Analu es una joven de 22 años, recién graduada en ingeniería civil en Estados Unidos. Regresa a Brasil para cumplir el sueño de trabajar con su padre y su hermano mayor en la constructora de la familia. Pero sus sueños se frustran cuando, al llegar, descubre que el negocio familiar corre serio riesgo de declararse en quiebra debido a las deudas de juego de su hermano. La única salida para salvar la empresa y evitar que su familia caiga en la ruina es un matrimonio arreglado con un CEO multimillonario que acaba de llegar al país.
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Capítulo 12
Sr. Jones
Me despierto y miro el reloj, son las 8:30h, dormí un poco de más. Me levanto y veo a la señorita Menezes aún durmiendo, serena, ni parece ese pinscher rabioso cuando se irrita. Jajajaja.
Me levanto con cuidado, voy hasta el baño y me cambio, quiero dar una corrida. Al salir me deparo con ella, de ojos abiertos.
*Sr. Jones* - ¿Te desperté?
*Analu* - No, olvidé cerrar la cortina de la terraza, el sol terminó despertándome. ¿Vas a correr?
*Sr. Jones* - Voy, ¿me acompañas?
*Analu* - ¿Esperas que me cambie?
*Sr. Jones* - Claro.
Ella se levanta y va hasta el closet, no creí que ella fuera a aceptar, invité por educación.
*Sr. Jones* - Te voy a dar privacidad, te espero allá abajo.
*Analu* - ¡Ok!
Bajo, y encuentro a los padres de ella en la cocina.
*Sr. Jones* - Buenos días Sr. y Sra. Menezes.
Ellos me miran sin entender lo que estoy haciendo allí.
*Ana* - Bueno Sr. Jones, no sabía que estaba aquí.
*Sr. Jones* - Por favor, llámenme solo Gabriel. Necesité hablar con Analu ayer, como ella no me atendió y era urgente, tuve que venir hasta aquí, se hizo tarde y ella nos invitó a quedarnos, ya que su amiga Samantha no sabe de nada y desconfiaría si yo fuera para un hotel.
*Getúlio* - ¿Dónde dormiste?
*Sr. Jones* - En el cuarto de Analu, pero no se preocupen, dormí en el colchón en el piso. Como hablé fue solo para que Samantha no desconfíe de nada.
Sr. Getúlio me mira, medio interrogativo, ya la Sra. Menezes es más receptiva.
*Ana* - ¿Quieres tomar café Gabriel?
*Gabriel* - Acepto un café negro por favor.
*Ana* - ¿Solo un café negro? Ni pensarlo, un hombre de ese tamaño no puede sustentarse solo de un café negro.
*Gabriel* - Voy a dar una corrida en la playa, por eso no quiero comer mucho ahora. Voy a tomar el café y una fruta, ¿mejor así? Jajaja
*Ana* - ¡Mejoró!
Me siento, ella me sirve un café y agarro una rebanada de papaya. Analu luego baja, vestida en un short de malla y un top.
*Analu* - ¡Buenos días!
*Getúlio* - Buenos días mi amor, quedamos sorprendidos al ver a tu marido aquí.
*Analu* - Fue sorpresa para mí también papá. Jajaja
*Ana* - Buenos días mi bien, ¿qué milagro es ese ya de pie?
*Analu* - ¡Voy a correr con el Sr. Jones!
Ellos la miran sorprendidos.
*Gabriel* - Solo Gabriel Analu, no necesitamos esa formalidad. Siéntate, come algo, no es bueno correr en ayunas, ¿no es Sra. Menezes? Jajaja
*Ana* - Eso mismo, y llámame solo Ana, ¡sin formalidad recuerdas!
*Gabriel* - ¡Ok, Ana! Jajaja
Analu se sienta, hace un sándwich con bastante relleno de atún y un vaso de jugo. Totalmente lo inverso a mí esa mujer. Terminamos el café, conversamos un poco con Ana, una mujer admirable y muy educada.
*Analu* - ¿Vamos? El sol se está poniendo caliente y estoy casi desistiendo.
*Gabriel* - Entonces vamos luego, antes que desistas. Ana, después quiero saber más sobre la ONG.
*Ana* - Claro, tendremos tiempo cuando ustedes vuelvan.
Agarro una gorra, ya había pasado protector solar.
*Gabriel* - ¿Pasaste protector solar?
*Analu* - ¡Sí!
*Gabriel* - ¿Tienes alguna gorra?
*Analu* - No acostumbro usar.
*Gabriel* - Agarra la mía entonces, yo ya estoy más acostumbrado.
Salimos hasta el portón que daba acceso a la playa.
*Gabriel* - Vamos a comenzar despacio ya que la señorita es sedentaria. Si sientes alguna cosa, o quieres parar para descansar me hablas. No intentes acompañar mi ritmo, para no sentirte mal.
*Analu* - ¡Sí señor!
Comenzamos a correr, disminuyo mi ritmo para que ella acompañe, es bueno poder tener ese momento con ella, hasta para nosotros conocernos mejor.
Analu
No sé qué locura fue esa mía de correr con Gabriel. Estoy casi colocando los bofes para fuera.
*Analu* - Por favor, necesito parar.
*Gabriel* - Jajaja, ven, vamos hasta aquel quiosco a beber un agua de coco.
*Analu* - ¿No puede ser una cerveza helada?
*Gabriel* - ¿A esta hora? ¿Estás loca?
Como él es correctito, se levanta temprano, hace ejercicio, hace varias actividades físicas y no bebe antes de las 10:00h de la mañana, mi opuesto total. Él compra dos cocos, nos sentamos.
*Analu* - ¿Haces eso todos los días?
*Gabriel* - En la semana, ni siempre consigo, pero en los fines de semana sí. ¿Y tú, nunca haces?
*Analu* - No, primera vez que corro en la vida. Jajajajaj
*Gabriel* - Vamos a cambiar eso, al menos en el fin de semana, ¿corres conmigo, belleza?
*Analu* - No voy a prometerte nada, aún más en los fines de semana que puedo levantarme más tarde. Jajajajaj
*Gabriel* - Eres muy perezosa. Jajajajajaj
*Analu* - ¡Ya fui más! Jajajajaj
Conversamos sobre nuestras particularidades, Gabriel y el Sr. Jones parecen hasta dos personas diferentes. Él está leve, sonriendo suelto, hasta el tono de voz parece haber cambiado.
*Analu* - ¿Vamos a volver? Sam y Caio ya deben haber despertado.
*Gabriel* - Confieso que prefería quedarme más un tiempo aquí, tu padre está a punto de fusilarme. Jajajajaj
*Analu* - Ya mi madre, está casi colocándote en el colo. Jajajajajaj
*Gabriel* - Es, yo acostumbro causar ese efecto en las mujeres. Jajajajajjj
*Analu* - No sé quién te ilusiona así.
*Gabriel* - Anda, vamos a volver corriendo.
*Analu* - ¡Ni muerta!
Él sale corriendo al frente.
*Gabriel* - Entonces vas a volver sola...
*Analu* - Gabriel, no vale, yo estoy casi desmontando aquí, espera...
Él ríe, continúa corriendo, intento alcanzarlo, pero desisto y paro con las manos en las rodillas. Él vuelve en mi dirección.
*Gabriel* - ¿Está todo bien? ¿Estás sintiendo alguna cosa?
*Analu* - Odio de haber aceptado correr contigo.
Él se carcajea, me levanta y pasa la mano por mi cintura.
*Gabriel* - Ven, yo te ayudo.
Caminamos así hasta en casa, creí que sería incómodo tenerlo así tan cerca, pero fue tranquilo, creo que vamos a conseguir salir de esta amigos.