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La Princesa Del Mafioso

La Princesa Del Mafioso

Status: En proceso
Genre:Mafia / Casarse por embarazo / Mujeriego enamorado / Secuestro y encarcelamiento
Popularitas:44.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Durante tres años, Cloe Conti y Mattheo Farina tuvieron una sola regla: nada de besos, nada de sentimientos.
Hasta que una noche la rompieron... Y después, Cloe desapareció.
Cuando finalmente regresa, ya no es la mujer desafiante y despreocupada que Mattheo conocía. Lleva consigo heridas que nadie puede ver y recuerdos que amenazan con destruirla.
Mattheo sabe que no puede borrar lo que le hicieron.
Pero puede quedarse.
Puede protegerla.
Puede recordarle quién era antes de que intentaran arrebatárselo todo.
Lo que ninguno de los dos espera es descubrir que aquello que durante años llamaron deseo quizá siempre fue algo mucho más peligroso.
Porque Mattheo Farina estaría dispuesto a enfrentarse al mundo entero por Cloe.
Y esta vez, su princesa no tendrá que luchar sola.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La otra prisionera

Cloe

Me arrincono contra la pared cuando escucho la puerta. Temerosa del siguiente tormento.

No sé cuántos días llevo aquí, porque no hay luz del exterior, no sé si es de día o de noche. Si han pasado días, semanas o meses.

Se siente como si llevara años aquí, en este oscuro y húmedo sótano.

—Soy yo —susurra la esposa de Lucio, quien baja la escalera, siempre mirando hacia su espalda.

Ella le teme más a Lucio que yo.

Su rostro pálido aparece en mi campo de visión.

—Se fue —dice y siento como el aire entra a mis pulmones—. Salió al hospital… no sé cuánto tiempo estará afuera —susurra antes de pasarme un vaso con agua y un sándwich de atún y mayonesa—. No me he comido mi porción de pan en estos días… para que no sospeche. Siempre cuenta todo.

Miro las marcas en sus muñecas, cuello y rostro.

Y sé que si yo estoy viviendo un infierno, Arianna Falcone… ahora Arianna Castelli, lo está haciendo también, y desde mucho antes que yo.

—Gracias —digo y me quejo cuando la sal quema sobre mis labios rotos.

Lucio ha dejado la marca de su crueldad en que cada parte de mi cuerpo.

—No me agradezcas, no por esto —pide y sus ojos azules se llenan de lágrimas—. Si tuviera la llave o algo para cortar estas cadenas.

—Lucio te mataría.

—No me importa. La muerte se siente como un premio ahora mismo.

La miro y no puedo conciliar la imagen de Arianna Falcone con Arianna Castelli.

Nos topamos en muchas fiestas antes de que se casara con Lucio, y siempre fue una chica divertida, de fácil sonrisa, temeraria incluso, pero ahora… Ahora todo lo que ella era está enterrado en toneladas de miedo.

Miro las cadenas en mis muñecas y bajo la mirada cuando lo entiendo.

Tampoco volveré a ser la misma si salgo de aquí.

Lucio mató a la mujer que era la primera vez que me forzó… Unas horas después de haber hecho el amor con Mattheo.

Sollozo cuando recuerdo sus manos sobre mi cuerpo. Su boca sobre la mía.

Sentí amor en cada caricia, en cada beso.

Y quizá por eso esto duele más… porque después de haber sido amada por Mattheo Farina esto se siente como el peor castigo de todos.

Vuelvo a mirar a Arianna y entiendo que quizá tengo suerte. Al menos yo tengo el recuerdo de Mattheo, ella en cambio, no.

El único contacto físico que conoce es el de Lucio, y no puedo pensar en algo peor que eso.

—¿Cuánto tiempo llevo aquí?

—Casi dos semanas.

Dos semanas.

Solo dos semanas.

—Pensé que llevaba meses aquí.

Su mano fría toma la mía. Espero la repulsión que siento cuando Lucio me toca, pero nada ocurre. Probablemente porque ambas compartimos celda con el mismo monstruo.

Espero que ambas podamos sobrevivirle a él y a su crueldad.

—Sé que afuera tienes personas que están peleando por traerte de vuelta. Al menos tú saldrás de aquí. Lo sé.

—Tú también puedes hacerlo.

Su rostro se vuelve cenizo.

—No. Es mi esposo. Si me voy de acá, papá me mataría por no respetar mis votos y faltarle el respeto a la familia Falcone.

—Dile lo que Lucio te hace.

—Lo sabe.

Mi corazón se hunde.

—¿Qué?

—Puede verlo —dice mirando sus manos—. Puede ver cada marca… y solo sonríe. Imagino que ya no soy su problema.

—Pero es tu papá.

—Sí. Y antes de Lucio era él quien me disciplinaba… supongo que debo estar agradecida. Nunca he tenido un trato cariñoso… no puedo extrañar algo que no conozco.

La miro sin saber qué decir.

No existe una respuesta para algo así.

No existe una frase capaz de arreglar una vida entera de violencia.

Aprieto su mano.

—No deberías estar agradecida por eso.

Arianna me mira.

Durante unos segundos, algo aparece en sus ojos.

Dolor.

Pero también confusión. Como si nunca nadie le hubiera dicho algo tan obvio.

—No deberías estar agradecida porque uno de ellos te golpeara menos que el otro —continúo—. Ninguno tenía derecho.

Sus labios tiemblan.

—Come, Cloe.

—Arianna...

—Por favor.

Me acerca el sándwich.

Le doy un pequeño mordisco.

Mi estómago se contrae inmediatamente.

Hace días que prácticamente no como y mi cuerpo parece haber olvidado qué hacer con la comida.

Mastico lentamente.

Arianna me observa con una pequeña sonrisa.

Entonces escucho el ruido.

Una puerta abriéndose arriba.

Arianna se congela.

No respira. Yo tampoco.

Luego escucho pasos. Sus pasos.

Su rostro pierde todo el color.

—No —susurra.

Los pasos se acercan.

—Dijiste que estaba en el hospital.

—Lo estaba.

La desesperación de su voz me hiela la sangre.

Arianna toma el vaso y el plato. Intenta ponerse de pie demasiado rápido y tropieza.

—Escóndelo —me pide.

—¿Dónde?

Miro a mi alrededor.

No hay nada.

Solo piedra.

Cadenas.

Un colchón.

Un cubo.

Nada donde esconder una puta rebanada de pan.

Los pasos llegan a la escalera.

—Arianna.

La voz de Lucio atraviesa el sótano.

Ella cierra los ojos. Y veo cómo se transforma frente a mí.

Sus hombros caen.

Su barbilla baja.

La mujer que hace segundos me estaba dando comida desaparece.

Y queda su esposa.

Obediente.

Asustada.

Pequeña.

—Sube —ordena él.

Arianna no se mueve.

Lucio aparece al final de las escaleras.

Su mirada pasa por ella. Luego por mí. Y finalmente cae sobre el plato.

Silencio. Un silencio que conozco demasiado bien.

—¿Qué estás haciendo?

—Yo...

Arianna aprieta el plato contra su pecho.

—Tenía hambre.

Lucio sonríe.

No hay nada amable en esa sonrisa.

—Claro que tenías hambre. —Baja el último escalón y camina hacia ella—. Por eso bajaste al sótano.

Arianna retrocede.

—Lucio...

—Te pregunté qué estás haciendo.

—Nada.

Su mano se mueve tan rápido que apenas alcanzo a verla.

El golpe hace que Arianna caiga de lado.

—¡NO!

Me impulso hacia adelante, pero las cadenas me detienen.

El metal se clava alrededor de mis muñecas y caigo de rodillas.

—¡Déjala!

Lucio ni siquiera me mira.

Arianna intenta levantarse.

Él la toma del brazo y ella ahoga un gemido.

—Lucio, por favor.

—Te dije que no bajaras.

—Solo le traje agua.

Otro golpe.

Esta vez Arianna cae completamente al suelo.

Algo dentro de mí explota.

—¡HIJO DE PUTA!

Tiro de las cadenas.

Una vez.

Otra.

Otra.

—¡DÉJALA EN PAZ!

El metal desgarra la piel que apenas había comenzado a cerrar.

No me importa.

Quiero llegar hasta ella.

Quiero arrancarle las manos de encima.

Quiero matar a ese hombre.

Lucio gira la cabeza lentamente. Sus ojos se encuentran con los míos.

—Cuidado, Cloe.

—¡Vete a la mierda!

Sonríe.

—Todavía tienes carácter.

—Y tú sigues siendo un cobarde que necesita golpear mujeres encadenadas.

Su sonrisa desaparece.

Bien.

Que venga.

Prefiero que venga hacia mí.

Que deje a Arianna.

—Cloe —susurra ella desde el suelo.

Lucio la mira.

—Mira lo que provocaste.

—Ella no provocó nada —escupo—. Tú lo hiciste.

Da un paso hacia mí. Después otro.

Mi cuerpo reacciona antes que mi mente.

Retrocedo.

Odio hacerlo.

Odio que lo vea.

Pero no puedo detenerlo.

Mi espalda choca contra la pared.

Lucio sonríe nuevamente.

Sabe exactamente lo que significa.

Puede ver el miedo.

Puede olerlo.

—Eso pensé.

El asco me sube por la garganta.

—No le tengas miedo —dice Arianna.

Lucio gira hacia ella.

Error.

Veo el momento exacto en que Arianna se arrepiente de haber hablado.

Él camina hacia su esposa.

—¿Qué dijiste?

Arianna tiembla. Pero levanta la cabeza.

—Dije que no te tenga miedo.

Lucio la observa durante varios segundos. Después la toma del cabello y la obliga a ponerse de pie.

Arianna grita.

—¡Suéltala!

Las cadenas vuelven a tensarse.

No puedo llegar.

Estoy a menos de cuatro metros.

Cuatro putos metros… Y podrían ser kilómetros.

—Lucio, por favor —llora Arianna.

Él la arrastra hacia las escaleras.

—¡ARIANNA!

Ella gira la cabeza.

Nuestros ojos se encuentran.

—Come —me dice.

Lucio la arrastra escaleras arriba.

—¡ARIANNA!

La puerta se cierra y quedo sola.

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Alondra Cristel Reynoso Romero
Estas dos serán grandes amigas 🥺❤️
Isbel Rivero Basulto
Me encanta como has descrito la recuperación de Cloe, eres muy buena escritora
Isabel Balbuena
llegó la hora cloe vamos a ayudarla que escuche por ti que si podrá salir adelante 🥰 que estarán para ella y volverá a ser feliz
Isabel Balbuena
estás dónde debes estar cloe con matteo, tu hija y tu familia con las personas que importan y las que aún van a desaparecer que esperen su triste final
Paola castro
cada vez que dicen fano me recuerda a mi hermoso y amado Stefano
Isabel Balbuena
exacto por qué ellas ya sufrieron demasiado ya cloe ya está recuperada ahora le toca ayudar a Ari a salir adelante 🥰
Gabi Carreño
me encanta tu manera de escribir autora ☺️
Vicky
que bueno que llegaron x ella , ahora si que empiecen con el calvario de Lucio 😡 que sufra mucho 😡
Mary Gonzalez
es una novela impactante la recomiendo porque aunque hay dolor también. mucho amor ❤️
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Suleima Dominguez Guzman
gracias Yesenia por estos súper capítulos está interesante
Mary Gonzalez
el bebé es de mateo donde se pare
Isabel Balbuena
jaja par de miedosos saben a lo que se van a enfrentar con cloe y si obvio se va a enojar con
Isabel Balbuena
lo hará claro que lo hará y con creces
Isabel Balbuena
lo es Ari nunca más volverá hacerte daño de eso se encarga Fabi y matteo
Isabel Balbuena
así que Ari será la esposa de Nino??? ella está enamorada de el 🥰🥰🥰
Isabel Balbuena
siiii por fin será libre de ti 🥰🥰
Isabel Balbuena
pobre imbecil ella lo ama obvio que si y tú maldita obsesión no te deja ver más
Isabel Balbuena
por qué ahora sí estoy segura que eres estéril maldita alimaña 😅😅
Isabel Balbuena
pobre Ari, ojalá ya pronto termine su sufrimiento
Isabel Balbuena
maldito enfermo tu la violaste y el llegó justo a rescatarla
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