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La Divorciada

La Divorciada

Status: En proceso
Genre:Dejar escapar al amor / Matrimonio arreglado / Divorcio / CEO
Popularitas:128.1k
Nilai: 4.9
nombre de autor: vasitos de veneno

Eleonor Baxter aprendió desde pequeña a ser perfecta.
Amable, inteligente y elegante, creció entre apellidos influyentes y cenas compartidas con familias amigas. Desde adolescente, Alex King fue parte de su vida… y también de sus sueños. Mucho antes del matrimonio, Eleonor ya lo amaba en silencio.
A los veintisiete años dirige SweetBaby, la empresa cosmética heredada de su familia, y sostiene un matrimonio que nunca se construyó sobre las promesas que ella imaginó. Casada desde hace tres años con Alex —uno de los cirujanos cardíacos más prestigiosos del país y dueño de una red de hospitales—, Eleonor aprendió que conocer a alguien desde siempre no garantiza ser elegida.
Durante años intentó ser paciente, comprensiva, invisible. Alex, marcado por la vergüenza de un matrimonio arreglado y consumido por el trabajo, dejó que la distancia creciera hasta volverse insoportable.
Cansada de sentirse desplazada, Eleonor toma una decisión que lo cambia todo.

NovelToon tiene autorización de vasitos de veneno para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 20

—Firma, por favor. Terminemos con esto.

Alex dejó la lapicera sobre el escritorio.

Se puso de pie lentamente.

La silla se deslizó hacia atrás con un sonido seco.

Rodeó el escritorio sin apuro, hasta quedar frente a ella. Demasiado cerca. Eleonor sintió su presencia antes de que la tocara.

—Dame una oportunidad —dijo en voz baja.

No había arrogancia. No había orgullo. Solo un hombre al borde de perderlo todo.

—Prometo ser un buen esposo. Prometo ponerte como prioridad. A ti… por encima de todo. Por favor.

Eleonor sintió que el pecho le ardía.

Alex llevó la mano hacia la suya, esta vez despacio. Sus dedos rozaron los de ella.

—No quiero perderte —susurró.

Ella dudó.

Dudó porque lo amaba.

Dudó porque lo había esperado tanto tiempo.

Dudó porque una parte suya quería creer cada palabra.

Pero también recordó noches sola.

Promesas incumplidas.

Prioridades que nunca la incluyeron.

Se apartó apenas.

Ese pequeño gesto fue suficiente.

—Firma… por favor —repitió, más bajo.

Él la miró fijo.

—¿Hay alguien más? —preguntó.

La pregunta cayó como una bofetada.

Eleonor se quedó inmóvil un segundo.

Después lo miró.

Pero ya no había duda en sus ojos.

Había furia.

—¿Perdón?

Alex sostuvo su mirada, tenso.

—Necesito saberlo.

Eso fue suficiente.

Eleonor se puso de pie de golpe. La silla se movió bruscamente hacia atrás.

—Eres un idiota.

La voz le temblaba. No de debilidad. De indignación.

—Te amé tantos años… —su pecho subía y bajaba con rapidez—. ¿Cómo puedes decir eso?

Alex intentó hablar, pero ella no lo dejó.

—¿De verdad crees que habría alguien más? ¿Que todo esto es porque encontré a otro?

Sus ojos brillaban.

—No entiendes nada.

Se llevó una mano al pecho, intentando contener la emoción que la desbordaba.

—Nunca hubo nadie más. Nunca. Aun cuando tú no estabas. Aun cuando elegías todo antes que a mí.

Eso lo golpeó.

Fuerte.

Ella dio un paso hacia él, ya sin frialdad, sin máscara.

—Esto no es por otro hombre, Alexander. Esto es porque me cansé de sentirme sola estando casada.

Silencio.

El aire estaba cargado de algo crudo.

Verdadero.

Alex la miraba como si recién estuviera comprendiendo el tamaño del daño.

—Ele’… —murmuró.

Pero ella negó con la cabeza.

—No. No intentes arreglarlo ahora. No después de cuestionar lo único que siempre fue real.

Su amor.

El silencio volvió a instalarse.

Pero ya no era frío.

Era devastador.

Eleonor lo miró.

Los ojos llenos de lágrimas que se negaban a caer.

Ya no había enojo.

Solo agotamiento.

—No tengo más energía… ni ganas de intentarlo.

La confesión fue más devastadora que cualquier grito.

Alex sintió cómo algo dentro de él se desmoronaba.

Porque eso no era rabia.

No era orgullo.

Era cansancio.

Y el cansancio no se combate con promesas.

Él dio un paso hacia ella, pero esta vez no intentó tocarla.

—No sabía que te sentias asi —murmuró.

Ella soltó una pequeña risa amarga.

—Claro que no lo sabías. Nunca estabas cuando me rompía.

Silencio.

Las lágrimas finalmente rodaron por sus mejillas, lentas.

—Yo peleé por nosotros sola demasiado tiempo. Esperé que me miraras como ahora… cuando ya es tarde.

Alex cerró los ojos un segundo, absorbiendo cada palabra como una condena.

—No es tarde —susurró, casi para sí.

Eleonor negó despacio.

Sus manos temblaban, pero su voz no.

—Te amé tanto… tantos años… que hasta me perdí a mí misma.

Alex levantó la mirada lentamente.

Ella continuó, sin apartar los ojos de los suyos.

—Vivía esperando que me eligieras. Que me vieras. Que un día despertaras y dijeras que yo era suficiente.

Su pecho subía y bajaba con dificultad.

—Y en ese proceso… dejé de reconocerme.

Eso lo golpeó más que cualquier acusación.

Porque no era un ataque.

Era una verdad.

—Ya no sé quién soy cuando estoy contigo. Siempre soy la que espera. La que entiende. La que cede.

Una lágrima rodó por su mejilla.

No la limpió.

—Necesito, por primera vez en mi vida… ponerme como prioridad.

El silencio que siguió fue profundo.

Alex sintió que cada palabra abría algo que él había ignorado durante años.

—No quiero perderte —dijo otra vez, pero ahora sonaba pequeño.

Ella cerró los ojos un instante.

—Yo ya me perdí por amarte así.

Después de escucharla…

Alex no respondió.

No intentó convencerla otra vez.

No discutió.

No prometió nada más.

Solo la miró.

Como si estuviera viendo, por primera vez, el peso real de lo que había hecho.

Luego se dio la vuelta.

Caminó hasta el escritorio con pasos lentos. Cada uno parecía costarle.

Tomó el acuerdo de divorcio.

La hoja tembló apenas entre sus manos.

Eleonor no se movió. No dijo nada.

Sabía que si hablaba… se rompería.

Alex tomó la lapicera.

Esta vez no dudó.

Firmó.

El sonido del trazo sobre el papel fue breve.

Irreversible.

Dejó la lapicera sobre la carpeta sin mirarla.

Durante un segundo pareció que iba a decir algo.

Pero no lo hizo.

Se quedó quieto… respirando hondo.

Después, caminó hacia la puerta.

Al llegar, su mano se apoyó en el picaporte.

No volteó.

No se despidió.

Y salió de la oficina.

La puerta se cerró con un clic suave.

Demasiado suave para lo que acababa de romperse.

Eleonor permaneció de pie unos segundos más.

Firme.

Hasta que sus piernas ya no pudieron sostenerla.

Y recién cuando estuvo sola…

se permitió llorar.

Esa noche, de madrugada, Alex descansaba en uno de los sillones del sector de descanso del hospital.

Un recuerdo vino a su mente.

Hace quince años.

Estaba leyendo en el patio de la escuela.

—Eyy, Alex —dijo Eleonor, sentándose a su lado.

—¿Qué pasa, zanahoria?

—No me digas así, no me gusta.

Hizo una pausa y respiró hondo.

—¿Me ayudás? Tengo prueba de matemáticas… ¿me podés ayudar?

Alex estiró la mano.

—Déjame ver los cuadernos.

—¿No te habías sacado sobresaliente?

Él la miraba. Sus ojos eran tan hermosos, sus labios rosados.

—Ah… no, no. Eso fue el mes pasado. Ahora no entiendo nada —dijo bajando la voz—. ¿Podés ayudarme? Porfi.

—Bueno —respondió él—. Tengo una hora después de química. Nos podemos ver en el comedor.

—Ehhh, Alex… Ele… —gritó uno de los chicos—. Vengan, vamos a sacar unas fotos para el block.

Y, sin más, alguien tomó una foto grupal.

Después de un rato, ambos se fueron al comedor.

—Bueno, tienes que reemplazar x - 12 por 182 —explicó él.

Ella escuchaba atenta y resolvía lo que él había escrito.

En ese momento, se acercó un chico a la mesa.

—Eyyy, Ele’, ¿cómo estás? —dijo Sebastián.

—Eyy, Sebas —respondió ella con una enorme sonrisa.

—Este sábado haré una fiesta en mi casa. ¿Quieres venir?

—Ah, sí… me encantaría.

Alex la miró con enojo.

—Eyy, zanahoria, ¿vas a estudiar o vas a ligar?

—No seas malo, sí estoy estudiando.

—No le digas zanahoria —intervino Sebastián.

—Le digo como quiero, no te metas —respondió Alex, poniéndose de pie.

Ambos quedaron enfrentados.

—Ey, tranquilos —pidió Eleonor.

—Quédate con tu novio, zanahoria —dijo Alex antes de alejarse.

Fin del recuerdo.

Alex abrió los ojos en el silencio del hospital.

Se pasó una mano por el rostro.

Quince años.

Desde el patio del colegio… hasta una firma en una oficina que no era la suya.

Sonrió apenas, con tristeza.

—Lo siento, zanahoria… —murmuró al vacío.

Su voz se quebró.

—Creo que fui un esposo de mierda.

El hospital permaneció en silencio.

Y por primera vez… él no se estaba justificando.

Estaba aceptándolo.

1
Mamita
Más capítulos 👏
veritoo❤️
está bien q el tne grado d responsabilidad pero está tratando d estar con ella en todo..creo q ella tne q dejar d comportarse se forma fría con el...es a la perra alzada esa ala q tne q atacar..ella tne los medios para hacerlo sabe q es la tipa la loca obsesionada y no le hace nada todo lo atribuye a el solamente ya no m gusta el comportamiento d ella😡
Maya
No me parece justo que los separen por culpa de esa zorra que sigan junto
karencitha: pues yo prefiero que Alex se concentre en demostrar su inocencia que guarde los mensajes y grave las llamadas de esa loca y vaya a la policía y contrate un abogado y cuando logre demostrar su inocencia que siga con su vida dedicando a su carrera y ya o si no que se vaya a otra clínica o cuidado y empiece una nueva vida donde no esté Eleonor y su hijo porque estar con una mujer que no confía en el aunque el diga que nunca la engaño pero aun así le dio la espalda es mejor estar solo o con otra mujer que volver con la exesposa qué aparte está embarazada y no de el así que hecharse esa una responsabilidad que no es suya tampoco 😡😡😡

pd: creo que Alex no debería seguir trabajando hasta que solucione su problema con esa loca y ahora lo de Eleonor lo a afectado mas y eso esta afectando su trabajo y concentración en el momento de operar así que debería tomarse un pequeño descanso demostrar su inocencia y luego volver
total 1 replies
Adriana Trejo
bueno era lo que se esperaba esa situación de eleonor y Alex el al no hablar con tiempo ella se entero por otros y fue lo peor 🤷 , autora no se olvide de nosotras 💜
Nilce montilla
espero que ella lo escuche y entre los dos puedan resolver ese problema con la loca esa
Cristina Garcia
si eLeonor ayúdalo
Yuleima Lucena
por no hablar con la verdad desde un principio, ojalá puedan descubrir a la loca esa y puedan estar juntos de nuevo
Enirce Lopez
Eso es lo que se quería evitar. pero bueno esperemos que cuando asimile la noticia, busquen en conjunto destruir a la Obsesiva, je,je.
😜 Betsy 🇻🇪
Álex por pendejo te pasas las vainas 🤨
karencitha
ahora a esperar cuando vuelve a atualizar ya que la autora actualiza cuando se acuerda de la historia


pd:espero que la autora no tarde demasiado en actualizar porque se pierde el hilo de la historia
karencitha
pero si Alex le hubiera contado tal vez ella no le hubiera creido
Kary Monte
tu te lo buscaste
tan sencillo que era hablar con sinceridad
eleonor relájate por el bebé
Alex ahora que haras
Kim Nava
vez Alex por no decir las cosas 😡
y ella está creyendo todo y como después de como eras con ella ojalá tengas la explotación correcta y ella te escuche y crea 😩
Maya
Por estúpido por no contarle lo sucedido ahora esta en problemas ojalas que solucionen y estén juntos no le den el gusto a esa zorra. Que sea más inteligente e investiguen
Maya
Demoran en actualizar
Marianela Ramírez Quinteros
pensé que me gustaría esta novela ..
muy bien redactada ....en la parte emocional ...solo que se me hizo tediosa ...jamás concreta ....muy ambigua.. en sentimientos y solo pensamientos ....adiós 🤔🤔🤔🤔🤔
Mamita
Actuslize por favor
Mamita
Más capítulos please
😜 Betsy 🇻🇪
Bien Eleonor no la dejen subir
😜 Betsy 🇻🇪
Y q hace la loka hay 🤬🤬
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