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La Doctora Del Padrino

La Doctora Del Padrino

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Completas
Popularitas:3.7k
Nilai: 5
nombre de autor: patricia sinisterra

El jefe mafioso más temido de España, Damon Burgos, conocido como el Padrino, gobierna con puño de hierro y sin piedad. Christine, una brillante cirujana, carga con un odio profundo hacia él: fueron los hombres de su banda quienes acorralaron a su madre hasta llevarla al suicidio. Damon la ha observado durante meses, deseándola con una intensidad que lo consume, y exige que ella le dé el heredero que su imperio necesita. Christine se niega, y para escapar de su destino, acepta casarse con un hombre que cree que la protegerá. Pero Damon no permite que nadie le quite lo que es suyo. Irrumpe en la boda, la lleva a su fortaleza y la encierra. Cuando un enemigo de Damon la droga para atacarlo a través de ella, él pierde el control y hará cualquier cosa, destruir ciudades, matar ejércitos, con tal de salvarla. Y entre el odio y el peligro, arde un deseo que ninguno de los dos puede apagar.

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Capítulo 11 — El Invitado Indeseado

Los días siguientes a ese beso fueron los más extraños y hermosos que Christine hubiera imaginado jamás. La fortaleza ya no era una prisión, sino un refugio lleno de luz, de risas compartidas junto a la chimenea, de caricias que empezaban tímidas y se volvían audaces, de promesas susurradas al amanecer cuando el mundo aún dormía. Damon la miraba con una devoción que la desarmaba por completo, y ella, que durante años solo había sentido odio y miedo, ahora descubría que podía amar con la misma intensidad con la que antes había odiado. Se casarían pronto, en privado, sin grandes fiestas, solo con los testigos necesarios, y cada día que pasaba, la fecha se sentía más real, más suya. Pero en un mundo donde el poder se mide por la debilidad de los demás, la felicidad nunca pasa desapercibida. Y los enemigos de Damon no estaban dormidos.

Una tarde, cuando el sol empezaba a teñir de ámbar las torres de la fortaleza, sonó el timbre de la entrada principal. Un sonido grave, antiguo, que resonó por todo el edificio como un aviso funesto. Damon, que estaba leyendo junto a Christine en el salón principal, cerró el libro de golpe. Su expresión cambió en un instante: la suavidad desapareció, la mandíbula se tensó, los ojos oscuros se llenaron de una alerta inmediata, instintiva, la de un rey que sabe que su territorio está siendo invadido.

—Quédate aquí —le dijo, con voz baja y firme— No salgas hasta que yo te diga. No importa lo que oigas.

—¿Quién es? —preguntó ella, sintiendo cómo el miedo regresaba a su pecho, frío y repentino.

—Alguien que no debería estar aquí —respondió él, y salió de la habitación con paso rápido y pesado, dejando la puerta entreabierta.

Christine se quedó inmóvil, escuchando. Oyó voces en el vestíbulo, la de Damon, cortante y helada, y otra voz, grave, arrastrada, que le provocó un escalofrío sin saber por qué. Se acercó lentamente a la puerta y miró hacia abajo, hacia la gran entrada. Allí, de pie sobre el mármol blanco, con un abrigo largo de piel oscura y una sonrisa que no llegaba a los ojos, estaba un hombre alto y delgado, de cabello canoso y rostro marcado por cicatrices viejas. Lo miró a Damon sin ningún rastro de respeto, como si fueran iguales, como si estuviera en su propia casa.

—Cuánto tiempo sin vernos, sobrino —dijo el hombre, con una risa baja y áspera— Tienes una casa hermosa. Lástima que la llenes de cosas que no te pertenecen.

—No te invité, Marco —respondió Damon, y su voz era tan fría que Christine sintió que el aire se congelaba—Sabes que tienes prohibido poner un pie aquí. Sal ahora, y quizás te deje ir sin consecuencias.

Marco, el tío de Damon, el hermano de su padre, un hombre del que ella había oído hablar en susurros, al que incluso los hombres de Damon temían más que a la muerte, soltó una carcajada seca y dio un paso hacia él, sin miedo.

—No me iré sin antes conocer a la famosa doctora —dijo, mirando hacia la escalera, como si supiera que ella estaba allí— La mujer que te ha domado, la que te hace olvidar quién eres y de dónde vienes. Déjame verla, Damon. Déjame ver qué tiene esa chica para que rompas todas las reglas por ella.

Damon se interpuso en su camino, bloqueando la vista de la escalera, y su postura era tan rígida, tan llena de furia contenida, que Christine supo que estaba a punto de estallar.

—Ella no tiene nada que ver con esto. No la nombres. No te acerques a ella. Si le dices una sola palabra, si la miras de una forma que no me guste, te mataré aquí mismo, sin importarme que seas de mi sangre.

—¿Ves? —se burló Marco, inclinándose levemente hacia él—Ese es tu error. El amor te hace débil. Tu padre lo entendió. Tu madre lo entendió. ¿Por qué crees que murieron? Porque confiaron en la gente equivocada. Y ahora tú haces lo mismo. La pones en el centro de tu vida, y cuando quieran destruirte… no tendrán más que tomarla a ella.

—¡Cállate! —rugió Damon, y su voz hizo temblar las lámparas del techo—No hables de mi familia. No hables de ella.

—Vengo con una propuesta —continuó Marco, ignorando su furia con una calma insultante, dásela a los socios de Barcelona. Entrégala como muestra de buena voluntad, y te dejarán el norte del país en paz. Si no… en dos semanas no quedará nada de lo que construiste. Ni tu imperio, ni tu casa, ni tu querida doctora.

Damon dio un paso hacia él, y la violencia que contenía era tan palpable que Christine dio un paso atrás, asustada no por Marco, sino por la furia de Damon.

—Sal de mi casa —dijo, con voz tan baja que casi era un susurro, pero cargada de una amenaza absoluta—Cuéntales lo que quieras. Diles que vengan. Diles que si tocan un solo cabello de ella, quemaré cada ciudad, cada casa, cada persona que les sea leal. Ella no es moneda de cambio. No es un objeto. Y quien la vea como tal, morirá.

Marco lo miró un instante, evaluándolo, y su sonrisa se volvió más fría, más peligrosa.

—Estás perdido —dijo, ajustándose el abrigo— La estás convirtiendo en un blanco. Y cuando caiga, te arrastrará con ella. Tienes cuarenta y ocho horas para pensarlo. Si no me das una respuesta, vendré por ella. Y esta vez, no llamaré a la puerta.

Se giró y salió con paso lento, seguro, dejando tras de sí un silencio pesado, lleno de presagio. Damon se quedó inmóvil, con los puños apretados con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos, respirando con dificultad, como si le costara tomar aire. Christine bajó la escalera lentamente, sintiendo que el suelo se movía bajo sus pies, y se detuvo a su lado.

—¿Él… él haría lo que dice? —preguntó ella, con voz temblorosa— ¿Vendría por mí?

Damon la miró entonces, y la furia seguía ahí, pero ahora estaba mezclada con un terror profundo, desgarrador. La tomó de los hombros con suavidad, como si temiera romperla.

—No va a llevarte a ninguna parte —le dijo, con firmeza absoluta— No voy a dejar que nadie te toque. Ni mi propia sangre. Si hay que destruir a toda mi familia para protegerte, lo haré. No te entregaría a nadie. No por nada en este mundo.

—Lo sé —susurró ella, abrazándolo con fuerza, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo sus manos—Pero ahora sé que estoy en peligro. Y tú también.

—Entonces nos protegemos mutuamente —respondió él, besándole la frente, con desesperación— Nadie te va a llevar. Nadie nos va a separar. Mientras yo viva, estarás a salvo.

Pero mientras hablaba, Christine vio en sus ojos que no estaba seguro. Que Marco era diferente a los demás. Que conocía sus debilidades porque era parte de ellas. Y que la amenaza no venía de afuera, sino de dentro, de la misma sangre que corría por las venas de Damon. El invitado indeseado no solo había venido a amenazarlos. Había venido a recordarles que el pasado nunca se va del todo. Que siempre regresa, a veces con la cara de un familiar, a veces con una sonrisa y una amenaza. Y esta vez, no se iría tan fácilmente.

...La puerta se cerró y el peligro ya no estaba afuera, sino dentro de sus muros....

...CONTINUARÁ ...

...****************...

1
MAR
👏
Eliana Angulo
estuvo interesante tu novela, la recomiendo 👏👍
Eliana Angulo
🤣🤣 dicho y hecho una empleado los traicionó y de confianza que no es lo mismo.. ella también tan 🤬le dice que no reciba nada y lo hace.. hay tiene
Eliana Angulo
ahora los traiciona algún empleado 🤔
Eliana Angulo
Y no decía que quería su libertad 🤔 y ahora que se la estando no la quieren ... quién la entiendo 🤣🤣
Eliana Angulo
Y no decía que quería su libertad 🤔 y ahora que se la estando no la quieren ... quién la entiendo 🤣🤣🤭
Eliana Angulo
🤣🤣 me das todo menos mi libertad... y está más enamorada
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: ¡Exacto! Le quitó su libertad… pero le dio algo que valía mucho más: amor, protección y un hogar donde sentirse por fin libre de verdad. No la encadenó a su casa… la encadenó a su corazón. Gracias por leerla con tanto sentimiento
total 1 replies
Eliana Angulo
cómo dice un refrán del Odio al Amor solo hay un paso.. y ella está que pérdida
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: ¡Así es! 💥 Ese paso fue el más difícil y el más hermoso de todos… porque al cruzarlo descubrió que lo que sentía no era odio, sino amor escondido detrás del dolor. ❤️‍🔥 Gracias por esa frase tan bonita, ¡es perfecta para ellos dos!
total 1 replies
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