Primeras impresiones
Hoy me pasó algo extraño, subí al colectivo para ir al colegio con Benja, mi hermano. Él, como siempre, se sumergió en su mundo con los auriculares. Yo me senté atrás de él, ya que el colectivo estaba casi vacío. Estaba pensando en lo difícil que le resultaría este año a Benja, puesto que el año que viene yo empezaré la facultad. De repente el colectivero frenó de golpe y alguien cayó encima de mí.
Lo primero que hice fue ver a Benja que por suerte se encontraba bien. Cuando bajé la cabeza, vi unos bucles rojizos y sentí una mano moverse en mi entrepierna. Una chica de tez muy clara y grandes ojos verdes se asomó, era hermosa, tenía la cara llena de pecas y unos preciosos labios rojos. Le ofrecí ayuda, pero salió corriendo sin darme tiempo a nada.
Lo extraño de todo esto es que me pareció verla en la escuela. Y más extraño aún es que no pude quitarme de encima el olor de su perfume. Era dulce como caramelo, pero acompañado de otra cosa.
Una libreta se le había caído y la recogí sin pensarlo. Quizás si la volviera a ver se la podría dar para que iniciáramos una conversación.
Las clases empezaron y Cintia se me pegó como una garrapata. No sabía cómo decirle que no me interesa volver con ella. Cuando puede me besa y me está empezando a molestar, pero no sé qué hacer. En el recreo me fijé que Benja estuviera bien y después Cintia me llamó para que almorzáramos juntos. Lau tiene la cara larga, yo le hago señas de que no puedo sacármela de encima, no obstante ella me sigue reclamando con la mirada. Cuando terminaron las clases mi padrastro nos pasó a buscar a Benja y a mí con el auto.
Llegué a casa y lavé la ropa, pero mi camisa seguía teniendo ese perfume. Abrí la libreta y vi un montón de poemas muy lindos. Un par de canciones y frases sueltas. Al parecer no solo era linda, sino que también tenía talento para la escritura. Vi que en la libreta estaba su nombre y su dirección. Era cerca de casa. Quizás si tenía tiempo podía pasar a dejársela.
Cris me invitó a su casa a una fiesta y acepté. Me puse una camisa verde y unos jeans gastados. No lo invité a Benja porque sabía que iba a ser una fiesta caliente. De las que veníamos haciendo hace ya dos años cada tanto. Llegué temprano, Juan y Laura estaban en la puerta.
No me dio ganas de estar con nadie, incluso Ángela y Ámbar me estuvieron buscando, pero preferí quedarme hablando con Juan en la entrada. Me preguntó si me pasaba algo porque en el colegio me había visto raro y le conté que a la mañana me había topado con esta chica. Él se río y me hizo un chiste acerca de amor a primera vista. Algo imposible para mí porque Cintia había quitado el poco humanismo que me quedaba al haberme engañado con uno de mis amigos. Al final volví a casa sin más.
Los días pasaron y por fin volví a encontrar a la coloradita, pero esta vez le ofrecí el asiento antes de que se escapara. Era más hermosa de lo que recordaba, además de que tenía el mismo olor embriagador que tarde tanto en quitar de mi camisa. Le devolví la libreta y muy preocupada me preguntó si la había leído. Parecía avergonzada, así que le dije que no.
Un mechón de su cabello se posó sobre su pálido rostro y sentí deseos de quitarlo, pero no lo hice. Me preguntó por Benja, cosa que me sorprendió porque él también la había mencionado un par de veces en casa. Mayor sorpresa me llevó al saber que se había puesto a investigar en internet que era lo que Benja tenía.
Esta chica era increíble, hermosa, talentosa e inteligente. No le faltaba nada, aunque su silueta apenas comenzaba a marcarse, su forma de hablar era como la de una chica mayor. Disfruté mucho del viaje, cuando bajamos del colectivo y fuimos a clase no pude dejar de pensar en ella. Me había hablado tanto de Benja que supuse que estaría enamorada de él, por lo que traté de mantenerme al margen. No podía juguetear con ella si estaba enamorada de mi hermano.
En los recreos la vi sentada sola leyendo un libro en el patio. En el último recreo me animé a acercarme y hablarle. ¿Esta chica me estaba poniendo nervioso a mí? Qué tontería, al ver que los chicos estaban todos atontados mirándola, le hice un cometario sobre su pollera. Ella se levantó del suelo y les mostró el dedo medio. Me sorprendió ya que parecía muy tierna y en realidad su apariencia estaba ocultando a una leona.
Ella me preguntó mi nombre porque no me había presentado. Pero lo hizo mencionando a Cintia, refiriéndose a ella como mi novia. Le aclaré que no era mi novia y me atreví a darle un beso en la mejilla. ¿Era posible que su cara supiera dulce? Al alejarme de la pequeña Ana, Cintia me besó y la alejé de mí, con su beso había quitado el sabor que Ana me había dejado y me molestó. Me di cuenta de que no le había dicho mi nombre y aproveché que salíamos a la misma hora para volver en el colectivo con ella. Se sorprendió al verme, ella hizo que se me acelerara la respiración, como si fuera un tonto. Luego mencionó a Benja y tuve que detenerme. ¿Qué estaba haciendo? Si a esta chica le gustaba mi hermano no podía engancharme con ella. Qué locura… ¿Yo engancharme?
Al final le pedí su número de teléfono, pero me dijo que no tenía celular. No sé si en verdad no tenía o si estaba tratando de evitarme. La mayoría de las chicas me hubieran pedido mi número la primera vez. Pero esta chica era distinta, era como si yo no le interesara ni le causara nada. ¿Estaría verdaderamente enamorada de Benja? Me alegraba por mi hermano, pero por momentos me daba un poco de envidia. La volví a besar en la mejilla y esta vez conservé su sabor en mis labios.
Autora: Osaku
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Updated 269 Episodes
Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
upsi amor amor
2024-09-10
1
Linilda Tibisay Aguilera Romero
hay me encanta Maximo
2023-11-15
4
Anonymous
A por Dios está totalmente enamorado de Ana y Ana de él sin saberlo ninguno de los dos
2023-10-09
1