NovelToon NovelToon
Soberano De Las Cenizas

Soberano De Las Cenizas

Status: Terminada
Genre:Venganza / Demonios / Apocalipsis / Completas
Popularitas:501
Nilai: 5
nombre de autor: Choly Flores

​Hace mil años, el sol se extinguió. Hoy, la humanidad se aferra a la vida en Aethelgard, una colosal metrópolis flotante que sobrevive drenando la energía del Abismo. En este mundo, tu valor se mide por tu Núcleo de Esencia, y el de Kaelen era basura.
​Como un simple Recolector, Kaelen arriesgaba su vida en las profundidades para que la élite viviera en el lujo. Pero la lealtad no existe en el Abismo. Traicionado por su capitán y apuñalado por la espalda por sus propios compañeros, Kaelen es arrojado a las fauces de la oscuridad eterna.
​Sin embargo, el destino tiene otros planes. En el fondo del abismo, donde el tiempo no existe, Kaelen tropieza con los restos de una deidad olvidada. Al borde de la muerte, toma una decisión que cambiará el orden del universo: devorar el corazón de un dios.
​Ahora, con un sistema de poder oscuro despertando en sus venas y una sed de venganza que podría incinerar los cielos

NovelToon tiene autorización de Choly Flores para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sangre en los Engranajes

​La plataforma de carga se detuvo con un golpe seco en el Nivel de Mantenimiento Primario, una zona que los ciudadanos del Sector Alto preferirían olvidar que existe. Aquí, el aire no estaba filtrado; era espeso, caliente y olía a hierro oxidado y carne quemada. Kaelen saltó de la plataforma, sus botas resonando en las rejillas metálicas que dejaban ver un abismo de maquinaria debajo.

​—Kaelen, escucha —la voz de Elara vibró en su oído a través del enlace—. El pilar no es solo metal. Es un organismo biomecánico. Para que Aethelgard flote, necesita una presión de esencia constante. Si logras sabotear los Reguladores de Médula, la ciudad perderá estabilidad y el Consejo entrará en pánico.

​Kaelen avanzó por un pasillo flanqueado por pistones gigantescos que subían y bajaban como el latido de un corazón monstruoso. De repente, se detuvo. Sus ojos, potenciados por la [Visión de Águila], captaron algo que le revolvió el estómago.

​Conectadas a los tubos de succión que alimentaban los motores, había miles de cápsulas de cristal. Dentro no había combustible líquido, sino personas. Eran ciudadanos de los sectores bajos, delgados, pálidos y mantenidos en un estado de coma inducido mientras las máquinas drenaban lentamente su energía vital hasta dejarlos como cáscaras vacías.

​—Así es como mantienen sus jardines verdes allá arriba —gruñó Kaelen. Su mano apretó el mango de la Segadora con tal fuerza que el metal crujió—. No son dioses, Elara. Son parásitos.

​—¡Intruso detectado en el Sector de Presión! —una alarma ensordecedora rompió el ritmo de las máquinas.

​De las sombras de los engranajes surgieron los Ingenieros de Guerra. Eran seres que habían renunciado a su humanidad, con extremidades reemplazadas por taladros de alta velocidad y lanzallamas de plasma. No hablaban; solo emitían un chirrido estático mientras se lanzaban al ataque.

​El primer ingeniero cargó con un brazo-taladro que giraba a miles de revoluciones por minuto. Kaelen no esquivó. Usó su [Armadura de Sombras] para endurecer su antebrazo y bloqueó el taladro directamente. El sonido del metal chocando fue ensordecedor, pero el taladro se detuvo en seco, incapaz de perforar la oscuridad divina de Kaelen.

​—Mi turno —dijo Kaelen.

​Con un movimiento fluido, lanzó la cadena de la Segadora. La hoja curva no cortó al ingeniero; se hundió en el tanque de esencia que llevaba en la espalda.

​—[Extracción de Médula: Sobrecarga] —activó Kaelen.

​En lugar de absorber la energía para sí mismo, Kaelen invirtió el flujo. Inyectó su propia energía del vacío, inestable y corrupta, dentro del sistema del ingeniero. El tanque explotó en una llamarada de color violeta, reduciendo al cyborg a cenizas en un instante.

​Los otros ingenieros retrocedieron, pero Kaelen ya estaba en movimiento. Se movía entre los engranajes gigantescos como un borrón de muerte. Cada tajo de su hoz destruía una válvula, cada golpe de su puño abollaba las tuberías de presión. El sistema de la ciudad comenzó a quejarse; las luces del pilar parpadearon y un temblor sísmico sacudió la estructura.

​[ALERTA: Presión del Pilar de Hierro cayendo al 70%]

[Estado del Núcleo Madre: Inestable]

​—¡Detente, blasfemo! —un Ingeniero Jefe, tres veces más grande que los demás y armado con una maza de gravedad, bloqueó el camino hacia el regulador central—. ¡Estás destruyendo la obra de los siglos!

​—Estoy destruyendo una tumba —respondió Kaelen.

​Activó su [Zancada de Relámpago] y apareció sobre el hombro del gigante. La Segadora se enroscó en su cuello. Kaelen no lo mató de inmediato; usó la fuerza del ingeniero para lanzarlo contra el panel de control del regulador.

​El impacto provocó una reacción en cadena. Las cápsulas de cristal comenzaron a abrirse, liberando a los prisioneros moribundos. Kaelen sabía que muchos no sobrevivirían a la caída, pero era mejor una muerte digna que una eternidad como combustible.

​La sangre de los ingenieros manchaba los engranajes, y el vapor de esencia inundaba la sala. Kaelen se detuvo frente al ventanal que daba al exterior. A lo lejos, pudo ver cómo la majestuosa Aethelgard se inclinaba unos pocos grados hacia un lado. El pánico en los niveles superiores debía ser total.

​—Un pilar caído —dijo Kaelen, limpiándose la sangre del rostro—. Faltan tres.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play