NovelToon NovelToon
Soberano De Las Cenizas

Soberano De Las Cenizas

Status: Terminada
Genre:Venganza / Demonios / Apocalipsis / Completas
Popularitas:501
Nilai: 5
nombre de autor: Choly Flores

​Hace mil años, el sol se extinguió. Hoy, la humanidad se aferra a la vida en Aethelgard, una colosal metrópolis flotante que sobrevive drenando la energía del Abismo. En este mundo, tu valor se mide por tu Núcleo de Esencia, y el de Kaelen era basura.
​Como un simple Recolector, Kaelen arriesgaba su vida en las profundidades para que la élite viviera en el lujo. Pero la lealtad no existe en el Abismo. Traicionado por su capitán y apuñalado por la espalda por sus propios compañeros, Kaelen es arrojado a las fauces de la oscuridad eterna.
​Sin embargo, el destino tiene otros planes. En el fondo del abismo, donde el tiempo no existe, Kaelen tropieza con los restos de una deidad olvidada. Al borde de la muerte, toma una decisión que cambiará el orden del universo: devorar el corazón de un dios.
​Ahora, con un sistema de poder oscuro despertando en sus venas y una sed de venganza que podría incinerar los cielos

NovelToon tiene autorización de Choly Flores para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Traición en el Consejo

​El silencio que siguió a la muerte de Orion fue más pesado que cualquier explosión. Los Soberanos restantes, Caelum y Vesta, se habían refugiado tras las puertas de obsidiana del Sanctum, pero no todos en el Consejo estaban dispuestos a morir por un sistema que se desmoronaba.

​De las sombras de una columna jónica, surgió un hombre que Kaelen no reconoció de inmediato. No vestía túnicas de luz, sino un traje militar antiguo, impecable y oscuro. Era el Soberano Valerius, el encargado de la logística y la vigilancia de Aethelgard. A diferencia de sus hermanos, Valerius no emanaba una luz cegadora; su presencia era fría y calculada.

​—Es suficiente, Kaelen —dijo Valerius, levantando las manos en un gesto de paz—. Has demostrado que el sistema tiene una falla que ya no podemos ignorar. Tú eres esa falla.

​Kaelen no bajó su hoz. La Segadora vibraba, ansiosa por probar la sangre de otro "dios".

​—¿Vienes a pedir clemencia, Valerius? —la voz de Kaelen retumbó en las paredes de mármol—. No hay suficiente oro en esta ciudad para comprar tu vida.

​—No pido clemencia, pido un trato —Valerius caminó hacia él con una calma inquietante—. Elara Vane te ha contado su versión de la historia. Te ha dicho que somos parásitos. Pero, ¿te ha dicho qué pasará si el Núcleo Madre se apaga? La gravedad no es lo único que mantiene Aethelgard en el aire. El Núcleo estabiliza la atmósfera del planeta. Si lo destruyes, la ceniza del desierto se convertirá en fuego. Matarás a los que acabas de salvar.

​Kaelen vaciló un instante. El sistema en su mente no arrojó ninguna alerta de mentira. La Percepción de la Verdad mostraba que Valerius creía sinceramente en sus palabras.

​—Tengo una propuesta —continuó el Soberano—. Entrega a Elara. Ella es la clave para reprogramar el Núcleo sin destruirlo. A cambio, te daré el puesto que Marcus dejó vacante. Serás el nuevo Soberano de las Sombras. Gobernarás los sectores bajos como un dios. Podrás darles comida, agua y medicina. Todo lo que siempre quisiste para tu gente, a un solo precio: el código de Elara.

​En el enlace mental, Kaelen sintió el aliento entrecortado de Elara. Ella no dijo nada, esperando la decisión del hombre al que había rescatado de la muerte.

​Kaelen caminó hacia Valerius. El Soberano sonrió, extendiendo una mano enjoyada para sellar el pacto.

​—Una oferta tentadora —susurró Kaelen, acercándose tanto que Valerius podía ver el reflejo del vacío en sus pupilas—. Poder absoluto para salvar a los míos. Convertirme en lo que odiaba para ser el héroe de la historia.

​Kaelen tomó la mano de Valerius. Pero en lugar de un apretón, sus dedos se cerraron sobre la muñeca del Soberano con la fuerza de una prensa hidráulica.

​—Pero hay algo que olvidaste, Valerius —dijo Kaelen, y su sonrisa era una herida abierta—. Elara no es un código. Es una persona. Y yo no soy un héroe. Soy el que viene a quemar el trono, no a sentarse en él.

​Antes de que Valerius pudiera reaccionar, Kaelen activó la [Extracción de Médula: Punto de Ruptura]. No absorbió su energía; la sobrecargó. Inyectó toda la rabia de los sectores bajos en el cuerpo perfecto de Valerius.

​El Soberano ni siquiera pudo gritar. Su cuerpo comenzó a brillar con una luz interna que le desgarró la piel. En segundos, el elegante diplomático explotó en una nube de partículas de oro y vísceras.

​[Has eliminado al Soberano Valerius]

[Has rechazado la "Senda del Tirano"]

[Tu voluntad ha resonado con el Abismo: Nivel de Divinidad aumentando...]

​Kaelen se limpió la sangre dorada de la mejilla. En su mente, escuchó el sollozo de alivio de Elara.

​—Gracias, Kaelen —susurró ella.

​—No me agradezcas todavía —respondió él, mirando hacia la cúpula central—. Acaban de soltar a la mascota.

​Un rugido inhumano sacudió los cimientos del Templo. El Consejo había jugado su última carta: si no podían comprar a Kaelen, dejarían que la bestia lo devorara.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play