Para poder ganar debes comenzar a jugar muy bien tus cartas. No es solo por poder, sino para aprender a sobrevivir al infierno.
Zulema una chica inocente debe comenzar a mover sus cartas y a sobrevivir en un mundo de muerte y droga.
A su corta edad, Zulema queda huérfana. Sus padres fueron asesinados delante de ella. Fue separada de su hermana gemela y llevada fuera del país.
Durante muchos años fue perseguida por por los asesinos de sus padres.
Ya que es la única que sabe un secreto que destruiría a esa organización.
Para poder salvarse, Zulema se casa con un asesino de élite.
NovelToon tiene autorización de Lorena Carapia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Inicio del infierno
...Narra Zulema....
Los rayos del sol golpean mi rostro sin ninguna piedad. Intento abrir los ojos, pero, se me hace imposible.
Siento un fuerte dolor de cabeza, es como si todo dentro de mí explotará violentamente. Sostengo con fuerza las sábanas y me cubro la cabeza, abriendo por fin los ojos.
Cuando pienso que por fin todo terminó, suena mi celular. Solo sacó una mano de debajo de mis sábanas y recojo mi celular para llevarlo al interior.
Al ver el número de mi tía, sin pensarlo contestó.
_____ Hola, tía Isabel. ¿A qué debo tu llamada?
_____ Zulema, se han llevado a tu hermana Zafiro. Debes volver a Italia, ya. ___ Me contestó entre lágrimas.
En ese momento sentí como si todo mi mundo se hubiera detenido. Zafiro y yo somos gemelas. Aunque nuestras historias dieron un giro inesperado después de la muerte de nuestros padres.
Zafiro y yo teníamos 12 años cuando nuestros padres fueron asesinados. Mi padre era soldado retirado y vivíamos en un pueblo alejado de la ciudad.
No siempre fue así, cuando Zafiro y yo nacimos, lo hicimos en la ciudad. Nos mudamos al pueblo cuando teníamos 8 años.
Mi padre se había retirado del ejercito y vivía una vida tranquila. Una esposa que preparaba todo caseramente, dos hijas a las cuales adoraba, una hermana menor y un perro y un gato.
Zafiro jugábamos en las montañas cuando de pronto todo cambio. Bajé a la cabaña rompiendo todas las reglas que mi padre estableció.
Durante el día, mi hermana y yo teníamos que mantenernos alejadas de la cabaña donde vivíamos, se rumoraba que había hombres malos y que por eso no debíamos bajar.
Nunca habíamos roto las reglas hasta esa mañana. Yo había olvidado una muñeca, a la cual consideraba importante; así que bajé de la montaña y fui a la cabaña.
Lo hice sin que mis padres se dieran cuenta. Esa mañana la tía había bajado al pueblo cercano en busca de alimentos. Lo hacía una vez a la semana.
Así que parecía todo normal, subí a la habitación dejando mis zapatos escondidos detrás de un mueble.
Solo pensaba estar por unos cuantos segundos y volvería a la montaña. Mientras subía a mi habitación escuché a mis padres conversar.
_____ Emma debes irte con las niñas. Mi hermana las esperará en el pueblo. Debes entregarle estos papeles a los hombres del ejercito.
Se escuchó un fuerte sonido de golpe, mi madre le dio una fuerte bofetada a mi padre.
____ ¿Cómo pudiste poner la vida de tu familia en riesgo por esto?
_____ Te juro que si les pasa algo a mis hijas nunca te lo perdonaré. ___ Mi madre comenzó a llorar.
____ Te juro que después de esto, tú y yo seremos muy ricos. Nos iremos lejos de aquí y mis hijas van a tener todo lo que necesiten...
Abrí suavemente la puerta y me asomé por la puerta. Mirando atentamente a mi padre golpear a mi padre en varias ocasiones.
_____ ¡Entiende Emma, lo tenía que hacer...! Estos malditos mataron a mi familia. A mi hermano, a mi madre y a mi padre. Yo tenía que vengarme de cada uno.
_____ Con esto por fin los veré encerrados en la cárcel. Se van a pudrir por todo el daño que mi hicieron.
_____ ¡Mario, te volviste loco! Has puesto en riesgo la vida de tus hijas, la de tu hermana y la mía por una maldita venganza!
_____ ¿Crees que podrás con esos malditos?
_____ En verdad pensé que habías venido aquí para olvidarte de todo el pasado y que podríamos vivir en paz.
_____ ¡Pero, no! Todos estos años viviste en busca de esos malditos que mataron a tu familia.
Mi padre se llevó sus manos a su rostro, le dio la espalda a mi madre y dijo.
______ ¡Tú no sabes el infierno en el que he vivido todos estos años! Fui el único que sobrevivió aquella noche. Ver a mis padres morir delante de mí, fue como ser arrojado vivo al infierno.
_____ Tú no tienes la culpa de nada, eras un niño... ¡Salvaste a tu hermana! ___ Mi madre intentaba entrar en razón a mi padre.
Pero, él solo dijo.
______ ¡Después de esto, te juro que todo se terminó!
Mientras mis padres discutían, escuche pasos en la parte inferior de la cabaña. Me alejé de la puerta y me asomé. Al ver a demasiados hombre armados corrí abriendo por completo la puerta de la habitación de mis padres.
Al verme ahí, los dos quedaron sorprendidos. Mi madres susurró mi nombre con nerviosismo.
_____ Zulema...
_____ Papá, vienen por nosotros. ____ Ni siquiera había terminado de hablar cuando comenzaron a disparar.
En pocos segundos, mis padres y yo estábamos luchando por nuestras vidas en una lluvia de balas.
Mi madre me cubría con su cuerpo y mi padre nos empujaba hasta la ventana. Se asomó y miró que toda la cabaña estaba rodeada de asesinos.
En un instante, para nosotros tres el mundo se detuvo. Mi padre se pone de rodillas frente a mí, sus manos se colocan en mis hombros y me ve a los ojos.
_____ Zulema, no hay tiempo. Debes guardar estos papeles e irte con tu hermana al pueblo. Tu tía las estará esperando en la estación de camiones.
En ese momento a causa del inmenso miedo, cada músculo de mi frágil cuerpo estaba congelado. Mi mente estaba en blanco y solamente podía llorar.
____ Papá, no.
Me levantó del piso como si fuera una muñequita sin vida y me metió en una caja pequeña. La cerró por fuera, pero puso en mi mano una llave.
Cuando todo terminará podría salir de ahí e ir a buscar a mi hermana. Escuché el sonido de la puerta abrirse y muchísimos disparos.
Luego un silencio que congeló no solo mi mente sino también mi alma y mi corazón. Ya cuando no escuché ni una sola voz, abrí la puerta de la caja y vi una escena de terror.
Mis padres estaban muertos, rodeados de charcos de sangre. Lloré y llore, pero no tenía tiempo para quedarme.
Bajé por la ventana sosteniendo con fuerza la bolsa que mi padre me dio.
muchas felicitaciones💐