novela juvenil de romance que demuestra que tanto se puede esperar a una persona por amor , también lo que es capaz de hacer una persona por proteger a ser que ama desde la niñez en sus vidas habrá mucho tropiezos y tendrá que salir de ese mundo oscuro para llegar a la persona que siempre la espero
NovelToon tiene autorización de sarais para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Lo que no se puede ocultar
Había pasado un mes desde el regreso de Franco.
Un mes de silencios medidos.
De mangas largas.
De excusas repetidas.
El sábado amaneció pesado, como si el día supiera que algo estaba por romperse.
Diego había organizado una reunión familiar en su casa. Nada formal. Piscina, almuerzo, música suave. La intención era sencilla: volver a reunirlos sin tensión visible y que Amber volviera a compartir con ellos ya que desde que se casó no han podido tener momento familiares aunque no le gustaba la idea de ver a franco.
Pero las tensiones invisibles eran las más peligrosas.
Amber se quedó frente al armario más tiempo del necesario.
Vestidos ligeros.
Blusas sin mangas.
Trajes de baño que antes habría elegido sin pensarlo.
Cerró la puerta.
Sacó un pantalón amplio y una camisa holgada de lino color beige.
Franco la observaba desde la cama.
—¿No vas a meterte a la piscina?
—No me apetece.
Él sonrió apenas.
—Claro.
No añadió nada más.
No hacía falta.
____________&
La casa de Diego estaba llena de voces cuando llegaron. Marian organizaba la mesa Nehemías acomodaba sillas , Aslan se encargaba del sonido.
Melody estaba junto a la piscina cuando vio entrar a Amber.
La sonrisa que le dedicó fue genuina… hasta que notó la ropa.
¿No trajiste traje de baño?
—No tenía ganas.
—Pero si hace un calor horrible.
Amber se encogió de hombros.
—Prefiero así.
Melody frunció el ceño.
Se acercó un poco más.
¿Te sientes bien?
—Sí.
Demasiado rápido.
Franco apareció detrás, apoyando la mano en la parte baja de la espalda de Amber.
—Está perfecta. Solo está más tranquila.
Melody sostuvo su mirada un segundo más de lo necesario.
Había algo en la postura de Amber.
Algo rígido.
Algo que no combinaba con una simple “tranquilidad”.
Durante el almuerzo, Franco no se separó de ella.
Si alguien le hablaba, él intervenía.
Si ella se levantaba, él la seguía con la mirada.
Una vigilancia constante disfrazada de atención.
En un momento, mientras Amber se inclinaba para recoger un vaso que había caído, la manga de su camisa se deslizó apenas.
Lo suficiente.
Melody vio el borde violáceo.
No dijo nada en ese instante.
Pero lo vio.
Más tarde, cuando logró apartarla cerca de la cocina, habló en voz baja.
Eso fue por la pérdida?
Amber se quedó inmóvil.
—¿Qué cosa?
—No me mientas.
La palabra cayó como una súplica.
Amber bajó la manga con rapidez.
—Fue un golpe con la puerta.
Cuántas puertas necesitas para eso?
Franco apareció en el marco casi de inmediato.
—¿Todo bien?
Amber dio un paso atrás.
—Sí.
Melody sostuvo la mirada de él.
—Perfecto.
Pero no estaba convencida.
_ Tu hermana es prepotente creo que tus padres no le hablaron de la vida y que no a todos se le mira con desde _ dijo franco con cierta ironía
_ Ella puede ser como le da la gana por qué ella sabe quiénes son los buenos y quiénes no los lleva en las venas es que respondiendo a tu pregunta mis padres nos criaron bien dijo Amber quitando la mano de franco de su cintura
_Franco la vio camina a la piscina le molestó en la forma que le hablo
__________
Horas después, Melody buscó a Nehemías en el jardín trasero.
Nehemías no era impulsivo como Aslan , ni visceral como Abraham. Era observador.
—Necesito hablar contigo.
Él la miró con atención inmediata.
—¿Qué pasa?
Melody dudó solo un segundo.
Recuerdas lo que pasó con Eros hace años?
La expresión de Nehemías cambió.
Claro que lo recordaba.
Eros había estado involucrado en un conflicto serio. Violento. Se había detenido antes de cruzar una línea irreversible.
Y lo había hecho por defenderla a ella a su hermana.
—Él tuvo la oportunidad de acabar con todo —continuó Melody en voz baja—. Y no pudo.
Porque no era un asesino.
—Porque todavía había algo que lo detenía.
Nehemías comprendió hacia dónde iba.
—¿Estás comparando eso con Franco?
Melody respiró hondo.
—Estoy diciendo que cuando alguien empieza a cruzar límites y no encuentra freno… no se detiene solo.
Nehemías miró hacia la piscina.
Amber estaba sentada sola ahora, mientras Franco hablaba con Diego.
Su postura era cerrada.
Encogida.
—No la veo normal —admitió él finalmente.
—Yo tampoco.
El silencio entre ambos fue grave.
—No podemos acusar sin pruebas —dijo Nehemías.
No estoy acusando. Estoy pidiendo que observes.
Él asintió.
Y comenzó a hacerlo.
________''
Esa misma noche, después de que Franco y Amber se marcharan, Nehemías fue directo al apartamento de Eros.
No avisó.
Eros abrió la puerta con expresión cansada.
—¿Qué pasó?
Nehemías entró sin rodeos.
—No veo algo normal en Amber.
La frase fue directa.
Eros no fingió sorpresa.
—Yo tampoco.
Nehemías lo observó con atención.
—¿Qué sabes?
—Nada concreto.
—¿Entonces por qué estás tan seguro?
Eros apoyó las manos en la mesa.
Porque la conozco.
Le contó sobre el encuentro en la cafetería.
Sobre la forma en que retrocedió cuando casi se tocaron.
Sobre el miedo que no coincidía con una mujer felizmente casada.
Nehemías guardó silencio unos segundos.
—Si estás equivocado, puedes destruir lo poco que queda.
Y si no lo estoy, puedo llegar tarde.
La tensión era distinta ahora.
Más estratégica.
—¿Qué piensas hacer? —preguntó Nehemías.
Eros ya lo había decidido.
—Voy a llamarla para trabajar conmigo.
Nehemías frunció el ceño.
Franco no lo permitirá.
—No puede impedirlo si el proyecto viene de Diego.
Eso captó su atención.
—¿Hablas en serio?
—Es un contrato temporal. Un mes. Necesito a alguien con su perfil. Diego puede respaldarlo como parte de la empresa familiar.
Nehemías lo estudió.
Ya no veía al Eros impulsivo que golpeaba sin medir consecuencias.
Había cálculo ahora.
—¿Y qué buscas exactamente?
Eros no titubeó.
—Verla de cerca.
Entender.
Confirmar.
Si estás entrando en una guerra —advirtió Nehemías—, asegúrate de saber con quién estás peleando.
Eros sostuvo su mirada.
—Eso es lo que voy a averiguar.
______________
Dos días después, Diego llamó a Franco.
La propuesta estaba formulada con profesionalismo impecable.
Un proyecto estratégico.
Temporal.
Necesitaban a Amber.
—Es una oportunidad para ella —dijo Diego—. Y también para ustedes.
Franco escuchó en silencio.
Rechazarlo habría sido sospechoso.
Aceptarlo le daba control… al menos eso pensó.
—Por supuesto —respondió al final—. Si es lo mejor para su desarrollo.
Cuando colgó, miró a Amber.
—Trabajarás con él.
No lo dijo como pregunta.
Ella sintió el corazón golpearle con fuerza.
—Es solo un mes —añadió Franco—. Y estaré muy pendiente.
La palabra “pendiente” pesó como una amenaza.
Pero por primera vez en semanas, algo distinto apareció en su pecho.
No esperanza.
Pero sí una grieta en el encierro.
_____________
Eros recibió la confirmación esa misma tarde.
Cerró los ojos un segundo.
No era una victoria.
Era una puerta.
Y esta vez no pensaba golpearla hasta romperla.
Pensaba abrirla.
Despacio.
Porque si Franco había estado vigilando…
Ahora también sería vigilado.
Y cuando alguien cree tener todo bajo control, suele cometer errores.
Eros solo necesitaba uno.
________________
Después de hablar con Amber y decir como se tenía que comportar con Eros
Amber se duchaba porque franco estaba en la sala de estar hablando por teléfono , ella trataba de ducharse siempre rápido y estar vestida cuando él entrara porque no quería que él viera algo como provocación y la quisiera tocar lo menos que quería era que él la tocara, pero para su mala suerte cuando sale de la dicha él está en la cama si camisa esperando que ella saliera
El se levantó de la cama y la rodea como lo o cansando a su presa
_ Sabes me encanta tu olor dijo acercándose a su espalda
_ franco estoy en mis días _ dijo Amber intentando que eso funcionará
Pero para su mala suerte franco bajo sus manos y tocó su zona
_ Amber no mientas se que no están en tu menstruación conozco todo de ti es que hoy quiero tenerte y quiero que sea cariñosa y no una muñeca dijo besando su cuello
Amber no sentía nada , por el no le provocaba nada recuerda de aquellos momentos donde Eros con solo hablarle ya ella estaba super nerviosa por qué con el queria que pasara
Pero su realidad era a hora franco bebssdola y tocando y ella tocando su cuerpo para no molestarlo y no la maltrata pero por dentro solo quería llorar y lo asia pero cuando franco ya terminaba y la dejaba tranquila y adolorida