar?”
Lei su mensaje una y otra vez. Con el pulso acelerado. Odiaba el poder que tenia sobre mi.
— ¿Sucede algo? — pregunto Erick con interes .
—No — dije negando.
Pero lo sentía. La simple existencia de Lucían, lograba desestabilizarme. Estaba ahí. Como si intentara frenar mis planes. Metiéndose donde no lo llamaban.
En el transcurso de la noche Erick se acerco mas. Tomo mi mano dejando suaves caricias y me miro, con los ojos brillando, como si observara la luna de cerca.
— No tengas miedo, Mel. Yo voy a cuidarte.
Era un excelente actor.
Pero yo también lo era. Sonreí. Me recueste de su hombro. Soltando un suspiro tonto de enamorada.
Nos quedamos ahi, observando el paisaje. Pero yo no estaba ahi. Mis pensamientos no le pertenecian. Porque estaban llenos de Lucian. De aquellos ojos de hielo que me estudiaban con interes. Se metian en mi mente. Como si le perteneciera.
Lucian era una falla en un mundo perfectamente planeado. Una que podia dañar mis planes.