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EL CONTRATO

EL CONTRATO

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Reencuentro / CEO
Popularitas:9.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Genesis YEPES

Bienvenido a EL CONTRATO, una historia donde el poder, el dolor y el deseo se entrelazan en una lucha constante entre la supervivencia y el amor. Esta novela no habla solo de contratos ni de dominación, sino de heridas invisibles, decisiones imposibles y del precio que algunas personas deben pagar para proteger a quienes aman. Aquí conocerás a Monserrat Villarreal y Alexander Montenegro, dos almas marcadas por el pasado que deberán enfrentarse no solo entre sí, sino también a sus propios demonios. Prepárate para un viaje intenso, oscuro y emocional donde cada elección cambia destinos y donde el corazón siempre exige su verdad.

NovelToon tiene autorización de Genesis YEPES para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

LA FIRMA

Había pasado exactamente un mes desde aquella tarde en la que Monserrat salió de la oficina de Alexander con una tarjeta bancaria y una promesa silenciosa que ninguno de los dos había nombrado.

Un mes de cambios.

Sus tíos mejoraban lentamente.

Los médicos ahora hablaban de progreso en lugar de riesgo inmediato.

Cada avance era pequeño, pero suficiente para darle un poco de aire.

El detective también había traído noticias. Habían encontrado una pista sólida sobre su hermano.

Algo real.

Algo tangible.

Pero seguir investigando significaba más dinero, más tiempo, más presión.

Y el dinero… seguía saliendo de la tarjeta que Alexander le había dado.

Cada gasto le recordaba que esa ayuda no era gratuita.

Cada pago era una cuenta regresiva.

Era viernes por la noche cuando Monserrat decidió que ya no podía seguir esperando.

El edificio estaba casi vacío, las luces reducidas y el eco de sus pasos sonaba más fuerte de lo normal mientras caminaba hacia el último piso.

Sostenía la carpeta contra su pecho.

Los papeles estaban firmados.

Su mano temblaba ligeramente.

No sabía qué era peor: aceptar el contrato o darse cuenta de que una parte de ella ya esperaba ese momento.

Respiró profundo frente a la puerta.

Y entró.

Alexander estaba revisando documentos cuando ella apareció.

Levantó la vista lentamente.

Lo primero que notó fue su uniforme.

La falda corta.

La forma en que el borde rozaba sus muslos cuando caminaba.

Recordó automáticamente la escena de hacía unas horas, cuando la vio hablando con Alexis en el pasillo. Demasiado cerca. Riendo bajo. El otro hombre inclinado hacia ella.

Una sensación incómoda había nacido en su pecho.

Posesión.

No le gustó reconocerla.

Pero tampoco pudo ignorarla.

—Cierra la puerta.

dijo.

Monserrat obedeció, sintiendo el peso de su mirada.

El silencio se instaló entre ellos.

Alexander fue el primero en hablar.

—No hablamos sobre ese uniforme.

dijo con voz firme.

—Es demasiado corto.

Ella parpadeó.

—Es el uniforme habitual…

—Ya no lo será.

El tono no admitía discusión.

Luego sus ojos se oscurecieron ligeramente.

—Y en esta oficina no hay relaciones sentimentales.

Monserrat frunció el ceño.

—No entiendo…

—¿O es que no aceptas el contrato por tu noviecito Alexis?

La pregunta cayó pesada.

Ella se quedó muda unos segundos.

No esperaba celos.

Porque eso era lo que había escuchado.

Celos.

—No hay nada entre nosotros.

dijo finalmente.

Alexander sostuvo su mirada.

No respondió de inmediato.

En su cabeza, la lógica intentaba imponerse sobre algo más primitivo.

No debía importarle con quién hablaba.

Pero importaba.

Y eso lo molestaba profundamente.

Monserrat dio un paso hacia el escritorio.

—Vine por el contrato.

Colocó la tarjeta sobre la superficie.

—Voy a aceptarlo.

La frase llenó el espacio.

Alexander sintió una calma fría extenderse dentro de él.

No sonrió.

No celebró.

Solo la observó.

Ella parecía más pequeña de lo habitual. Más cansada.

—No tengo cómo devolverle el dinero.

continuó.

—Es lo correcto.

La vulnerabilidad en su voz lo hizo pensar por un instante en retroceder.

Pero no lo hizo.

Tomó la tarjeta, la observó unos segundos y luego se la devolvió.

—Todavía quedan un millón setecientos cincuenta mil

dijo.

Tomó los papeles firmados y los revisó lentamente, sintiendo el peso de la tinta en cada página.

Ahora era oficial.

Ella estaba dentro.

Y sin embargo, no sentía el triunfo que esperaba.

Solo una sensación extraña de responsabilidad.

Se levantó y rodeó el escritorio.

Monserrat sintió el aire cambiar cuando él se acercó.

—Primero

dijo Alexander.

-el uniforme cambia. Más largo.

Ella asintió, casi mecánicamente.

—Segundo… tu cercanía con Alexis termina.

Sus palabras fueron claras.

—No voy a pagar para que otro hombre toque  y se coma lo que es mío.

Monserrat sintió un escalofrío.

No era una amenaza.

Era una declaración.

—No hay ninguna relación.

insistió.

—Bien.

Alexander se detuvo frente a ella.

—Leíste la cláusula. No puedes estar con otro hombre.

Ella bajó la mirada.

—Sí. Leí todo.

Las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos.

No de miedo.

De derrota.

Sabía que acababa de entregar algo que nunca quiso negociar.

Su libertad.

Su cuerpo.

Su orgullo.

Alexander vio las lágrimas y algo se apretó dentro de él.

Una pequeña grieta.

Un recuerdo fugaz de cómo se sentía perder el control de tu vida.

Extendió la mano y la acercó hacia él.

El beso fue inmediato.

Intenso.

No había suavidad. Solo semanas de tensión acumulada.

Monserrat se quedó quieta al principio, sorprendida por la fuerza del gesto.

Pero lentamente respondió.

Sus manos subieron a su pecho, luego a su cabello.

Alexander sintió el mundo reducirse al calor entre ellos.

La levantó y la sentó sobre el escritorio.

El beso se volvió más profundo, más desesperado.

Pero entonces algo cambió.

Una imagen cruzó su mente.

Alexis.

La posibilidad de otro hombre tocándola.

La rabia surgió inesperada.

Se apartó de golpe.

Monserrat quedó respirando agitadamente, confundida, con el corazón golpeando fuerte.

Alexander dio un paso atrás, recuperando el control con dificultad.

Volvió a ser el hombre calculador.

—Mañana irás con una doctora.

dijo con voz fría.

Le entregó una tarjeta.

Ella lo miró sin comprender, aún desorientada.

—Es parte del acuerdo.

El ambiente se volvió distante otra vez.

—Y el lunes

añadió.

—el uniforme cambia.

Sus ojos se endurecieron.

—Ningún hombre volverá a tocarte mientras estemos juntos.

Monserrat se quedó quieta unos segundos.

El cambio repentino la descolocaba.

Había sentido su deseo… y ahora parecía un desconocido otra vez.

Se bajó lentamente del escritorio, acomodando su ropa.

Alexander se apartó, dándole espacio.

—Puedes irte.

dijo.

Ella asintió, incapaz de hablar.

Cuando salió de la oficina, el pasillo estaba vacío.

Sus piernas temblaban.

No sabía si acababa de ganar algo… o perderlo todo.

Dentro del despacho, Alexander permaneció quieto.

Miró la puerta cerrada.

Había esperado semanas por ese momento.

Y aun así, algo no se sentía como había imaginado.

Sabía que ahora la tenía más cerca.

Pero también sabía que debía controlarse.

Presionarla demasiado podía romperla.

Y él no quería romperla.

Todavía no.

1
Martha Alvarez
sería bueno saber si vas a terminar de escribir la novela por respeto a los que la estábamos leyendo
GENESIS YEPES: la novela será escrita y termianada. Solo estoy esperando información de contrato de la aplicación.
gracias por la compresión🥰
total 2 replies
Abdona Ozuna
siempre lo mismo no hay nada completo en las publicaciones. una lástima
Abdona Ozuna
siempre lo mismo no hay nada completo en las publicaciones. una lástima
Edith Quintana
Y la actualización
Rosmery beltre
es muy buena
Rosalía Reyes
me encanta, es muy interesante
Rosalía Reyes
me encanta, es muy interesante
evangelina roger
me encanta❣️
Wendy Yasmin Garcia izquierdo
hermoso 😍
Linda Casalins
Hermoso !!!💕
Nefer Adriana Rodrìguez Soto
Me gusta como describe cada situación.
Nefer Adriana Rodrìguez Soto
Me gusta la historia, aún mucho por desarrollar; qué ocurrió con los padres, la fortuna; quién está detrás de toda esa desgracia de l familia Villarreal.
lisbeth mijares
ahí Monserrat tendrás que entregarte por tu familia 🥹
lisbeth mijares
🥹🥹🥹🥹
lisbeth mijares
pobre Monserrat 🥹🥹🥹🥹
lisbeth mijares
super guapo el protagonista 😍
lisbeth mijares
quieres rendirte a ese papacito 🤣🤭
lisbeth mijares
pobre Monserrat si que le ha tocado duro muy duro 🥹🥹🥹🥹
lisbeth mijares
interesante comienzo 👌
mitsuja
es hermosa está obra no la dejes de escribir yo te apoyo/Drool//Drool/
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