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La Silueta Oculta

La Silueta Oculta

Status: Terminada
Genre:Amor de la infancia / Amor eterno / Completas
Popularitas:6.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Aidan ha vuelto. Ya no es el niño asustado, sino un hombre de negocios implacable, listo para reclamar todo lo que dejó atrás. Se reencuentra con Iris, ahora una mujer poderosa, socia de la sofisticada Atelier Vértice, cuya figura irradia una elegancia que desarma.
El ya decidió irá por todo y su gordita sera de él

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CAPITULO 10.

El viaje hasta la finca de los Lennox fue un suplicio de dos horas. Yo iba en mi coche, siguiendo al deportivo negro de Aidan, y cada vez que veía sus luces de freno encenderse, sentía un vuelco en el estómago. Sofía iba a mi lado, cantando a todo pulmón y dándome detalles de la propiedad que yo no quería escuchar.

—Te va a encantar, Iris. Es enorme. Mi abuelo la construyó piedra por piedra. Tiene un lago privado donde nos bañábamos de chicos... aunque Aidan siempre me tiraba barro —se rió ella, ajena a que yo estaba a punto de desmayarme de los nervios.

Cuando finalmente cruzamos el enorme portón de hierro con la "L" de los Lennox forjada en el centro, se me cortó el aliento.

La propiedad no era una simple casa de campo; era una fortaleza de piedra oscura y madera noble, rodeada de pinos tan altos que casi tapaban el cielo. El olor a pino fresco y a tierra mojada me golpeó nada más bajar del coche. Era un lugar frío, imponente, que parecía vigilarte desde cada ventana.

—Bienvenida a "La Guarida", Colman —la voz de Aidan me sobresaltó.

Estaba apoyado en su coche, con las gafas de sol puestas y esa sonrisa de suficiencia que me daban ganas de borrarle de un beso... o de un bofetón. Se había quitado la chaqueta y la camisa blanca le marcaba los hombros de una forma que debería ser ilegal.

—Es... grande —logré decir, tratando de que no se me notara lo impresionada que estaba.

—Es solitaria —corrigió él, acercándose a mí mientras Sofía corría a abrazar a su madre, que salía a recibirnos—. Ideal para que nadie escuche lo que no debe.

Me dio un escalofrío. Miré hacia la casa. Tenía balcones de madera tallada y una escalera de piedra que subía hasta una puerta principal que parecía la entrada a un castillo. Por dentro, el lugar era todavía más abrumador. Chimeneas de piedra gigantes, alfombras de piel que te hundían los pies y un silencio que solo rompía el crujido de la madera vieja.

—Iris, querida, qué alegría tenerte aquí —la madre de Aidan, que siempre me había tratado como a una hija, me dio un beso en cada mejilla—. Te hemos puesto en la habitación del ala este. Tiene las mejores vistas al lago.

—Y está justo al lado de la mía —soltó Aidan con una naturalidad que me dejó de piedra.

Sentí la mirada de Dorian desde el piso de arriba. Estaba apoyado en la barandilla, observándonos como un juez silencioso. Él no decía nada, pero su presencia era como una sombra que lo cubría todo.

Subí a mi habitación escoltada por un mayordomo que parecía más un guardia de seguridad. Cuando entré, me quedé muda. Era preciosa, pero me sentía en una jaula. La cama era inmensa, con doseles de seda gris, y los ventanales daban directamente al agua oscura del lago, que a esa hora de la tarde ya empezaba a verse negro.

Me senté en el borde de la cama y me tapé la cara con las manos.

—¿En qué te metiste, Iris? —me susurré.

De repente, escuché un ruido en la pared. Un golpe seco. Y luego otro.

Me acerqué a la pared que compartía con la habitación de Aidan. Apoyé la oreja y escuché su respiración del otro lado. Estaba ahí, a centímetros de mí, separado solo por una capa de ladrillo y madera.

—Sé que estás ahí, Colman —su voz sonó amortiguada pero clara, como si estuviera hablando directamente a mi oído—. Prepárate para la cena. Me puse mi mejor traje solo para que tengas algo en qué pensar mientras intentas dormir esta noche.

—¡Eres un imbécil, Lennox! —le grité a la pared, golpeándola con el puño.

Escuché su risa, esa risa ronca que me hacía vibrar entera, y luego el sonido de una puerta cerrándose.

Me quedé allí, mirando el lago. El sol se estaba escondiendo y las sombras de los pinos se alargaban sobre el agua como dedos negros intentando alcanzar la casa. Cenar con los Lennox, con Dorian vigilando y Aidan provocándome por debajo de la mesa... no sabía si iba a sobrevivir al fin de semana sin cometer una locura.

Me puse un vestido de seda verde esmeralda, largo y con una caída que marcaba cada una de mis curvas. Si él quería guerra, la iba a tener. Me solté el pelo, me pinté los labios de un rojo oscuro y bajé las escaleras con la cabeza en alto, sintiéndome como una reina yendo a su ejecución.

Al llegar al comedor, la mesa estaba iluminada solo por velas. Dorian estaba en una punta, Aidan en la otra, y nuestras familias en el medio. El ambiente era denso, cargado de secretos que quemaban.

—Estás radiante, Iris —dijo Dorian, levantándose para apartar mi silla. Sus manos rozaron mis hombros y sentí un frío repentino—. El verde te hace ver... peligrosa.

—Ella siempre es peligrosa, hermano —intervino Aidan, mirándome fijamente mientras bebía de su copa de vino tinto—. El problema es que todavía no sabe quién es el cazador y quién es la presa en este bosque.

La cena fue un campo de minas. Mi padre hablaba de acciones y puertos, mientras yo sentía la mirada de Aidan quemándome la piel. Cada vez que levantaba la vista, lo encontraba observándome, devorándome con los ojos, ignorando por completo la conversación general.

—Iris, ¿te gustaría ir a ver el lago después de cenar? —preguntó Sofía, tratando de romper la tensión—. Dicen que hay una leyenda de que si pides un deseo bajo la luna llena, se cumple.

—Suena a tonterías de niños, Sofi —dijo Aidan, levantándose de la mesa bruscamente—. Pero yo también necesito un poco de aire. Acompáñame, Colman. Vamos a ver si esas leyendas son de verdad o si solo son cuentos para dormir a las niñas buenas.

Me quedé helada. No era una invitación, era una orden. Miré a mi padre, pero él estaba demasiado ocupado riendo con Dorian como para notar el peligro.

—Ve, hija. El aire del campo te vendrá bien —dijo mamá con una sonrisa inocente.

Me levanté, sintiendo que el vestido me pesaba toneladas. Salí a la terraza trasera, donde la oscuridad era casi total. El frío me caló los huesos, pero el calor que emanaba de Aidan, que caminaba unos pasos por delante de mí, era suficiente para mantenerme despierta.

Caminamos hacia el muelle de madera que se adentraba en el lago. El agua estaba quieta, como un espejo de obsidiana. Aidan se detuvo al final del muelle y se giró hacia mí. La luna iluminaba su rostro, marcando las líneas duras de su mandíbula y el brillo salvaje de sus ojos.

—Aquí no hay cámaras, Iris —susurró, acercándose hasta que su pecho rozó el mío—. No hay padres, no hay hermanos, no hay contratos. Solo tú, yo y este bosque que lo aguanta todo.

—¿Y qué vas a hacer, Lennox? —le desafié, aunque me castañeteaban los dientes—. ¿Me vas a tirar al barro como hacías de pequeña?

Él soltó una risa amarga y me tomó de la cintura con una fuerza que me hizo jadear. Me pegó a él, obligándome a sentir la dureza de su cuerpo bajo el traje caro.

—Ya te lo dije, pequeña. Ya no quiero jugar con barro. Quiero jugar contigo. Quiero saber si ese vestido verde se desliza por tu piel tan suavemente como imagino.

Sus manos bajaron por mi espalda, apretando la seda contra mi piel, marcando cada centímetro de mi cuerpo. Me sentía pequeña, vulnerable, pero con un fuego que me recorría las venas. Me inclinó hacia atrás, sobre el borde del muelle, y el miedo y el deseo se mezclaron en mi garganta.

—Dime que me odias, Iris —me siseó al oído—. Dime que me odias mientras tiemblas en mis brazos.

—Te... te odio —mentí, cerrando los ojos mientras sentía sus labios en mi cuello.

—Mentirosa —murmuró él, y esta vez, su beso no fue una "probadita". Fue un reclamo absoluto que me dejó sin aire, mientras el sonido de los grillos y el agua chocando contra la madera era lo único que nos recordaba que el mundo seguía girando fuera de nuestra jaula particular.

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Gladys Almonacid Lagos
Maravillosa novela!!!!
🇲🇽Háyme Castelo🇲🇽🇲🇽🇲🇽
EXCELENTE.
Sabri Nahir Zapata Zini
Excelente historia!! Me encanto
Sabri Nahir Zapata Zini
Me encanta que tenga una oportunidad
Maria Elena Martinez Lazaro
Muy buena felicitaciones 👏🏼👌🏼 aquí estaré esperando la siguiente historia
Ahmyjusten: muchas gracias 🥰 y ya está la novela..
espero que te guste 🥰
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Gracias querida autora , excelente historia Dios continúe bendiciendo tu vida y talento
Malu Enriquez
Me encantó la novela buena la trama ☺️
Ahmyjusten: muchas gracias 🥰
total 1 replies
Malu Enriquez
Maravillosa novela ☺️
Maria Elena Martinez Lazaro
si ves otra vez dices Alexander
Maria Elena Martinez Lazaro
Bueno se llama Alexander o Alejandro? en unos capítulos atras leí que Alejandro era hermano de Aiden y Darién
Maria Elena Martinez Lazaro: Aaaa ya ok gracias por tu aclaración
total 4 replies
Maru Parera
que Dorian también esta enamorado de Iris ?
Maru Parera
el lobo se quiere comer a caperucita, y mamá se la está entregando en bandeja de plata 🤣🤣🔥
Maru Parera
uffff que calor 🔥 🔥 🔥 🔥
Maru Parera
empezamos bien 👍
Maru Parera
máscara
Aura Fernandez
m♥️♥️♥️♥️♥️♥️🥰🥰🥰🥰me encanta
Ana Yolanda Valerio Rodriguez: Ay niña dignidad le llaman y creo que tú no la conoces 😒
total 2 replies
Aura Fernandez
por fa actualiza
Aura Fernandez
me encanta tu novela ❤️
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