NovelToon NovelToon
Bajo El Altar De Las Rosas: La Sentencia Del Villano

Bajo El Altar De Las Rosas: La Sentencia Del Villano

Status: En proceso
Genre:Romance
Popularitas:2.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Leydis Ochoa

A veces el amor no es un cuento de hadas, sino una promesa de sangre y espinas que el tiempo no pudo marchitar.

NovelToon tiene autorización de Leydis Ochoa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 09

Cuando llegó al taller esa noche, no hubo gritos ni peleas. Solo el sonido rítmico de un martillo golpeando metal.

JiNian estaba solo, trabajando en el motor de una moto vieja. Estaba sin camiseta, y el sudor hacía que su piel brillara bajo la luz amarillenta. La venda que ella le había puesto en la sien estaba algo sucia, pero seguía en su sitio.

Zhi Zhi se quedó en la entrada, observándolo. Había una belleza cruda y honesta en su esfuerzo, algo que nunca encontraría en las galas benéficas a las que su padre la obligaba a asistir.

—Si sigues mirándome así, voy a pensar que te has enamorado de este montón de chatarra, Princesa —dijo él sin levantar la vista, pero con una pequeña sonrisa jugando en sus labios.

—Mi padre sospecha —soltó ella de golpe, entrando al taller.

JiNian dejó el martillo y se giró. Su expresión se volvió seria de inmediato. Se limpió las manos en un trapo sucio y se acercó a ella, deteniéndose a una distancia segura, pero lo suficientemente cerca como para que Zhi Zhi pudiera sentir su intensidad.

—Te lo dije —murmuró él—. Tu mundo no permite fugas. Si intentas salir, las sombras te atraparán.

—No me importa —Zhi Zhi lo miró a los ojos, sintiendo que las lágrimas luchaban por salir—. Me quieren comprometer con alguien a quien no soporto. Quieren que sea una muñeca en un escaparate para el resto de mi vida. Dicen que tú eres el peligro, JiNian, pero el verdadero peligro es quedarme allí y desaparecer poco a poco.

JiNian extendió la mano, dudando por un segundo antes de rozar suavemente el cabello de ella. Sus dedos olían a gasolina y a hierro, un aroma que para Zhi Zhi se había convertido en el olor de la verdad.

—Escúchame bien —dijo él, su voz era un susurro profundo que vibraba en el aire—. El paraíso del que vienes es una mentira, sí. Pero el barro en el que vivo yo... es real. Y duele. Te cortas, te quemas y a veces no tienes qué comer. Tú no estás hecha para esto, Zhi Zhi. Tus manos son demasiado suaves para estas espinas.

—Entonces enséñame a ser dura —desafió ella, dando un paso adelante—. No quiero que me protejas del mundo real. Quiero ser parte de él. Contigo.

JiNian la miró con una mezcla de dolor y deseo. Por un momento, las sombras de la mansión Shen y el caos del Distrito Norte parecieron desvanecerse, dejando solo a dos personas rotas tratando de encajar sus piezas.

—Es un camino sin retorno —advirtió él—. Si cruzas esa línea, si dejas que las sombras entren en tu paraíso, no habrá marcha atrás. Tu padre no te perdonará. Tu mundo te destruirá.

—Ya estoy destruida, JiNian. Solo que ahora estoy empezando a sentirlo.

Él suspiró y, con un movimiento lento y cargado de emoción, la atrajo hacia sí. No fue un abrazo romántico de película; fue un refugio desesperado. Zhi Zhi apoyó la cabeza en su pecho desnudo y caliente, escuchando el latido furioso de su corazón. Era el único sonido honesto que había escuchado en toda su vida.

—Entonces —susurró él contra su cabello—, tendremos que construir nuestro propio mundo en las sombras. Aunque sea solo por un tiempo. Aunque sepamos que el sol terminará quemándonos.

Afuera, la lluvia empezó a caer con fuerza, golpeando el techo de chapa del taller como si quisiera entrar. Pero dentro de aquel santuario de aceite y metal, bajo el peso de una sospecha familiar que crecía como un cáncer, Zhi Zhi y JiNian se aferraron el uno al otro, sabiendo que el contraste entre sus vidas era doloroso, pero que la soledad de sus mundos por separado era, sencillamente, mortal.

Zhi Zhi cerró los ojos y se permitió, por un segundo, olvidar que era la chica de oro. En los brazos de JiNian, ella era solo una chica que había encontrado su variable desconocida, aunque la solución de la ecuación fuera el desastre absoluto.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play