Theo sabe exactamente cuándo perdió a Alex.
El problema es que no entiende por qué.
Alex no se defiende. No explica. Solo acepta el odio como si fuera algo que ya había previsto desde el principio.
Pero el desprecio es difícil de sostener cuando la mente empieza a recordar quién era Alex antes de la traición, y cuando las respuestas que faltan empiezan a doler más que la propia herida.
Porque hay personas que no traicionan por falta de amor.
Sino porque aprendieron a resolverlo todo solos, incluso lo imposible.
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Capítulo 9
Theo
Espero pacientemente a que aparezca.
Lo he intentado dos veces antes sin resultado, pero hoy es el día.
Los intentos fallidos fueron por falta de información, pero después de hacerme el lindo con alguien de administración, finalmente sé la hora en que termina por hoy.
Ahora solo queda esperar.
Es la primera vez que me esfuerzo tanto.
Debe ser que me atraen los problemas.
Cuando veo el auto que estoy buscando llegar y recoger a su pasajero, hago arrancar mi moto y avanzo lentamente.
El estacionamiento está dividido por filas de vehículos, separadas por caminos estrechos. Desde donde estoy, los autos estacionados bloquean la vista de quienes circulan por el pasillo perpendicular.
Perfecto.
Espero unos segundos más.
Y antes de que el auto pueda abandonar el estacionamiento de la universidad, avanzo desde el cruce.
El golpe es leve.
Solo lo suficiente como para romper un foco y algunos plásticos.
Dejo que la moto caiga mientras evito que me arrastre con ella.
Llegó la hora de la actuación.
Miro mi moto como si hubiera muerto alguien.
Luego miro al auto.
—¡Oye, imbécil! ¡¿Qué mierda te sucede?!
Un tipo de mediana edad, vistiendo traje, sale del asiento delantero.
—¿Qué pretendes? —pregunta, apoyando una mano en la cintura.
Mierda.
¿Es que tiene un arma?
Nunca consideré que podría ser algún tipo de guardaespaldas además de chofer.
Aunque tiene sentido, si es tan rico como dicen.
—James —advierte Alex en ese momento, bajando del auto.
Quiero sonreír, pero no le dedico más que una mirada antes de volver mi atención a James.
—¿Cómo que qué pretendo? Mira esto. Mi bebé quedó destrozada. ¿Cómo piensas hacerte responsable?
James sigue mirándome con cautela y no aleja la mano de la cintura.
—Apareciste de la nada. Es tu culpa cruzarte en el camino —responde finalmente.
—Echa un vistazo. —Hago un gesto hacia atrás—. Venía por el lugar demarcado. Además, tú tienes que doblar, así que yo tengo la preferencia.
James está por responder, pero Alex se le adelanta.
—Pagaremos por el arreglo —dice—. ¿Cuánto sería un monto adecuado?
Lo miro directamente y él me sostiene la mirada durante un instante antes de desviarla.
Qué sucede.
¿Ahora que estoy mirando de vuelta ya no tienes ganas de observarme?
—No creo que funcione —respondo, sin dejar que huya tan fácil.
—¿A qué te refieres? —Vuelve a mirarme, parpadeando sorprendido.
Debe estar acostumbrado a solucionar este tipo de problemas menores con dinero.
—Mira mi moto. Es una moto deportiva especialmente adaptada para carreras. —La señalo—. Nadie la interviene excepto mi mecánico particular. No es tan simple como llevarla a cualquier lugar y simplemente soltar dinero. ¿Qué pasa si necesita repuestos especiales?
Él observa la moto.
—No parece particularmente destrozada.
—A simple vista. No lo sabré hasta que mi mecánico la evalúe.
—Joven Alex, creo que este tipo está intentando estafarnos.
—¿Estafarlos? —levanto la voz, ofendido—. Mira, no tengo problemas económicos. Simplemente intento que se hagan responsables por lo que hicieron.
—¿No te ofrecieron dinero? —reclama James.
Lo miro, dejándole ver que puede que no tenga tanto poder como su empleador, pero que debería hablar de mejor manera si sabe lo que le conviene.
—Está bien, James. Me encargaré de esto.
Sonrío con suficiencia.
Todavía sin apartar la mirada de James, veo cómo aprieta la mandíbula, pero asiente, dando un paso atrás.
En ese momento frena una moto familiar a mi lado.
Dominic y Max.
Maldita sea.
Si arruinan esto...
—¿Qué mierda le hiciste a tu moto? —pregunta Dominic, quitándose el casco.
—¿Estás bien? —pregunta Max.
Ambos se bajan.
—Acabo de tener un pequeño accidente, pero estoy bien —respondo, mirando a Dominic para que no hable de más.
Él me observa sin comprender, pero cuando ve contra quién choqué, entiende inmediatamente y me mira como si estuviera loco.
Lo ignoro y me vuelvo hacia Alex.
—Haré que mi mecánico evalúe los daños y traeré un presupuesto. Y si hay que comprar alguna pieza especial, supongo que puedes conseguirla.
Él asiente, viéndose dudoso.
—¿Tu mecánico? ¿Por qué hablas...?
Empieza Max, pero se detiene.
Dominic debe haberlo callado.
No les presto demasiada atención.
Estoy más ocupado observando a Alex.
Por fuera parece tranquilo, pero su mirada dice que está completamente fuera de su juego.
Saco mi celular del bolsillo.
—Dame tu número para poder comunicarme.
Decido subir mi apuesta.
—No es necesario. Puedes comunicarte conmigo —dice James.
—¿Están intentando librarse de mí? —pregunto a Alex.
Él me mira durante un momento, como si estuviera evaluando cuál es la mejor solución a un problema.
—Joven Alex...
Alex levanta una mano, callándolo.
Finalmente asiente y dicta su número.
Lo anoto.
—Vamos, James —ordena antes de subir nuevamente al auto, quedando oculto tras los vidrios polarizados.
Cambio mi atención a James y nuestras miradas chocan por un instante antes de que se suba, retroceda un par de metros y se marche, esquivándonos.
Quizá ese tipo se convierta en un problema.
Pero al menos no puede estar con él dentro de la universidad.
Dominic pasa un brazo por mis hombros y aprieta.
—No me digas que le hiciste eso a tu moto para poder conocer a Reid.
Sonrío inocentemente.
—Fue totalmente un accidente.
—Sí, claro. Y yo soy el mejor estudiante —resopla, soltándome y levantando mi moto.
—En serio, Theo. A veces me pregunto si utilizas eso que tienes en tu cabeza. —Max me mira con reprobación.
—Lo siento, amor, pero mira. —Levanto el celular—. Tengo su número.
—Hermano, entre todas tus ideas brillantes, creo que esta es la peor —se queja Dominic.
Miro la moto también y me duele verla dañada, pero lo haría de nuevo.
—Te debe interesar de verdad ese tipo —concluye Max.
No respondo a lo obvio.
En cambio, miro mi teléfono y guardo el número de Alex bajo el nombre de las iniciales de dos palabras.
Futuro Novio.
Quizá sea apresurado, pero vamos a darle una oportunidad.
pero continuemos a ver si la pego o es otra xosa😂😂😂