Todo comenzó el día de su boda, mi corazón estaba destrozado, bebía sin control al mirar como la mujer que amo se casó con otro.
Sin darme cuenta llegué a mi departamento, esa noche tuve un sueño increíble, en mis brazos tenía a la mujer que amo, en mi sueño la hice mía, cuando desperté tenía un fuerte dolor de cabeza y me encontraba solo, me sentía tan triste, que me aleje de ella y de toda su familia.
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tres
Hoy era mi primer día en la preparatoria, llegué temprano, al entrar al salón vi a una chica sentada frente al pizarrón.
Cuando me vio sonrió y se levantó a saludarme.
- Hola me llamo Akira, creo que llegue muy temprano.
- Si me llamo Cleo y si es muy temprano, le respondí.
- Me siento nerviosa, es la primera vez que me siento sola.
- ¿te sientes sola?
- si, siempre estoy acompañada.
- bueno ya no estás sola, ya llegué, dije sonriendo.
La verdad es que era una chica linda, su cabello pelirrojo brillaba mucho, sus mejillas estaban rosas, sus labios rosas me parecían perfectos.
- gracias, tenía miedo de no agradarle a la gente.
- Yo no le agrado a la gente.
- Pues a mí me agradas mucho. ¿Quieres sentarte aquí? Señalo un asiento cerca de ella.
Me senté y ella sacó una bolsa con uvas de su mochila
- ¿quieres?
- si, gracias.
- ¿de que escuela vienes?, me preguntó
- de la autónoma.
- Yo soy del colegio Santa María
- ¿y por qué no seguiste tus estudios ahi?
- perdí mi beca.
- ¿Son muy estrictos?
- un poco.
-¿Y que te falló?
- solo podían dar dos becas por familia y mis hermanas obtuvieron las becas
- ¿tienes hermanas?
-si dos.
Los demás compañeros comenzaron a llegar, ella guardo sus uvas y miraba a todos con una sonrisa falsa, me di cuenta que si estaba muy nerviosa. Le entregué un chocolate que mi madre me había obsequiado.
- Gracias, sonrió.
- Oye deja de mirar a todos, relájate.
- Si está bien
Las clases comenzaron y ella contestaba todo, era una chica inteligente, cuando nos dieron una hora libre para relajarnos, ella se acerco a otras chicas y estás la ignoraban. Ella se acerco a mi triste.
- creo que no quieren hablarme.
- oye yo sí quiero hablarte, sonreí.
- Eres muy amable Cleo, gracias.
Durante una semana, ella me platico de su familia, su madre y su padre eran profesores, me contó que ella ama leer, escribir y ver películas de romance. Al principio me pareció súper cursi.
También me contó de su hermana la mayor se llamaba Ami, decía que ella era muy divertida que le gustaba mucho hacer bromas y que tenía muchos amigos.
Su hermana Amaya era la segunda, ella amaba los deportes, siempre estaba en competencias y también tenía muchos amigos.
La verdad es que sentí que ella se menosprecia al hablar así de sus hermanas.
Ya teníamos dos meses siendo amigos, cada día junto a ella me iba enamorando de ella, no me di cuenta pero pronto me gustaba leer los libros que ella me prestaba y también me convenció para acompañarla al cine a ver una película romántica.
Ese día me propuse declararle mi amor, quería que ella fuera mi novia, así que me puse mi mejor ropa y me puse mucho perfume para que cuando la abrace ella disfrute de mi aroma.
Baje del auto de mi madre, entre nervioso pero decido a declararle mi amor.
La vi parada mirando un póster de una película de acción, era una película de carreras de autos, me acerque y la asusté picando sus costillas, cuando me miró me empujó enojada.
- ¿Qué te pasa idiota?, ¿quién te crees para tocarme?, de pronto coloco su pierna entre las mías y me empujó, caí al suelo. Yo estaba asombrado, no entendía que le molestó si siempre en la escuela la asusto y ella solo sonríe y me abraza.
- ¿Amaya que haces?, gritaron
otra chica se acercó me miró y comenzó a reírse a carcajadas. Yo me quedé asombrado las dos chicas eran idénticas a Akira.
Akira llegó y me levantó.
- Cleo, disculpa a las tontas de mis hermanas, yo no quería traerlas pero mi papá insistió, dijo que si ellas no me acompañaban no podría salir.
- Ellas son idénticas a ti, dije nervioso.
- Si somos trillizas, dijo su hermana que se reía de mi.
- Eso no me contaste, dije mirando a las tres chicas.
- Hola soy Ami, dijo su hermana extendiendo su mano.
- Cleo, dije nervioso.
- Ella es mi hermana Amaya.
Amaya tenía las brazos cruzadas y me miraba enojada.
- Mucho gusto Amaya, eres muy ágil, dije nervioso.
Ella se giro y fue directo al mostrador de las palomitas.
Ami salió corriendo detrás de Amaya.
- son idénticas, dije nervioso.
- si, te lastimó mi tonta hermana.
- no, pero yo te juro que pensé que eras ella.
- No te preocupes, cuando éramos niñas mis padres no podían reconocer quién era quién, muchas veces cambiamos en la escuela.
- ¿y siguen cambiando?, dije nervioso
- no, yo no puedo jugar como Amaya y ser sociable como Ami.
- entiendo.
- vamos, ya compre tu boleto.
Entremos al cine, ella estaba a mi lado, sus hermanas estaban detrás de nosotros. Me senté a un lado de Amika sus hermanas se sentaron detrás.
Yo ya había imaginado tomarla de la mano o abrazarla. Y ahora solo me dediqué a mirar la pantalla y comer palomitas.
Salimos de la sala y ella no dejaba de hablar sobre la película, yo caminaba y miraba a sus hermanas.
- ¿qué pasa Cleo?
- nada iba a invitarte a cenar pero creo que ahora tendré que invitar a tus hermanas.
- ¡chicas! ¡Cleo nos va a invitar a cenar!, grito amika
Ami se giro y sonrió.
- ¿a dónde nos vas a invitar?
- ¿Que quieren cenar?, dije nervioso.
- ¡alitas!, gritaron Ami y amika.
Amaya me miraba enojada.
Entramos a un lugar que vendían alitas, las chicas pedían papas fritas para acompañar su comida, pedían refresco de cola. Amaya pidió una ensalada y una botella de agua.
Las chicas se burlaban de ellas.
Ella las ignoro y comenzó a mirar videos en su celular.
Ami y Amika se fueron al baño, yo me quedé frente amaya.
¿te gusta la ensalada?, le pregunté.
Ella me miró molesta.
No, pero tengo un torneo de natación y debo cuidar mi peso. ¿cuáles son tus intenciones con mi hermana?, dijo sería.
Yo me quedé callado y comencé a sudar.
Ella es mi amiga, susurré.
- ¿te gusta?, dijo mirándome sería.
- no, es mi amiga
Ella sonrió y volvió a su celular.
Creo que si te gusta, pero te asusta la idea de saber que tiene dos hermanas idénticas a ella.
Yo me quedé callado mirando, como ella miraba su celular.