intriga...

A la hora pactada Audin pasa por mí en el centro comercial y creo que represento muy bien un tronco. Llevar las bolsas camufladas de Victoria Secret entre medio de otras me ponen nerviosa a un nivel que ni yo me esperaba.

Sylvanas se burla de mi a mis espaldas por mi reacción tan... tímida. Y como para que no si casi me obligo a tomar un conjunto morado de encaje que cubre medio centímetro de mi anatomía y no solo eso portaligas y medias y todo el conjunto completo. No sé cómo llegar hasta él y no sentir que llevo un cartel en la espalda que dice “pervertida en camino”.

Por suerte está hablando en su celular recostado en su motocicleta y no ve lo nerviosa que estoy. Saludo a Sylvana y me acerco a mi chico que me tiende el casco sin dejar de hablar. Me lo coloco y saludo con la mano a las chicas que hace un momento llegaron, ellas seguirán “cazando” en las tiendas del shopping.

Me monto en su espalda y mientras espero que termine su llamada miro como todas las que pasan le dan una mirada al portador de esta motocicleta que está en frente mío. Sonrió porque me siento... grande al saber que solo tiene ojos para mí.

Corta la llamada y no se hace, pero uno de sus fuertes brazos rodea mi cintura y me coloca en frente suyo. Levanta mi casco, sonríe y juta su boca con la mía.

No sé si yo esperaba reaccionar como lo hice, pero enseguida mis piernas rodearon su cadera y mis brazos se ajustaron a su cuello para profundizar el beso. El me responde de la misma desenfrenada que yo y prácticamente estamos dando un espectáculo en medio de la acera en frente de un centro comercial repleto de gente en un horario pico.

Sus manos en mi cintura no dejan de apretar y acariciar al mismo tiempo. Cuando siento que algo se está haciendo presente en medio de los dos, el, aleja su boca de la mía y junta nuestras frentes cerrando los ojos.

—Gata, haces que pierda el control —susurra sin abrir los ojos.

Al cabo de un momento cuando nuestra respiración está a un nivel... menos acelerado, coloca nuevamente mi casco y hace lo mismo con el suyo. Sin dejar que salga de la posición en la que me tiene, arranca la moto y nos saca del campo de visión de los curiosos que no dejan de mirarnos algo divertidos.

Llagamos al gimnasio y es ahí cuando bajo, que Audin se percata de todas las bolsas que llevo conmigo.

—Veo que se entretuvieron —dice y trata de ver lo que llevo y escondo las bolsas en mi espalda—. Déjame ver que llevas ahí.

—Cosas de damas, no seas curioso...

—¿Serán vibradores? —pregunta moviendo sus cejas y con una sonrisa pícara.

—¡No, protectores diarios pervertido! —casi grito de la vergüenza si llega a ver lo que llevo.

—Eso son muchos protectores.

—Estaban en oferta —me atajo pasando por su lado y adentrándome al pasillo que conduce al gimnasio de nuestro amigo.

—Supongo que si no me quieres mostrar es porque llevas algo tan vergonzoso que no te animas a mostrarme —lo escucho decir al alcanzarme.

—¡Es una sorpresa asique deja de molestar! —lo empujo y corro para encerrarme en el baño y colocarme mi conjunto de entrenamiento, mientras que meto bajo llave mis bolsas de compra.

AUDIN:

Luego de dejar que mi hermana entretenga a mi querida novia, sé que necesita hacer cosas de adolescente. Ha tenido una vida bastante fuera de lo común y eso lo sé no solo por lo que me cuenta sino al darme cuenta de que ni siquiera quiere salir de compras como cualquier niña normal y hacer todas esas cosas que hacemos nosotros a nuestra edad.

Por un lado, me duele todo lo que no haya disfrutado y temo que en tan poco tiempo que la conozco luego todo quede en el olvido. No puedo olvidar que ella es extranjera y que la posibilidad de que no se quede es alta.

Conduzco mi moto en el lugar de encuentro donde se llevará a cabo la entrega que tenemos preparado con el equipo para atrapar a unos traficantes.

Mi padre me paso por mensaje el punto de encuentro y también donde estarán ubicados los oficiales que me ayudarán a detener a estos malhechores.

No siempre participo en este tipo de cosas, pero dado la casualidad de que me encontré con este problema en las peleas callejeras colaboro para tratar de limpiar la zona de drogas.

Cuando mi padre se enteró de que participaba en este tipo de prácticas casi me mata, pero cuando le conté lo que había descubierto me pidió colaboración y a cambio el aprobaría esto que hago, pero siempre que sea precavido y no me sobrepasase.

Este tipo de acción, la mayoría de las veces trae problemas sobre todo con la policía local. Pero bueno en todos lados hay corrupción y en la poli es donde más se nota. Los capos que organizan estas peleas tienen comprada a la policía y siempre se zafan de ser detenidos por unos cuantos billetes bajo la mesa.

Llego a la zona pactada y veo que sale el tipo entre las sombras y me acerco a él y luego de intercambiar unas palabras, el show comienza.

—Lo siento amigo, pero debo detener todo lo que estás haciendo —suelto las palabras y enseguida veo como saca su arma.

Lo bueno de todo esto es que a pesar del que tipo sabe que peleo no sabe que tan bueno soy y más cuando me apuntan con un arma que a mi pesar esta mugrienta. Que descuidado, tener un arma así.

Con un movimiento rápido lo desarme y en otro desarmo el arma tirando las partes en diferentes lugares, el me mira anonadado y mi puño choca con su quijada. La alarma se prende en el momento en que cae y los capos que lo acompañan se alarman y tratan de atacarme, pero mis compañeros enseguida los reducen y quedan aprendidos. Tomo la evidencia y la guardo en una bolsa plástica. Camino hacia dónde está mi padre y le tiendo el paquete.

—¿Por qué hiciste eso con el arma? también es evidencia —pregunta llevando sus manos a su cintura.

—Solo quería presumir —digo encogiéndome de hombros—. Las partes están cerca las pueden juntar.

—Bien, gracias por tu colaboración —murmura entre dientes negando—. Con respecto a la chica ¿Qué pudiste averiguar?

—Nada —respondo apretando mis dientes—. No confía tanto en mi como para decir algo más de lo que me ha dicho.

—¿Pues que esperas para ganarte su confianza? Sedúcela si es necesario —dice y me quiero negar, pero no puedo.

—Papa, no es cualquier chica —murmuro mirando la nada. No dice nada, ciento su mirada clavada en mí. Lo miro y me sonríe y ahora si me pierdo— ¿Qué?

—Si ella sabe que estas enamorado de ella solo es cuestión de tiempo para que te confié lo que pueda llegar a saber.

—Porque mejor no vas y jodes a su tío y a ella la dejas en paz, no creo que sepa nada.

—Su tío no la entreno porque si —dice serio, resoplo en respuesta.

—Su tío la entreno porque no sabe otra forma de demostrarle que la quiere.

—Su tío la entreno porque sabe que el hijo de puta escapo y que en cualquier momento aparecerá —lo escucho decir y ahora entiendo porque insista en que este cerca de ella, no solo para saber di el bastardo se ha comunicado con ella sino también para saber si ella sabe algo al respecto.

—Porque no fuiste más claro antes, no puedo dejarla sola sabiendo que en cualquier momento me la pueden arrebatar —mascullo con mis manos en puño, la mirada fría acercándome a mi padre.

—No se me permite detallar todo, pero te lo digo para que la cuides. María es muy amiga de tu madre, tu madrina. Tienes idea de lo que le ocasionaría saber que ese mal parido puede llegar siquiera a tocarla.

—Igualmente sigo sin comprender porque él Diablo la buscaría.

—No necesitas comprender, solo protegerla —dice mi padre a la vez que me palmea un brazo—. Y, claro, mantenerme informado de cualquier dato que pueda llegar a surgir que nos acerque al tipo ese.

—Primero me dices que la sedujera, ahora que la proteja, no te entiendo en absoluto —digo mientras me acerco a mi moto con mi padre por detrás siguiéndome.

—Sinceramente, no creí que estuvieras con ella más que por lo que te pedí, pero viendo que tus intenciones son honestas no puedo seguir con la idea de que le saques información de ese tipo seduciéndola. Lo único que te advierto en que cuando ella sepa que estas protegiéndola y recompilando información, no creo que salte de alegría.

—Si, lo sé y también sé que su puño es pesado cuando da en el blanco —digo pasando una mano por mi mejilla como si ella me hubiera pegado. Mi padre ríe.

Con esa nueva información, que no sé cómo tomarla porque no se toda la historia, marco su número para avisarle que voy por ella.

Quince minutos después está sentada en frente mío luego de hablar con Scott que quiere que este finde la joda la lleve el pero no se lo permito, él siempre se pasa de mano cuando organiza algo.

Llegamos al gimnasio y la verdad me quede más que intrigado por saber que guarda en esas bolsas. ¿Sera que me compro algo?

Todavía no le dije de la fiesta ni de mi cumpleaños, pero apuesto que mi querida hermanita metomentodo si se ocupó. Sonrió mientras estrecho la mano de mi colega, Nicolás, tengo una idea de lo que puede llevar esas bolsas...

Más populares

Comments

lisbeth mijares

lisbeth mijares

ahí DIOS cuando Amy se entere sufrirá creerá q la uso pobre

2025-02-02

3

Lourdes Mendez

Lourdes Mendez

audin la verdad estas muy cerca que pasará con Amy????

2024-08-17

2

Anonymous Carmen diaz

Anonymous Carmen diaz

Audin habla con ella no la engañes sino hará una tontería y te costará recuperarla tene confianza si maría es la madre de Gastón gastos es su sobrino

2024-05-29

2

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play