NovelToon NovelToon
¿Casarme? ¡Dios Me Libre!

¿Casarme? ¡Dios Me Libre!

Status: Terminada
Genre:Romance / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:27
Nilai: 5
nombre de autor: Nélia Pité

Izabella Ramírez, una chica que creció en medio del caos familiar, donde quienes deberían protegerla a ella y a su hermano menor, Sebastián Ramírez, fueron precisamente los padres, principales responsables de sus traumas físicos y psicológicos. En cierto momento se vio en una encrucijada en la que la única salida era tomar a su hermano e huir de casa, aun sin tener adónde ir…

Conozcamos la historia de Izabella y por qué llegó a la conclusión de que nunca se casaría en la vida…

NovelToon tiene autorización de Nélia Pité para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 1

Izabella...

Soy cubana, nací en uno de los barrios más pobres de Cuba, La Guinera, hoy mi hermano y yo vivimos aquí en Suiza. En Cuba vivía con mis padres y mi hermano menor. Mis padres Vanessa y Carlos, siempre fueron los peores padres del mundo... Voy a contar mi trayectoria hasta hoy.

17 años atrás...

Vanessa: ¡Izabella! ¡Ven a quitar al tonto de tu hermano de aquí, no ves que tu padre y yo estamos ocupados!…

Izabella: Sí... Fui a quitar a mi hermano y lo llevé a nuestro cuartito, y lo abracé mientras lloraba, y él no hablaba mucho, solo limpiaba mis lágrimas y apretaba el abrazo y me decía que no estuviera triste...

Yo estaba harta de aquello, ellos tenían sexo frente a nosotros, sin ningún pudor, cuando les daba la gana lo hacían, no importaba el lugar. Yo era solo una niña, solo tenía 8 años y mi hermano 6 años, yo ya entendía, un poco de las cosas por eso sabía lo que estaban haciendo debido a la escuela, ya iba en 4º año, y mi hermano no... Era su primer año, en la escuela. Cuando estábamos en la escuela era nuestro único momento de paz y tranquilidad, yo tenía una profesora genial, siempre traía merienda para mí y yo la dividía con mi hermano, ella comenzó a traer esa merienda cuando vio que mi hermano y yo no comíamos en el recreo como otros niños y ni siquiera jugábamos, porque estábamos sin energía, nos aislábamos en un rinconcito, y cuando terminaba la clase íbamos para casa, para nuestro tormento.

Pasábamos hambre en casa, a veces era solo medio pan y agua caliente con azúcar. Y nuestros padres nos pegaban por nada, solo por pasar cerca de ellos, o respirar cerca de ellos. Mi padre le pegaba a mi madre, y parecía que a ella le gustaba aquello porque después tenían sexo, estaban siempre borrachos, nuestra casa estaba llena de botellas de cerveza, pero raramente tenían dinero para comida, y el día que estuvieran felices hasta hacían comida de verdad, pero, era un evento raro, hay días que era solo pasta spaghetti con agua y sal…

Al año siguiente las cosas empeoraron, nuestra casa era frecuentada por hombres extraños, entraban 5 hombres diferentes por día, y durante esas visitas mi madre se quedaba en el cuarto con ellos y mi padre en la sala fumando y bebiendo, y cuando ellos salían mi madre venía para la sala toda sonriente y le entregaba dinero a mi padre, y después se sentaba en su regazo y reían y bebían, a pesar de todo aquello, una cosa había mejorado, teníamos al menos una comida decente por día, para quien no tenía nada eso era mucho...

Algunos hombres cuando salían nos miraban con una mirada extraña que no entendíamos, mi hermano y yo siempre en un rinconcito en el suelo juntos, esperando la hora en que íbamos a recibir golpes, no pasaban dos días sin paliza... Y mi padre miraba al hombre que nos miraba con una sonrisa y decía vas a tener que aguantar un poco, yo no entendía lo que él quería decir con aquello...

Otro año se pasó, ahora cumpliría 10 años y yo comencé a ser astuta, cuando ellos dormían de tanto estar, borrachos, robaba el dinero, pero solo un poco de cada vez para que no sospecharan, y lo escondía debajo de un árbol que había camino de la escuela.

Y aquella vida continuaba, y los hombres solo aumentaban cada vez más en mi casa aquello parecía un supermercado. Y otros dejaban un polvo blanco en unos paquetes, yo no sabía lo que era, pero a veces mi padre mandaba a mi hermano a entregar en la vecindad... Una vez mi hermano me contó que fue a entregar en una casa donde había hombres con armas grandes, y quedó con mucho miedo, así que entregó, mandaron no contarle a nadie y él dijo sí, y salió de allí corriendo asustado... A veces, él tenía pesadillas por la noche… La situación fue quedando cada vez más insostenible... Lo peor de todo es que no teníamos dónde quejarnos, los policías también frecuentaban nuestra casa algunos de ellos.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play