La fiesta parte II
—¿Y Lau? —preguntó Juan mientras que los otros dos seguían mirando en mi dirección como si se les hubiera perdido algo.
Le dije a Juan que se estaba cambiando. Él me pidió que subiera y le preguntara a Laura donde quería que el DJ armara su equipo. De repente la casa de Laura estaba llena de cosas para la fiesta. Juan tomó su celular y empezó a darle órdenes a las personas que traían las bebidas y la comida. Yo subí por las escaleras hasta el dormitorio de Laura y golpeé la puerta, pero esta se abrió sola. Supuse que estaba bien que entrara. Pero de repente escuché que alguien vomitaba en el baño.
—Lau. ¿Te sentís bien? —pregunté preocupada—. ¿Quieres que llame a un médico? —pregunté sin entrar al baño.
—Estoy bien. Ahora salgo —dijo y al verla al salir se veía bien. Ya tenía el traje puesto, se veía muy sensual. Era muy delgada y lo que se había puesto le resaltaba bastante el cuerpo.
—¿Segura? —le pregunté aún preocupada.
—Sí. Se ve que comí algo que me cayó mal. Pero ahora me siento mejor —dijo y salimos de su cuarto.
En una hora el lugar estaba listo. Y las personas empezaron a venir. Todos tenían excelentes disfraces, no obstante los nuestros eran más elaborados. Yo estaba cerca de Jeremías y Cristóbal mientras Laura y Juan se encargaban de terminar de preparar todo.
Jeremías me preguntó si me gustaba la fiesta. ¿Cómo no iba a gustarme? Era increíble como lucia todo, las luces, la decoración e incluso la comida. A Laura no se le había escapado ningún detalle. Él me contó que ella siempre era así cuando hacia una fiesta. Y que ayer había empezado a preparar todo después de discutir con Cintia. Me quedé sorprendida. En ese momento Cristóbal se acercó, nos interrumpió y me preguntó si podía bailar con él, acepté para no ser descortés.
Mientras nos acercamos a la pista vimos a otras personas que se sumaban para bailar. Las chicas miraban muchísimo a Cristóbal, pero a él no parecía importarle. Al parecer estaba acostumbrado a que lo asecharan, ya que era extremadamente atractivo.
—¿Es verdad que Lau hizo esto en tan poco tiempo? —pregunté incrédula.
—Sí. Lau es muy buena organizadora —dijo él mientras bailábamos. Yo sonreí y él me quedó mirando—. No sonrías así porque voy a querer morir —dijo Cristóbal exaltado.
—¿Por qué? —pregunté preocupada por como lucia su rostro.
—Porque voy a querer morir para ir al cielo contigo —dijo y se acercó más a mí.
—Eres un piropeador, no sabía —dije y reí al entender lo que trataba de hacer.
—Hoy seré lo que tú quieras que sea —dijo y me sonrió, yo me reí—. Por lo menos te hago reír. Eso por ahora me basta. ¿Quieres tomar algo? —me preguntó cuando terminó la canción.
Le pedí un jugo. Era raro que alguien me dijera cosas así. Me hacía sentir atractiva.
Me senté al lado de Jeremías. Y él riendo me preguntó si su hermano se estaba portando bien. Le dije que sí y también reí.
—Parece que le gusta entrar en personaje —dije sonriendo.
—Él es un personaje —dijo Jeremías en un tono acusador.
Me parecía que su disfraz era genial, y se lo hice saber. Toqué su espada y era pesada como si fuera real. Estaba llena de hermosos detalles.
—Gracias. Lau lo eligió por mí —dijo él mostrándome el escudo.
—A mí también —dije sorprendida.
—A ella le gusta que sus amigos den que hablar. Eres un ángel que resalta sin duda —dijo y miró mis pechos.
Era la primera vez que alguien miraba así mi escote. Laura sabía cómo hacer que las cosas se luzcan. Lo que me pareció raro fue que me incluyera en el comentario, como si Laura me considerara su amiga.
—Perdón —dijo él al darse cuenta de que lo vi mirándome.
—No pasa nada —dije y sonreí
Él se relajó y también rio, aunque sus mejillas se habían enrojecido. En ese momento llegó Cristóbal con mi jugo y dos latas de cerveza.
—Hermanito —dijo y le pasó una lata a Jeremías. Yo lo miré en tono acusador.
—¿Qué edad tienen ustedes? —pregunté señalando las cervezas.
—Jeremías es el más viejo. Por unos minutos. Tenemos diecisiete —dijo Cristóbal después de dar un sorbo a su lata.
—¿Y ya toman alcohol? —pregunté reprochado como si fuera su abuelita.
—Solamente un poco —dijo Jeremías con algo de culpa y les pregunté a qué edad habían comenzado a beber alcohol
—Yo el año pasado, pero Cris…–dijo Jeremías y se detuvo.
—A mí me gusta probar cosas. Empecé a los 14 creo —dijo Cristóbal y se sentó a mi lado.
—Guau, ¿únicamente cerveza? —mi pregunta hizo que los dos rieran.
—Ojalá —dijo Jeremías.
—¿Entonces son mellizos? —pregunté dándome cuenta de la edad que me dijeron que tenían y el parecido.
—No. Somos gemelos —dijeron los dos al unísono.
Los miré mientras bebían las cervezas. No podía haber sido tan tonta al no haberme dado cuenta antes, eran iguales. Solo que se vestían y peinaban muy distintos.
En ese momento vino Laura a preguntar si todo estaba bien. Y los tres asentimos, ella le dijo a Cristóbal que se cuidara con la ingesta de alcohol. Y cuando me iba a decir algo su rostro se contrajo.
—¿Qué carajos hace esa en mi casa? —preguntó furiosa.
Me di vuelta y curioseé a ver dónde Laura miraba. Entonces, como salida de un cuento, vi a Cintia, la novia de Máximo disfrazada de secretaria con poca ropa.
—¿La invitaste? —pregunté sorprendida.
—Esa se invita sola. Es cualquier cosa —dijo Cristóbal
—Usa a Maxí —dijo Jeremías como si estuviera molesto también.
—El tonto es él —dijo Laura
—¿Qué vas a hacer? —pregunté tocándole el hombro para qué intentará pensar antes de actuar.
—Voy a decirle al de seguridad que la saque —dijo y de repente Máximo apareció al lado de ella.
—Mierda. Él la trajo amiga —dijo Cristóbal molesto.
—Vamos para otro lado y no le prestemos atención —recomendó Jeremías.
—Me parece buena idea —dije y tomé la mano de Laura.
Ella me sonrió y salimos al patio, el clima entre nosotros mejoró. Ella le pidió al DJ que subiera la música y los cuatro nos pusimos a bailar. Yo trataba de no tener a Máximo en mi cabeza, sobre todo porque estaba con su novia, aunque se me retorcía el estómago. Por suerte Jeremías y Cristóbal eran muy divertidos y me hacían reír.
Juan nos encontró y se puso a bailar con Laura, por lo que yo tuve que bailar con los payasos de Jeremías y Cristóbal. Era muy gracioso porque jugaban a que se peleaban por bailar conmigo. La estábamos pasando muy bien hasta que Cintia nos encontró.
Autora: Osaku
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Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
primera creo que Laura es anoréxica o algo así segunda hassssh esa Cinthia es como las chinches pedorras
2024-09-10
1
Anonymous
Ay esa pareja hecha dolé a perder un a fiesta tan duvertida
2023-10-10
2
Dayana Fuchs
Será que Laura es anoréxica?????
O estaba embarazada??????
2022-09-22
3