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La Vida Es Un Regalo

La Vida Es Un Regalo

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Época / Completas
Popularitas:363.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: LunaDeMandala

Renace en una época diferente.. ahora es rica y hermosa por lo que su único objetivo es disfrutar la vida..

* Esta novela pertenece a un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Palacio 1

El carruaje avanzaba por las calles iluminadas de la capital mientras el palacio quedaba atrás.

Apenas las puertas se cerraron y el vehículo comenzó a moverse, Abigail soltó el aire que había estado conteniendo… y luego se dejó caer contra el respaldo con una risa suave.

—Bueno… eso fue interesante.

Mila, sentada frente a ella, todavía tenía las manos juntas como si no supiera si agradecer o pedir protección divina.

—Mi lady… yo pensé que no saldríamos.

—¿Qué exagerada eres? Si hasta brindamos.

Mila la miró con reproche.

—¡Brindó con el rey!

—Y con buen vino —añadió ella, orgullosa.

Durante el trayecto, Abigail comenzó a relatar cada detalle con entusiasmo..

Cómo él había preparado el plan.

Cómo había reaccionado cuando ella aceptó tan rápido.

La oficina en el palacio.

La cara que puso cuando mencionó esposa y amante.

—Ahí.. Ahí se puso tenso.

Mila abrió los ojos.

—¿Tenso?

—Sí. Apenas le pregunté si tenía amante. Se quedó más rígido que estatua de plaza.

Mila negó con la cabeza.

—Mi lady, eso es imprudente.

Abigail se inclinó hacia adelante con una sonrisa conspiradora.

—Mila… necesito que averigües algo.

Mila parpadeó.

—¿Qué cosa?

—Cuántas mujeres visitan el palacio con frecuencia.

La doncella casi se atragantó con su propio aliento.

—¿Qué?

—Y si el rey tiene novia. O alguna prometida secreta. O visitas nocturnas sospechosas.

—¡Mi lady!

Abigail soltó una risa.

—¿Qué? Es información estratégica.

Mila la miró completamente confundida.

—¿Estrategia? Él solo le habló de negocios.

Abigail cruzó las piernas con calma, apoyando el mentón en la mano.

—Sí… negocios.

Sonrió lentamente.

—Pero no me miraba como si yo fuera solo un negocio.

Mila abrió los ojos de par en par.

—¿Qué quiere decir?

Abigail ladeó la cabeza, recordando.

La forma en que él había sostenido su mirada.

Cómo su voz había cambiado apenas cuando preguntó si tenía novio.

El leve silencio antes de responder que no tenía esposa ni amante.

No era imaginación.

Ella conocía esa mirada.

Había vivido lo suficiente.. dos veces.. para reconocer interés cuando lo veía.

—Estoy casi segura de que el rey se está enamorando de mí.

El carruaje pareció detenerse en el tiempo.

Mila quedó petrificada.

—¿Perdón?

Abigail se recostó, completamente relajada.

—No del todo, claro. Pero va en camino.

—¡Mi lady, eso es imposible!

—¿Imposible? ¿por qué? Soy encantadora, inteligente y le llevé el mejor vino de la región. Las probabilidades están a mi favor.

Mila se llevó una mano al pecho.

—Está hablando del rey de Bernicia.

—Sí, y resulta que el rey de Bernicia es un hombre de treinta y tantos sin esposa, sin amante… y con una mirada que se le ablanda cuando sonrío.

Mila estaba al borde del colapso.

—¿Y si solo fue cortesía?

Abigail negó con la cabeza, divertida.

—No era cortesía.

Sus ojos se suavizaron un poco.

—Era curiosidad… y algo más.

Guardó silencio un segundo, mirando por la ventana.

—Y me gusta.

Mila la observó como si no supiera si reír o desmayarse.

—¿Le gusta que el rey se enamore de usted?

Abigail encogió los hombros.

—Me gusta que alguien me mire como si fuera interesante y única..

Luego añadió con un brillo travieso..

—Pero primero quiero confirmar que no tenga una fila de mujeres entrando por la puerta trasera.

Mila casi gritó.

—¡Mi lady!

Abigail soltó una carcajada fuerte.

—Tranquila, no voy a declararme mañana. Solo… investiga.

Se acomodó mejor en el asiento.

—Si voy a trabajar en el palacio, quiero saber el terreno que piso.

Mila la miró completamente sorprendida..

—Está jugando con fuego.

Abigail sonrió, mirando el cielo nocturno a través de la ventana.

—Tal vez.

Luego añadió, con esa seguridad ligera que siempre la acompañaba..

—Pero esta vida es un regalo, ¿no? Sería aburrido no probar qué tan caliente puede arder.

Y mientras el carruaje se alejaba del palacio, Mila se preguntaba en qué momento su tranquila señora comerciante se había convertido en una mujer dispuesta a coquetear con un rey.

Y Abigail… sonreía.

Porque, por primera vez en mucho tiempo, no sentía miedo de lo que podía pasar.

Sentía emoción.

Mila cumplió la orden con la mayor discreción posible.

Habló con una prima lejana que trabajaba en las cocinas del ala este.

Preguntó a un hombre que a veces veía entrar carruajes nobles.

Incluso deslizó la conversación con una lavandera que conocía los horarios mejor que cualquier guardia.

Las preguntas eran suaves.

—¿Suelen venir damas al palacio?

—¿Hay visitas frecuentes?

—¿Alguna mujer que pase muchas noches allí?

Pero en el palacio de Bernicia nada ocurría sin que el rey lo supiera.

Nada.

A la mañana siguiente, uno de los jefes de guardia solicitó audiencia breve.

Michael lo escuchó con expresión neutra.

—Majestad, parece que desde la Casa Stevens han estado preguntando a la servidumbre si entran mujeres al palacio con frecuencia.

Un silencio breve.

Luego, muy leve… una sonrisa.

Michael no necesitó más detalles.

No era difícil deducir quién había hecho la pregunta.

—¿Quién hizo las consultas?

—Una doncella de confianza de Lady Abigail.

La sonrisa del rey se amplió apenas.

No era un gesto burlón.

Era… satisfecho.

Así que ella también pensaba.

También medía el terreno.

Michael se giró hacia el ventanal, ocultando la expresión que se dibujaba en su rostro.

—Respondan con la verdad.

El jefe de guardia dudó.

—¿Majestad?

—Que dejen claro que ninguna mujer entra al palacio con regularidad. Que no hay visitas privadas ni nocturnas.

Su voz fue firme.

Clara.

Casi deliberada.

—Que lo sepan sin ambigüedades.

El guardia asintió y se retiró.

Cuando quedó solo, Michael apoyó una mano en el respaldo de su silla.

Abigail quería saber si había alguien.

Eso significaba algo.

No era indiferencia.

No era simple curiosidad trivial.

Era interés.

Y el pensamiento lo dejó inexplicablemente complacido.

—Curiosa… muy curiosa..

En la mansión Stevens, Mila regresó con el informe esa misma tarde.

Entró a la sala casi sin aliento.

—Mi lady…

Abigail levantó la vista desde un registro de barricas.

—¿Y bien?

Mila tragó saliva.

—Ninguna mujer entra al palacio.

Abigail dejó el libro lentamente.

—¿Ninguna?

—Ninguna. Ni visitas frecuentes, ni amantes, ni prometidas secretas. Nada.

El silencio duró un segundo.

Y luego..

Abigail sonrió.

Esa sonrisa amplia, triunfante y traviesa.

—¿Ves, Mila? Ninguna mujer entra… y yo tendré mi propia oficina.

Mila cerró los ojos.

—Mi lady…

Abigail se levantó y caminó por la habitación con energía renovada.

—Ese rey quiere conmigo.

Lo dijo como quien anuncia que el pan subió bien en el horno.

Natural.

Convencida.

Divertida.

Mila suspiró profundamente y juntó las manos.

—Por favor, que esto no termine en tragedia.

Abigail soltó una risa.

—¿Tragedia? Lo peor que puede pasar es que me mire demasiado serio otra vez.

Se detuvo frente a la ventana.

Su reflejo le devolvió una expresión distinta.

Más suave.

Más pensativa.

No era solo juego.

Había sentido algo en esa oficina.

En la forma en que él preguntó por su supuesto novio.

En la tensión apenas contenida cuando ella bromeó sobre enamorarse.

No era imaginación.

—Está intentando parecer distante.. pero no le sale tan bien.

Mila la observó con mezcla de preocupación y ternura.

—¿Y usted?

Abigail no respondió de inmediato.

Miró el cielo de la capital, teñido por el atardecer.

—Yo solo estoy disfrutando el momento.

Pero en su pecho había una emoción nueva.

Una expectativa distinta a la del negocio.

Mientras tanto, en el palacio, Michael firmaba documentos que apenas leían sus ojos.

Su mente no estaba en tratados ni impuestos.

Estaba en una mujer vestida de rojo vino preguntando si tenía amante.

En su risa.

En su seguridad.

En el hecho de que había investigado.

Eso significaba que también pensaba en él.

—Interesante, Lady Abigail… —murmuró.

Esa noche, sin saberlo, ambos miraron por sus respectivas ventanas hacia el mismo cielo.

Ella con una sonrisa traviesa.

Él con una calma expectante.

Pensando el uno en el otro.

Sin confesiones.

Sin promesas.

Pero con una certeza silenciosa creciendo en ambos corazones..

Aquello ya no era solo un acuerdo comercial.

1
Magdalena Borquez
jajaja... 😂😂😂
autora, te saliste, jajajaja 😂😂😂
Ruth Camargo
según la mayoría de comentarios porque el duque no le dio esperanzas tuvo derecho a humillarla y echarla de su casa, el le dio una cita ella la cumplió y en ningún momento dijo que era cita amorosa
Irene Nievecita
Gracias autora, la historia estuvo bellísima me encantó, sabes describir con maestría los sentimientos de una pareja realmente enamorada, sin intrigas de por medio, solo deseos de amar y ser amado. Cada obra es superior a la anterior, tienes una imaginación sublime. Te doy gracias sinceras por el tiempo que nos regalas y que disfrutamos a través de tus historias.
Irene Nievecita
Que romántico que sea ella quien lo secuestre,para demostrarle que lo sigue eligiendo libremente a él como su amante no solo como el padre de sus hijos. Y que sus hijos no están por encima de él, al contrario son la demostración visible de ese tremendo amor que se tienen y que ahora son 4, pero él sigue siendo el elegido de su corazón
Irene Nievecita
Que hermosa es la forma en que él la ama, incluso por encima de sus hijos, esa es la forma real que los hombres debieran amar a sus esposas, por encima de todo, los hijos son solo una confirmación del amor entre los esposos, eso lo deberían tener más que claro los hombres, lamentablemente no es así en la vida real
Mónica viviana Motta
Que historia entretenida!! Me encanta!!!
Irene Nievecita
Es lo mismo qué me pregunto yo, el mio murió cuando yo tenia 1año y nueve meses, estoy segura que de haber contado con su presencia, amor y cuidado, mi vida habría sido muy diferente de la que tengo, siempre e sentido un vacío en mi vida, que nada a podido llenar, sé con total certeza que ese vacío se debe a su falta en mi vida
Maria teresa
y yo cantando con Abigail y el recuerdo de Celia Cruz
Contreras Yecenia
exelente una historia muy diferente a muchas, siendo algo único, súper emocionante.
Irene Nievecita
Suavemente indicándole al resto de los hombres presente, que se podía mirar a esa mujer. pero por ningún motivo aproximarse a ella para invitarla a bailar y menos para conversar
Margarita Kynast
maravillosa novela, muy emocionante, alegre, feliz 😄 😊 🤗 💕 😁 💜 😄 😊 🤗 💕 😁 💜 /Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose//Rose/
Irene Nievecita
🤣🤣🤣🤣 Abigailces como un volcán, totalmente impredecible, por que esta decidida a vivir, además protege a su doncella y le encanta el chisme.
Irene Nievecita
La pura y simple verdad, nada de segundas ni terceras intenciones, vivir que la vida es un regalo, solo eso y ya es mucho.
Irene Nievecita
Esa poción sería increíble en este tiempo, yo la usaría sin dudar con DONALD TRUMP, para que confiese la verdad solo la verdad, sobre lo que hacía en las fiestas de Epteims y a cuantas mujeres violó antes de esas fiestas, pero la pregunta más importante, porqué apoya el genocidio Palestino, cual es la razón verdadera que tiene para asesinas sin asco a niños. mujeres y ancianos en Gaza
Irene Nievecita
😂😂😂😂😂 A la doncella le va dar un infarto por como su ama se comporta. después de ser un poco remilgada y cumpliendo todos los protocolos de una señorita noble🤣🤣🤣🤣🤣
Irene Nievecita
Así me gusta que ella se dedique a ser una noble diferente, que se compadezca por los que sufren, pero no me gustaría que perdiera su reputación por estar ansiosa de conocer hombres, tomandocen cuenta la época que vive ahora. Aún que entiendo que por su enfermedad, en su primera vida nunca tuvo esa clase de vivencias.
Linupe
esa tranquilidad es pura fachada 🤭🤣🤣
Linupe
yo si estoy de acuerdo con la nueva Abigail, es cierto que ella se enamoro solita sin falsas esperanzas, pero el duque SI LA USO para escapar de la fiesta y en vez de explicarle solo la humilla; Claro que Abigail nueva debe cobrarselas por engreído esa humillación fue peor que el corazon roto., Reclama VENDETA,.. pero sin afectar a Leilani 😅 osea una humilladita al duque
bea yordan
exelente historia amé
bea yordan
no era una niña! recuerdo que era niña
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