Amiga

Miró a través del vidrio, se percató de Elena. Ella estaba sentada, parecía que estaba esperando a alguien.

Ágatha entró a la cafetería, levantó la mano como si saludara y se acercó a la mesa de su amiga.

—Siento hacerte esperar —corrió la silla para luego sentarse.

—Tarde como siempre —contestó mientras movía la mano para llamar a un mozo.

—Pero ¿qué ven mis ojos? ¿Será que estoy soñando? —interrumpió una voz que se acercaba a ellas.

Ágatha, ya se imaginaba de quién se trataba. Esa voz lo delataba.

—Si fueras un actor ya te hubieran premiado.

—¿En serio? ¿Tan bien actuó?

Ella asintió.

Dirigió su mirada hacia él, le regaló una sonrisa.

—¿Quién es esta belleza? —Miró a Elena.

—¿Me está hablando a mí? —susurró.

Ágatha movió la cabeza como si se resignara al comportamiento del joven.

—¿A quién más?, no veo a nadie más aquí —respondió con un tono juguetón.

—Ya comenzamos —suspiró Ágatha—. Ella es mi AMIGA —resaltó—. E... LE... NA...

—Mucho gusto E L E N A... —besó su mano.

—¡Qué caballeroso! —suspiró.

Los ojos de Ágatha giraron, como quienes dicen, dentro de su propia órbita y luego carraspeó.

—Quiero lo de siempre.

El hombre anotó el pedido.

—Muy bien y… ¿La señorita? —le guiñó un ojo

—Quiero lo mismo —contestó algo sonrojada.

El joven se retiró.

—¿Quién es? ¡Es muy guapo!

—Que su linda cara no te engañe.

Elena no apartaba su mirada del chico que entraba y salía de la cocina.

—Por cierto, escuché que comenzaste a trabajar con el hijo de tu ídolo.

Ágatha asintió.

—¿Y qué tal es?

—No está nada mal —contestó mientras miraba hacia el vidrio.

Los peatones caminaban por la vereda.

—¿Por qué no me miras?

Ágatha se tapó la cara con las dos manos.

—Qué vergüenza.

—¡¿Qué pasó?!

—Debe pensar que estoy loca

—¿Por qué piensas eso?

—Bueno, ¿recuerdas los ataques que habitualmente tenía?

—¿No me habías dicho que tu padre te había dado unas pastillas para calmar tu ansiedad?

—Así es, pero... justo ayer me las olvidé de tomar.

—Sabes que no debes de dejar de tomarla ¿Cómo pudiste olvidarlo?

—Es que mi cabeza estaba en otra cosa

—Dime, ¿cómo pudiste recuperarte?

—Él me...

—Aquí tienen —interrumpió el mesero.

—Gracias —respondieron las dos.

—He oído rumores sobre él.

—¿Sobre el detective?

Elena asintió.

—Se dice que ha roto mil corazones en su antiguo trabajo. Le decían “Don Juan” o algo así.

—Déjame adivinar, fue tu ex, ¿verdad?

—No me lo menciones.

—Cierto que él era el innombrable —Ágatha rio.

—Me contó que él desaparecía por varios días y nunca notificaba su ubicación. Supongo que por eso comenzaron los rumores.

—De seguro que lo está exagerando, recuerda la vez que te contó que atrapó a varios ladrones sin la ayuda de nadie.

—Sí, lo recuerdo. Al final descubrí que solo fue a uno y que tampoco fue por mérito propio, sino que fue ayudado.

Las dos chicas rieron mientras daban algunos sorbos de la taza.

—Miremos el lado positivo, él solo quería parecer un héroe ante ti.

—Al final nuestra relación no funcionó y terminamos bastante mal.

—Por cierto, ¿por qué querías verme?

—Tengo los resultados.

Elena buscó un sobre en su bolsa.

—¡Qué rápido!

—Toma —deslizó el sobre.

Ágatha sacó el papel que se hallaba en el interior de aquel sobre de color madera, se quedó observando.

—¿Qué significan estás cifras? —señaló.

—Ella fue envenenada.

Mientras escuchaba con atención la explicación de su amiga, ella la observaba con asombro. ¿Cómo es que ella no salió como su padre? Es lo que Ágatha se preguntaba habitualmente. Fácilmente, podrían confundir a Elena como la hija del doctor Rossi, a ambos, se les daba muy bien la ciencia, en cambio, a Ágatha se le daba fatal todo lo relacionado con esa materia.

—¿Qué tipo de veneno se utilizó?

—Hicimos todo lo posible para encontrar los componentes utilizados, pero no encontramos nada en la base de datos.

—¿Estás tratando de decirme que la persona que la asesinó, aparte de tomarse el tiempo de decorar minuciosamente la escena del crimen, también se tomó la molestia de inventar un veneno?

—Podría ser una posibilidad.

—¿Encontraron algo más aparte de eso?

—Su cuerpo no tenía ningún fluido corporal, así que, descartamos que haya sido abusada.

Ágatha permaneció pensativa, ¿Por qué desnudarla si solo la querían matar? ¿Y, por qué la querían matar? ¿Qué hizo ella para que al final terminara así? Su cabeza se llenaba con esa clase de preguntas.

—Muchas gracias por la información —se levantó—. Nos estaremos contactando por cualquier cosa —se retiró.

Más populares

Comments

Mr. Sophie

Mr. Sophie

interesante /Smile/

2024-06-17

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play