Una joven pierde el conocimiento tras un accidente, en sus últimos momentos le pide a los dioses poder ver una vez más aquella novela que solía ver con su madre.
En un pestañeo, renace como uno de los seres más débiles de la novela, un simple y adorable slime.
Ahora ese pequeño slime tendra que derrotar a God el rey de los monstruos, si es que quiere regresar a la Tierra con sus seres queridos.
NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo #1: ¡Mi manada de Slimes!
Todo comenzó cuando salía de trabajar, había renunciado del estúpido templó en el que trabajaba, recuerdo bajar las escaleras riendo a carcajadas y cuando por fin llegué a la banqueta enseñarle el dedo del medio a mi antiguo trabajo.
—¡¡Vayanse a la mierda!! —grité eufórica saltando de emoción—.
Sin darme cuenta y olvidando por completo que tenía un parche en el ojo derecho, a causa de que la visión en ese ojo regresaba y se iba de forma aleatoria. Incluso había momentos en los que se abría solo, era extraño… Aun así, gracias a que olvidé ese pequeñísimo detalle me resbalé por saltar de más.
Para mí mala fortuna, justo un camión pasaba por ahí, lo último que vi antes de ser atropellada y de que ese camión me dejara moribunda en el suelo con un fuerte golpe seco que retumbó en mis oídos. Pude ver a mi mamá correr hacia mi mientras sollozaba.
—¡¡Syd!! —gritó mi mamá corriendo hacia mi—
Mientras cerraba los ojos lentamente no dejaba de pensar en aquellas noches en las que mi mamá solía comprarme unas palomitas y pasábamos tiempo juntas. Era uno de los mejores momentos de la semana, esos días me daban tanta calidez que incluso cuando todo se volvía frío, el dolor se desvaneció poco a poco, antes de perder la consciencia por completo, pude escuchar una voz relajante que me susurro:
“Despierta, Hija. Infernus te necesita”
En un parpadeo desperté en un pueblo lleno de Slimes rebotando, ninguno tenía boca para tener la capacidad de hablar, por lo que nos comunicábamos con telepatía. A decir verdad ser Slime era bastante tranquilo, y silencioso, o eso era de día, pues de noche, aparecían aventureros o lobos que venían a casarnos.
“¡¡Roberto!! ¡¡Corre!! ¡¡Corre!!” Pensé mientras huía con mi manada de amigos
“¡¡Syd!! ¡¡Clara!! ¡¡Huyan!! ¡¡Huyan sin mi!! ¡¡Ya no puedo más!!” Grito de forma dramática mientras huía de forma tierna de un aventurero
“¡¡No te dejaremos solo!! ¡¡Roberto!!” respondimos decididas a esperarlo
“¡¡Roberto!! ¡¡Piensa en tus hijos!! ¡¡Debes hacerlo por ellos!!” Añadió el Slime más viejo de nosotros
“¡¡Roberto!! ¡¡Hazlo por el pequeño Timmy y Florecita!!” Dijeron nuestros compañeros
“¡¡Papá!!” gritaron sus hijos
“Chicos… Lo siento” dijo resignado a morir
Roberto trato de alcanzarnos pero la afilada espada de un aventurero lo asesino en segundos, dejando tan solo un cristal.
“¡¡Roberto!!” Gritamos devastados por la muerte de uno de nosotros
—Puagh, que estafa solo me dio un cristal
—Tal vez si matamos a los demás, podamos conseguir más, y no se quien sabe, podamos comprar hierba curativa —añadió una sacerdotisa—
—Si, y sabes, Erold, escuche que si comes muchas hierbas curativas obtendrás la habilidad de regeneración absoluta
—¡¡En ese caso!! ¡¡Causemos una masacre!! ¡¡Ja!! ¡¡Ja!! —grito Erold motivado—
“¡¡Corran!! ¡¡Estos despiadados no se van a detener!!” Grito nuestro líder
“¡¡Soy tan bello y joven para morir!!” Grito Timmy asustado mientras empujaba a su hermana para que la matasen a ella primero
“¡¡Idiota!!” se quejó Florecita
Mis primeros años en este mundo, se resumieron en esconderme de lobos y sangrientos aventureros, también se resumieron en comer hierbas curativas para obtener una habilidad única que había escuchado de los aventureros.
“Oye, Syd ¿Qué estás haciendo?” Preguntaron confundidos
“Nada en particular, solo como hierbas ¿Por qué?” Respondí mientras comía hierbas curativas
“¡No sé que tramas! Pero… —el Líder se me acerco para también comer hierbas— Yo también quiero” dijo el lider
“¡Y yo!, déjenme un poco” dijo Florecita mientras se acercaba
Nos la pasamos comiendo hierbas curativas hasta obtener dicha habilidad, que nos hizo soportar varios ataques de los aventureros, y nos permitió sobrevivir.
—Tsh, ¡¡Maldición!! ¡¡¿Cuándo se volvieron tan resistentes?!! —se quejó Erold mientras nos perseguía— ¡¡No huyan!! ¡¡Cobardes!!
“¡¡Toma eso!! ¡¡Hemos vencido al sistema!!” Grito Timmy mientras rebotaba en la cabeza de la sacerdotisa del grupo
—¡¡Erold!! ¡¡Quítame está cosa fea!! ¡¡Quítamela!! —sollozó asustada mientras intentaba quitarse a Timmy—.
Todo parecía que iba a ser una vida tranquila hasta que un día… un inmenso dragón atacó un pueblo cercano. El bosque se envolvió en los gritos de horror de los humanos, si tuviera la capacidad de tener escalofríos sin duda esos gritos me los hubieran causado.
Entre todos esos humanos, se encontraba una huérfana con cabello rojo, ella huyó al bosque mientras cargaba en sus manos una espada dorada que parecía pertenecer al héroe legendario de Infernus.
La niña por un momento parecía aterrada por la situación, y por su apariencia deplorable parecía que no sabía usar la afilada espada que tenía en sus manos.
Sin embargo cuando una manada de lobos salvajes se lanzaron hacia ella para matarla pude ver con mis ojitos de Slime como realmente su apariencia adorable ocultaba su verdadera naturaleza. Ella solita sin problemas descuartizó a los lobos que trataron de matarla.
A pesar de su increíble fuerza, la huérfana estaba realmente aterrada, tanto que un simple sonido proveniente de los arbustos la hizo gritar y correr sin rumbo alguno, mi manada de Slimes y yo que habíamos observado cómo había asesinado a esos lobos, la rodeamos estando agradecidos, cada uno me escupió un par de rosas.
—¿Que?, ustedes no van a comerme
“Que mona, piensa que nos la comeremos” dijo Clara enternecida
“¡Líder!, ¿Podemos adoptarla?” Preguntaron los hijos de Roberto
“Jo, jo, jo, solo si le dan de comer y limpian su mierda, niños” respondió riendo mientras su gelatinoso cuerpo se movía
“Wow, nunca imagine ver a una princesa” dije mientras veía a la niña con fascinación y un poco de nostalgia
La niña a pesar de nuestra apariencia inofensiva, seguía temblando de miedo, así que para tranquilizarla me subí encima de ella y me restregué a ella como si fuera un gato, la niña para nuestra suerte se tranquilizó y soltó su espada.
—Ya veo, ustedes también tienen miedo —me abrazo con sus pequeñas manos de niña—. Y son muy esponjosos, tanto que podría comérmelos
Al escucharla dimos un grito aterrados y comenzamos a huir, pero nos detuvimos al escuchar su adorable risa, era una risa tan adorable que regresamos rebotando y nos acurrucamos con ella.
—Jajaja, jamas les haría daño, son una cosa muy linda
“Aww ¿Puedo comermela?” Preguntó Timmy
“¡¡No!! ¡¡Largo de aquí!!” Lo regañamos entre todos
No queríamos que nada dañara a la niña, así que la llevamos al escondite de nuestro pequeño pueblo de Slimes; ahí habían comerciantes Slimes, Slimes guardias, Slimes vagabundos, bailarinas Slime, aventureros Slime, incluso teníamos a una Emperatriz Slime.
“Ah, regresaron sanos y salvos, Líder” dijo un Slime mientras se nos acercaba
“¿Eh?, ¿Y quien es esa?”
“¡¿Es la hija del héroe?!, ¡¿Verdad?!”
“¡¡Es Red Harper¡¡ ¡¡La hija del legendario héroe White Harper!!”
Todos los civiles slime la rodearon estando fascinados por la llegada de la niña, la niña por su lado quedo fascinada al ver nuestro pueblo secreto y pequeñito, tanto que se quedo toda la noche con nosotros.
Creíamos que los problemas terminarían, hasta que una repentina amenaza atacó a Red con una patada. Ella alcanzó a cubrirse con sus brazos pero fue lanzada hacia un árbol, la amenaza era un hombre con elegantes alas emplumadas, era un Arcangel, decidido a matar a Red.
—¡¿Dónde está?! —furioso le apuntó con su espada— Tú… ¡Tú eres humana como ese anciano!, así que responde, ¡¿Dónde está el héroe bendecido con la Kingdoom Sword?!, ¡¡¿Dónde esta el héroe reencarnado en una chica de cabello rojo?!!
—No… No… No sé de qué hablas, yo no conozco a nadie con cabello rojo —dijo con lágrimas escurriendo de su rostro debido al infernal dolor de sus huesos rotos—