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Resiliencia:La Historia De Amelia Hidalgo

Resiliencia:La Historia De Amelia Hidalgo

Status: Terminada
Genre:Reencuentro / Mujer despreciada / Grandes Curvas / Completas
Popularitas:410.7k
Nilai: 5
nombre de autor: @maryurisve

Una semana antes de su boda, Amelia, de 25 años, descubrió que su prometido la engañaba con su mejor amiga Lisa… y que ella está embarazada, sintiéndose asqueada, decepcionada y traicionada, Amelia se negó a derramar una sola lágrima porque no les daría el gusto de verla rota, así que en silencio, trazó un plan: avergonzarlo públicamente el día de la boda y poner fin a una relación construida sobre mentiras y lo que comenzó como una humillación planeada se convirtió en el primer paso hacia una nueva vida, donde Amelia ya no será la víctima, sino la autora de su propio destino.

NovelToon tiene autorización de @maryurisve para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo I: El reencuentro y la traición

31 de marzo de 1995…

Amelia Hidalgo era una mujer de piel blanca tenía 25 años de edad, sus ojos grandes de color violeta eran muy llamativos, su cabello negro muy rizado era un poco rebelde, su figura un poco voluptuosa, no le impedía vestir a la moda a pesar de ser de talla plus con una seguridad que no sentía, porque a pesar de ser muy hermosa no se consideraba como tal.

—¿Mely vienes con nosotros a celebrar esta noche? — preguntó Kate con una amplia sonrisa.

Amelia se encontraba revisando la lista de los preparativos de su boda la cual se llevaría a cabo en una semana y  levantó la vista para observar a Kate una chica de 22 años muy entusiasta y de una belleza casi etérea, cabello rubio en rizos el cual le caía como una cascada sobre hombros, sus ojos de un azul profundo, los cuales parecían contener secretos, su figura era envidiable, y con un 1.78 cm de estatura podía ser un poco intimidante para una rolliza mujer de 1.62 con sobrepeso, sin embargo, Kate era una persona muy amable, y cercana, y trabajaba como modelo más por pasión que por necesidad porque su familia poseía recursos económicos de sobra.

—Kate, tengo cosas pendientes de mi boda— dijo Amelia con un tono de voz evasivo.

Desde que Amelia conoció a Kate se llevaron muy bien, y la relación entre ambas era muy estrecha, aunque en ocasiones Amelia sentía que pertenecían a mundos distintos, no obstante,  Kate era como un chicle del cual no podía despegarse y esta, a pesar de que gozaba de cierta fama y de su entorno glamoroso insistía en compartir momentos cotidianos con Amelia como si buscara algo más que admiración, ella quería una amiga sincera y lo hallaba en Amelia, una persona sin  filtros y sincera y eso era algo que en su mundo no era facil de encontrar.

—Mely eso lo puedes dejar para mañana — insistió Kate haciendo un adorable mohín.

Amelia pensó en negarse, porque en realidad tenía pendientes y motivos de peso para no ir, pero al final estuvo de acuerdo en ir con el grupo, porque después de todo Kate era prácticamente la imagen de la empresa y era lo más prudente para su futuro profesional, aunque lo curioso era que a pesar de no sentirse cómoda con su cuerpo trabajaba para una agencia de modelos como estilista, y a veces cuando faltaba el fotógrafo lo suplía de forma magistral,  ignorando su gran talento pensando en que era algo ajeno a ella, su talento era indiscutible, sin embargo, ella creía no pertenecer a ese mundo, pero era indudable que formaba parte de este.

—Que bueno que decidiste venir — dijo Kate con entusiasmo mientras tomaba a Amelia del brazo.

El grupo había ido a un lugar de moda conocido por su discreción y un poco su desenfreno, por lo general Amelia no visitaría un lugar como este, porque había demasiado ruido y personas en conductas un poco cuestionable, pero no quería contrariar a la pegajosa Kate, la cual se aferraba a ella, además Kate era la imagen de la empresa y en cierta forma ella quería cuidarla.

—Kate recuerda que debes controlarte con la bebida— insistió Amelia con un tono suave pero firme pareciendo más mayor de lo que en realidad era.

Sin esperar una respuesta Amelia le quitó de forma discreta el vaso de las manos de Kate y se la bebió de un solo trago, porque esta era su forma de protegerla y de evadir su propia incomodidad, sentía que no pertenecía a este lugar.

—Descuida Mely que tengo todo bajo control — respondió Kate con una sonrisa traviesa mientras avanzaba hacia la pista.

Amelia la observaba y aunque deseaba ser medida en sus acciones y no llamar la atención porque se sentía fea y fuera de lugar, estaba sorprendida porque era abordada por varios hombres cada uno más atractivo que el otro como si ella fuera tan hermosa como Kate o cualquiera de las otras chicas del grupo que la acompañaban, y eso, más que halagarla, la desconcertó, finalmente se quedó sola en la barra reflexionando mientras continuaba bebiendo un sorbo de su bebida.

—¿Amelia eres tú? — preguntó un hombre al otro lado de la barra, con una voz cálida y una sonrisa cautivadora.

Amelia se giró desconcertada y no podía reconocer a ese hombre, aunque algo en su rostro le resultaba familiar, era mestizo, ojos claros, con una sonrisa cautivadora, y al principio tuvo miedo, pero luego descubrió que se trataba de su amigo de infancia Ezra Ramírez el cual había vuelto a la ciudad, y era difícil que al principio lo reconociera, porque lo recordaba como un niño débil y enfermizo, sin embargo, ahora era un hombre de un 1.92 mts de estatura, tan fuerte como un roble

—¿Ezra? —murmuró incrédula —¿Qué haces aquí?

Ezra y Amelia fueron vecinos cuando eran niños, pero luego los padres de Ezra decidieron mudarse a otra ciudad por motivos laborales y se separaron y poco a poco perdieron el contacto entre ambos, Amelia sintió alivio porque vio en Ezra a una figura conocida, así que decidió usarlo como escudo para evadir a esos hombres que la hacían sentir un poco incómoda.

—¿Vamos a bailar? — pregunto Ezra con picardía extendiendo su mano.

Amelia lo observa con asombro porque esta rutina era parte de los juegos entre ambos cuando eran niños, era como si el tiempo no hubiera transcurrido.

—Ezra… me gusta el heavy metal— dijo Amelia con una sonrisa desafiante.

Ezra soltó una carcajada porque ella seguía siendo tan espontánea como la recordaba, y si de niña era adorable, de adulta irradiaba mucha sensualidad.

—¿Y eso que importa?, a mí también me gusta el Heavy Metal, pero lo que nunca olvidé es que de niña bailabas muy bien —dijo Ezra guiñándole un ojo con complicidad.

Lo curioso fue que ambos desde que llegaron a la pista llamaron la atención de los presentes de inmediato por que si bien ella era una chica de talla plus que bailaba con un hombre de aspecto exótico la verdad es que eran muy compatibles y mientras bailaban al ritmo de la música, el cuerpo de Amelia se movía con una destreza que distaba de su talla y la verdad es que bailaba muy bien, debido a que por años practicó danza y cuando tomaba un par de tragos olvidaba su lucha con el peso y se dejaba llevar, luego de un par de canciones estaban cansados y se sentaron en la barra a conversar e intercambiaron sus informaciones de contacto.

—Necesito ir al baño — dijo Amelia después de un rato sintiendo una punzada de inquietud.

Ezra estaba feliz y un poco incrédulo porque cuando sus amigos le dijeron para venir a este lugar no se sentía a gusto, pero al encontrarse con su amiga de la infancia, resultó algo bueno e incluso inesperado, Amelia fue su amor de la infancia esa chica que nunca pudo olvidar y encontrarla de nuevo solo hizo que se llenara de emoción.

—Ve tranquila, que yo te espero — dijo Ezra.

Amelia caminaba en dirección al baño, revisando su teléfono por costumbre, solo para darse cuenta de que su prometido no le había escrito en toda la noche.

—Tomás… ¿Porque siento que no estas siendo honesto conmigo? — se preguntó a sí misma.

Cerca de los sanitarios se encontraban las habitaciones privadas y desde allí escuchó una voz muy familiar, lo cual despertó su curiosidad, así que por eso se acercó y lo que descubrió era algo que cambiaría su destino para siempre.

—Tomás te juro que este embarazo fue un accidente — dijo la mujer entre sollozos. —Yo …no quería que esto pasara.

Amelia sintió una punzada de dolor y entreabrió la puerta con cautela para escuchar mejor la conversación, y estaba incrédula porque lo que encontró fue algo muy sorprendente, porque se suponía que Tomas esa noche no se encontraba en la ciudad debido a que visitaría a un cliente, sin embargo, estaba allí abrazando a Lisa su mejor amiga desde la infancia la cual sollozaba en su hombro.

—No llores —dijo Tomas con una dulzura inusual mientras acariciaba su espalda—Ya encontraremos una solución.

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Irene Salas
Gracias Autora muy bella historia, refleja mucho de la realidad y nos deja un gran mensaje, ser constante y mantener una actitud positiva nos permite tener éxito 👍👏👏👏💐
Irene Salas
Después de todo Tomás y Ana terminaron juntos, así como todos los demás hicieron una vida bonita y estable, a pesar de haber pasado mucho tiempo Tomás logró que se haga justicia a la desaparecida Herminia 🤔🤨🤨
Irene Salas
Así es la vida ella se encarga de ir poniendo las cosas en su lugar, a todos los irá acomodando de acuerdo a su esfuerzo y desempeño y Lisa no se esfuerza mucho que digamos y ahora que se case con Vicente estará más atrapada que mosca en telaraña🤔🤨😏😏
audelina barra guzman
muy bien dicho ese fotógrafo con tanto consuelo 🤭🤭
audelina barra guzman
que hombre más estúpido es abogado y quiere ser vigamo 😂😂
audelina barra guzman
excelente Amalia no hables con tu falsa amiga en la vida real también hay muchas 🤭
audelina barra guzman
me gustaría saber que es Chica. te verde🤭????
@maryurisve: 🤭es una mujer que aparenta ser pura, inocente, sencilla y sofisticada, similar a las cualidades del té verde cuando en realidad es manipuladora, calculadora y actúa con segundas intenciones, especialmente con los hombres
total 1 replies
Ana María Lastra
Cuánta perdida de manera irracional, egoísta y estúpida, estudiaste en la U y en la vida, Pero nada quedó registrado en el cerebro y en el corazón, pobre Tomás, hasta me compadeszo de él 😔🤭🤭🤭🤭
Ana María Lastra
Que animal rastrero eres Tomás 🤔😂😂
Rayza Rojas
Felicitaciones, la novela deja una buena enseñanza a aquellas personas que envidian el éxito de otros y hacen nada para lograr el propio
Irene Salas
Lisa ya empieza a padecer el resultado de sus malos actos y el karma es una perra rabiosa, pero ahora que Amelia está brillando y está haciendo un antes y un después en la moda, hay gente que nada más habla por hablar, sin saber qué fue lo que la motivó a bajar de peso 🤔😏
Irene Salas
Pues te retorcerás de pura envidia 🤨🤨
Irene Salas
Por ser tan envidiosa y desagradecida, le irá muy mal 🤨🤨
Maria Angelica Guillaume
Muy buena!!! Una historia llena de enseñanzas, que nos deja mucho que pensar, los estereotipos, la salud, la envidia, como sobreponerse a todo eso. Felicitaciones y gracias!!!!
Irene Salas
Qué bueno que Amelia, Emilio y Ezra crearon un blog, para dar a conocer el antes y el después de Amelia y crear conciencia sobre el sobrepeso, pues con un plan alimenticio equilibrado y nutritivo, se puede lograr un cambio positivo tanto en la salud como en la apariencia, todos siguen su vida superandose día con día, sólo la inútil, vividora y mantenida de la Lisa en el pecado llevará la penitencia 🤔🤨😏😏
Gina Millán
Muchas felicidades escritora , excelente historia me atrapó desde el primer capítulo.
Gladys Muñoz
buena enseñanza nos dejó está bella novela gracias autora felicitaciones
Silvia Rosa Figueroa
muy buena
Roxana 🇦🇷
Bellísima me encanto
Irene Salas
Es cuestión de tiempo para darse cuenta que la vida es un examen continuo y depende de nuestro desempeño seguir adelante o repetir el exámen 🤔🤔🤔
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