Víctor conducía su auto camino a casa cuando recibió una llamada de un número desconocido. Sin parar, atendió la llamada y se lamentó apenas contestó.
- ¿hola?
- ¿Vicky? -su ceño se frunció en el acto al escuchar aquella voz melosa.
- ¿qué?
-soy yo, tu mamá. Recuerda venir a la fiesta de la compañía el sábado. Trae a tu novio- Charlotte cortó un segundo después.
Víctor, que no recordaba para nada dicha celebración, le dedicó un vistazo a la pantalla del teléfono antes de dejarlo. De inmediato un pensamiento cruzó su mente: ¿cómo había conseguido su madre aquel número? No podía imaginarse qué artimaña había utilizado para hacerlo.
Él tenía dos teléfonos. Uno para sus asuntos personales (el cual pocos conocían, como sus padres) y el otro para sus citas. Este último uso no tenía por qué saberlo nadie, ni siquiera Dante. No es como si lo estuviera engañando, pero no quería ver su semblante desaprobatorio si llegara a enterarse. De todas formas era obvio que su madre se había contactado con una de sus ex para poder averiguar el número de su segundo móvil a sabiendas de que él no le contestaría si supiera que era ella.
Por lo anterior se dirigió a las residencias en horas de la tarde para avisar a Dante. Habían pasado varios días sin que tuvieran contacto. Como Dante no iba a visitarlo, Víctor tenía que ir a la residencia. Se preguntó por qué este no lo llamaba y pensó que tal vez no sabía su número. Cuando llegara se lo pediría.
Víctor primero tocó la puerta del apartamento y sin avisar quién era esperó a que Dante abriera. Después de verlo, el primero empujó hacia dentro antes que incluso terminara de abrir la puerta por completo y entró.
- ¿qué...? ¡Deja de hacer eso! -gritó Dante. Gruñó y cerró la puerta mientras Víctor caminaba por el pasillo como si viviera allí.
Después Víctor se dejó caer en la cama sin el consentimiento ajeno por segunda vez y explicó la razón de su súbita visita.
-va a invitar a toda la gente importante de la empresa; socios, inversores, ... -Víctor se quedó callado de repente. Siendo sincero, prefería no ir a la fiesta, pero tenía que mostrarse como el heredero de la familia de vez en cuando. Así no le quitaban su mesada.
- ¿qué hago? -preguntó Dante- no creo que tenga ropa elegante. El mejor traje que tengo ya me queda pequeño -hizo un gesto pensativo llevando su dedo pulgar e índice a su mentón
-Tal vez podría pedirle prestado a alguien...
-no te preocupes por eso-lo tranquilizó Víctor sentándose- te compraré uno -Dante lo miró como si viniera de otro planeta.
- ¿por qué harías eso?
-porque soy tu novio, ¿no? -dijo Víctor recordando lo que había dicho su madre. Dante lo miró de hito en hito y al cabo de un rato esquivó la mirada un segundo. Luego volvió a mirarlo como si quisiera replicar algo. Víctor se divertía internamente con sus expresiones- ¿Qué pasa? ¿Te avergüenza la palabra?
-no...- Dante desvió la vista otra vez, sonrojado.
-de vez en cuando puedo comprarte algo, ¿no crees? No tiene nada de malo. Déjame hacerlo -Dante seguía sin parecer conforme, sin embargo, al final accedió.
De modo que en días posteriores fueron a una boutique para encargar los esmóquines. Víctor había ido regularmente al local, por lo que solo hizo falta tomar las medidas de Dante y elegir los colores para los trajes. Él escogió uno de un gris oscuro con corbata. Por otro lado, Dante... superó sus expectativas.
- ¿qué te parece? -preguntó al salir del probador. Llevaba chaqueta, chaleco y corbatín negros, camisa blanca y zapatos clásicos. El chaleco se ceñía a su cintura y los pantalones de satén moldeaban la forma de sus piernas. La elegante vestimenta embellecía aún más su refinada figura. Tanto así que lucía como el hijo de una familia distinguida. “Se ve tan bien que quisiera cogerlo en este instante” pensó Víctor.
Por un momento Víctor se imaginó arrastrándolo a una de las cabinas mientras se besaban y sentía sus muslos alrededor de su cadera. Pero con toda posibilidad los descubrirían antes de llegar más lejos. De modo que Víctor se concentró en el presente y le dedicó una ojeada a la hilera de trajes a un lado de la estancia.
- ¿no crees que te quedaría mejor uno de color azul? -sus ojos eran azules.
- ¿azul? -Dante hizo una mueca- no, no quiero aparecer con un traje chillón como el príncipe de un cuento. Prefiero el negro. Es genial -se giró con una sonrisa para contemplar su propia imagen en el espejo de cuerpo completo. ´´ ¿Cómo el príncipe azul? ´´, meditó Víctor confundido. “Me refería a una tonalidad oscura, idiota” pudo haber respondido, no obstante se contuvo. Dante se veía feliz.
Al día siguiente, en la escuela, Víctor le hablaba a Dante de normas de etiqueta durante el receso. En determinado momento una joven de otro curso bastante alta, desgarbada y con la nariz demasiado grande entró por la puerta a saludar a sus amigas. Cuando vio a Dante le sonrió con coquetería y también lo saludó. Aunque Dante le sonrió de vuelta un tanto extrañado despegó rápidamente los ojos de ella. Su admiradora, en cambio, se demoró en hacerlo antes de irse por donde había venido.
- ¿Quién es ella? -inquirió Víctor. Evitando traslucir el disgusto en su voz.
-Victoria -Dante abrió los ojos de par en par al darse cuenta de un pequeño detalle.
-se llama igual que tú.
-claro que no.
-es tan gracioso- Dante soltó una risotada. A pesar de que Víctor empezó a irritarse, sabía que el primero lo hacía para joderle y dejó que se carcajeara todo lo que quisiera. En raras ocasiones tenía la oportunidad de escuchar la risa de Dante.
- ¿qué pasa? ¿Por qué se llevan tan bien? -preguntó una chica de cabello negro lacio hasta la cintura. Lauren. Víctor se sintió orgullo de al menos recordaba los nombres de sus compañeras. En seguida miró a Dante con una sonrisa, este le devolvió su típica mirada de póker y sonrió a la chica por cortesía.
´´No es muy abierto´´, reflexionó Víctor sobre Dante. Siempre era así con todo el mundo. En especial, con los desconocidos. Por eso, la primera vez que se metió con él durante un buen tiempo se sorprendió mucho de que aquel chico implacable, de ánimo pacífico y reservado se hartara de él y respondiera directamente con un insulto a uno de sus comentarios. En aquel entonces no había descubierto aún que Víctor había sido el autor de aquella broma. Ahora que lo pensaba desde ese momento se sintió atraído por su comportamiento y más tarde se convirtieron en amigos... bueno, más o menos.
Dante parecía querer dejarle a él la respuesta, así que Víctor se volvió hacia la chica.
-Estamos saliendo- expuso Víctor. Las amigas que acompañaban a Lauren y ella incluida lo miraron atónitas, pero Lauren se repuso de inmediato y esbozó una sonrisa. Mientras tanto, por el rostro de Dante pasaron diversas emociones casi imperceptibles a los demás, excepto para él. A lo mejor no esperó que dijera eso. Se notaba que hacía un esfuerzo tremendo por conservar sus facciones de piedra, lo cual era digno de admiración para Víctor que lo miraba de reojo.
-No me lo creo. Demuéstralo -su público lo miraba con picardía e incredulidad. “Parece que no me creen”.
Víctor se giró hacia Dante, que no se resistió cuando lo agarró por los brazos y lo besó. Tal vez tampoco esperaba que hiciera eso, pues se quedó pasmado. De fondo escuchó las ovaciones femeninas y al introducir su lengua en la boca contraria Dante quiso retroceder, pero Víctor lo sujetó por la parte posterior de la cabeza para retenerlo y solo lo soltó tras besarle un par de veces más.
Luego Dante se llevó el dorso de la mano a la boca y su rostro se puso colorado mientras las chicas soltaban gritos de emoción. Después de eso mantuvo una expresión huraña el resto de las clases, ¿pero cuándo no la tenía?
Posteriormente, las chicas no dejaban de hacerle preguntas a Víctor sobre su relación porque Dante se había apartado del grupo hacia la esquina opuesta del salón. Negándose a contestar.
- ¿o sea que ahora eres bi? -le preguntó Lauren.
-mnn...yo creo que no -respondió Víctor con una sonrisa despreocupada. Solo le gustaba Dante. Lauren miró a su espalda hacia donde se encontraba este último apoyando el mentón en una mano como si quisiera que todo lo que estaba a su izquierda desapareciera (el lugar en que se encontraba él y las mujeres).
-Dante es muy guapo -opinó Lauren- pero es un poco serio y callado.
La chica probablemente se refería a que Dante pasaba desapercibido debido a su actitud circunspecta y aunque era una belleza, su aura era fría y distante. Era normal que la gente no se le acercaba con facilidad. Por otra parte, no era del todo cierto que fuera callado, pues siempre estaba insultándolo. Además, Víctor se aseguraba que durante sus encuentros carnales no se callara nada.
El haber sacado a la luz su relación tenía ciertas ventajas: se aseguraba de que no se le acercara ninguna chica a Dante con objetivos románticos y a él tampoco. Aunque Dante no parecía muy dispuesto a dar muestras de afecto en presencia de otros, como fue evidenciado minutos atrás.
Al finalizar la jornada, Víctor esperó a Dante mientras este guardaba las cosas en su morral. Lo normal sería que siempre se marchara con algunos de sus compañeros a pie y se separaran en el camino, pero esta vez estaba solo. El salón casi se había vaciado. Iban a ser los últimos en salir.
- ¿te molestó que les dijera la verdad? -cuestionó Víctor apoyándose en un asiento continuo.
-no- replicó Dante mientras cerraba su mochila. Su gesto era suave y sosegado. Víctor pensó que ahora no estaba enojado, pero antes seguramente sí. Le asombraba la capacidad de tolerancia de Dante, a ese paso no podría resistirse a corromperlo.
- ¿qué hay de tus amigos?
-si alejan de mí por esto, es porque en realidad no son mis amigos. Aunque...- Se quedó quieto con las manos sobre su bolso y no lo miró-... hay uno que dejó de hablarme -Víctor notó el cambio en el ambiente y lo miró con preocupación. Sin embargo, Dante en seguida se encogió de hombros.
-Tal vez cree que la homosexualidad es contagiosa -dijo con agudeza. Víctor emitió una risita.
- ¿y Jordi? -inquirió. Le causaba desasosiego que fuera a ser dejado de lado por el susodicho cuando estos se volvieron amigos casi desde el comienzo del año lectivo pasado.
-se quedó muy sorprendido, pero no dijo nada y me trató como de costumbre -Aquello dejó a Víctor más tranquilo.
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Nota: Así que, Víctor ¿dices que con tu idea ninguna chica se acercará a Dante?... bien, bien.
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Comments
Luna_Jago
💜❤️💜❤️
2024-07-21
0
Lili ❤ jikook ❤
interesante 👌👌
2024-02-27
1
Bela Almanza
me late que el que dejó de hablarle a dante gustaba de él y al enterarse de que sale con Víctor se enojo🫢🫢
2023-04-26
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