CAPÍTULO 20.
—¿Qué haces? —preguntó Bradley acercándose.
—Planear nuestros próximos movimientos. —dijo Michael. —¿Acabaron de limpiar?
—Sí, de hecho los demás están viendo las noticias. —Exclamó. —Al parecer la noticia de la desaparición de Sarah salió más rápido de lo que creíamos.
—¿En serio? —preguntó Mike.
—Sí. —Exclamó. —Ahora encabezamos la lista de los criminales más buscados. Después de Liam Savrinn, por supuesto. —dijo Brad, relajado, con las manos en sus bolsillos.
—Maldición. —Exclamó Michael.
Bradley sonrió.
—Estaré en mi habitación. —dijo Brad. —Mañana será un nuevo comienzo.
Michael asintió, aunque siguió trabajando en su plan. Después de un rato fue a su habitación, se quitó las zapatillas y la camisa. Comenzó a caminar de un lado a otro. A pesar de que la casa estaba ambientada para que las luces sean similares a las del sol, la casa, por ser subterránea no tenía ventanas. De vez en cuando, Mike pensaba que necesitaba respirar aire puro. Había pasado demasiado tiempo dentro de ese lugar.
Michael buscaba respuestas. Necesitaba algo más. Su padre le había dejado una memoria; sin embargo, esa memoria no entraba en una computadora o un teléfono. Él sabía que debía de haber algo más. La Organización, para el país, era un mito. Siempre se habló de su existencia, pero nunca se demostró. Tanto la Organización como su famosa lista negra, eran un secreto. Guiándose por el mito, Michael sabia que la empresa contenía una especie de memoria en la cual tenían datos específicos sobre crímenes, terrorismo y otros atentados de nivel nacional. Contiene información de planes pasados, presentes y futuros. Todo estaba allí. Pero aún faltaba algo.
—¿Estás bien? —preguntó Sarah a sus espaldas. Michael giró la cabeza mirándola de reojo.
—Solo estaba pensando. —Respondió.
—Bueno. —Exclamó ella. —Yo… Me acostaré.
—Claro. —Dijo él. —Le diré a Nick que consiga algo de ropa para ti. Mañana.
—Gracias. —Dijo ella.
Michael solo asintió. Se pasó las manos por la cabeza, frustrado y finalmente se acostó boca abajo en la cama auxiliar, dejó que Sarah ocupará la suya. Era un acto de caballerosidad.
—Tu abuela solía decir que un día lograrías grandes cosas. —Exclamó Sarah. —“Mi nieto será un gran ingeniero”. Lo dijo hasta el día en que murió. —Dijo ella.
—Y lo soy. —Exclamó Michael. —No sé si lograré grandes cosas, pero soy ingeniero. —Dijo él.
—Me alegra saberlo. —Dijo ella.
—Estuve en su funeral. —Dijo él. —Me despedí de ella cuando estuvimos a solas.
—Te busqué ese día. —Exclamó ella. —Creí que por fin regresarías y dirías que simplemente te fuiste para aclarar la mente después de lo de tu padre.
—No podía hacerlo. —Dijo él. —También estuve cuando murió tu padre. Era un gran hombre, de verdad lo siento mucho.
—El deportivo negro. —Exclamó ella.
Michael río.
—Así es, el deportivo negro.
—Por años no encontré nada que me diga qué pasó con Michael Morrison. —Dijo ella. —Debí asistir a un psicólogo.
—Pague por todo aquello. —Dijo él. —Deseaba decirte la verdad, pero no podía. Si ellos te vinculaban conmigo podrían hacerte daño y no quería. Me sentí culpable por todo lo que debiste pasar, así que decidí cubrir los gastos.
—No sé de qué hablas. —Dijo ella. —Tengo seguro médico.
—Pero tu seguro no cubría las consultas. —Exclamó Mike. —Me encargué de todo, pero pedí que nadie lo sepa. Tenía que pasar desapercibido.
—¿Se supone que debo agradecerte?— preguntó ella.
—No, claro que no. —Dijo.
Minutos después Michael se quedó dormido. Sarah se quedó un tiempo observándolo, hasta que después de un rato, logró conciliar el sueño.
**********
Harry decidió dormir en la sala aquella noche, mientras que en el cuarto que compartían Bradley y Nick, todo era diferente. Nick estaba recostado en la cama usando solo unos pantalones deportivos mientras que Brad entró repentinamente vestido con unos shorts. Había salido de la ducha hace unos minutos y venía secando su revoltoso cabello. Nick lo observaba fijamente.
—¿Ocurre algo? —preguntó Brad, con una media sonrisa.
—Tú… tatuaje. —dijo Nick.
Bradley bajó la mirada hacia su pecho, donde tenía tatuado un león. Bradley tenía un cuerpo bien trabajado, pectorales definidos, abdominales bien marcados e incluso en su pelvis se delineaban las líneas de su cadera.
—¿Qué hay con él? —pregunto.
—Michael tiene uno parecido en el mismo lugar. —Exclamó Nick, carraspeando.
—Bueno… Mi hermano es un hombre de muchos tatuajes.
—Sí. —Dijo este, riendo.
—¿Y tú? ¿Tienes alguno?
Nick se puso de pie y se giró para que viera su espalda la cual, al igual que el resto de su cuerpo, estaba bien trabajada. En su omóplato izquierdo tenía tatuada a la diosa de la justicia, la típica imagen de la espada, la balanza y los ojos vendados.
—Es un gran trabajo. —dijo Bradley contorneando el tatuaje.
—Soy abogado. —Sonrió. —Lo hice cuando ingresé a la facultad de derecho.
Bradley sonrió. Nick se giró quedando frente al hombre y al igual que él hizo con su tatuaje, él lo hizo con el suyo, de manera delicada, provocando que la piel de Bradley se erizara por el tacto. Nick lo observó con una media sonrisa. Siguió pasando sus dedos por la piel del hombre hasta llegar hasta la pretina de su jogger. Puso su vista en él, como esperando que le dé una señal para continuar o detenerse. Bradley no respondió. Pero su respiración era agitada. De un movimiento brusco, acortó la distancia que lo separaba de Nicolás, lo besó con pasión y desespero. Cuando sentía que el aire se le estaba terminando, se separó unos centímetros para verlo a los ojos y saber si debía detenerse. Sin embargo, Nick metió su mano en su pantalón y comenzó a acariciar su miembro por encima del bóxer. Bradley imitó la acción. El deseo estaba latente en ambos. Continuaron el beso y finalmente llegaron a la cama. Allí continuaron aquella maratón de besos y caricias supercalientes las cuales llegaron cada vez más lejos, sus cuerpos desnudos hicieron que aquella noche fría se convierta en una cálida, fogosa y excitante noche.
No sabían que pasaría al día siguiente, pero esa noche, se entregaron a lo que sentían. La sesión duró casi toda la noche, lograron conciliar el sueño cerca de las cinco de la mañana.
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Comments
Emilia Romanof
Desperdicio de papuchis🤭🤭🤭🤭🤭
2024-10-09
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Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Mira Nick era del mismo bando
2024-10-04
0
Carmen Moreno
Hum !!! una noche de pasión descontrolada 🥰😍😈
2024-09-02
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