No logré asimilarlo; aunque lo esté viendo con mis propios ojos, es difícil de creer. Esto es demasiado irreal como para poder creerlo, y mis sentimientos están invertidos de tal manera que ni siquiera tengo idea de lo que realmente está pasando.
Me siento perdida.
—¿Qué está pasando? —inquirí en voz alta como si eso fuera a responder mis dudas.
Mis manos fueron hacia la cabeza y cerré los ojos con fuerza, al mismo tiempo que me aferré a mi cabello. No sabía qué hacer, no sabía qué decir, no sabía nada.
No tuve el coraje de acercarme y asegurarme de que es certero. Me mantuve inmóvil en donde ahora me encuentro, porque de alguna u otra forma, este aire medroso que ahora me cubre me hace sentir patéticamente segura. Pese a este hecho, era demasiado claro. Ese cuerpo, mi cuerpo, se podía vislumbrar con claridad a pesar de la distancia que nos separa.
Mi temor en este momento recaía en el hecho de que es muy posible que mi amiga se encuentre, o mejor dicho, el espíritu de Camila se encuentre en ese cuerpo. Mi boca se sintió amarga cuando cedí paso a mi saliva; podía sentir los latidos vertiginosos del corazón, no hubo valentía, me obligué a portarla. Di el primer paso sin estar segura de nada y sentí como si la tierra bajo mis pies temblara.
La hierba bajo mis pies crece a medida que avanzo, y eso fue como si una fuerza invisible me diera el valor de seguir hacia delante. Y así lo hice; apresuré mis pasos, y sin darme cuenta, ya estaba corriendo, y todo lo que pasó después ocurrió en cámara lenta frente a mis ojos.
Me encontraba frente a ese cuerpo, pero ahora no era mi cuerpo el que se encontraba allí, sino el cuerpo de Camila. Los papeles se han invertido...
—¡Ya basta! —grité y sin encontrar la calma, empecé a llorar con desesperación—. ¡Esto es muy cruel! ¡Basta! ¿Acaso quieren hacerme enloquecer?
Mi voz se escuchaba rota, y así es como estaba, rota. Esto es muy perverso, no puedo soportarlo. Preferiría estar muerta de verdad y no estar con este cuerpo, no estar en esta situación, no quiero esto; en verdad no quiero esto.
No importó cuánto gritara, nadie saldría a ayudarme.
Necesitaba a alguien en este momento.
—¡Ah! —retrocedí de inmediato; Camila había abierto los ojos.
Fui retrocediendo cada vez más cuando ella se fue levantando, y no quise alejarme, pero sentía que eso no era mi amiga a la cual quería; su mirada reflejaba todo tipo de sentimientos menos buenos.
—¡No te acerques! —amenacé, pero siguió acercándose, y yo me detuve, cuando me encontré con el borde y la amenaza de que caería al agua me señaló.
Su cuerpo se acercaba despacio, y yo no sabía qué hacer, me encontraba acorralada. Di la vuelta sobre mí, y el agua cristalina me dio la bienvenida junto con mi reflejo que se proyectaba en ella. Lágrimas saladas se resbalaron por mi rostro. Toqué mi cara, manos y mi pecho para confirmarlo y sí. Esta era yo.
Miré hacia atrás y grité con todas mis fuerzas, ya que esa cosa estaba detrás de mí y por el susto mis pies fallaron y caí al agua.
Cerré mis ojos en el instante en que el agua me cubrió por completo. Está helada. Mientras caía, pude ver a Camila agachada, mirando cómo me hundía de a poco y por algún motivo no pude nadar para salir a la superficie, y tampoco sentí que me estuviera ahogando; quizás es porque estoy muerta y como bien dicen, los muertos no sienten.
Estiré mi mano derecha en dirección a ella, como si así pudiera alcanzarla, pero cada vez se me asemejaba más lejos. En esta posición en la que me encuentro ahora, decidí cerrar los ojos y dejarme llevar hasta el fondo sin luchar.
Pasó un breve momento en donde todo estuvo en calma, pero esta se vio interrumpida cuando un toque me llegó. Abrí mis ojos de golpe.
Ella se encontraba frente a mí, también sumergida, y su palma estaba tocando mi palma. Y ahí sí lo sentí, sentí que me ahogaba.
¿Acaso quería matarme?
Me sacudí, tragando agua. No pude respirar. Camila hizo que juntara mi otra mano con la de ella, y nuestras palmas se unieron completamente.
Abrí mi boca y tragué agua, y así como vino todo, se esfumó, y ya no me encontraba en el agua ni ella frente a mí. Ahora quien está delante de mí era Pautry, y nuestras palmas estaban unidas como ella y yo las teníamos hace unos instantes.
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Comments
Patricia Salazar
Estoy un poco perdida 🙃 o será que sólo es un sueño 🤔
Mejor sigo leyendo a ver que pasa 🤷♀️
2024-09-28
0
Marina Cifuenes Coroba
la verdad no entiendo nada .pero seguiré leyendo aver q pasa
2023-10-07
4
Cari Raziel
😱😬es aterrador
2023-08-31
2