Creí en el príncipe azul, el amor a primera vista y el para siempre, tantos cuentos y novelas con final feliz.
Pero nunca me interesó investigar si había algo diferente a eso, no sabía que podía ser todo lo contrario, ver a mis padres una pareja de más de 30 años de feliz matrimonio, idealice que así sería mi vida, un marido amoroso, respetuoso y fiel.
Que ingenua....
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11. No sé puede esconder
Cuando nos fuimos a dormir ya era muy tarde, al día siguiente debía de recomponerme porque vería de nuevo a mi niño, así que después de dormir unas horas me aliste y le prepare algo, no sabía a qué hora lo traería Damián, pero quería recibirlo con algo rico, mis padres se levantaron más tarde, su semblante cambio y dibujaron una sonrisa al verme cocinar.
No prepare nada sofisticado, pero a Dilan le gustan mucho las empanadas de piña y las salchichas con papas en salsa de tomate, el agua de limón es su favorita.
Deje todo listo para que cuando llegara le sirviera, les prepare un café unas tostadas y huevos con tocino a mis papás y comimos, la verdad es que mi apetito no es muy grande, pero debo comer, no quiero caer en cama y que Dilan pase por una mala experiencia.
Pasaba de medio día cuando, sonó el timbre me asome de reojo por la ventana superior y vi la camioneta de Damián, mi padre me pidió que subiera a mi habitación.
No lo pensé dos veces, después de un rato escuché la voz de Dilan y sus risas al saludar a sus abuelos, también escuché la voz de Damián.
-Puedo hablar con ella- dijo
-No está para ti, ya trajiste a Dilan puedes retirarte y para la próxima no es necesario que subas- le dijo mi papá con voz autoritaria, escuché a Dilan, correr para subir las escaleras.
-No se puede esconder para siempre- replicó Damian.
-No lo hace pero verte le da náuseas- dijo mi madre.
Ya no escuché nada más, Dilan había llegado a mi habitación y se lanzó a mis brazos, Mami te extrañe la pase bien pero te extrañe.
Sé que de alguna manera entiende, que la dinámica familiar cambio, no he hablado con él, pero está feliz de que vamos a vivir con mis padres.
No quiero hablar mal de su papá, no ponerlo en su contra, ya había notado muchas cosas y se que lo hacíamos sentir incómodo, desafortunadamente había días que Damián se decía cosas frente a él y por más que trataba de mantener la calma a veces me desbordaba.
Sé que debo de hablarlo, no dar por hecho que lo entiende o creer que está bien, tal vez más tarde me dé un tiempo, todo esto pasó muy rápido.
Supe que Damián se había ido cuando mis padres subieron a vernos, le platicamos a Dilan nuestra idea de un huerto en la azotea.
-De verdad mami, yo quiero ver-
-Si, de hecho nos vas a ayudar en tus tiempos libres- le dijo mi papá alborotando su cabello.
Subimos los cuatro y le explicamos lo que habíamos sembrado, le mostramos los dibujos que hicimos y le encantó, también dio algunas ideas y dibujo algunas cosas más en nuestro plano improvisado.
Fue un destello de energía, mis padres bajaron y me dejaron sola con Dilan.
-Cariño-
-Dime mami-
-Quiero platicarte de la situación de nuestra familia-
-Ok-
Nos sentamos en unas sillas de jardín que tenía mi papá, di una bocanada de aire, pero sentí que el aire no pasaba de mi garganta.
-Ya se que tú y papá ya no están juntos- dijo sin más.
-Sé que lo sabes- dije mirando al piso.
-Sí, mi abuela me dijo que ya no puedes estar en su familia, pero que yo sí-
-Si amor, yo ya no quiero pertenecer a su familia, pero tu papá seguirá siendo tu papá y tu abuela y tus tíos y primos, también seguirán siendo tu familia- aunque me duela.
-Lo se-
-Ya no vamos a regresar a la casa, ¿cómo te sientes con eso?-
-no me molesta no vivir ahí, me gusta la casa de los abuelos- la realidad es que con las salidas continuas de Damián y sus llegadas tardes casi no convivía con Dilan, entonces no había un vínculo muy sólido, eso me hacía las cosas más fáciles.
-Yo entiendo que tú y papá ya no se llevaban bien, yo quiero que estés feliz y ya no llores mucho, que hagas las cosas que te gustan sin que papá se moleste- sus palabras me rompieron el corazón, no quiero que sea tan maduro, quiero que sea un niño que llora, que se enoja no que hable con tanta elocuencia, quiero que sea un niño y no un adulto pequeño.
Lo abracé y tonteamos un rato y al poco tiempo llegó un ave a querré comer nuestras semillas, Dilan corrió a asustarlas, entonces se le ocurrió la idea de hacer un espantapájaros.
Sacamos unos palos e hicimos una especie de cruz, colocamos un sombrero de palma, también unos guantes de cocina para la cara le colocamos un costal relleno de hule, se veía muy extraño, pero mi pequeño granjero estaba satisfecho.
Cuando terminas mis papás subieron la comida que había preparado y algunos platos que preparo mi madre
Mi papá acomodó unas tablas y acercó unos botes nos sentamos y comenzamos a comer, verlo disfrutar su comida favorita es mi premio.
Nos quemamos hasta tarde y cuando bajamos nos dimos una ducha y Dilan se quedó dormido, lo arrope y me senté en el escritorio, hace una tabla para el cuidado de huerto, con especificaciones de cuidado, riego etc. para tener un mejor control.
Saque las cosas de la maleta que se había llevado Dilan, la ropa venía sucia y baje a dejarla lavándose, cuando iba de regreso vi que había un paquete en la mesita de centro, tenía escrito mi nombre.
Venía una caja como de zapatos, la abrí y venían todas las fotos que tenía con Damián y con Dilan, pero todas están recortadas, en ninguna estaba Damián, recortaron solo su silueta.
Decidí conservar solo las fotos de Dilan y las mías, las otras las tiré al basurero, no quiero conservar ninguna que me traiga malos recuerdos.
La semana se pasó super rápido, Damián me seguía mandando mensajes, pero seguí ignorarlos, lleve a Dilan a la escuela y cuidaba de nuestro huerto.
Este fin de semana se quedaría conmigo y aprovechamos para avanzar con el huerto, también mi papá acomodo una manta en la azotea y cojines, nos puso una especie de cine y los cuatro cenamos en la azotea esa noche, mirando la película.
Esa noche fue mágica, reí de verdad reí, tenía momentos buenos y malos, pero este es una belleza, mi mamá tomo algunas fotos y reíamos cuando vimos a mi papá bailando, Dilan estalló en risas.
ojalá ya Gabriel le ponga un estate quieto 🤭
el otro imbécil nunca pudo hacerla sentir lo que Gabriel🤭🤭🤭