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La Princesa Que Regresó Para Convertirse En Emperatriz

La Princesa Que Regresó Para Convertirse En Emperatriz

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Mundo mágico / Venganza
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: nuestros sueños

Aurelia Rose Everhart lo tenía todo: sangre imperial, belleza y un futuro prometedor. Sin embargo, detrás de las paredes del palacio se escondían conspiraciones, traiciones y personas que deseaban verla desaparecer.
A los diecinueve años, Aurelia es acusada de traición y condenada a muerte. Pero cuando abre los ojos después de morir, descubre que ha regresado al pasado, al momento en que tenía apenas ocho años.
Con todos los recuerdos de su primera vida intactos, Aurelia decide que esta vez no será una princesa manipulada por los demás.
Esta vez cambiará su destino.
Aprenderá magia, construirá alianzas, descubrirá los secretos de su familia y se enfrentará a aquellos que algún día la traicionarán.
Porque Aurelia ya no quiere simplemente sobrevivir.
Quiere convertirse en la mujer que gobierne el Imperio de Elarion.
Pero cambiar el destino tiene un precio...
Y quizá, entre conspiraciones, magia y una peligrosa historia de amor, Aurelia descubra que su primera vida escondía secretos mucho

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Capítulo 11 — Lo que duerme bajo el imperio

El Palacio Imperial tembló.

No fue un pequeño movimiento.

Las paredes enteras comenzaron a vibrar.

Las enormes lámparas de cristal se balancearon sobre los techos y varios ventanales estallaron al mismo tiempo.

Los caballeros de la Orden del Eclipse perdieron el equilibrio.

—¡¿Qué está ocurriendo?! —gritó uno de ellos.

Seraphine levantó la mirada.

Su rostro había perdido todo rastro de seguridad.

—La puerta...

Detrás de la Corona Astral, la enorme puerta de piedra comenzó a abrirse.

Lentamente.

Un sonido profundo recorrió la cámara.

Aurelia permanecía inmóvil.

La corona flotaba sobre su cabeza.

Las seis estrellas de su superficie brillaban con intensidad.

—No... —susurró Seraphine.

Aurelia la miró.

—¿Qué hay detrás?

Seraphine no respondió.

—Te hice una pregunta.

La emperatriz retrocedió.

—Algo que nunca debió despertar.

Aurelia miró hacia la puerta.

—Entonces será mejor que descubramos qué es.

---

La puerta se abrió por completo.

Al otro lado había un enorme túnel.

No parecía construido por humanos.

Las paredes estaban cubiertas de cristales azules que iluminaban el camino.

En el centro de cada cristal había pequeñas imágenes.

Aurelia vio ciudades.

Batallas.

Emperadores.

Personas utilizando magia.

Y luego vio algo que la hizo detenerse.

Una mujer de cabello rosa.

Era Elara.

Pero no estaba sola.

A su lado había una criatura enorme.

Parecía un dragón.

Sus escamas eran blancas y sus ojos dorados.

Aurelia se acercó.

—¿Qué es eso?

Elara apareció nuevamente junto a ella.

—El guardián.

—¿Un dragón?

—No exactamente.

La criatura abrió los ojos dentro del cristal.

Aurelia sintió que la magia de su cuerpo respondía.

—Es una entidad creada a partir de la Magia Astral.

—¿Y por qué está aquí?

Elara miró hacia el túnel.

—Porque fue quien protegió la primera corona.

Aurelia frunció el ceño.

—¿La primera?

Elara asintió.

—La corona que viste no es la verdadera fuente de la Magia Astral.

Aurelia abrió los ojos.

—Entonces, ¿qué es?

—Una llave.

Aurelia sintió un escalofrío.

—¿Una llave para abrir esta puerta?

—Sí.

Seraphine escuchaba desde atrás.

—No...

Aurelia se giró.

—¿Qué sucede?

Seraphine parecía aterrada.

—Si esa puerta está abierta, la magia antigua volverá a despertar.

—Eso es lo que quieres, ¿no?

—No.

Por primera vez, Seraphine parecía sinceramente aterrada.

—Yo quería abrirla para conseguir poder.

Miró hacia el túnel.

—No sabía qué había del otro lado.

Aurelia la observó con desconfianza.

—¿Y ahora?

Seraphine tragó saliva.

—Ahora sé que cometí un error.

---

Un rugido sacudió el túnel.

Los caballeros de la Orden del Eclipse retrocedieron.

Kael apareció corriendo desde el pasillo.

—¡Aurelia!

Ella se giró.

—¡Kael!

El niño llegó hasta ella acompañado por Elias.

—¿Qué ocurrió? —preguntó Kael.

Aurelia señaló la puerta.

—La abrimos.

Elias palideció.

—No...

—¿Qué?

El anciano miró la Corona Astral.

—Aurelia, tienes que quitártela.

—¿Por qué?

—Porque la corona está reaccionando contigo.

—Eso ya lo sé.

—No.

Elias negó con la cabeza.

—No entiendes.

Se acercó.

—La corona no está obedeciéndote.

Aurelia sintió un escalofrío.

—¿Entonces?

—Te está reconociendo.

Aurelia miró hacia el túnel.

—¿Cuál es la diferencia?

Elias respondió:

—Que si te reconoce como su verdadera dueña...

Una enorme sombra apareció al fondo.

—...también reconocerá todo aquello que llevas dentro.

Los ojos dorados de la criatura se abrieron.

Kael levantó su espada.

—¿Qué demonios es eso?

El dragón avanzó.

Cada paso hacía temblar el suelo.

Aurelia no podía apartar la mirada.

El dragón se acercó hasta quedar frente a ella.

Kael se colocó delante.

—No te acerques.

El dragón ignoró al muchacho.

Bajó la cabeza.

Aurelia extendió lentamente una mano.

Sus dedos tocaron las escamas.

Una explosión de luz apareció.

Aurelia cerró los ojos.

Y entonces recordó.

No su primera vida.

No su infancia.

Algo mucho más antiguo.

Una vida que no era completamente suya.

Vio a Elara.

La vio luchando.

La vio construyendo el imperio.

La vio enamorarse.

La vio convertirse en emperatriz.

Y después...

la vio morir.

Pero antes de morir, Elara miró hacia el futuro.

Y dijo:

—Algún día mi sangre regresará.

Aurelia abrió los ojos.

El dragón se arrodilló frente a ella.

Kael quedó completamente sorprendido.

—Te reconoció.

Elias asintió.

—Es el Guardián Astral.

Aurelia miró a la criatura.

—¿Tiene nombre?

El dragón levantó la cabeza.

Una voz resonó dentro de la mente de Aurelia.

«Lumen.»

Aurelia sonrió.

—Lumen.

El dragón inclinó la cabeza.

---

Seraphine intentó escapar.

Aurelia la vio.

—¡Seraphine!

La emperatriz se detuvo.

—No vas a irte.

—Aurelia...

—¿Cuántas personas murieron por tu culpa?

Seraphine permaneció en silencio.

Aurelia recordó su primera vida.

La ejecución.

Las lágrimas.

La soledad.

El miedo.

—¿Cuántas?

Seraphine finalmente respondió:

—Más de las que puedo recordar.

Aurelia sintió una mezcla de rabia y tristeza.

—Entonces tendrás que responder por ellas.

Seraphine levantó una mano.

Una enorme cantidad de magia oscura apareció.

Kael se adelantó.

—¡Cuidado!

Seraphine lanzó el ataque.

Aurelia levantó la mano.

La Corona Astral brilló.

Una barrera dorada apareció frente a ella.

La magia de Seraphine se desintegró al tocarla.

Seraphine cayó de rodillas.

—No puede ser...

Aurelia caminó hacia ella.

—Ya no soy la niña que conociste.

Seraphine levantó la mirada.

—No.

Su expresión cambió.

—Eres peor.

Aurelia se detuvo.

—¿Qué quieres decir?

Seraphine sonrió.

—Porque todavía no sabes lo que eres capaz de hacer.

Antes de que Aurelia pudiera responder, Seraphine sacó un pequeño cristal negro.

Elias gritó:

—¡No!

El cristal se rompió.

Una explosión de energía oscura envolvió a Seraphine.

Cuando la luz desapareció...

ella había desaparecido.

Kael miró alrededor.

—Escapó.

Aurelia apretó los dientes.

—La encontraremos.

Elias negó con la cabeza.

—No será tan sencillo.

Aurelia lo miró.

—¿Por qué?

El anciano señaló el túnel.

—Porque acaba de activar algo.

---

Un sonido profundo surgió desde las profundidades.

La Corona Astral comenzó a vibrar.

Aurelia sintió dolor en el pecho.

Cayó de rodillas.

—¡Aurelia!

Kael corrió hacia ella.

—Estoy bien...

Pero no lo estaba.

La visión comenzó nuevamente.

El Árbol del Destino.

Las seis estrellas.

La corona.

Y una figura desconocida.

Un joven.

Cabello negro.

Ojos rojos.

Pero no era Kael.

Era alguien mucho mayor.

Estaba sentado en un trono oscuro.

Y sostenía una espada cubierta de magia negra.

La figura levantó la mirada.

—Aurelia...

Ella sintió que la voz atravesaba su alma.

—Te encontré.

La visión desapareció.

Aurelia volvió a la realidad.

Kael estaba sosteniéndola.

—¿Qué viste?

Aurelia respiró profundamente.

—Un hombre.

—¿Quién?

Aurelia miró hacia el túnel.

—No lo sé.

Elias se acercó.

—¿Cómo era?

—Cabello negro.

—¿Ojos?

Aurelia dudó.

—Rojos.

Elias palideció.

—No...

Kael lo miró.

—¿Qué ocurre?

El anciano no respondió.

Aurelia insistió.

—Maestro.

Elias cerró los ojos.

—Existe una antigua profecía.

—¿Cuál?

—Que la heredera de Elara no gobernará sola.

Aurelia frunció el ceño.

—¿Entonces con quién?

Elias miró a Kael.

Después a Aurelia.

—Con el heredero de la oscuridad.

Aurelia sintió un escalofrío.

—¿Quién es?

Elias respondió lentamente:

—El último descendiente de la familia que asesinó a Elara.

Silencio.

Kael apretó los puños.

—¿Y quién es?

Elias miró hacia las profundidades del túnel.

—Todavía no lo sabemos.

Pero Aurelia no podía dejar de pensar en la figura de la visión.

Cabello negro.

Ojos rojos.

Una espada oscura.

Y una voz que pronunciaba su nombre como si la hubiera estado esperando durante siglos.

Aurelia levantó lentamente la mirada hacia Kael.

Kael tenía cabello negro.

Y ojos rojos.

Aurelia sintió que su corazón se detenía.

—Kael...

Él la miró.

—¿Qué?

Aurelia no respondió.

Porque por primera vez desde que había regresado...

tuvo miedo de que la persona que más confiaba pudiera ser precisamente la persona que estaba destinada a destruirla.

Y muy lejos de allí, en una habitación secreta, Seraphine observaba un espejo mágico.

En el reflejo aparecía un hombre desconocido.

—La princesa despertó la corona —dijo Seraphine.

El hombre sonrió.

—Lo sé.

—Y el Guardián Astral la reconoció.

—Perfecto.

Seraphine frunció el ceño.

—¿Qué harás ahora?

El hombre se levantó.

Sus ojos rojos brillaron en la oscuridad.

—Esperar.

—¿A qué?

El hombre sonrió.

—A que Aurelia descubra que su mayor aliado...

Hizo una pausa.

—...también puede convertirse en su mayor enemigo.

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Jarol Nañez Quiñones
pero como puede ser descendiente directo de elara si ella murio hace 300 años?
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
La emperatriz es una serpiente, mala madre 😡
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Excelente inicio, la bruja de la hermana no sabe lo que le espera 🥰🥰
Lerida del carmen Ramos vielma
interesante, vamos bien, sigue así autos le felicito 🥰 ojalá y pueda actualizar pronto 🥰
Lerida del carmen Ramos vielma: autora
total 1 replies
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