CAPÍTULO 16.
Sarah llegó a la oficina con cara de no haber dormido durante días. La cabeza se le partía a la mitad y la situación no le ayudaba para nada. Apenas apoyó sus pertenencias en su escritorio, Jake Kline apareció en su puerta.
—Buenos días, Agente Burrows. —Exclamó el hombre.
—Hola Jake. —Exclamó ella.
—¿Mal dormida? —pregunto.
—Tuve una mala noche, eso es todo. —Dijo ella. —¿Se te ofrece algo?
—Desde ayer he intentado comunicarme con tu compañero, el agente Saguer y no ha devuelto mis llamadas. —Exclamó Kline. —Esta mañana tampoco llegó a la oficina. ¿Tú sabes algo?
—No he sabido de Bradley desde ayer. —Exclamó Sarah. —Pero… Suele incomunicarse a veces.
—Lo buscaremos en su departamento. —Dijo él. —¿Estás segura de que no sabes nada?
—No se nada. —Exclamó ella. —Pero puedo llamarlo. Bradley no rechazaría mis llamadas. —Dijo ella, fingiendo no saber nada.
—Muy bien, hazlo. —Exclamó, desafiante.
Sarah marcó el número de teléfono, sabiendo que Bradley no lo contestaría porque ella se aseguró de que lo deje en su apartamento antes de huir. El teléfono sonaba y nadie respondía. Por lo que, Sarah, finge preocupación.
—No responde. —Dijo ella. —Bradley jamás ha ignorado mis llamadas.
—Bueno… Tendremos que ir a buscarlo. —Dijo él. —Tú irás conmigo.
—Está bien. —Dijo ella. Se sentía algo nerviosa. Temía que Jake sospeche algo. Ella tomó sus cosas y siguió a Jake, quien con toda su elegancia, portando un hermoso traje a medida de una prestigiosa marca de ropa, iba delante de ella. Sarah pensó en las palabras de Michael y pensó que quizá tenía razón. Ningún agente de la ley puede pagar un traje de semejante etiqueta con su sueldo. Aún le costaba pensar en Michael. Él estuvo lejos por tanto tiempo y ahora resulta que se oculta bajo el alias del criminal más buscado por el FBI. Aún estaba perdida, ni siquiera se daba el tiempo de analizar la situación, se pasó la noche bebiendo. Pero debía admitir que verlo llorar y el hecho de volver a verlo, le conmovió el corazón.
—Debes indicarme el camino. —Interrumpió Jake. —De la casa de Saguer.
—Claro. —Dijo ella. —Sigue por aquí. —Empezó a indicar. —Dobla allí…
Minutos después, llegaron a la casa de Bradley.
—Bien, aquí está. —Dijo ella, bajando del coche.
—Con que esta es la casa de Saguer. —Dijo Jake. —Creí que viviría en una especie de propiedad precaria.
—Bradley ha trabajado duro. —Exclamó Sarah.
Jake se acercó y golpeó la puerta, pero como era de esperar, nadie respondió.
—Saguer, abre la puerta. —Exclamó él.
—Brad, soy yo. —Exclamó Sarah. —¿Estás ahí?
Pero obviamente, nadie respondió.
—Hay que entrar. —dijo Jake.
—Lo siento. —dijo Sarah. —No tengo llave.
—Debe de haber alguna ventana. —Dijo Jake mientras comenzó a rondar la casa, hasta que se topó con la ventana por la que solía entrar Michael para no ser visto. —Eureka. —Exclamó.
Jake abrió la ventana, la cual estaba destrabada, y le hizo una seña a Sarah para que lo siga. Detrás de ella, Jake cerró la ventana sin que Sarah lo note. La casa estaba en completa oscuridad.
Ella observó el lugar detenidamente. Estaba nerviosa, estaba segura de que su mejor amigo estaba muy lejos de aquí, pero temía que haya algún indicio por el cual sea atrapado. Sarah observó la mesa de la sala, donde recordaba haber dejado el celular de su amigo la noche anterior.
—Su celular está aquí. —Dijo ella, disimulando sorpresa. —Brad no va a ningún lado sin él.
—No hay señales de violencia, ni forcejeos… No creo que Saguer haya sido secuestrado. —Exclamó Jake observando la casa detenidamente. —¿Sabes la clave de su teléfono?
—No. —exclamó ella. —Se desbloquea con su huella.
—Qué oportuno. —Exclamó Jake.
Sarah siguió vagando por la casa, disimulando que buscaba algo.
—¿Sabes, Sarah? —preguntó Jake. —No te veo para nada preocupada. Quiero decir, si mi mejor amigo estuviera perdido, yo estaría como loco buscándolo. Pero, en cambio, tú… Estás demasiado tranquila.
—No sabemos si Brad está perdido. —Dijo ella. —Tal vez solo… Trasnocho.
—Tengo una idea. —Dijo Jake, acercándose lentamente a Sarah. —¿Qué tal si nos quedamos aquí a esperar a Brad?
—Claro. —Dijo ella. —Lo esperaremos hasta que regrese.
Jake sonrió de lado.
—No estás entendiendo. —Exclamó. Este se acercó rápidamente a ella y antes de que Sarah pueda reaccionar, la jalo con fuerza hacia una silla y la esposo a ella.
—¿Qué haces? ¿Acaso te volviste loco? —preguntó ella nerviosa.
—Claro que no. —Dijo Jake. —Estoy seguro de que si Brad sabe dónde está su preciosa amiga querrá venir a rescatarla. —Exclamó, acariciando su rostro con la punta de su arma.
—No sé de qué mierda hablas. —dijo Sarah.
—Te diré qué harás. —Exclamó Jake. —Llamarás a Brad y le dirás que traiga su trasero aquí. Haremos una negociación.
—¿Negociación? —Dijo ella. —Estás loco. Bradley no tiene nada que negociar contigo.
—Oh, sí… —Dijo Jake, mientras caminaba alrededor de la silla. —Estoy seguro de que no dudará dos veces en elegir entre tu vida y la de Liam Savrinn.
—Bradley no tiene nada que ver con Savrinn. —Exclamó Sarah. —Él está tan interesado en cazar a ese criminal tanto como nosotros.
—No soy estúpido, Sarah. —Exclamó él. —Llama a Bradley ahora mismo o juro que te mataré.
—No puedo. —Dijo ella. —No tengo forma de comunicarme con él. Tú mismo viste que dejó su celular aquí.
—Bueno… Entonces llama a alguien que se lo comunique. —exclamó Jake.
—No lo entiendes. —Dijo ella. —Bradley y yo no tenemos a nadie. Solo somos nosotros.
Jake le golpeó con furia. Primero le dio dos cachetadas y luego le golpeó en la cabeza con la culata del arma. Ese golpe dejó a Sarah algo mareada, mientras que sentía como la sangre caía de su cabeza. Oportunamente, en ese momento, el timbre de la casa de Bradley comenzó a sonar.
—¿Alguien más sabia que vendríamos? —pregunto.
Sarah negó con la cabeza.
—Cállate. —Dijo él. —Veré quien es.
Jake se acercó a la puerta con su arma en la mano, lista para disparar de ser necesario. Miro por la mirilla de la puerta y vio a un hombre corpulento vestido con un traje y gafas de sol. Su postura era derecha, se notaba que se trataba de una persona muy segura de sí misma y sobre todo, profesional.
—¿Quién es? —pregunto.
—¿Bradley? —preguntó el hombre al otro lado. —Soy Nick. Quedamos en reunirnos hoy, ¿recuerdas?
—Bradley no está en casa. —Dijo Jake.
—¿Podría abrirme? —pregunto Nick. —Me urge entregarle algo.
Jake dudó por un momento y luego abrió la puerta lentamente. Sarah, al ver a Nick ahí, suspiró aliviada. Sabía que la ayuda no tardaría en llegar. Nick logró verla esposada a la silla en el instante en que Jake abría la puerta y se paraba frente a él para taparle la visión. Fue un microsegundo. Pero eso le bastó a Nicolás para darse cuenta de que Sarah necesitaba ayuda. En realidad, Nick había regresado al departamento de Bradley para buscar algunas pertenencias de este y asegurarse de que no quedaba ninguna evidencia de que Michael había estado allí. Pero cuando se acercó a la puerta trasera, para entrar sin ser visto, escuchó algunos ruidos y supo enseguida que algo andaba mal. Ya que la casa estaba herméticamente cerrada y no podía ver hacia adentro, decidió ir por el frente y tocar el timbre disimulando que estaba buscando a Bradley.
—El Señor Saguer no se encuentra. —Dijo Jake.
—¿Sabe si tardara? —Pregunto. —De verdad me urge entregarle algo.
—No lo sé. —Dijo Jake. Nervioso. Quería deshacerse del hombre cuanto antes.
—Entiendo. —Respondió Nick. —¿Puede informarle que Nick vino a verle?
—Está bien. —Dijo Jake. —Le diré en cuanto regrese.
Nick asintió y se fue rápidamente de la casa. Antes de subir a su coche, marcó un número de celular, esperando que este no demorara demasiado en responder.
—Tenemos problemas. —Dijo y luego colgó el teléfono. Él sabía que su amigo haría lo necesario por salvarla.
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Comments
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Ese Nike trabaja para la mafia igual que el padre de Serguer
2024-10-04
0
Martha Padilla
Ese Jake necesita una buena paliza 😡😡😡
2024-07-17
2
Nairobis Cardozo Portillo
Que no caigan en la trampa de Jack y salven a Sara 😞😞😞😞
2024-03-05
3