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Aprendiendo A Amar

Aprendiendo A Amar

Status: En proceso
Genre:Completas / Amor eterno
Popularitas:21.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Aram526

—Pablo Santander es un enólogo y bodeguero muy conocido en su pueblo, y un día, rescata a su sobrina Antonella de un orfanato, quien vivió situaciones traumáticas, pero es carismática y sonriente. Con el paso del tiempo, Antonella va viendo la rivalidad en la que se ve involucrada sin desearlo.
Muchos adolescentes/jóvenes inexpertos descubriendo el amor por otro lado.
—<<<Rivalidades, amor, amistad, amor sano, romance, amistad, romance estilo "RyJ", infidelidades, dr, problemas de autoestima, mafia, negocios, realismo, bodegas, viñedos, familia disfuncional, clasismo, amor eterno, etc>>>
—Idioma: español (Argentina)
—Pueblo de Buenos Aires.
—Ambientado en: Junio 2002- Febrero 2006.
—Cantidad de temporadas: 4.
—Duración de capítulos: 45/50 minutos.

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T1 E12

*Por la noche, ya eran las 11. Antonella entró a su casa, radiante de felicidad, con el cabello mojado y gotas de agua escurriéndose por su cuerpo. Sin embargo, al cruzar el umbral, se encontró con Lorenzo, que lucía serio y enojado, mientras Pablo mostraba una expresión preocupada. La alegría de Antonella se desvaneció al instante*

Antonella: [tono titubeante] Ehh... ¿todo bien?

Lorenzo: ¿De dónde venís?

Pablo: [interviniendo suavemente] Hijo, por favor...

Antonella: Vengo de... de estar con Giuliana...

Lorenzo: Antonella, no seas una mentirosa.

Antonella: [confundida] ¿Por qué te mentiría?

Lorenzo: No te hagas la que no sabés nada.

Antonella: [sintiéndose acorralada] Es que de verdad no sé...

Lorenzo: ¿Sabés algo? Yo di TODO de mí para entenderte, di lo mejor de mí, lo intenté. Pero... ¿ponerte de novia con Mariano Santana?

*Antonella reaccionó sorprendida y nerviosa*

Antonella: ¿Qué? ¿De dónde... de dónde sacaron eso?

Lorenzo: ¡De acá!

*Entonces Lorenzo le mostró las fotos, y Antonella sintió cómo su corazón palpitaba con rapidez, asustada y nerviosa*

Antonella: [voz temblorosa] Yo... les puedo explicar...

Lorenzo: ¿Cuánto hace que salís con él?

Antonella: [dudando] Eh... hace como una semana...

Lorenzo: No te lo puedo creer...

Pablo: ¿Por qué no nos dijiste nada, Anto?

Antonella: Porque... no sé, no sabía cómo iban a reaccionar, me dio miedo...

Lorenzo: ¿Cómo se te ocurre, Antonella? ¿Con la persona que nos odia y nos ensucia por todos lados?

Antonella: No me vengan con eso, por favor...

Lorenzo: ¡Es que no es un detalle menor! ¿No te das cuenta de que es una mala persona que lo único que quiere es lastimarnos?

Antonella: Él... él no es así, él es distinto... ¡Él me quiere, yo lo quiero!

Lorenzo: ¡No seas ingenua! ¡Ese tipo no quiere a nadie! ¿De tantos hombres en el mundo, Antonella...?

Antonella: ¡No me importan los otros hombres! El que me importa es él. ¡Y nosotros habíamos quedado en que no me iban a meter más en sus problemas!

Pablo: Antonella, escuchame. Una cosa era que fueras su amiga, y eso estaba perfecto. Pero que sea tu novio, no me inspira mucha confianza...

Antonella: Pensé que vos sí me entendías...

Pablo: Porque era solo tu amigo, y eso estaba bien. Pero él no es un chico que me guste para que sea tu novio.

Antonella: [sintiéndose herida] ¿Qué me estás diciendo? ¿Me vas a prohibir verlo?

Pablo: Perdón, pero es lo mejor...

Antonella: ¡Yo no lo voy a dejar porque lo quiero mucho, aunque eso implique que se enojen conmigo!

*Sin poder contener su frustración, Antonella se dio la vuelta y salió corriendo hasta su cuarto*

Pablo: [llamándola, impotente] ¡Antonella! ¡Volvé acá!

*Lorenzo, observándola irse, sacudió la cabeza, sintiéndose frustrado*

Lorenzo: ¿Te das cuenta? Un par de semanas con ese tipo y ya es otra persona.

*Pablo, pensativo, se quedó en silencio, reflexionando sobre la situación*

*Una hora más tarde, afuera de la casa de Lucas, él y Mariano estaban discutiendo acaloradamente, sus voces elevándose en la noche*

Lucas: ¡Ay, amigo, calmate!

Mariano: [frustración] ¿Cómo querés que me calme? ¡Me hiciste quedar mal con Antonella y encima la hiciste sentir mal!

Lucas: Bueno, perdón, pero yo solo le dije la verdad.

Mariano: ¿No te cansás nunca de meter la pata?

Lucas: Ay, bueno, no es para tanto. ¿Qué, se enojó?

Mariano: No, por suerte la pasamos bien.

Lucas: [desconcertado] Entonces, ¿cuál es el problema?

Mariano: ¡El problema es que me molestó el comentario que hiciste sobre ella!

Lucas: ¿Cuál es el problema? Yo solo dije la verdad. No entiendo qué le viste a esa chinita, teniendo al lado a alguien como Malena...

Mariano: ¿Por qué tanta insistencia con Malena? Pareciera que te interesa más a vos que a mí.

Lucas: Y si tengo que elegir entre una y otra, sin duda me quedo con la mejor. Y esa es Malena. Es linda, es fina, tiene clase, te ama, ¿qué más necesitás?

Mariano: ¿No entendés? Es Antonella la que yo quiero.

Lucas: No entiendo por qué te gusta tanto. Hace menos de un mes la conocés.

Mariano: Porque para mí es muy especial. Vos nunca lo entenderías...

Lucas: [sonrisa burlona] ¡Ah! No entiendo... entonces ayudame. ¿Qué tiene de especial? Las cosas que te oculta, ¿será?

Mariano: Ella no me oculta nada.

Lucas: ¿Ah, sí? ¿Sabés dónde vive? ¿Quién es su familia? ¿Eh?

Mariano: No, porque no necesito saberlo.

Lucas: [mirada crítica] ¿Te das cuenta de que te estás engañando a vos mismo? Y no entiendo, si ni siquiera es la gran cosa...

Mariano: Para mí sí, y basta de hablar mal de ella, te lo digo en serio.

Lucas: ¿Ahora te vas a pelear conmigo por defenderla a ella?

Mariano: No me hagas hacerlo.

Lucas: Yo no lo puedo creer. No estás enamorado, eso está claro. Más bien estás siendo un idiota encandilado.

Mariano: ¿Qué pretendés, eh? ¿Que vuelva a ser como era antes? ¿Amargado, infeliz y antipático? Vos y Malena son unos egoístas que en lugar de pensar en lo que a mí me hace feliz, se ponen a pensar en ustedes.

Lucas: [incrédulo] ¿En serio crees eso?

Mariano: Miguel por lo menos se alegró por mí. ¿Malena y vos? Son demasiado egoístas para eso, ¿no?

*Mariano, sintiéndose abrumado por la discusión, comenzó a alejarse*

*Por otro lado, en casa de Pablo, había mucha tensión en el aire, Lorenzo estaba visiblemente molesto, caminando de un lado a otro mientras Pablo intentaba mantener la calma*

Lorenzo: ¡Papá, tenemos que hacer algo!

Pablo: Lorenzo, por favor, calmate, no me dejás pensar...

Lorenzo: ¡Es que no hay nada que pensar! ¡Ella no puede ser novia de ese tipo!

Pablo: Sé que no, pero necesito pensar bien qué hacer...

*Gina, que había estado observando la discusión en silencio, decidió intervenir*

Gina: ¿Puedo decir mi opinión?

Pablo: [mirándola con curiosidad] ¿Qué?

Gina: La verdad es que para mí se están complicando mucho para nada...

Lorenzo: [confundido] ¿Qué querés decir?

Gina: Si están tan convencidos de que ese pibe es malo para ella, dejen que lo compruebe ella sola. Prohibiéndole cosas solo van a lograr que terminen juntándose en secreto.

Lorenzo: ¿Vos querés que salga lastimada?

Gina: Guardándola en la cajita de cristal tampoco la están ayudando...

Pablo: [pensativo] ¿Y qué tenemos que hacer? ¿Dejarla que sufra?

Gina: Es la única forma en la que Antonella podrá encarar el mundo...

*Pablo y Lorenzo se quedaron pensativos, reflexionando sobre las palabras de Gina*

Lorenzo: ¿Y si ese tipo la lastima?

Gina: Ay, ¿por qué la lastimaría?

Lorenzo: ¿Porque es nuestro peor enemigo, nos odia y nos la tiene jurada?

Gina: [tono sereno] A mí me parece que estás exagerando. Y que te estás equivocando, pero yo no digo nada más, ustedes sabrán qué hacer...

*Gina se fue de allí hacia la cocina, dejándolos con sus pensamientos*

*Al día siguiente, en casa de Malena, el ambiente estaba tranquilo. Ella estaba sola, escuchando música de una casetera, disfrutando del momento. De repente, alguien tocó la puerta, sacándola de su ensoñación*

*Intrigada, Malena se levantó y fue a ver quién era. Al abrir la puerta, se encontró con Lucas, lo cual la sorprendió*

Malena: Lucas... ¿qué hacés acá? No te esperaba...

Lucas: [sonrisa forzada] Quería hablar de algo con vos... ¿puedo pasar?

Malena: Sí, sí, claro...

*Lucas entró a la casa, y Malena cerró la puerta detrás de él, aún confundida. Ambos se dirigieron al sillón y se sentaron*

Malena: Me sorprendiste con tu visita... ¿pasó algo?

Lucas: Te quiero hablar de algo... De alguien, en realidad...

Malena: [intrigada] ¿De quién?

Lucas: De Mariano...

Malena: ¿Qué pasa con él?

Lucas: Viste que él ahora está de novio con esa...

Malena: Ay, ni me la nombres.

Lucas: Y conforme algunas cosas que vi estos días... Te quería decir que me parece que tuviste razón...

Malena: [sorprendida] ¿En serio? ¿En qué?

Lucas: En todo. Yo al principio pensé que estabas exagerando, y que la estabas prejuzgando. Pero después de varias cosas que me dijo Mariano, me di cuenta que está llena de actitudes raras y sospechosas.

Malena:¿No que yo era una histérica? ¿Recién ahora te das cuenta de lo mentirosita que es?

Lucas: Te pido perdón por eso, y sí. Yo estoy segurísimo de que en algo le está mintiendo a Mariano, en algo muy grosso. Pero no sé en qué...

Malena: [mirada calculadora] Yo sí sé...

Lucas: ¿En serio?

Malena: Sí... Pero no sé si contarte...

Lucas: Malena, contame, dale.

Malena: [tono conspirativo] Bueno... ¿vos escuchaste por el pueblo que la familia Santander tiene una nueva integrante?

Lucas: Sí, sí, no me acuerdo qué era... ¿una sobrina?

Malena: Exactamente. Bueno, Antonella es esa famosa sobrina. Es la sobrina de Pablo Santander y la prima de Lorenzo.

*Lucas miró a Malena con sorpresa y confusión, procesando la información*

Lucas: [incrédulo] ¿Cómo dijiste?

Malena: Eso que escuchaste... Y Mariano no está enterado de nada, por eso confía ciegamente en ella.

Lucas: ¿Antonella sobrina de Pablo Santander? ¡Eso explica un montón de cosas! ¡Con razón era tan misteriosa y ocultaba tantas cosas!

Malena: Sí, yo intenté que Mariano se diera cuenta, pero ya me di cuenta que es inútil.

Lucas: ¡No, ningún inútil! ¡Si no te escucha a vos, me tendrá que escuchar a mí!

Malena: [preocupación] ¡Lucas, pará! ¡No le digas nada a Mariano!

Lucas: ¿Cómo que no? ¡Él tiene que saber a quién se está enganchando!

Malena: Esperá. Si nosotros vamos ahora y le decimos la verdad, no nos va a creer. Es mejor desenmascararla. Así él se da cuenta de la verdad y ella queda como una mentirosa.

Lucas: ¿Cómo? No entiendo...

Malena: Hay que agarrarlo en un momento donde Antonella no esté, pero es imposible, están TODO el día juntos.

Lucas: [sonrisa confiada] Me ocupo yo de eso.

Malena: ¿Para qué ocuparte vos solo, cuando los dos nos podemos ocupar?

*Entonces, ambos se sonrieron y se dieron la mano, sellando su alianza*

*Por otro lado, Antonella bajaba las escaleras en busca de un vaso de agua cuando de repente escuchó a Lorenzo y Pablo conversando en la cocina. Se detuvo en seco, intrigada por lo que decían, y decidió quedarse a escuchar*

Lorenzo: Hoy tiene que salir todo bien...

Pablo: Ay, hijo, no te sulfures. Es solo un festival, es para pasarlo bien...

Lorenzo: [preocupación] Sí, ¿pero te recuerdo cómo salió la última vez en el festival anterior?

Pablo: Sí, me acuerdo. Pero no se tiene por qué repetir. Vos concentrate solo en pasarla bien. No en competir con ese chico.

Lorenzo: Es muy difícil...

*Antonella decidió hacer su presencia conocida y apareció en la cocina, interrumpiendo la conversación*

Antonella: [curiosa] ¿De qué hablaban?

Pablo: Ah, hola, Anto...

Lorenzo: De nada.

Pablo: ¿Por qué no le querés contar?

Lorenzo: [tono seco] Porque no es nada que a ella le interese. Menos si está de noviecita con nuestra competencia...

Antonella: Gracias por siempre dejarme afuera de todo.

Pablo: Es un festival que va a haber hoy al anochecer.

Antonella: [entusiasmo] ¿Un festival? ¡Re copado! ¿De qué trata?

Pablo: Verás, trata sobre un evento donde vamos a ir todos los bodegueros. Van a haber concursos de todo tipo, desfiles, eventos culturales...

*Antonella miraba con asombro y curiosidad, intrigada por el evento*

Antonella: ¡Eso suena re copado! Pero, ¿qué celebran?

Pablo: Básicamente celebramos la existencia del vino. Es como una fiesta de la vendimia al estilo pueblerino.

Antonella: ¡Re copado! ¿Puedo estar?

Pablo: Claro, Anto, ¿cómo no vas a estar? Vos sos parte de esta familia...

Lorenzo: [tono sarcástico* Pero ojo, que va a tener que degustar entre nuestro vino y el vino de su novio el ladrón, y donde elija el de él, se pincha todo.

Pablo: Lorenzo, basta. Aparte, está muy chica para tomar alcohol, no se te ocurra darle.

Antonella: [con un puchero] Ay, tío, no estoy tan chica...

Pablo: No, Antonella, dije que no.

Lorenzo: Ay, pa, no seas tan sobreprotector...

Pablo: Podés venir si querés, pero ni una gota de alcohol.

Antonella: [riéndose] Ay, bueno, tío, como quieras...

*La conversación se relajó un poco, y Antonella sintió una mezcla de emoción y nerviosismo por el festival*

*Rato más tarde, Antonella estaba en su cuarto, dibujando, sumergida en su arte. De repente, su teléfono sonó, sacándola de su concentración*

Antonella: ¿Hola?

Mariano: ¿Cómo anda la estrella rebelde más linda?

*Antonella rió, sintiendo un calor en su pecho por las palabras de Mariano*

Antonella: [picardía] ¿Estrella rebelde, Mariano? ¿Y eso por qué?

Mariano: Porque hay tantas estrellas en el espacio... Y ninguna brilla tanto como vos.

Antonella: [riéndose suavemente] Epa, yo no te tenía así de romántico y poeta...

Mariano: Solo soy así con vos. Que quede entre nosotros...

Antonella: [sonriendo] Tranquilo, no voy a hacer nada que arruine tu reputación de picaflor...

*Mariano rió, disfrutando de la complicidad entre ellos*

Mariano: Che, Nella, ¿vas a ir?

Antonella: ¿A dónde?

Mariano: Al festival de esta noche. Dicen que va a estar re piola.

Antonella: [sonrisa] Pero claro, ¿cómo me lo voy a perder?

Mariano: [tono juguetón] Sobre todo porque tu lindo novio va a llevar sus vinos hechos con sus propias manos. Y quiero creer que no te lo vas a perder...

Antonella: Me encantaría probarlo, pero mi tío no me deja tomar alcohol...

*Mariano se quedó en silencio un momento, confundido*

Mariano: ¿Tu tío? ¿No me dijiste que vivías con tus padres?

*Antonella sintió un nudo en el estómago, pero trató de mantener la calma*

Antonella: Ehh... Eso quise decir, lo que pasa es que justo pensaba en que tenía que decirle algo a mi tío, por eso...

Mariano: Ah... bueno, qué lindo. ¿Y tus padres van a ir? Así los conozco...

*Antonella sintió un escalofrío de nerviosismo, pero intentó disimularlo*

Antonella: [voz temblorosa] No... Ellos no van...

Mariano: Uh, qué mala suerte... Me hubiera encantado conocerlos...

Antonella: Sí...

Mariano: Bueno, nos vemos hoy en la fiesta.

Antonella: Nos vemos...

*Antonella cortó la llamada y se quedó pensativa*

*Rato más tarde, en la casa de Malena, ella estaba frente a un espejo, con un top apretado blanco y una falda de color azul, observándose con una expresión de desaprobación. Sus ojos se enfocaban en cada pequeño detalle de su cuerpo*

Malena: (No, no me queda bien. Resaltan mucho mis rollos.)

*Justo en ese momento, su madre, Sandra, entró en la habitación. Ella llevaba una expresión de prisa y preocupación*

Sandra: Hija... ¿todavía no estás cambiada?

Malena: Sí, pero es que no me queda bien el conjunto...

Sandra: [mirándola con curiosidad] ¿Por qué?

Malena: No sé, siento que resaltan mucho mis rollos...

Sandra: La verdad es que sí...

Malena:¿Vos también lo notas?

Sandra: La verdad es que sí... Te recomiendo que lleves un vestido o algo, pero no muy apretado, así no se nota...

Malena: Está bien...

*Sandra se fue de la habitación, dejando a Malena sumida en sus pensamientos. Las palabras de su madre resonaban en su mente*

Malena: Hoy va a ir Mariano, tengo que estar bonita. Así que sí, mejor me pongo un vestido negro...

*Determinada, Malena se dirigió hacia su armario, buscando entre sus prendas negras*

*Por otro lado, en la casa de los Santander, Antonella estaba en su habitación, indecisa entre dos vestidos. Frente a ella, colgaban un vestido verde y otro negro con lunares blancos. Los miraba con una mezcla de frustración y ansiedad*

*En ese momento, Gina entró en la habitación, sonriendo al ver a Antonella en medio de su dilema*

Gina: Nena, ¿ya estás lista?

Antonella: La verdad no...

Gina: ¿Por? ¿Pasa algo?

Antonella: Pasa que no sé qué ponerme...

Gina: Ah, ya me había asustado... ¿Querés que te ayude a elegir?

Antonella: No me vendría mal...

Gina: [acercándose] A ver... ¿cuáles son las opciones?

Antonella: Mirá, a mí la ropa formal no me va muy bien, no me gusta, pero va a estar Mariano...

Gina: A ver, mostrame.

*Antonella agarró los dos vestidos y se los mostró a Gina, esperando su consejo*

Antonella: Mirá, tengo este verde, bonito, con un bordado, pero simple. Y después tengo este que es un poco más formal, con... 'nulares'...

Gina: [corrigiéndola con una sonrisa] ¿No serán "lunares"?

Antonella: [riéndose] Eso, como se diga...

Gina: A mí en lo personal me gusta más el de lunares. Siento que te quedaría precioso...

Antonella: ¿Vos decís?

Gina: Sí, en mi humilde opinión, eh.

Antonella: Entonces voy a llevar este. Muchas gracias, Gina...

Gina: [sonrisa cálida] No hay de qué, nena. Ahora, ponete muy bonita. Ya lo sos, pero ponete más bonita todavía...

*Antonella rió, sintiéndose más segura gracias a las palabras de Gina*

Antonella: [sonriendo] Gracias, sos lo más...

*Gina le devolvió la sonrisa, sintiéndose feliz de haber ayudado a Antonella*

*Rato más tarde, Antonella llegó al festival, su entusiasmo iluminando su rostro. Al poco tiempo de llegar, se cruzó con Miguel, quien la saludó efusivamente*

Miguel: [sonrisa] ¡Anto, hola!

Antonella: ¡Hola, Lito!

*Miguel frunció el ceño, confundido por el apodo*

Miguel: ¿Lito?

Antonella: [riéndose] Migue-lito.

Miguel: Ah... Ya entendí, me costó, eh...

*Ambos rieron, disfrutando del momento de complicidad*

Miguel: ¿Viniste a pesar de que Mariano venga?

Antonella: Sí, voy a tener que hacer lo que sea para que no se dé cuenta...

Miguel: En mi humilde opinión, deberías decirle la verdad y dejar de complicarte tanto...

Antonella: Es que... tengo miedo que deje de quererme...

Miguel: Lo dudo, Mariano no es así. Menos con vos.

Antonella: [mordiéndose el labio, indecisa] No lo sé...

*En ese momento, Malena se acercó a ellos con una sonrisa provocadora*

Malena: ¡Ja! ¡Ahora sí parecés una verdadera aceituna!

*Antonella la miró con enojo, sintiendo cómo su paciencia se agotaba*

Antonella: Mirá, "Mal-éfica", dejame en paz, ¿dale?

Malena: Ay, ¿debería ofenderme? Porque más que ofensa, me da ternurita...

Miguel: Malena, no seas pesada...

Malena: Vos dejá de cubrirla, ¿dale? Algún día Mariano va a enterarse de la verdad, si no es que se entera hoy.

Antonella: Yo no lo voy a permitir.

Malena: Va a estar tu familia acá, ¿cómo pensás disimular?

Antonella: Eso es problema mío, y ahora dejame en paz.

Malena: Estás avisada, petiza, cuidate.

*Malena se alejó, dejando a Antonella con una mezcla de enojo y preocupación*

Antonella: [incrédula] ¿Me acaba de amenazar? ¿Quién se piensa que es?

Miguel: Dejala, no le des bola. No vale la pena.

*Antonella respiró hondo, tratando de calmarse*

*Entonces, Mariano se acercó a Antonella con una sonrisa traviesa, decidido a sorprenderla*

Mariano: [tono juguetón] Disculpe, señorita, ¿podría obtener su número?

*Antonella soltó una risa, encantada por el gesto*

Antonella: Qué gracioso...

Mariano: ¿Cómo haces para estar cada día más hermosa?

Antonella: [picardía] ¿Y vos, cómo hacés para estar cada día más romántico?

*Mariano sonrió y rodeó con sus brazos el cuello de Antonella, acercándola más a él*

Mariano: Es un don que tengo...

Antonella: [riendo] ¿Ah, sí?

Mariano: Claro...

*Entonces, sin poder resistir más, se dieron un beso profundo*

*Miguel, observando la escena, decidió darles su espacio*

Miguel: Bueno, me voy y dejo a los tortolitos solos...

*Miguel se alejó, dejando a la pareja disfrutar de su momento*

Mariano: [entusiasmo] Me muero de ganas de bailar con vos toda la noche...

Antonella: [sonrisa divertida] ¿En serio? ¿Tenés alma de bailarín además de bodeguero?

Mariano: Ah, eso es otra cosa, acordate que yo traje esos preciosos elixires hechos con mis propias manos...

Antonella: Ay, Mariano, ya te dije que me dijeron que no...

Mariano: [tono suplicante] Ay, pero no están acá, y es solo una probadita. Dale, me da mucha ilusión...

Antonella: [mirándolo con ternura] Me convenciste... Pero solo un poquito, eh...

Mariano: Solo un poquito, tranquila...

*Ambos se sonrieron, con los brazos de Mariano rodeando la cintura de Antonella*

*Y mientras tanto, Malena los observaba desde lejos, con una mezcla de enojo y frustración. Sus ojos se estrecharon al ver la felicidad de Antonella y Mariano. En ese momento, Lucas se acercó a ella, notando su expresión*

Lucas: ¿Qué hace una princesa envidiando a una plebeya?

*Malena se volteó para mirarlo, sorprendida por sus palabras*

Malena: ¿Cómo?

Lucas: ¿Qué le envidias tanto a esa chinita?

Malena: [suspirando] No la envidio, siento celos de ella y Mariano...

Lucas: Dejalos, ¿querés que bailemos un poco?

*Malena lo miró, pensando la propuesta, y finalmente asintió*

Malena: Supongo que sí...

*Lucas extendió su mano, y Malena la tomó, sintiendo un pequeño alivio en su corazón. Los dos se dirigieron hacia la pista de baile, alejándose de la vista de Antonella y Mariano. Mientras bailaban, Malena intentaba dejar de lado sus celos y disfrutar del momento*

*La música envolvía a la pareja, y aunque la sombra de sus sentimientos aún persistía, Malena comenzó a relajarse, agradecida por la distracción que Lucas le ofrecía. Juntos, se perdieron en el ritmo de la música, dejando que la noche los guiara*

*Entonces, Lorenzo llegó al lugar y, al pasar junto a Mariano, sus miradas se cruzaron llenas de enojo y tensión. Antonella, notando la creciente hostilidad, sintió nerviosismo*

Mariano: Este año te voy a ganar, Santander.

Lorenzo: [frunciendo el ceño] ¿Perdón?

Mariano: Lo que escuchaste. Mi vino va a ser el mejor de todos...

Lorenzo: No te agrandes, Santana, que te vas a dar la cabeza contra el techo...

Mariano: [sonrisa irónica] En la vida hay que agrandarse. No hay que ser un mediocre...

Lorenzo: ¿Me decís mediocre a mí? Yo, por lo menos, no tuve que entrar a robar a una casa para robar una fórmula y vencer a mi rival...

Mariano: [enfureciéndose] ¿Qué hablas por hablar, imbécil?

Antonella: [interviniendo, nerviosa] Mariano, por favor...

Lorenzo: Sos tan poca cosa, Santana. Seguí en tu realidad alterada aspirando a ser mejor que nosotros, que nunca lo vas a ser...

*Lorenzo se alejó, dejando a Mariano mirando su espalda con enojo, mientras Antonella se sentía incómoda y tensa*

Mariano: No sé quién se cree el imbécil este...

Antonella: Ya está, Mariano, dejalo...

Mariano: Es que no lo soporto. Siempre con esa superioridad, acusando a todos con el dedo, como si tuviera derecho...

Antonella: [sonrisa forzada] Vamos a disfrutar de la noche, ¿sí? No vale la pena amargarse por él.

Mariano: Tenés razón... No voy a dejar que me arruine la noche.

*Antonella le sonrió, tomando su mano con cariño, intentando transmitirle tranquilidad. Mariano, aunque aún molesto, comenzó a relajarse un poco al sentir el apoyo de Antonella*

Antonella: [mirada tierna] Estoy acá con vos. Somos vos y yo. Y vamos a bailar juntos...

*Mariano asintió, agradecido por su presencia, y segundos después, rodea la cintura de Antonella con sus brazos y se acerca para besarla*

*Rato después, Malena y Lucas continuaban bailando en la pista, disfrutando del momento. La música envolvía a la pareja, creando una atmósfera íntima. Lucas, sin poder contener más sus sentimientos, decidió hablar*

Lucas: Malena...

Malena: [mirándolo con curiosidad] ¿Qué?

Lucas: Te quiero decir algo muy importante...

Malena: ¿Qué cosa?

Lucas: Yo... mirá, nos conocemos hace bastantes años...

Malena: Sí...

Lucas: [nerviosismo] Y esto me pasa desde hace un tiempo...

Malena: [confusa] ¿Qué cosa te pasa?

Lucas: Me gustas, Malena.

*Malena lo miró con confusión y sorpresa, sin saber cómo reaccionar*

Lucas: Hace tiempo me gustas, estoy muerto por vos, me volvés loco...

Malena: A ver, pará... vos sos mi amigo, yo no podría verte de otra manera...

Lucas: [desesperado] Pero Malena...

Malena: Además, vos sabés que me interesa Mariano.

Lucas: Pero él no te quiere, Malena, yo sí...

Malena: Más tarde o más temprano voy a lograr que me quiera... Y perdoname, Lucas, en serio. Pero yo no siento nada por vos...

*Lucas sintió cómo su corazón se rompía en mil pedazos, la tristeza se reflejaba en sus ojos*

Malena: Si querés, podemos seguir siendo amigos...

Lucas: [asintiendo con resignación] Sí, me parece bien...

*Ambos continuaron bailando, Lucas trataba de mantener la compostura, aunque la tristeza lo invadía. Malena, por su parte, se sentía culpable por haberle herido sus sentimientos*

*Por mientras, Antonella y Mariano estaban conversando animadamente mientras bailaban, disfrutando de la música y la compañía mutua. De repente, Antonella vio a Pablo acercándose a ellos, y su corazón comenzó a latir más rápido por el nerviosismo*

Pablo: [sonrisa afectuosa] ¡Hola, querida!

*Antonella, en un gesto rápido, esquivó a Pablo, dejándolo confundido. Mariano notó la tensión en Antonella y frunció el ceño*

Antonella: ¿Vamos a otro lado, Mariano?

Mariano: [confundido] Bueno...

*Tomando la mano de Mariano, Antonella lo llevó a otro rincón del festival, alejándose de Pablo, quien los miraba con una mezcla de confusión y tristeza*

Mariano: ¿Por qué te dijo así, Antonella?

Antonella: [nerviosa] Ehh... yo no lo conozco, capaz le hablaba a alguien más...

Mariano: ¿Segura?

Antonella: [sonrió forzadamente] Segura, en serio...

*Mariano la miró fijamente, aún con dudas, pero decidió no presionar más. Antonella trató de relajarse, pero sabía que la situación se estaba complicando*

*Entonces, Mariano notó una mesa detrás de ellos con varias botellas de vino exhibidas. Sus ojos se iluminaron con entusiasmo*

Mariano: Mirá lo que tenemos acá... ¿querés probar?

Antonella: [asintiendo con curiosidad] Dale...

*Mariano sirvió un poco de vino en una copa y se la entregó a Antonella. Ella estaba a punto de probarlo cuando él la detuvo suavemente*

Mariano: ¡Pará!

Antonella: [confundida] ¿Qué pasa?

Mariano: El vino es como un hechizo de amor, para que funcione, hace falta un ritual...

Antonella: ¿Ritual? ¿Cómo es eso? No entiendo...

Mariano: Cerrá los ojos y pensá en algo lindo...

*Antonella lo miró con confusión, pero la confianza en Mariano la hizo seguir su consejo*

Mariano: [animándola] Dale, Nella, haceme caso...

*Antonella sonrió y, segundos después, cerró los ojos, dejándose llevar por la magia del momento*

Mariano: Ahora... Dejá entrar el vino a tu boca, con un pequeño suspiro antes... Dejá que repose en tu lengua y que baje despacito por tu paladar...

*Antonella sonrió, aún un poco confusa pero disfrutando del momento especial*

Mariano: Y descubrí cómo eso lindo que imaginaste se vuelve en algo aún más hermoso...

*Antonella probó el vino lentamente, siguiendo las instrucciones de Mariano. Al principio hizo una expresión de disgusto, pero segundos después su rostro se iluminó con aprobación*

Antonella: ¡Ey, tenías razón! ¡Está buenísimo, está increíble!

Mariano: [sonriendo con satisfacción] No solo es rico, es algo... Mágico.

Antonella: ¿En serio los hiciste vos?

Mariano: Sí, es una antigua receta de mi abuelo... ¿te gustó?

Antonella: Me encantó...

Mariano: Gracias por haberlo probado, significó mucho para mí. Sos una persona muy especial.

*Antonella le devolvió la sonrisa con cariño. Ambos se sumergieron en el momento, disfrutando de la compañía mutua y del vino que los unía*

*De repente, Lorenzo se acercó a ellos con una expresión de enojo. Sin previo aviso, agarró la mano de Antonella y la apartó bruscamente de Mariano. Mariano, atónito, observó toda la escena sin entender qué estaba pasando*

Lorenzo: Vení acá...

*Lorenzo la llevó lejos de Mariano, quien los miraba con una mezcla de confusión y preocupación*

Antonella: [tratando de soltarse] Ay, pará, ¿qué te pasa?

Lorenzo: Con que así son las cosas, ¿no?

Antonella: No sé de qué me estás hablando.

Lorenzo: Decime una cosa, Antonella, ¿vos a qué jugás? ¿Qué pretendés?

Antonella: [voz temblorosa] Nada... ¿por qué?

Lorenzo: ¿Probaste el vino de ese tipo? ¿Estás loca?

Antonella: ¿Qué tiene de malo?

Lorenzo: Primero, que le habías prometido a papá que no tomarías una gota de alcohol.

Antonella: Dos sorbos de vino no le hacen mal a nadie...

Lorenzo: ¿Y el vino justo de ese tipo?

Antonella: Sigo sin entender qué tiene de malo...

Lorenzo: [voz elevada] ¿Querés que te diga yo qué tiene de malo? ¡Que es nuestro peor enemigo, nena! ¡Y encima le dijiste que estaba rico!

Antonella: Porque eso consideraba yo...

Lorenzo: ¿Y aparte nos negás como familia adelante de ese tipo? ¿Como si te diéramos vergüenza?

Antonella: [desesperada] No, no, esperame, eso se los puedo explicar...

Lorenzo: ¿Qué nos vas a explicar? ¡Sos cualquiera, nena! ¡Todo para quedar bien con ese delincuente!

*Antonella lo miró con enojo y tristeza, sintiendo cómo las lágrimas amenazaban con salir*

Lorenzo: ¿Querés ser parte de esta familia o no? ¡Contestame!

Antonella: [voz quebrada] Sí...

Lorenzo: ¡Entonces dejá de actuar contra nosotros y de verte con ese tipo!

*Lorenzo se alejó, todavía enfadado, dejando a Antonella sola. Ella lo miró irse con tristeza, sintiéndose atrapada entre su lealtad a su familia y sus sentimientos por Mariano*

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