— No estés triste, G — susurró Dan mientras conducía.
— No lo estoy — respondí, pero, el temblor en mi voz era evidente.
Más que triste, me sentí decepcionada, después de todo, de mi madre ya me lo esperaba, ella mismo me había dicho que no sentía nada por mí ya sea amor u odio, aunque no pude evitar también sentirme dolida porque pensé que al menos al ser su hija sangre de su sangre pudo haber intervenido a mi favor, pero, no lo hizo. Sin embargo, lo que más me hirió no fue aquello, si no fue ver a Emilia ahí sin hacer nada mientras era humillada, fue el escuchar de su propia boca que debía disculparme cuando claramente había dicho que solo me estaba defendiendo, realmente me decepciono por completo debido a que durante mucho tiempo había sido mi aliada, la persona en la que más confiaba y adoraba porque a pesar de las mezquinas emociones que a veces sentía hacia ella, yo la amaba, realmente lo hacía y si ella hubiera estado en mi lugar yo hubiera dado todo por defender su honra.
— No sé qué hacer — mencionó Dan — Está noche definitivamente ha sido un infierno tanto para ti como para mí.
— ¿Qué pasó con tu padre? — cuestioné mientras miraba la hora en mi celular, pero, eso solo era una excusa lo que deseaba ver era si alguien me había llamado, al menos intentado contactarme. Sin embargo, no había nada, ni una llamada de Emilia, ni un mensaje, absolutamente nada.
— Solamente vino a decirme que si resolvía el montón de relaciones desordenadas podía regresar a casa — se río de una manera llena de desprecio — Dijo que hasta podía acceder a que me case contigo, siempre y cuando deje de lado a los chicos bonitos.
Ante sus palabras abrí los ojos con sorpresa antes de negar con la cabeza.
— Realmente no tenemos la mejor suerte con nuestros padres, ¿eh? — dije mientras tocaba fugazmente su mano.
— Son unos jodidos imbéciles — suspiro.
Cuando llegamos a su departamento lo único que deseaba era dormir, como Daniel no tenía una habitación desocupada opte por dormir con él, como cuando éramos niños, aunque esta vez ya no era lo mismo porque ahora éramos adultos.
— ¿Estás intentando seducirme? — cuestionó cuando salió del baño y me vio echada en su cama — Lo siento, solo me gustan los chicos — cuando termino de hablar le tire una almohada — ¡Ouch! ¡Eres una chica salvaje, G!
— Tengo tanto sueño — murmuré mientras me enrolle las sábanas — Quisiera borrar el recuerdo de esta noche para siempre.
Dan me miró con unos ojos indescriptibles antes de echar su pesado cuerpo encima de mí haciendo que me sea difícil respirar.
— Yo también, G — susurró dejándome ver una vulnerabilidad muy rara en él.
Quise decir algo, pero, el chico ya había empezado a roncar. Así que solo opte por acariciar su cabello.
— Sueña bonito, Dan — dije antes de dormir bajo el suave vaivén de los ronquidos de mi amigo de la infancia, mi único amigo, la persona que nunca me había decepcionado y nunca me había abandonado.
Cuando desperté al día siguiente Dan se había ido hace mucho tiempo, en la mesita de noche había depositado una nota.
"Me fui a trabajar, te veo en la noche, G, siéntete como en casa, no, tacha eso, mejor que en tu casa, besos, Dan"
Suspiré por un momento antes de levantarme de la cama, revise mi celular y no había nada.
Deje de lado mis deprimentes pensamientos mientras desayunaba, aunque me sentí triste y sentí unas inmensas ganas de llorar, no lo hice, no podía hacerlo aunque me quemara por dentro porque al final solo yo era la única que estaba sufriendo. Así que, limpie un poco el pequeño departamento de Dan, dándome cuenta que en realidad solamente tenía una habitación.
Entonces me di cuenta de que debía reordenar mi vida, no podía ser una carga para mi amigo, él también tenía sus propios problemas con los que lidiar.
Revisé el saldo en mi cuenta, sin embargo, no pude acceder desde mi celular, llamé al banco con preocupación y me informaron que mis tarjetas habían sido canceladas y mis ahorros habían sido vaciados.
No tenía dinero, todo el dinero que había ahorrado como el que había ganado con mi esfuerzo había sido vaciado, esto no me podía estar pasando, tras llamar y quejarme un montón de veces, a la única conclusión que llegué fue que nada se podía hacer.
Justo cuando estaba por llamar otra vez, me llegó un mensaje, era de mi madre.
"Georgina deja de ser una niña mimada y regresa a disculparte con los Rinaldi, mi oferta tiene fecha de caducidad, si haces lo que digo todo lo que te tienes te será devuelto"
¡Maldita sea!
Ella lo hizo.
¿Cómo pudo hacerme esto? Incluso se llevó todo el dinero que había ganado con mi esfuerzo. Cerré los ojos con frustración mientras trataba de encontrar una solución, pero, no había nada que pudiera hacer.
La única persona que podía poner algo de sentido en mi madre era mi padre, pero, él se encontraba de viaje, no quería molestarlo, él ya tenía suficiente con los problemas de liquidez que enfrentaba nuestra empresa, apreté los dientes y le marqué.
No me contesto a la primera, sino a la tercera llamada que realice, sin embargo, las palabras que salieron de sus labios me dejaron anonadada.
— ¿Qué quieres Georgina? — contestó.
Me dijo Georgina, no mi solecito, sino Georgina.
Esa era una clara señal para que cuelgue, pero, no la vi, en realidad, nunca puedo ver más allá de mis narices.
— Papi, mi madre ha congelado todas mis cuentas...
— Yo lo autorice — dijo interrumpiendo mis palabras — Ella me contó lo que pasó — comentó con voz gélida haciendo que algo más se rompa dentro de mí.
— Ella te lo dijo, pero, solo me estaba defendiendo, él quiso...
— No pongas excusas Georgina, tu hermana me lo contó todo — resoplo — Todo este tiempo te he consentido demasiado que no sabes la diferencia entre el cielo y el infierno, deberías disculparte con tu hermana por arruinar su compromiso y hacer un escándalo.
— Pero, papá déjame explicarte, ellos no te dijeron...
— Ya basta, hablaremos cuando regrese — dijo antes de colgar.
Después de que me colgara intente llamarlo un montón de veces, pero, todas estas llamadas fueron rechazadas.
No podía creer que mi padre me hubiera hablado con tanta frialdad, sentí que debía haber algún malentendido entre nosotros, solo debía esperar hasta que regrese de su viaje.
Justo cuando iba a echarme en la cama y llorar mis tragedias, mi celular sonó, no quise contestar porque no tenía ánimo de hacerlo, pero, la persona que me llamaba era insistente, demasiado a decir verdad, así que a regañadientes contesté sin ver el identificador de llamada con la intención de mandar al más allá a esa persona inconsciente que no me dejaba sufrir en paz.
— ¿Quién es? — gruñí.
— Soy yo — mencionó Nicolás.
— ¡Disculpa! — dije rápidamente con voz suave — No he tenido un buen día — justifiqué tratando de sonar normal, pero, en mi vida no había normalidad, todos los días era como si enfrentará a un campo de batalla.
— No te preocupes — señaló antes de suspirar — Sé lo que pasó anoche — dijo haciendo que abriera los ojos con asombro — Pero, quiero escuchar tu versión.
— Seguro te llenaron la cabeza de cucarachas como lo hicieron con mi papá — susurré.
— Pero, quiero escuchar lo que paso de ti — dijo con voz suave haciendo que mis ojos piquen.
— No sé lo que te dijeron, pero, te puedo asegurar que los hechos están distorsionados — dije antes de relatar todo lo que había sucedido anoche, sin dejar nada fuera, cuando terminé de hablar mi voz sonaba llorosa — Nadie quiso escuchar mi explicación, ni siquiera quisieron creer en mí, me encontraron culpable de una forma u otra.
— ¡Lo siento! — susurró.
— ¿Tú si me crees? — cuestioné con lágrimas en los ojos.
La línea permaneció muerta por algunos segundos que me parecieron eternos.
Cuando creí que no iba a responder y me disponía a colgar, él lo hizo, respondió y mi mundo entero colapso.
— ¡Sí! — susurró — Cuando dijeron que por celos habías tirado al hermano de Max de las escaleras no pude creerlo, no sonaba como tú, además de que tú y yo estamos saliendo.
— Así que eso dijeron — susurré indignada.
Nick se río con esa voz melodiosa que poseía haciendo que mi corazón salté.
— Sí — señaló — Dijeron que lo habías encontrado con otra chica y no pudiste soportar la presión empujándolo por las escaleras.
— Claramente, es una mentira — dije suspirando.
— ¿Emilia no hizo nada por ayudarte? — cuestionó con curiosidad.
Ante su pregunta pensé dos veces antes de responder, aunque me sentía mal por todo lo que había ocurrido no quería perjudicar a mi hermana ante su amigo, no quería sonar mezquina.
Debí haberlo hecho, debí haberle dicho la verdad, no justificar sus acciones.
— Ella se desmayó — susurré — Estaba demasiado conmocionada para hacer o decir algo.
— ¡Oh! — exclamó — ¿Dónde estás ahora?
— Con Dan — respondí por inercia.
— ¿Quién es Dan? — cuestionó con voz suave, sin embargo, pude notar un tinte de frialdad.
— Mi mejor amigo — contesté — Él es un buen chico.
— Te piensas quedar ahí — comentó como si no le importara, pero, pude ver que lo hacía, mi corazón se sintió emocionado ante la idea de que él estuviera celoso de mí.
— Solamente hasta que regrese mi papá — susurré mientras tocaba mi corazón palpitante — Aunque es un poco incómodo porque es un lugar pequeño.
— ¡Oh! — exclamó antes de decir — Quédate conmigo, en mi casa hay varias habitaciones — sentenció con autoridad.
Más que una invitación me sonaba a una orden que estaba dispuesta a aceptar.
— ¿No será alguna molestia? — cuestioné tratando de que no se note la alegría en mi voz.
— Hemos tenido sexo — señaló haciéndome sonrojar — Además, será hasta que puedes solucionar tus problemas — dijo con ligereza.
No pude evitar suspirar con suavidad, mientras pensaba en los pros y los contras de vivir con él. Nicolás tenía razón, solamente sería por poco tiempo, además si no podía solucionar mis problemas familiares, bien podía buscar algún otro lugar cuando publique uno de mis libros o consiga algún empleo.
— Está bien — acepté mientras me mordía los labios — Viviré contigo.
— No te arrepentirás, Georgina — dijo antes de colgar.
No sabía si la decisión que había tomado era la correcta, pero al menos sentí que en medio de tantas tormentas había algo de luz.
Es decir, Nick mostraba interés en mí, creía en mí.
Pase toda la tarde tratando de despejar mi mente viendo series, quería encontrar un punto inflexión en medio de tanta tragedia, sin embargo, el drama que elegí no me ayudó más bien me deprimió porque al final los protagonistas terminaron muertos.
Cuando Dan llegó me encontró en un mar de lágrimas.
— ¿Qué te pasó? — cuestionó mientras me abrazaba — G, no llores, tú familia no lo vale.
— No lloró por ellos — susurré a moco tendido.
— No mientas — dijo mientras sacaba un pañuelo de su chaqueta.
— Es verdad — señalé — Lloró por Milo y Elena, porque siempre terminan muriendo, porque no pueden ser felices.
— ¿Quiénes son esos? — preguntó haciendo que le señalará el televisor que aún tenía la imagen congelada de aquellos amantes eternos que estaban condenados a la fatalidad.
Dan negó con la cabeza de forma indulgente antes de darme un vaso con agua.
— ¿Por qué ves ese tipo de tragedias? — cuestionó — Deberías ver porno...
— No seas sucio — repliqué antes de levantarme y abrazarlo — Yo quiero decirte algo.
— ¿Qué pasa? — cuestionó con voz dulce.
— Me iré de tu departamento — susurré.
— Regresas con tu familia...
— ¡No! — interrumpí.
Daniel me miró intrigado, su suave rostro se veía serio mientras me miraba.
— ¿Qué pasa? — sentenció.
— Me iré a vivir con Nicolás hasta que llegue mi papá — solté viendo como su rostro se volvía serio.
Daniel negó con la cabeza mientras me tomaba de las manos.
— G, tú y ese chico recién se conocen, se que estás ilusionada con él, pero, vivir juntos es otra cosa — comentó con voz paternal — ¿No crees que van muy rápido?
Debí haberlo escuchado, al menos, me hubiese ahorrado la decepción que sentí después al descubrir su engaño, al menos, hubiese cuidado un poco más mi corazón, pero, no, yo estaba cegada por el amor.
— Lo sé — acepté — Pero, él creyó en mí y yo quiero creer en él.
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Comments
Jesus Castro Montero
Que pasara con Georgina todos hasta su padre mo cree em ella este capitulo me ha hecho llorar de leer como maltratan a Georgina no me parece justo
2024-11-14
1
esterlaveglia
gracias autora 🙏... porque me encanta esta historia 👍👌👏👏👏👏
2024-07-21
0
ana maria talbott
Ay! 😔 Georgi te estas lanzando y sin paracaídas nena te va a casi volver loca al ver que la sombra de Emilia es la causa de tanto sufrimiento 🥺😔
2024-05-13
2