Mi primer beso
—Yo quiero… Yo te quiero —dije y me puse colorada. Me tapé la cara con las manos. Él se quedó callado por un buen rato. Parecía sorprendido.
—No entiendo nada. ¿Te gusto? —me preguntó y con su mano en mi mentón levantó mi cara para que lo mirara a los ojos.
—Sí. Mucho —dije sin querer mirarlo.
Él tomó mi cara entre sus manos como protegiendo una flor y sin previo aviso me besó. Sentir el calor de sus labios sobre los míos, la suavidad de su piel. Lo delicado de sus besos me hacían muy feliz, era como si todo se borrara y solo deseara que esto nunca acabara.
No sé cuánto estuvimos besándonos, mis brazos estaban apoyados en la cama y sus manos seguían en mi rostro. Parecía tener miedo de soltarme. No podía pensar ni hacer nada más que dejarme llevar por él, como si hubiera perdido la voluntad de pensar por mí misma. El nudo en mi estómago desapareció y una sensación nueva se apoderó de todo mi ser. Una que hasta ahora jamás había sentido.
—Eres increíble. No puedo creer que por fin te haya podido besar —dijo él sonriendo.
—Maxí…–dije preocupada, pero él rozó mis labios con su dedo impidiéndome hablar.
—Déjame besarte una vez más antes de seguir hablando —dijo y sin esperarme volvió a besarme. Esta vez intentó introducir su lengua en mi boca, pero no lo dejé, por lo que se conformó con mis labios. Sabía que, aunque me gustara demasiado, lo que hacíamos estaba mal, así que con la poca fuerza que quedaba en mi interior lo alejé de mí.
—Maxí. Tu novia está en la fiesta —dije, poniéndome de pie y dándole la espalda. Me costaba cada vez más conservar la distancia después de haberlo besado.
—Ella no es nada para mí. Sé que estuvo mal aceptar salir con ella de nuevo, pero estaba mal pensando que me habías rechazado. Solo deseaba que volvieras a hablarme.
—Nunca te dije que no —dije defendiéndome ante lo que sentía era una acusación de su parte.
—Aun así, me evitabas todo el tiempo. ¿Qué querías qué supondría? —me preguntó casi como reprochándome.
—Es que me paralizaba la vergüenza y el miedo —dije mirándolo y sintiéndome una tonta. El calor de mis mejillas empezaba a quemarme.
—Eres tan hermosa y tierna —dijo y sonrió, luego se acercó para tratar de volver a besarme.
—No, esto no está bien. No quiero que todos me traten como a Cintia —dije alejándome de él
—¿Por qué decís eso? —preguntó sorprendido.
—Cristóbal me contó las cosas que hizo Cintia y porque todos la odian y no quiero que me odien. Me gustaría ser su amiga, me agradan —dije preocupada porque Cris pudiera enojarse conmigo.
No sabía si podía decirle a Máximo que él me había contado lo que había ocurrido en el pasado.
—Un beso no se compara con las cosas que Cintia me hizo a mí y a Juan. Ella ahora cambió y sé que tienes razón, no se merece que la engañe. Por lo que ahora mismo le voy a decir que fue un error volver. Así nosotros por fin podremos estar juntos —me dijo tratando de tranquilizarme.
¿Lo que ella les había hecho? ¿Acaso también le había hecho algo a él?
—No. Por favor. Soy una mala persona —dije y me tapé la cara, tenía ganas de volver a llorar—. Van a decir que la dejaste por mí. No quiero romper una relación. Esto está mal —le dije y salí corriendo. No podía quedarme sino que iba a terminar besándolo nuevamente.
Al volver a la fiesta me encontré con Cristóbal, vio que yo estaba llorando y me detuvo.
—¿Qué pasó, estás bien? —preguntó preocupado.
Miré a nuestro alrededor, nadie nos veía por lo que me sequé las lágrimas y aproveché para contarle que Laura estaba descompuesta.
—¿Pero tú estás bien? —me volvió a preguntar de manera insistente.
Yo asentí con la cabeza, por lo que él se fue a buscar a Juan. Me quedé en la cocina, quería estar lejos de todos, pero Máximo me encontró.
—¿Por qué te fuiste? No me hagas esto —dijo y volvió a besarme
No pude resistirme a él y también lo besé. La sensación que besarlo me causaba era increíble. Todo mi cuerpo temblaba como si tuviera frío, pero a la vez sentía un nudo en el estómago, solo que esta vez era muy placentero. No quería que se apartara de mí. Me sentía muy feliz al estar a su lado, no obstante él se separó de mis labios y volví a la realidad.
Me aseguró que iba a solucionar todo; sin embargo, que necesitaba que yo lo esperara. Iba a llevar a Cintia a su casa y después iba a volver para que termináremos de hablar.
Volví a la fiesta a buscar a Cristóbal para saber de Laura, ya que no la veía por ningún lado. Lo encontré sentado en el living
—¿Cómo está Laura? —le pregunté a Cristóbal.
—Bien —dijo Cristóbal, aunque se notaba que algo le molestaba.
—¿Pasa algo malo? —pregunté, él dijo que no y se levantó.
Recién eran las ocho de la noche, pero las personas empezaron a irse. Vi adentro a Juan y a Laura discutiendo. Luego escuché decir a alguien que los vecinos habían arruinado la fiesta y que la música no estaba tan fuerte. Tenían razón ya que las casas vecinas estaban bastante lejos.
Al entrar a la sala solamente quedaban Laura, Juan, Jeremías y Cristóbal. Laura me miró enojada y subió las escaleras.
—¿Alguien me puede explicar qué pasa? —pregunté confundida.
—Es mejor que te lleve a tu casa —dijo Jeremías y trató de tomarme de la mano, pero Cristóbal no lo dejó.
—No. Si ella va a ser parte de nuestro grupo tiene que saberlo —le dijo Cristóbal a Jeremías.
Yo no sabía si sentirme alagada o preocupada. Estaban actuando de una manera extraña. Juan salió detrás de Laura y ellos me pidieron que me siente en el living. Después de un rato Laura volvió con Juan, sus ojos estaban rojos. Ella se sentó y me pidió disculpas.
—Perdón por comportarme mal. Tengo un problema y no es tu culpa —dijo tratando de sonreír.
—Por favor necesito saber qué pasa, no entiendo —dije y Laura se puso a llorar. Parecía avergonzada.
—Laura sufre de anorexia nerviosa —dijo Juan.
Autora: Osaku
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Updated 269 Episodes
Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
si lo sabía
2024-09-10
1
Linilda Tibisay Aguilera Romero
yo me imaginé que era anorexia
2023-11-15
3
Ala Mendoza 🖤
Eso es horrible, porque dadie que no sufra la misma condición no tiene la capacidad de comprender, el cuerpo y la mente necesitan que vomites y se llega un momento en el que te domina por completo y cuando las personas que te rodean tratan de ser empaticos contigo es peor por que se siente más presión. No existe ayuda profesional lo suficientemente fuerte para convencer a tu mente de lo que miran tus ojos cuando te miras en fotografías o en el espejo y te consentras en encontrar solo defectos y para nada te miras como los demás lo hacen. La mejor forma de salir de ahí es comprender que la perfección no existe y las personas que te rodean están tan llenas de defectos como tu y eso es bueno incluso divertido porque eso nos hace diferentes y únicos y siempre nos encontraremos con personas a las que les gutaremos y a las que no, pero lo importante es lo que nosotros mismos pesemos de nosotros, es ahí cuando empieza la verdadera lucha contra dicha "condición" y pude ser más difícil incluso que la misma enfermedad😔
2023-04-16
3