—No creo que esto sea necesario —digo, mientras con movimientos empañados de torpeza me desmonto del auto.
Dirijo mis pasos hacia la puerta del departamento de Camila, intento mantenerme neutra en el momento en que me encuentro frente a la puerta, sin saber qué debo hacer a continuación.
—Nos conocemos, Camila. Sé que a los dos días estarás de vuelta en el hospital por mal cuidado de ti misma y mejor nos ahorramos todo esto y aceptas de una buena vez abrir esa puerta y buscar tus cosas —Pautry demanda con voz severa, sin embargo, al final sigue teniendo ese tono blanco característico de su personalidad.
—No puedo abrir la puerta —murmuro sin titubear.
—Claro que puedes.
—No puedo —insisto.
—Sí que puedes —afirma.
—No recuerdo la contraseña para poder abrirla —expongo en una entonación baja.
Me volteo en su dirección con pena en mi expresión; él me mira por unos segundos y después su expresión se relaja completamente.
—Eso es un problema —asevera, pasando sus manos por su cara—. Pero todo estará bien. El doctor me habló sobre esto y lo olvidé por completo. Quizás desde ahora no puedas recordar muchas cosas, pero pronto lo harás. No te preocupes, abortemos la misión, buscaré luego la forma de poder abrir esa puerta.
Da unos pasos en mi dirección y cuando ya estamos uno al lado del otro, pone una de sus manos en mi espalda baja y me da un pequeño empujón para que camine rumbo al vehículo.
—¿Está bien que los dos estemos solos en tu casa? —consulto, no sintiéndome cómoda con la situación actual.
—¿Por qué estaría mal? —indaga sin mirarme; yo trago saliva con dificultad.
—Bueno... —empiezo diciendo, mientras mi vista se encuentra fija en el camino que íbamos—, tú eres un hombre y yo soy, ya sabes.
—Somos amigos, casi como hermanos —corta de raíz y yo me encogí en mi asiento, una gran sonrisa aparece en su rostro a la vez que niega con la cabeza—. A veces me pregunto si, en verdad, eres tonta. Según yo, eres la más inteligente de los tres.
Un mal sabor de boca me asalta y él, al parecer, escucha sus propias palabras, ya que su gesto de burla se va de inmediato.
—Cierto —habla con una sonrisa de boca cerrada que refleja tristeza, lo que puedo notar a pesar de que trata de disimularlo—. Ya no somos tres.
Luego de eso, nadie dice nada. Me dispongo a enfocar mi atención plenamente en el camino por el cual transitamos. Las calles que varios minutos atrás me parecieron desconocidas, de pronto se vuelven familiares. Parpadeo varias veces para tratar de asimilar lo que mis ojos ven. Conozco este lugar; estamos yendo en dirección a la casa que Pautry y yo compramos hace varios meses.
—N-no recuerdo que este sea el camino hasta tu casa —señalo con un nudo taladrando mi garganta.
Unas inmensas ganas de llorar me invaden. Nadie más que él y yo había venido; ni siquiera nuestros padres sabían de esto. Ver cómo ahora me encuentro aquí, dirigiéndome hacia allí, sin ser yo en realidad quien vaya, es un sentimiento que jamás en la vida podría explicar con palabras, al menos no con las adecuadas. Repulsión, celos enfermizos, traición.
—Me mudé hace poco —eso es lo único que dice y duele.
Duele escuchar eso de sus labios, duele no escuchar una explicación sobre nuestra casa, duele sentirse traicionada, sin verdaderamente ser el caso.
Pautry aparca el auto frente a la residencia. Una vez llegamos y con rapidez y antes de que por mí misma pueda bajarme, viene corriendo en mi ayuda.
—Gracias.
Los dos estamos parados tiempo después frente a esa pequeña pero acogedora casa.
—En realidad, esta casa la compramos Kaie y yo. Íbamos a vivir aquí después de que nos casáramos, o al menos ese era el plan —musita, y el nudo en mi garganta escuece con más fervor—. Pero no se pudo y esta es la primera vez que alguien, además de ella y yo, viene aquí. Solo pensé que ella hubiera querido esto.
El viento azota mi cara con fuerza y veo cómo la suya se enrojece por el frío de la noche, que aún no llega del todo. Me percato de cómo su boca está hecha una línea recta y sé que está conteniendo sus lágrimas; lo conozco tan bien que sé que ese es el caso.
Me siento miserable.
El dudar, el egoísmo en mis pensamientos antes de escucharlo, me hace sentir culpable. Y aún más cuando, a pesar de todo, esa sensación de desagrado por su acción de traerme aquí me carcome por dentro.
—Mejor entremos, está haciendo mucho frío —expongo, mientras sorbo mi nariz y alejo ese sentimiento ajeno a mí.
—Sí.
Los dos nos adentramos a la casa amueblada de la forma que yo había elegido. Me dispongo a mirar todo con esmero, y todo está exactamente como lo había dejado.
—Todo está muy bonito.
—Ella siempre tuvo buen gusto, eso ya lo sabes. Ponte cómoda, ya regreso —asiento. Pautry se aleja de mí para adentrarse al pasillo que da a la cocina. Sin embargo, me quedo estática en mi lugar.
No puedo avanzar ni un paso; me siento rota. Y justo ahora me pregunto por qué de esta tortura. ¿Qué pasará conmigo ahora? ¿Qué pasará con Camila? ¿Tendré que fingir que soy ella por el resto de mi vida? No puedo, no quiero que sea de esta manera. No podría tolerarlo.
—Pautry —le llamo en un hilo de voz y dejo que por fin las lágrimas salgan.
¿Cómo podría vivir a su lado, fingiendo no amarlo?, acostumbrarme nuevamente a esta voz que conozco tan bien, pero simplemente ahora como si fuera propia, usurpando y amando intensamente, pero con culpa. Un amor que era solo mío, ahora es ajeno a mí, ahora es prohibido.
—¡Pautry! —mi voz detonó desespero y es que así me encuentro, desesperada y deseosa de que alguien me creyera, que viniera a mí y me tendiera su ayuda sin dudar ni un segundo de mi palabra.
En un abrir y cerrar de ojos, él vino corriendo hacia donde me encontraba. Me miró con recelo, me escaneó de pies a cabeza para verificar que todo estuviera bien y yo, yo... no me pude aguantar más porque de lo contrario sentía que me volvería loca. Verdaderamente loca.
—Estoy aquí.
Mi respiración se hizo pesada.
—No me he ido —suspiré y tragué grueso, espantando la pesadez que yacía en mi garganta. Con la poca fuerza que poseía en este momento, declaré lo que necesitaba decir:— Soy Kaie. Tu Kaie.
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Updated 34 Episodes
Comments
Patricia Salazar
Que dirá Pautry 😱 le creerá o dirá que es a causa del accidente 🤔
2024-09-26
0
Gidri Morles
Kaie está en el cuerpo de Camila la amiga q la envenenó
2024-02-12
2