¿Le gusto?
—¿Así que no te gustan? —pregunté riendo, él odiaba que lo tocarán, pero tenía que hacerlo pagar por decirme eso. Él intentó sacarme de encima y sin querer tocó uno de mis pechos. En ese momento la puerta de la habitación se abrió y Máximo que estaba ahí parado con tres jugos nos vio. La escena parecía sospechosamente algo que no era, ya que nosotros no estábamos haciendo nada. Máximo salió sin decir nada y yo me levanté.
—¿Te vas a dar vuelta la remera o no? Es más molesto ahora que no tienes la camisa.
Yo asentí con la cabeza y salí de la habitación. Fui al baño y la di vuelta. No sé por qué, pero no me molestó tanto que Benja me tocará como que su hermano lo viera. Yo esperaba que no se llevara una mala impresión mía. Al volver al dormitorio de Benja, en la puerta me encontré con Máximo, que ahora solamente llevaba dos jugos.
—¿Y el otro jugo? —le pregunté tratando de no darle demasiada atención a lo que había pasado antes.
—Pensé que todavía estaba la otra chica. A mi hermano le molesta que lleve la cantidad incorrecta de aperitivos, por eso volví a la cocina y quite uno. ¿Todo bien con Benja? —me preguntó y me liquidó.
¿Qué tenía que decir? ¿No pasa nada entre tu hermano y yo? No sabía si su pregunta se refería a lo que había visto, así que me hice la distraída.
—Viste cómo es tu hermano. Dice que el logo de mi remera está mal, así que tuve que darle la vuelta para que se pueda concentrar —dije y en ese momento sonó una bocina y Benja salió de su dormitorio.
—Me tengo que ir —dijo y se puso una campera.
Yo le reclamé y le pregunté que iba a pasar con el trabajo. Él me dijo que casi estaba terminado. Únicamente tenía que hacer el afiche. Así que cerró la puerta y se fue.
—Me dejan sola —dije para mí, pero en voz alta.
Al darme vuelta me di cuenta de que Máximo seguía parado con los dos jugos. Me puse nerviosa al saber que él me había escuchado.
—¿Quieres que te ayude? —me preguntó dándome el jugo.
Agarré el vaso y bebí, era de naranja, pero tenía sabor a zanahoria también. Le agradecí y entramos al dormitorio de Benja. Me senté en el suelo y comencé a marcar el afiche, él buscó los colores y lo hicimos juntos.
—Si sabía que la profesora Bonomo iba a pedir lo mismo todos los años, guardaba lo que hicimos cuando estuve en segundo año —dijo él mientras pintaba el afiche.
—¿Cómo no vas a pensar en eso? Ahora tengo que estar de rodillas haciendo esto —dije con ironía para molestarlo.
Él me miró y rio. Después se acercó a mí y me puse nerviosa al no saber qué quería hacer. Con su mano acomodó un mechón de mi cabello y lo puso detrás de mi oreja. Me di cuenta de que me estaba poniendo colorada. Así que me volví a agachar para terminar el afiche.
—¿Le pusiste algo al jugo? —pregunté para hablar de algo.
Él me comentó que a Benja le gustaba así. Y me pidió disculpas por no avisarme que tenía zanahoria. Me señaló que parecía que me llevaba bien con su hermano.
—No lo sé. Supongo que hay química. Él me vuelve loca a mí y yo a él —dije intentando parecer graciosa, pero sin éxito.
—¿Te gusta mi hermano? —me preguntó sin previo aviso. Me sorprendió tanto que perdí
el equilibrio por lo que me caí.
—Guau…–dije, me puse a pensar mientras me incorporaba —. Benja es muy lindo y tiene mal carácter, aunque no me importa porque nos hemos acostumbrado a nuestras personalidades. Pero para serte sincera nunca me había puesto a reflexionar sobre eso —dije nerviosa, sin darme cuenta de que se lo estaba diciendo a él.
—No respondiste a mi pregunta —dijo él acercándose más a mí.
—Es que no sé, con Benja puedo ser yo y eso me gusta, al igual que cuento siempre con su opinión
sincera. Es solo que no me causa esa sensación que tengo cuando…–me interrumpí. Estuve a punto de decirle… cuando te veo. Me puse colorada y no pude evitar suponer en que se había dado cuanta.
—¿Cuándo qué? —me preguntó atrayendo mi cara hacia él. Pero yo traté de esquivarlo porque me ponía muy nerviosa y mi corazón empezaba a latir cada vez con más fuerza.
—¿Por qué la pregunta? ¿Piensas que le gusto? —pregunté como una tonta sabiendo que Benja me hubiera dicho
si yo le gustaba. Solo quería salir de esa situación tan incómoda. Él cambió su comportamiento y se alejó un poco de mí.
—Es mi hermano, pero no me cuenta todo. Únicamente no quiero que sufra —dijo y recogió todas las cosas, ya que habíamos terminado.
Terminé el jugo y empecé a guardar mis cosas. Me paré al lado de la puerta y cuando él iba a abrirla le pregunté —¿Cómo me doy cuenta si a alguien le gusto?
Yo no había querido cortar el momento que tuvimos con lo que dije de Benja, pero Máximo siempre hacía que no pudiera controlar mis emociones. Así que intentaba que volviera el buen clima. Él me miró fijamente un instante, sentí que algo de lo que le dije lo había dejado pensando. ¿Era posible que yo le gustará?
Supuse que las chicas se daban cuenta más rápido de eso —dijo y sonrió —. Le pregunto a una amiga y después te digo —me dijo tranquilamente.
Qué tonta fui, él salía con la pechugona. Nunca se va a fijar en alguien como yo, petisa y con 15 años. Él seguramente me veía cómo una nena.
Empecé a creer que nadie se podría fijar en mí. Me miré en el espejo del baño de casa. Pelo de alambre color zanahoria, cara llena de pecas como si estuviera sucia, corpiño deportivo. Tranquilamente, podría pasar por un chico si me vistiera diferente y me cortara el cabello. Por momentos desearía tener una mamá para que me ayude con esto.
Autora: Osaku
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Updated 269 Episodes
Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
mmmm yo creo que si le gustas a Max pero por su hermano no se atreve a más
2024-09-10
1
Mari Delgado Flores
Linda Ana, es pequeña todavía
2024-01-06
3
Anonymous
Que linda e inocente es Ana pero así caer diferente y el no saber si un chico le gusta podrá conqustarle
2023-10-09
1