La última vez que vi un rito de iniciación fue hace años, posiblemente más de los que creo recordar. Las personas acudían en busca de poder, riquezas o el deseo de cambiar sus vidas para mejor. Los Assir, demonios de las viejas historias siempre tuvieron ese encanto, un encanto que la Iglesia no tenía, la capacidad de obrar verdaderos milagros. Aun así, el costo de estos era alto, muchas veces causando la infelicidad de aquellos quienes lo buscaban.
Lene había cargado a Danilo todo el camino de regreso hasta su hogar en el linde del bosque. Sus manos y pies estaban helados, por lo que se apresuró en prender y avivar el fuego de la cocina para calentar un poco el lugar. Las palabras de Sharcath aún permanecían en su mente, eliminar a Danilo era la opción más lógica, no sabía si en un futuro este la traicionaría. Deshacerse de él sería muy fácil dado que nadie lo reclamaría y posiblemente pasarían días hasta que alguien lo descubriera. La única razón por la cual dudada era debido a su pasado, asesinar a un contratista de los Assir habría sido un taboo para ella. La logica de su situación actual entraba en conflicto con el remanente de sus tradiciones antiguas.
Desde cuando matar a una persona se me ha hecho tan difícil, o será que los sucesos de recién me han comenzado a afectar más de la cuenta. Asesinarlo sería un desperdicio, no siempre se puede encontrar a alguien con tanta convicción para recibir el regalo de la oscuridad.
La sirvienta se sentó cerca del fuego, mirándolo fijamente mientras pensaba como ponerle punto final al asunto; hasta que escuchó un sonido proveniente de Danilo. Este llevaba las manos a su rostro, intentando tocarse, afortunadamente para él no podía verse en un espejo. Sharcath había quemado la región que abarcaba sus ojos, creando una enorme cicatriz que le recorría de lado a lado. Nunca más podría abrir sus ojos, el niño lo sabía; pero quería asegurarse que lo sucedido en la noche pasada no había sido un sueño.
–¿Aún está aquí, señorita?
–Aún lo estoy, pensando que hacer contigo a continuación.
Danilo guardó silencio por un momento mientras se rascaba un poco la cicatriz ya que comenzaba a darle picazón. –¿Realmente quieres matarme? Antes de caer inconsciente escuché lo que hablaste con ese demonio…
–Tu existencia pone en peligro la mía. En un principio pensé ponerle fin a tu vida, pero una ley mayor me lo impidió.
–Yo no comprendo de leyes, ni de la mitad de lo que hablas. Sin embargo, esta noche acabo de dar una parte mía para cambiar mi futuro. Si me matas aquí, aquel sacrificio habría sido en vano. ¿Cómo puedo hacer para cambiar tu opinión?
–¿Acaso puede ser cambiada? ¿Puedes prometerme que jamás revelarás mi secreto? ¿Cómo podría confiar en ti? Más aún en estos momentos.
–Señorita, no sabe cuánto estoy de agradecido con usted. No solo me salvó la vida en el bosque, tambien me ha dado la oportunidad de poder cambiar mi destino. Sino confía en mí puedo convertirme en su sirviente y si en algún momento sospecha que intento traicionarla puede tomar mi vida.
–¿Y que gano con tomarte como sirviente? Más que ayudarme posiblemente sea un trabajo extra para mí debido a que perdiste tu vista. Tendría que enseñarte también sobre todo para que no cometas errores y reveles nuestro secreto. ¿Por qué debería pasar por ese trabajo innecesario?
Las palabras de Lene estaban cargadas con la verdad, pero Danilo pudo leer entre líneas. Ella solo necesitaba algo de él, una razón para no tener que matarlo, para ello él debía ofrecerle algo igual de valioso que su vida. Danilo era un niño sin ninguna posesión, aun así, quería vivir y lucharía por lograrlo, aunque tuviera que hacer otro pacto con un demonio.
–Sé que algo evita que te marches de esta región, cuando te encontré tus pies parecían negarse a abandonar lo que estabas dejando atrás. En estos momentos es verdad que no puedo ser de ayuda para ti y más que sirviente sería tu aprendiz. Pero te pido paciencia, ayúdame a dominar este poder que obtuve, ayúdame a sobrevivir; y todo lo que es mío será tuyo. Mi poder te pertenecerá, lo que logre con mis manos será de tu propiedad. Lo juro ante todo lo que es importante para mí, si rompo esta promesa que mi vida sea el pago.
–Si juras eso no hay vuelta atrás. Las palabras atan al alma más de lo que crees.
–Si eso significa que puedo sobrevivir. Estoy dispuesto a hacerlo.
Por segunda vez en la noche Lene había sido testigo de la voluntad de Danilo. Para ella los humanos eran criaturas avariciosas, pero carentes de convicción. Sabía que estaba generalizando, pero pocas personas habían captado realmente su interés. Aquella noche había conocido a una, si bien matarlo pondría fin a sus inseguridades, creía que estaría perdiendo una gran oportunidad frente a ella. Así que decidió guardar dentro de ella toda la hostilidad hacia Danilo y en su lugar aceptar el juramento que le había hecho.
–Acepto tu juramento, espero que recuerdes tus palabras porque llevan el peso de tu alma. A partir de este momento eres mi discípulo, por lo que te enseñaré todo lo que sé. Pero para eso hay que borrar primero la existencia tuya.
Lene se acercó a su maletín, el cual había dejado en una esquina de la habitación, para sacar de este unas vendas. Con cuidado las envolvió alrededor de la cabeza de Danilo, cubriéndole así la cicatriz por completo. Sería muy problemático que le vieran vagar con un niño en ese estado, por lo que tomaría estas medidas por el momento.
–¿Estás listo para dejar tu yo actual atrás?
–¿Te refieres a dejar de ser Danilo?
–Esta noche el niño que vivía aislado en las cercanías del bosque desaparecerá. Así que prepárate, aunque no la puedas ver, haré la hoguera más hermosa que jamás hayas tenido enfrente.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 43 Episodes
Comments
Geo Clamor
Me encanta que publiques tan seguido.
2021-08-16
1