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Mori Olvidada, Renací Intocable

Mori Olvidada, Renací Intocable

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Reencarnación / Venganza / Completas
Popularitas:1.4M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Daemin

A ella la mataron para salvar a la hermana favorita.
Sus padres la entregaron. Sus hermanos la ignoraron. El asesino quedó libre.

Pero ella despertó en otro cuerpo.

Ahora tiene una familia que la ama sin condiciones, cuatro hermanos que destruirían a cualquiera que la mire mal, y un esposo que la adora con devoción peligrosa.

Su pasado la cree muerta.
Su presente la hace invencible.

No volvió para vengarse.
Volvió para convertirse en la pesadilla de quienes crearon la suya.

El infierno no la reclamó.
Ahora ella lo va a repartir.

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

18. Secretos Mal Guardados

Aquella mañana, Isabella estaba a punto de salir de la casa. Tenía decidido ir a visitar a su abuela. La abuela de Valeria. Sentía una necesidad casi física de verla, de saber cómo estaba, y también de comprender mejor esa amistad antigua entre ambas ancianas que seguía apareciendo como un hilo invisible en su nueva vida. Quizá ahí encontraría respuestas. O al menos, un poco de calma.

Ya iba a subir al auto cuando un carraspeo la detuvo.

Isabella se giró con el ceño levemente fruncido.

Eran Adrián y Lucas.

Los miró con seriedad, sin ocultar la incomodidad que le provocaba su presencia. No entendía qué hacían allí, en su casa, invadiendo un espacio que para ella todavía era sagrado.

Adrián fue el primero en hablar. Su postura era rígida, incómoda. No estaba acostumbrado a hacer eso. De hecho, era la primera vez que se disculpaba con alguien que no fuera por conveniencia directa.

—Disculpa la interrupción —dijo—. Solo venía para… para disculparme por lo de la fiesta. No quise ser maleducado.

Isabella lo observó en silencio. No había sorpresa en su rostro, ni alivio. Solo cansancio.

Suspiró.

Se acercó un paso, lo suficiente para que él entendiera que su respuesta no sería amable.

—Ahórrate tus disculpas —dijo con frialdad—. Y espero no volver a verte cerca de mí.

Se giró para subir al auto.

La sonrisa de Adrián apareció, tensa, cargada de rabia. Había apartado tiempo de su día, había venido hasta allí, había tragado su orgullo… y ella lo despachaba así.

—¿En serio? —dijo, con el tono endureciéndose—. ¿Eso es todo?

Lucas, que hasta entonces había guardado silencio, sonrió de lado, claramente molesto por la actitud de Isabella.

—Qué exageración —murmuró—. Ni que te hubiera hecho algo tan grave.

Adrián dio un paso más hacia ella.

—¿De verdad esta armando todo este drama solo porque intenté hablar contigo y te tomé del brazo? —preguntó—. No fue para tanto.

Isabella se giró de golpe.

La rabia que llevaba contenida explotó sin aviso.

—¡Eres un maldito monstruo! —gritó.

El silencio cayó de inmediato.

Adrián la miró, completamente desconcertado. No entendía. Para él, aquello no tenía sentido. Apenas se conocían. No creía haberle hecho nada realmente malo. Nada que justificara ese odio tan visceral.

—Estás loca —pensó—. Solo por lo de anoche… exagera.

Isabella, con el pecho subiendo y bajando, se dio cuenta de que había alzado la voz. Apretó los labios, conteniéndose. No podía decir más. No allí. No ahora.

Subió al auto sin mirar atrás.

Mientras el vehículo se alejaba, Adrián se quedó quieto, con una sensación incómoda clavándosele en el estómago. No entendía por qué, pero por primera vez desde la muerte de Valeria, algo en esa mujer lo había hecho sentirse… señalado.

—Encárgate de que le den una advertencia… muy grata a Adrián Montoya —dijo Lucien, con la voz baja y controlada.

Raúl, que conducía, no necesitó más explicaciones. Apenas asintió, serio. Conocía demasiado bien a su jefe como para confundir el significado de esas palabras. Aquello no era una llamada diplomática ni una amenaza elegante. Era una paliza. Medida. Precisa. Sin testigos innecesarios.

Lucien había visto todo desde el auto.

Había estado a punto de bajar cuando Adrián levantó la voz, cuando dio ese paso de más, cuando el tono se volvió arrogante y provocador. Raúl fue quien lo detuvo con una sola frase.

—Déjela —le dijo—. La señorita puede defenderse sola.

Y tenía razón.

Isabella no se quebró. No retrocedió. No pidió ayuda. Lo enfrentó y lo dejó callado con una sola frase. Eso arrancó una sonrisa breve del rostro de Lucien. Su Isabella no era débil. Y eso, lejos de preocuparlo, lo llenaba de un orgullo silencioso.

Pero una cosa era dejarla defenderse.

Y otra muy distinta era permitir que Adrián Montoya siguiera creyendo que podía tocarla, hablarle así o cruzar límites sin consecuencias.

Lo de la fiesta ya había sido demasiado.

Y lo que acababa de ver… selló el trato.

—Vámonos —ordenó Lucien.

El auto arrancó con suavidad, alejándose de la residencia como si nada hubiera pasado. Desde fuera, solo parecía un vehículo más abandonando el lugar. Por dentro, en cambio, la decisión ya estaba tomada.

Mientras tanto, Adrián seguía maldiciendo en voz baja, con el orgullo hecho trizas y la rabia ardiéndole en el pecho. Caminó hasta su auto con pasos duros, subiendo de golpe y cerrando la puerta con fuerza.

Lucas lo siguió en silencio.

—Estás exagerando —dijo al final, encendiendo el motor—. Esa mujer está desequilibrada.

Adrián no respondió de inmediato. Apretó el volante con fuerza, recordando el grito, la forma en que lo miró, como si lo conociera. Como si supiera cosas que nadie más sabía.

—No —murmuró finalmente—. Algo no cuadra.

Pero ya era tarde para pensar en eso.

...----------------...

Isabella llegó a la casa y no pudo evitar sonreír al verla. La fachada seguía igual de hermosa, igual de sobria. El jardín, perfectamente cuidado. La nostalgia la golpeó de lleno, como un recuerdo que no pide permiso. Durante un segundo se quedó quieta frente a la puerta, respirando hondo, como si necesitara reunir fuerzas antes de entrar en un lugar que había sido suyo… y que ya no lo era.

Tocó la puerta.

Una joven empleada abrió con una sonrisa amable.

—¿A quién busca?

—Busco a la señora Montoya —respondió Isabella—. Soy amiga de… Valeria.

La empleada la observó un segundo más, como midiendo sus palabras, y luego asintió con comprensión.

—Pase, por favor.

Isabella cruzó el umbral despacio. La casa estaba tal como la recordaba. Las paredes, los muebles, incluso el aroma. Sus ojos se detuvieron en las fotografías familiares colocadas con cuidado. Allí estaba ella de niña. Allí estaba su padre. Allí estaba su abuela, sonriendo con esa calidez que siempre la había hecho sentir a salvo. Recordó las vacaciones que había pasado allí, los días en los que, al menos en ese lugar, había sido querida sin condiciones.

El corazón le dolió.

—Isabella… —dijo una voz conocida.

La anciana apareció desde el fondo del salón. Su rostro se iluminó al reconocerla.

—Eres la chica que me acompañó al funeral de mi nieta —dijo con una sonrisa suave, cálida—. No lo he olvidado.

Isabella sintió un nudo en la garganta. Quiso decirlo. Quiso gritarlo.

Abuela, soy yo. Valeria.

Pero no pudo.

Solo asintió, devolviéndole la sonrisa con los ojos ligeramente húmedos.

—Gracias por recibirme.

—Ven —respondió la anciana—. Siéntate conmigo.

Ambas se sentaron frente a frente. Conversaron con tranquilidad, como si el tiempo no pesara tanto cuando estaban juntas. La anciana reía de vez en cuando, y luego, con curiosidad sincera, preguntó:

—Dime… ¿cómo conociste a mi nieta? Ella nunca me habló de ti.

Isabella sonrió, cuidando cada palabra.

—Tuve un accidente —dijo—. Estuve en coma mucho tiempo. Por eso… no sabía de mí.

La anciana asintió, comprensiva.

—Eso explica muchas cosas.

Isabella soltó un suspiro silencioso, aliviada de que su mentira hubiera funcionado.

—Ven —dijo la señora, levantándose con esfuerzo—. Quiero mostrarte algo.

Sacó un álbum antiguo y lo colocó sobre la mesa. Isabella lo abrió con cuidado. Había fotos de Valeria de niña, sonriendo tímidamente; fotos de sus hijos; fotos de la anciana cuando era joven; y varias de ella junto a su mejor amiga. Isabella sintió un nudo en la garganta.

Era verdad. Esa mujer había sido la única persona que realmente la quiso.

Si pudiera volver atrás, jamás habría aceptado irse con su madre. Jamás habría dejado este lugar.

Pasó una página más… y entonces se detuvo.

Había una foto distinta. Una pareja joven sosteniendo a una bebé.

—¿Quiénes son? —preguntó, señalando la imagen.

La anciana sonrió con ternura.

—Mi hijo mayor —respondió—, junto a la esposa de mi hijo menor… y esa pequeña es Valeria, cuando apenas era un bebé.

El mundo de Isabella se detuvo.

Sintió que el aire le faltaba.

¿La esposa del hijo menor…?

¿Mi papá… era mi tío?

La revelación la golpeó de lleno, dejándola helada, con la mente girando a mil por hora. Todo lo que creía saber sobre su origen acababa de romperse en pedazos.

Isabella bajó la mirada al álbum, intentando mantener la compostura mientras su corazón latía con fuerza descontrolada.

Nada era como pensaba.

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Fátima Noelia Gauto
cada alma es unica, pero si me pasara a mi, no veria mas a mi hija sino a una extraña en cuerpo de mi hija, le daria la bienvenida pero no seria lo mismo absolutamente nada..para mi ya no seria mi hija seria otra y le diria no te culpo pero ahora vas a ser tambien mi hija, tendre 2 hijas ña qe se fue y la qe esta asi estes en su cuerpo..es ilogico qe esa familia aceptara como si nada ybqe pasa con la Isabella qe se fue?? siendo sinceros segun la Kabalah serian las mimas solo qe son chispas..nosotros mismos somos chispas nada mas🤷chispas de un alma qe va rotando cada qe morimos
Fátima Noelia Gauto
wow esta novela ya se salio de la raya en lo genial qe ya es..me encanta😘felicidades fuera de lo comun 👍..y qe romantico hee?? no me cabe en la mente tanta felicidad por encontrar esta historia..fantastica y parese real..el no estaba interezado en Isabella estaba interezado en Valeria
Fátima Noelia Gauto
es sorprendente esto, como es qe un alma puede estar en ambas partes?? la misma alma de Isabella es Valeria, por eso existe la rotacion de almas..es la chispa de su alma qe estaba en Valeria despues ella murio y termino hendose esa misma chispa de vuelta a su origen qe estaba en el cuerpo de Isabella..eso susede en la vida real..la chispa de nuestras almas del pasado y del futuro qe forma parte dd la justicia divina dd Dios, los grande sabios de la Kabalah han dicho esto..es grandioso leer una historia como esta...👍😘
Jenifer Chavaría
🤭
Cliente anónimo
fascinante
Cliente anónimo
😭me gusta la historia
Maria Riquelme
Muy bella novela escritora me encantó, sobre todo que pusiste una foto al final de esta bella pareja junto a sus hijitos
Maria Riquelme
Como me habria gustado que mi esposo cuando le dije de mi embarazo, hubiese reaccionado un poquito como lo hizo LUCIEN, él se enojo porque no me había cuidado y se suponía que yo no podía volver a tener hijos. ya que yo había tenido un aborto espontáneo y un raspado mal hecho, él era mi segundo esposo y yo ya tenía dos hijas de mi primer matrimonio
Maria Riquelme
Creo que CAMILA está muerta también, y ella si que no va a volver como volvió VALERIA
Maria Riquelme
Ni siquiera porque va a morir deja a VALERIA en paz, solo piensa en como seguir haciéndole daño, en vez de pensar en cómo huir de ahí
Maria Riquelme
Que padre más imbecil que cree que VALERIA O ISABELLA como se llama ahora tiene que ayudarlo porque ahora se acuerda que es su hija, dice que es su obligación, pero nunca fué su obligación cuidarla y protegerla cuando vivía con ellos en su otra vida, viejo ridículo que no piensa en todo el daño que le hicieron desde niña
Maria Riquelme
Abuela pronto sabrás que tu nieta está viva, pero en otro cuerpo
Maria Bolivar
Asquerosidad de familia... Lucien acabalos!!!!!!
Maria Riquelme
THIAGO debería decirles que esa mujer fué a verlo al gimnasio donde estrenar que le llevó una botella con agua desde ahí empezó a sentirse más mal aunque antes tenía mareos y cansancio pensando que era solo estrés
Maria Riquelme
Que razón tenía ISABELLA, apenas conoció a la novia de su hermano gemelo, y no se equivocó es una arpia, espero la descubran antes de que le haga algo malo a su hermano, y que esa CAMILA no logre nada en contra de ISABELLA para quedarse con LUCIEN
Maria Riquelme
Yo tenía una sospecha desde cuándo RAUL el asistente y amigo de LUCIAN al poco tiempo de ella volver a la vida le preguntó si le iba a decir la verdad, entonces sospeché de que él sabía algo
Maria Riquelme
Esa CAMILA no es más que una zorra, no le importó empujar a SABELLA, para acercarse a LUCIAN, que ni siquiera la mira, y tampoco que ella es solo una invitada a la fiesta que le hicieron los padres a ISABELLA para darla a conocer ya que no la habían presentado en público, por qué estuvo en coma durante 2 años
Maria Riquelme
Esta estupida cree que c
no lo que habla el caerá rendido, y no se da cuenta que lo que dice es pura estupidezque si ella fuera Ceo en la e.presa sdel padre en un año lo llevaría a la quiebra
Isa
estuvo muy buena tu novela me gustó mucho gracias Dios te bendiga
Paula
ME FASCINO ME TUVO ENGANCHA DE PRINCIPIO A F IN FELICIDADES SIGUE ESCRIBIENDO ASI🥰🥰🥰
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